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La solidaridad debe ser selectiva

Fuentes: Rebelión

Si es selectiva no es solidaridad” escuché en algunas oportunidades. Pero, a diferencia de otros dichos populares, este no suele venir con argumentos. Solo se menciona dando a entender que todo el mundo estará de acuerdo. A continuación voy a cuestionar esta idea.

A diferencia de la caridad, que se ejerce de manera vertical creando relaciones de dominación, la Solidaridad se da de manera horizontal en vínculos relativamente igualitarios. La solidaridad es crear redes y lazos de apoyo con quienes se comparte una situación social similar.

Acá encontramos la primera selectividad. Cuando las organizaciones obreras crean un Fondo Solidario para sostener una huelga o brindar asistencia a compañeros despedidos están siendo selectivos respecto a quienes serán los destinatarios de la ayuda. Lo mismo sucede cuando un colectivo social crea una asociación para acompañarse, ya que se excluye selectivamente a quienes no pertenecen al mismo y -por ende- no participan de su misma situación.

Esto no quita que sectores, grupos o colectivos diferentes puedan acompañarse mutuamente. De hecho es muy común que suceda, sobre todo en momentos de crisis, cuando es necesario ampliar las redes de apoyo y solidaridad para movilizar la construcción colectiva. Pero esta unión estuvo precedida por la selectividad que permitió agrupar en primer lugar a quienes vivían una misma realidad para hacer frente a sus necesidades específicas. Me atrevo a decir que sin esta selectividad la solidaridad no es posible.

Las clases sociales dominantes tienen esta cuestión muy en claro cuando ejercen entre ellas una solidaridad selectiva para defender sus intereses en contra de los reclamos de las clases populares y trabajadoras que sufren la explotación.

Por ende, podemos teorizar que existe una Selectividad Necesaria, que permite agrupar a quienes viven una misma situación y tienen intereses comunes. Pero las clases sociales que sufren la explotación capitalista deben también ejercer una Selectividad Positiva consistente en negarse a solidarizarse con las acciones de las clases dominantes que ayuden a perpetuar las desigualdades y las injusticias sociales, y cuya participación nos haría cómplices de las mismas. Al mismo tiempo deben cuidarse de caer en una Selectividad Negativa que excluye de nuestra acción a sectores sociales, grupos o colectivos que cargan una historia de prejuicios y estigmatizaciones que las colocan en una situación de mayor vulnerabilidad.

La solidaridad siempre es selectiva. El desafío para quienes luchan por un mundo más justo, libre, igualitario, inclusivo, diverso y sin explotación es saber diferenciar cuáles acciones contribuyen a la liberación humana y cuáles ayudan a perpetuar un sistema injusto. Porque no todo lo que se presenta como solidario apunta a un mismo objetivo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.