La renuncia de Fidel

Fuentes: Rebelión

Cuando corrió la noticia de la renuncia formal de Fidel Castro a la Presidencia de Cuba, celebraciones mórbidas se desataron en «La Pequeña Habana» de Miami, Florida, capital norteamericana del movimiento de cubanos en el exilio contra Castro. Del mismo modo que se regocijaron con su enfermedad en 2006, ahora celebraron su renuncia a la […]


Cuando corrió la noticia de la renuncia formal de Fidel Castro a la Presidencia de Cuba, celebraciones mórbidas se desataron en «La Pequeña Habana» de Miami, Florida, capital norteamericana del movimiento de cubanos en el exilio contra Castro. Del mismo modo que se regocijaron con su enfermedad en 2006, ahora celebraron su renuncia a la presidencia.

Pero, los casi 50 años de Fidel como jefe de estado de Cuba han tenido un impacto trascendental no sólo en Cuba, sino en América Latina; y más allá, en todo el inmenso mundo.

Porque al dejar Fidel el poder, casi media docena de sus hijas e hijos ideológicos han llegado al poder a lo largo de toda Latinoamérica. Aún cuando son nominalmente socialistas y profundamente nacionalistas, muchos de ellos fueron inspirados por la Revolución Cubana. Algunos, como Hugo Chávez de Venezuela, han abrazado una perspectiva continental e internacionalista, que está abiertamente opuesta a la política intervencionista de los Estados Unidos de Norteamérica, apoyada por el Fondo Monetario Internacional, IMF, (de, International Monetary Fund, su nombre en inglés.) y del Banco Mundial.

Latinoamérica, en gran parte debido al sólido y tenáz ejemplo de Cuba, se ha distanciado de los gobiernos draconianos de generales mantenidos por los Estados Unidos y está optando por gobiernos democráticos y por izquierdas populistas.
En el campo de la educación, los alcances de Cuba han sido ejemplares. En Centro y Sud América, el promedio de alfabetismo es del 86.4 por ciento. El promedio de alfabetismo en Cuba es del 98 por ciento.

Bajo su sistema socialista la educación en Cuba es libre. En verdad, Cuba es la escuela preferida por miles de estudiantes del mundo entero, especialmente en la educación superior y en medicina. Toda esa educación es gratuita!
Castro no heredó un pais con tan alto grado de alfabetización. En verdad, en 1961 más de un millón de cubanos (en su mayoría de las áreas rurales de la nación) eran analfabetos. Más de 100,000 niños mayores de 10 años voluntariamente participaron en las «brigadas de alfabetización» y se diseminaron por todo el país para enseñar a los pobres y a los campesinos a leer y a escribir.

Uno de tales hombres, un estudiante alfabetizado llamado Juan Martínez escribió, en una de las primeras frases de su vida: « Nunca me sentí en verdad cubano hasta que aprendí a leer y a escribir.» (Keeble, 54)

En asuntos del exterior, Cuba puso su considerable poder militar a la vanguardia en el frente de lucha contra el sistema racista del apartheid de Sudáfrica. Cuba, apoyando las fuerzas armadas de Angola, se enfrentó a Sudáfrica en un lugar llamado, Cuite Carnivals, causando tales pérdidas al ejército sudafricano que ocacionó el comienzo del largo camino de negociaciones, transacciones y la disolución del apartheid .

Sí. Castro está dejando sus funciones, un proceso que, para los presidentes de los Estados Unidos usualmente significa la oportunidad de llenarse los bolsillos de cantidades obscenas de dinero. Pero Castro deja una orgullosa tradición de soberanía Latinoamericana, de impresionantes logros en los campos de la educación y de la medicina; y de la revolucionaria resistencia al régimern racista del apartheid s udafricano.

Sus esfuerzos cimentaron en gran parte el camino a la paz y a la democracia en Sudáfrica.

Su nombre y su ejemplo serán recordados por siglos, por el genio del pequeño para ponerse de pié y enfrentar al poderoso.

Fuentes:
Alexandre Keeble, editor, En el Espíritu de los Maestros Errantes: Las Campañas Cubanas de Alfabetización, 1961. (In the Spirit of Wandering Teachers: Cuban Literacy Campaign, 1961, Melbourne, Australia: Ocean Press, 2001, p.54.)
Jonathan Kozol, Hijos de la Revolución: Un Maestro Yanki en las Escuelas Cubanas. (Children of the Revolution: A Yankee Teacher in the Cuban Schools (New York, Delacorte Press, 1978.)

Traducción libre del inglés enviado por Fatirah, <[email protected]>