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Francisco Fernández Buey, la vigencia de un pensador comprometido

Fuentes: Mundo Obrero (España) [Imagen: Francisco Fernández Buey. Créditos: imagen cedida por Salvador López Arnal]

Fue uno de los impulsores de una renovación del pensamiento marxista uniendo el rojo del movimiento obrero, el verde ecologista, el violeta feminista y el blanco del movimiento por la paz.

En el año 2022 se ha cumplido una década desde la temprana y lamentada muerte de Francisco Fernández Buey, pensador y filósofo del pensamiento emancipatorio y el marxismo esencial para nuestro país.

Vinculado a la izquierda desde su militancia clandestina en el PSUC durante el franquismo hasta sus compromisos militantes con las diversas causas que la historia fue poniendo a su paso, fue uno de los impulsores, junto a Manuel Sacristán y otros pensadores del entorno, de una renovación del pensamiento marxista uniendo fecundamente el rojo del movimiento obrero, el verde ecologista, el violeta feminista y el blanco del movimiento por la paz. Fue profesor en las universidades de Valladolid (donde fundó en 1984 un centro dedicado a los estudios sobre la paz y el desarme vinculado a la Unesco) y Barcelona (en la UB y en la Pompeu Fabra, donde desde 1993 fue catedrático de Filosofía Política y coordinó una cátedra UNESCO sobre estudios interculturales).​

Podemos decir sin temor a equivocarnos que Fernández Buey fue un ejemplo claro de filósofo comprometido. Formado en la Universidad de Barcelona, fue militante del PSUC entre 1963 y 1978, etapa durante la cual participó en la fundación del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona en 1966 e impulsó en la primera mitad de los 70 el movimiento de profesores no numerarios, entre otras tareas. Su militancia le condujo a ser expulsado de la universidad en 1966. Más adelante fue impulsor del Comité Antinuclear de Catalunya (CANC).

Pero su compromiso político no puede circunscribirse únicamente a la intervención de carácter organizado, sino también a su trabajo teórico, en el que hizo suya la tradición de pensadores marxistas que no separaban sus estudios teóricos de la intervención práctica, sino que elaboraban análisis rigurosos, intemporales desde el punto de vista argumental, pero que constituían intervenciones sólidas en debates prácticos contemporáneos. Así, en sus estudios sobre marxismo (entre otros: Lenin y su obra, 1977; Ensayos sobre Gramsci; 1978, Contribución a la crítica del marxismo cientificista, 1984; Marx sin ismos, 1998) puede observarse una vocación de reconstrucción crítica del pensamiento y la práctica revolucionarias sin dogmatismos. Ante la resaca de la orgía de 1992 en torno al 500 aniversario del “descubrimiento”, publicó La gran perturbación: discurso del indio metropolitano (1995) y La barbarie: de ellos y de los nuestros (1995). Su preocupación por el estudio de la práctica científica (Albert Einstein filósofo de la paz, 1986; La ilusión del método. Ideas para un racionalismo bien temperado, 1991) no solo contribuía a clarificar la compleja relación entre ciencia y práctica política, sino que además apostaba por la necesidad de una ciencia con conciencia, pulsión que se hace presente también en su Para la tercera cultura (2013), editado póstumamente por Salvador López Arnal y Jordi Mir. En Discursos para insumisos discretos (1993) y Ni tribunos (1996, en colaboración con Jorge Riechmann) desgranó sus aportaciones para un comunismo ecológicamente fundamentado. El interés por los nuevos movimientos sociales, además de ser una constante durante toda su obra, dio lugar a Redes que dan libertad (1994).

La vigencia de su obra hace que su pensamiento siga siendo editado a día de hoy. El colectivo Espai Marx está en este momento publicando cada semana un texto inédito o de difícil localización de Fernández Buey, actualizando así su obra, gracias al buen trabajo de Salvador López Arnal, quien lleva diez años esforzándose en mantener vivo el legado de este autor, como ya lo hizo también con su maestro Manuel Sacristán. Por otro lado, el pasado 24 de noviembre tuvo lugar en la Facultad de Humanidades de la UPF un homenaje bajo el título “Acció i canvi. Pensant amb Paco Fernández Buey a 10 anys de la seva mort”, organizado por diferentes discípulos y amigos del pensador palentino.

Por su parte, la revista teórica del PCE Nuestra Bandera va a ofrecer en su próximo número, en la “A vueltas con los clásicos” un artículo acerca de la vigencia de su pensamiento a cargo de su discípulo y amigo Jordi Mir, así como un texto caído en el olvido: el artículo “Heidegger ante el humanismo” redactado por Fernández Buey y Joaquim Sempere en 1964 para la revista teórica clandestina del PCE Realidad, hoy editada cuidadosamente por Salvador López Arnal y precedida por un texto de presentación a cargo de Miguel Candel.

Merece sin duda mención la excelente edición que ha realizado Rafael Díaz-Salazar de textos de Fernández Buey titulada Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador (Trotta, 2021).

El mejor homenaje, como siempre, es leer su obra y continuar la tradición emancipatoria que nos enseñó a cultivar.

José Sarrión Andaluz es profesor de filosofía en la Universidad de Salamanca.

Fuente: https://www.mundoobrero.es/2023/01/02/francisco-fernandez-buey-la-vigencia-de-un-pensador-comprometido/