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Ley SOPA

¿Es pura paranoia? ¿Es realmente grave?

Fuentes: Rebelión / El Espacio de Lubrio

Hay muchas opiniones en este momento en torno a la Ley SOPA, un proyecto que se debate en estos momentos en el Congreso de los Estados Unidos, y que, de aprobarse, se dice que afectará notablemente lo que es Internet. Lamar Smith, impulsor de la Ley SOPA El proyecto de Ley SOPA (Stop Online Piracy […]

Hay muchas opiniones en este momento en torno a la Ley SOPA, un proyecto que se debate en estos momentos en el Congreso de los Estados Unidos, y que, de aprobarse, se dice que afectará notablemente lo que es Internet.

Lamar Smith, impulsor de la Ley SOPA

El proyecto de Ley SOPA (Stop Online Piracy Act), fue presentado en la Cámara de Representantes del gobierno estadounidense el pasado 26 de octubre de 2011 por el republicano Lamar S. Smith y un grupo de 12 parlamentarios, tanto demócratas como republicanos. Es promovida por empresas como Time Warner, EMI , Sony, Viacom, la MPAA, Apple, Microsoft, Universal, News Corp., Random House, Visa, Pfizer y muchas otras, quienes la presentan como una forma de luchar contra la piratería y la copia ilegal de películas, música y archivos con copyright.

¿Es sólo contra las copias ilegales? ¿Debe importarnos a las y los venezolanos?

Muchos estamos muy preocupados porque ya sabemos por experiencia propia que este tipo de leyes se suelen aplicar más bien para censurar las opiniones políticas que no sean convenientes. No me gusta hablar de mis experiencias personales, pero para explicar la gravedad del asunto voy a recordar una que tuve hace casi cinco años.

En el mes de junio de 2007, la empresa de televisión española Antena 3 logró que el sitio web estadounidense de videos Youtube cerrara mi cuenta y borrara unos 450 videos que había subido a la misma, ello porque uno sólo de esos 450 videos era objetado por dicha empresa privada española (nótese que ni siquiera era venezolana ni estadounidense). En efecto, el video objetado por Antena 3 mostraba un debate transmitido por dicha cadena española, en el cual los profesores españoles Carlos Fernández Liria y Luis Alegre debatían con la venezolana Nitu Pérez Osuna, defendiendo al país y al proceso revolucionario de sus acusaciones por el fin de la concesión del canal RCTV. El video de ese debate fue retransmitido por dos programas de VTV («La Hojilla» y «Dando y Dando», que nunca han mostrado objeción alguna a que alguien grabe sus videos y los suba a Internet). Yo lo grabé de VTV y lo subí a Youtube, como lo hacía constantemente durante años, junto con comentarios de las y los conductores de esos espacios.

Carlos Fernández Liria y Luis Alegre, profesores españoles protagonistas de un video que la empresa Antena 3 se empeñó en censurar usando las leyes de derechos de autor. Ambos ganaron un premio al Pensamiento Crítico el año pasado.

Básicamente, la empresa española Antena 3 me acusó de infringir su copyright; más o menos el mismo delito que comete un buhonero que venda una copia de Captain America en las calles caraqueñas. Pero en Venezuela hay leyes que autorizan tomar fragmentos de audios y videos de otros medios y mostrarlos con fines informativos o educativos, y eso fue lo que hicieron los dos programas de VTV arriba citados. Y fue lo que hice yo al subirlos a Youtube. No violamos ninguna ley. Pero nuestros argumentos legales no importaron. No tuve juicio ni derecho a la defensa; simplemente se me aplicaron leyes extranjeras y se procedió a borrar mi cuenta.

Lo que más me molestó del asunto es que, en ese momento, había en Youtube cientos de videos de otros programas de Antena 3, subidos por una inmensidad de personas. Había videos de programas políticos, de concursos, entretenimiento, entrevistas y muchos otros. Pero ninguno de esos videos fue tocado. Antena 3 decidió aplicar selectivamente las leyes de derecho de autor y decidió eliminar únicamente el video que yo subí. En otras palabras: Las leyes de derecho de autor fueron aplicadas de forma selectiva para borrar de Youtube las opiniones que no le convenían a Antena 3. Fue un caso de CENSURA contra los profesores Fernández Liria y Luis Alegre.

Este caso fue uno entre miles, pero podemos citar muchísimos otros. Por ejemplo, cuando Pascual Serrano fue falsamente acusado por el periódico español El País de violar sus derechos de autor, sólo por hacer una cita de un artículo de Vargas Llosa. Como si Serrano fuera la única persona en el mundo que ha hecho citas de ese periódico.

Si no me gusta tu opinión, te acusaré de «pirata»

He aquí el más grave problema que habrá una vez se apruebe la Ley SOPA: No va a ser una ley para evitar la mal llamada «piratería»; se convertirá en otro instrumento más para que las grandes empresas y poderes políticos bloqueen la voz de quienes les critican o adversan.

La ley se aprovecha de que la gran mayoría de los sitios que se usan en el mundo están en Estados Unidos. Exigirá, entre otras cosas, que los buscadores como Google, y las redes sociales como Facebook o Twitter, sean responsables de lo que publican cada uno de sus usuarios, y les exigirá retirar todos los enlaces y resultados de búsqueda que apunten a sitios web acusados de piratería, sin importar que esos sitios estén dentro o fuera de los Estados Unidos.

Los promotores dicen que la ley SOPA, si se aprueba, evitará que páginas webs como Taringa, PirateBay o SeriesYonkis sigan apareciendo en Google y Facebook. Pero imagine lo que será entrar en Google, buscar información sobre Venezuela, Hugo Chávez o el proceso bolivariano y no encontrar ningún resultado de páginas como Aporrea, VTV, Telesur, Rebelión.org o Kaos en la Red. ¡Eso también pasará! Una vez se apruebe la Ley SOPA, bastará que alguien en Estados Unidos acuse de piratería a esas páginas web usando como «evidencia» alguna cita, algún video de Youtube, algún artículo mal acreditado, alguna canción usada sin permiso. Una vez hecho hecho y cumplidos unos pocos pasos legales, Google estará obligado a sacarla de sus resultados. Usted tampoco podrá compartir en Facebook más enlaces a Telesur, no podrá citar en Twitter a Aporrea. Tendrá un grillete más en su derecho a expresarse en Internet.

Más precedentes

Cosas como estas ya suceden desde hace tiempo. Grupos de derecha lograron que Wikipedia en Español bloqueara al sitio web Rebelión.org en 2008, prohibiendo a sus bibliotecarios y editores usarlo como referencia de sus artículos. El veto duró varios meses, pero la presión de Richard Stallman y miles de personas fueron las que ayudaron a echar para atrás este bloqueo. Pero estos grupos de derecha siguen activos, esperando cualquier nueva oportunidad para atacar.

Cuando Julián Assange publicó en Wikileaks, durante 2010 y 2011, miles de cables del Departamento de Estado denunciando injerencias y atrocidades del gobierno estadounidense, dicho gobierno forzó a empresas como PayPal, Visa, MasterCard, Western Union y otras a hacer un estrangulamiento económico contra Wikileaks, evitando que donativos de la gente llegaran a este sitio web. Totalmente parecido al bloqueo económico que se hace contra Cuba desde los años sesenta del siglo pasado. Este es otro de los mecanismos de presión que la Ley SOPA usará contra sitios web que ellos califiquen de «piratas», así estén fuera de los Estados Unidos -como Wikileaks-.

Es obvio que sí debemos denunciar y oponernos a leyes como SOPA, Protect-IP (PIPA) y el acuerdo ACTA. Pero por el otro, debemos desarrollar nuestra propia infraestructura de red e Internet junto a otros países latinoamericanos, en previsión de que tarde o temprano los sectores más conservadores de la política estadounidense logren su objetivo. ¡Es urgente!

http://lubrio.blogspot.com/2012/01/ley-sopa-es-pura-paranoia-es-realmente.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.