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«Exit Through the Gift Shop». Banksy y la realidad, o ficción, del arte moderno

Fuentes: Tercera Información

El misterioso artista llamado Banksy realiza un documental en el que se hace difícil saber dónde empieza la realidad o la ficción

Es obvio que el cine se mueve en el terreno de lo ficticio, lo que sucede al otro lado de la pantalla en muy pocas ocasiones pasa por ser real. Eso sí, cuando lo es, el espectador suele estar avisado y es consciente de la verosimilitud de lo que observa. Pero como no estamos ante una ciencia exacta, tampoco siempre es así. Ejemplos donde se juega al despiste, más o menos obvio, hay muchos, desde «El proyecto de la bruja de Blair», u «Holocausto caníbal» hasta «Fraude» de Orson Welles, ésta sí muy relacionada con «Exit Through the Gift Shop».

Banksy es uno de los personajes más peculiares que ha dado el arte en los últimos años. Tras ese pseudónimo se esconde un «graffitero» inglés que desde principio de los noventa ha ido «decorando» las calles con sus pinturas, mezclando iconografía pop con un arte reivindicativo y formando parte de un cada vez más respetado arte callejero. Su popularidad ha ido aumentando al igual que el secreto que esconde su identidad. Centenares de teorías se construyen a su alrededor, llegando a poner en duda si es un individuo o un grupo de trabajo.

Como es lógico, de un personaje así la película-documental realizada por él está plagada de ambigüedades y no sería fácil discernir si lo que aquí se puede ver es verdad o inventado, aunque todo indica que tiene tanto de uno como de otro. Lo que si contiene seguro esta nueva creación de Banksy, en la que aparece con voz distorsionada y ensombrecida su figura, es una crítica irónica y certera de lo que significa el arte, incluido el callejero, en las sociedades actuales.

El film se puede dividir en dos partes diferenciadas. La primera es el encuentro de Thierry Guetta, inmigrante francés que se dedica a grabar con una cámara de video todo lo que sucede en su vida, con representantes del arte urbano. A partir de ahí se encarga de recoger todas las vivencias y acciones que llevan a cabo, dando forma, sin desearlo en principio, a una genealogía de dicho arte. Resulta muy interesante el tratamiento de este personaje y su afán por atrapar todos los momentos como consecuencia de la pérdida a temprana edad de su madre y como forma de mantener vivo, de alguna forma, todo lo que ocurre.

La segunda parte, y más ambigua en cuanto a su verosimilitud, se centra en la relación del excéntrico «hombre cámara» con Banksy, convirtiéndose en su acompañante fiel y así vivir en primera persona las instalaciones más llamativas como la del muro de Cisjordania o Disneylandia . A todo lo grabado deciden darle la forma de un documental y a proposición del célebre y misterioso inglés, Guetta decide convertirse en artista bajo el nombre de Mr. Brainwash. Este hecho será la excusa perfecta par reflexionar acerca del arte.

No debe uno gastar demasiado tiempo en averiguar qué personajes son verídicos o cuáles responden a un juego (¿es Mr Brainshaw real, es un álter ego del propio Banksy?). Lo esencial es que este nuevo artista demuestra la parte más comercial del arte, también la del urbano, y lo que en principio nació como una forma de rebelarse a la creación artística burguesa acaba cayendo en sus fallos, alejándolo de la calle y de crear situaciones interactuando con ella, transformándose así en puro marketing y el final de una rueda de trabajo/montaje donde lo personal e identificativo queda totalmente difuminado.

Pero si hasta aquí puede sonar a que Banksy hace una diferenciación entre un arte callejero real y otro impostado, no hay que olvidar que muchos de los creadores que salen en el documental (Shepard Fairey ha sido uno de los encargados de la campaña de Obama) y él mismo, sus creaciones son altamente cotizadas por coleccionistas y la jet set, han acabado cayendo en un mercantilismo parecido. Banksy lo sabe, es consciente y su película es arriesgada y muy interesante precisamente por eso, por no renunciar a ponerse en el disparadero y ser consciente de que el tiempo será el que juzgue el valor de su obra.

En definitiva, aunque en un formato renovado y dando cuenta del nacimiento de una expresión como el arte callejero, este interesantísimo documental plantea las preguntas que desde hace años se ha hecho mucha gente: qué es el arte, cuál es su función y cómo puede llevarse a cabo en un contexto capitalista que es capaz de fagocitar todo, incluso aquello que lo intenta combatir.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article19366