Recomiendo:
0

Intelectuales, democracia y socialismo

Fuentes: Rebelión

El Centro Internacional Miranda me pide reflexionar sobre: 1) Papel de la intelectualidad en el desenmascaramiento de la IV República y el alumbramiento de la Venezuela bolivariana 2) Balance de diez años de ésta y 3) Vías para el socialismo del siglo XXI. Sobre lo primero señalo que gracias a la intelectualidad, de los años […]

El Centro Internacional Miranda me pide reflexionar sobre: 1) Papel de la intelectualidad en el desenmascaramiento de la IV República y el alumbramiento de la Venezuela bolivariana 2) Balance de diez años de ésta y 3) Vías para el socialismo del siglo XXI. Sobre lo primero señalo que gracias a la intelectualidad, de los años sesenta a los noventa en Venezuela la cultura fue Cultura Revolucionaria, y la idea del socialismo se hizo indisociable del bolivarianismo. Sobre logros del proceso y su consolidación, resumo:

IDEOLOGÍA

No hay revolución sin ideología. Precisemos el perfil socialista y anticapitalista del proyecto y del Partido dirigido por las bases, plasmémoslo en un Programa, desarrollémoslo en un Proyecto Nacional.

SOCIALISMO

Avancemos la nacionalización de las industrias básicas y estratégicas más importantes. Aniquilemos el latifundio. Conquistemos la soberanía alimentaria. Coloquemos los medios de producción fundamentales bajo control social; de cada quien según su capacidad y a cada cual según su trabajo. Invirtamos la distribución que en 2007 asigna el 47,7% del ingreso al 20% más rico, y el 29,7% al 60% más pobre (ABN; 21-6-2008).

SOCIEDAD

Elevemos el gasto social sobre el 59,7% de 2007. Reduzcamos a menos de la mitad el 33,07% de pobreza relativa y el 9,41% de pobreza absoluta del mismo año, así como la desocupación de 6,1% de 2008. Devolvamos las prestaciones laborales a los trabajadores, incluidos los de las Misiones. Cumplamos las Metas del Milenio. Todo el poder a las organizaciones sociales.

ENERGÍA

Incrementemos nuestra participación en las empresas mixtas de hidrocarburos hasta que la del capital extranjero sea insignificante o nula. Elevemos el valor agregado de la cesta petrolera para mejorar el ingreso y diversificar la producción de químicos, fertilizantes, insecticidas y otros derivados. Destinemos parte preponderante de ese ingreso al desarrollo de fuentes de energía hidroeléctrica, solar, eólica, geotérmica y atómica, que permitan elevar la porción de hidrocarburos exportable y aseguren una economía no dependiente de la energía fósil.

SOBERANÍA.

Sin soberanía no hay Revolución. Recuperemos el control de las zonas donde el Presidente afirma que la presencia del Estado es muy tenue. Legislemos para recuperar la soberanía jurisdiccional e impedir que las controversias sobre los contratos de interés público de Venezuela se decidan según leyes extranjeras y por juntas arbitrales o tribunales foráneos. No demos en garantía el subsuelo. Impidamos el acceso a funciones claves de administración de la soberanía a quienes mantengan vínculos de lealtad, obediencia, fidelidad y defensa militar con potencias extranjeras. Investiguemos los fondos de las Organizaciones no Gubernamentales, y disolvamos por ley las que actúen como agentes de potencias foráneas. Desactivemos las iniciativas secesionistas.

ECONOMÍA Y FINANZAS

Respetemos el principio de progresividad del impuesto, incrementando la carga tributaria para los contribuyentes de mayores ingresos y eliminando o disminuyendo impuestos recesivos como el IVA, que castigan a los de menores recursos. Hagamos respetar el principio de territorialidad, rescindiendo los Tratados contra la Doble Tributación, en virtud de los cuales las transnacionales no pagan impuestos en Venezuela por las ganancias que obtienen en ella, lo cual para 2009 inflige un sacrificio fiscal de $17.840 millones. Cancelemos definitivamente el remanente de la Deuda Pública, evitando garantizarla con reservas o externalizar la Deuda Interna prometiendo pago en divisas.

ESTADO

Solucionemos la dicotomía entre un Estado formal ineficiente y el Estado informal de las misiones, que resuelve urgentes problemas pero en condiciones de precaria institucionalización y con voluntarios en situación laboral ambigua. Controlemos rigurosamente la ejecución presupuestaria de los recursos y sancionemos sus irregularidades. Coordinemos la ejecución de planes, iniciativas y acciones entre las distintas ramas de los poderes públicos y con las administraciones locales, para que el Estado deje de ser una rémora y sea instrumento de nuestra elevación a potencia de talla mediana.

RELACIONES INTERNACIONALES

Intensifiquemos los procesos de integración latinoamericana y solidaridad con el Tercer Mundo; fortalezcamos la alianza antiimperialista del ALBA; logremos que UNASUR, sin la presencia de Estados Unidos, sustituya a la caduca OEA.

DEFENSA

Erradiquemos la intervención paramilitar con la cual ocupan silenciosamente Venezuela criminales extranjeros con organización, armamento y disciplina militares. Estudiemos nuestras debilidades estratégicas y tácticas y corrijámoslas. Entrenemos la totalidad de la población apta en tácticas de guerras de insurgencia, contrainsurgencia y Cuarta Generación, e integrémosla en una Reserva que colabore en forma activa y permanente en la inteligencia y la Defensa. Desarrollemos capacidad suficiente para disuadir a países vecinos que alojan bases estadounidenses y según su presupuesto público mantienen medio millón de personas en tareas bélicas. Sustituyamos el obsoleto Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca con el Consejo de Defensa de UNASUR.

ÉTICA

Prediquemos con el ejemplo. Sólo habrá socialismo cuando nepotismo, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, promoción de bingos, casinos y garitos sean sancionados y no premiados.

EDUCACIÓN Y CULTURA

Integremos todo el pueblo a la educación de segundo nivel. Enseñemos Geografía, Historia y Educación Cívica venezolanas. Reestructuremos programas educativos y planes de investigación científica en función de las necesidades reales del país. Creemos institutos y tanques de pensamiento de Estudios Venezolanos y Latinoamericanos de primera magnitud. Integremos los intelectos creadores en todas las áreas de la ciencia, la sociedad, la política y la cultura. En lugar de aislarlos, permitámosles participar. Cultura Revolucionaria es Revolución Cultural.