Ahorita están movilizándose las mujeres en varios puntos del país. Yo le tuve que explicar a mi hijo a los nueve años qué hacer si hay tiros o si vienen a quemar la escuela en Caracas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes 09 de enero de 2026 que canceló una segunda oleada de ataques contra Venezuela tras la liberación de «un gran número de presos políticos» en ese país.
«Venezuela está liberando grandes cantidades de presos políticos como señal de que están ‘Búsqueda de la paz'», afirmó el mandatario en un mensaje publicado en su plataforma Truth en el que consideró que «este es un gesto muy importante e inteligente» de parte del gobierno de Delcy Rodríguez. Asimismo, agregó que Estados Unidos y Venezuela «están colaborando eficazmente», especialmente «en la reconstrucción de su infraestructura de petróleo y gas» y adelantó que las grandes petroleras “invertirán al menos 100 mil millones de dólares”. Por esta cooperación, Trump afirmó que «he cancelado la segunda ola de ataques, prevista previamente, que parece innecesaria».
Las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirman las afirmaciones del líder social de Barquisimeto, Ángel González, en mi artículo anterior (1): “Hay la amenaza que se sigue ejerciendo contra nuestro país, de un segundo ataque militar, si no se le entrega a EE.UU. el control total de Venezuela”.
Yo he vuelto a entrevistar nuevamente a Ángel González, educador popular y coordinador de la coordinación Nacional de niños, niñas y adolescentes de Venezuela CORENATS, fundador en los años 80 del movimiento de la acción católica de la infancia popular MOANI, parte del Movimiento Latinoamericano MOLACNNATs y del Movimiento internacional del apostolado de los niños MIDADEN; durante los gobiernos del Presidente Hugo Chávez, ha dirigido el programa nacional de formación profesional de las infancias y adolescencias trabajadoras y de protección infantil de Venezuela PRODINATs, adscrito al Instituto gubernamental Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL), bien resumido en su artículo “¡Un Niño Trabajador llamado Hugo Chávez!” (2).
-Pregunta: Estimado Ángel, volvimos a conversar porque varios movimientos sociales venezolanos, y también Corenats, han denunciado los “brutales bombardeos del ejército invasor contra instalaciones no solo oficiales, sino también espacios civiles, culturales y educativos. ¿Tú cómo define esta intervención estadunidense en Venezuela?
-Respuesta: El equipo de adultos colaboradores, colaboradoras, aliados, padres, madres, docentes, intelectuales, dirigentes comunales y artistas vinculados a la Coordinación Regional de niños, niñas y adolescentes de Venezuela CORENATS –desde hace más de 40 años venimos acompañando los procesos organizativos de las infancias y adolescencias de los sectores populares del campo y la ciudad en Venezuela– denunciamos que estas acciones criminales transgreden todo el estamento jurídico del derecho internacional público, así como los principios de independencia y autodeterminación de los pueblos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y demás instrumentos multilaterales.
-¿Se trata de una nueva guerra para controlar el petróleo?
-Rechazamos las amenazas del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y su presidente, quien pretende apropiarse de los recursos energéticos y naturales de nuestro país. El imperialismo con su modelo extractivista neoliberal ante la crisis cíclica del capital y la imposibilidad de someter a los pueblos mediante su aparato de propaganda, han optado por mostrar su verdadero rostro colonial, criminal y fascista. Desprecian a la humanidad utilizando y desatando contra los pueblos todo tipo de guerras cognitivas mediante el uso de repertorios tecno-mediados y del aparato militar-industrial para la destrucción, saqueo, explotación y apropiación de las riquezas, sin respetar los más elementales derechos ni la vida misma de niños, niñas adolescentes y la humanidad entera: todo ello en nombre de la “libertad”.
-¿Cuál es tu opinión sobre la importancia de la movilización popular en Venezuela?
-Solo mediante la movilización, la organización y las luchas unitarias lograremos derrotar al imperio hegemónico. Instamos al pueblo venezolano en general, trabajadores, campesinos, comunas y comunidades originarias a mantenernos unidos, a no sucumbir ante la intriga y la guerra cognitiva que busca dispersarnos y dividirnos. Nuestra fortaleza reside en la unidad dentro de la diversidad.
-¿Cuál es tu llamado al mundo?
-Exhortamos a los pueblos del mundo, movimientos sociales, sindicatos, organizaciones de niños, niñas y adolescentes, intelectuales y a todos aquellos que luchan por un mundo nuevo, en paz con justicia social, a cerrar filas para que la bota invasora de los Estados Unidos de Norteamérica y los poderes fácticos del capitalismo mundial cesen de agredir a la patria de Bolivar, a nuestro continente y al Sur Global, deteniendo así las amenazas que pretenden empujarnos a la barbarie capitalista.
Entrevista a Alejandra Laprea, referente feminista de Venezuela
La Araña Feminista es una red de colectivos que se unió a la Marcha Mundial de las Mujeres MMM en 2013.
Cineasta de larga trayectoria, comunicadora social, artista visual y textil, Alejandra Laprea es también militante de La Araña Feminista.
Desde hace tres años, integra un proyecto con una colectiva de base territorial en Venezuela: una cooperativa de mujeres recicladoras que trabajan en la instalación de una planta de recuperación y procesamiento de plásticos.
¿Cuál es la lucha de estas mujeres recicladoras?
Explican que “No hemos pasado hambre porque nos hemos negado a morir. Hemos convertido el “rebusque” en una danza colectiva de supervivencia. Aquí el cuidado tiene un ritmo caribeño que se desborda de las casas para inundar las aceras. Es la mano de la vecina, es la red de la comuna que sostiene la vida cuando el capital intenta detenerla. No es el cuidado romántico de los libros, es un cuidado sudado, terca y ruidosamente alegre, que pone la dignidad de los cuerpos por encima de cualquier ganancia”.
“La Araña Feminista” se define como una “red de colectivos de mujeres socialistas de Venezuela para construir el socialismo feminista”.
En un reciente comunicado afirman que: “lo que el imperialismo ha bombardeado esta madrugada no son solo coordenadas geográficas o instalaciones estratégicas, sino el corazón mismo de una alternativa de vida que se niega a ser colonia.
Este ataque de los Estados Unidos es la respuesta violenta y desesperada de un patriarcado global que teme a la construcción del Estado Comunal, ese horizonte donde el poder deja de ser una pirámide de mando masculino para convertirse en un tejido horizontal de cuidados y decisiones colectivas.
Nos bombardean porque nuestro socialismo, el que nace de las entrañas de la Comuna y el Consejo Comunal, es profundamente feminista y chavista; nos atacan porque mientras el resto de la región sufre el embate de derechas restauradoras que buscan devolver a las mujeres al silencio del hogar y a la precariedad del mercado, Venezuela se atrevió a proponer un nuevo socialismo que pone la vida en el centro.
El imperio golpea con misiles lo que no pudo doblegar con hambre, intentando asfixiar una democracia participativa y protagónica donde somos nosotras, las mujeres de los barrios y del campo, quienes sostenemos la soberanía alimentaria, la salud comunitaria y la resistencia cotidiana”, concluyo La Araña Feminista desde Caracas.

Alejandra Laprea es, desde hace dos años, una de las representantes de las Américas en el Comité Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres (MMM), una organización global en la que Venezuela participa activamente y militante de La Araña Feminista. En esta entrevista analiza -desde Caracas- el complejo escenario que atraviesa Venezuela tras el reciente ataque de parte del presidente de los Estados Unidos.
-¿En qué situación se encuentra hoy el pueblo venezolano movilizado y su vida diaria después del ataque?
-Las movilizaciones empezaron desde el mismo día sábado y no han parado desde entonces. Ahorita están movilizándose las mujeres en varios puntos del país. El lunes hubo una marcha extraordinaria en Caracas, como hace mucho tiempo no se veía. Eso es lo que está pasando. La otra directriz que tenemos es la de empezar a trabajar. Es decir, que esta situación no nos neutralice, sino que nos convoque al trabajo y a seguir nuestra vida, porque la verdad es que hemos transitado por algo muy traumático.
-¿Qué lectura hacen desde las organizaciones feministas sobre el ataque de Donald Trump?
-Esa pregunta tiene varias capas. Está la capa de que nosotros somos un pueblo que tiene más de 20 o 25 años viviendo bajo amenaza. Desde que este pueblo tomó la decisión de acompañar al comandante Chávez cuando dijo “nosotros no vamos a ser nunca más una colonia y los bienes comunes de Venezuela son para los venezolanos y su administración es de las y los venezolanos”, se nos declaró la guerra. El primer acto de la guerra fue en el año 2002 con el golpe de Estado a Chávez, que fue un golpe financiado y oficiado desde los Estados Unidos.
Y de ahí en adelante, lo único que nosotros hemos estado viviendo y denunciando en el mundo es la injerencia norteamericana, que se expresa de diferentes formas: en un bloqueo de las comunicaciones, en una tergiversación de la realidad, en la demonización de nuestros líderes, de nuestros procesos y nuestras decisiones. Se expresa en 1.042 sanciones unilaterales, ilegítimas e ilegales contra un país como Venezuela; en una guerra económica que vivió su punto de apogeo alrededor del 2017 y que no paró durante la pandemia. Venezuela tuvo problemas durante la pandemia para conseguir vacunas, insumos y oxígeno producto de esas sanciones. Se expresa también en el financiamiento de grupos paramilitares y de una oposición apátrida y traidora. Entonces, decir que no lo estábamos esperando es complejo, porque aprendimos a vivir con la esperanza de conseguir lo mejor, pero sabiendo que estábamos bajo la mira.
Aun así, desde septiembre del año pasado, cuando se desplegó la flota norteamericana al frente -que es algo desproporcionado por la cantidad de marines efectivos-, cuando me dijeron que había hasta un submarino nuclear frente a nuestras costas, yo dije: “¿Pero qué es esto?”. Desde ese día, obviamente, aumentó la presión. En diciembre esa percepción de que iba a pasar algo aumentó; estábamos tratando de llevar el mes lo más normalmente posible, pero con cierta precaución de no quedarte con la alacena vacía o de tener efectivo en casa. Pero después está otra capa de análisis que tiene que ver con que Venezuela es parte de un continente, de una región a la cual los Estados Unidos pretende aplicarle una serie de políticas disciplinarias y de dominación. No nos están haciendo esto solo a Venezuela; esto es una advertencia para el resto del continente. No podemos permitir que esta forma de hacer política internacional se establezca, y mucho menos en nuestro continente. Es un precedente nefasto lo que se va a establecer si no hay una condena más enérgica a la situación que está imponiendo Estados Unidos en el Caribe y en Venezuela.
-¿Cuál es tu opinión sobre el resultado de las últimas elecciones en Venezuela?
-Yo tengo confianza en el sistema y el poder electoral venezolano. La tengo porque soy una persona, creo yo, muy extraña: por un lado hago películas, pinto y escribo poemas, y por otro lado, con la misma intensidad, trabajo en los barrios, doy formaciones e impulso la economía feminista y alternativa con mis compañeras y comadres. Entonces, la realidad que yo vivo cuando trabajo con mis compatriotas en los barrios no me deja duda de que el presidente Nicolás Maduro tuvo los votos necesarios para seguir siendo presidente de nuestra república. Es materialmente imposible lo que trataron de imponer desde una narrativa traidora desde el extranjero y la oposición.
María Corina Machado jamás tuvo derecho de presentarse en las elecciones, no por capricho, sino porque ella estaba inhabilitada desde muchísimo antes. Cuando esa señora aceptó sentarse en un organismo internacional como embajadora de otro país, cometió un delito que la inhibe para ejercer cualquier tipo de cargo público en este país. Por otro lado, a mí me indigna sobremanera, y en eso soy muy cimarrona, que gobiernos extranjeros -sean amigos, enemigos o del planeta Marte- le exijan al gobierno venezolano pruebas de su legitimidad cuando son pruebas que en sus mismos países no muestran. Aquí, quien podía exigir la demostración de pruebas y llevar denuncias al Tribunal Supremo de Justicia es el pueblo venezolano. Ningún otro pueblo, ningún otro gobierno. El pueblo venezolano es muy respetuoso. Por más que yo no esté de acuerdo con lo que pasó recientemente en Honduras, no me voy a levantar a decirle al pueblo de Honduras qué es lo que quiere. El pueblo de Honduras marca su camino y yo le acompaño. Es el mismo derecho y respeto que exijo para el pueblo venezolano.
-Escuché una entrevista a un referente de Derechos Humanos de Venezuela que hablaba sobre la cantidad de presos políticos y las violaciones a los derechos humanos en Venezuela de parte del gobierno de Nicolás Maduro. ¿Cómo podrías explicar esto?
-La pregunta que podemos hacernos ahí es cómo explico una narrativa que pretende legitimar y hacer necesaria una intervención como la que sufrimos el sábado. Todo eso es parte de un guión. Así como dicen que todo el gobierno es narcotraficante y con eso mantienen tres meses de asedio en el Caribe, pues también hablan de los Derechos Humanos. En mi experiencia, las personas que están detenidas o privadas de libertad en Venezuela se tienen que acoger a un sistema judicial por igual. Lamentablemente, el sistema judicial es muy malo en este país; es una de las cosas que más ha defendido la oposición: que no les toquen su sistema. Es un sistema lento, pero si tú cometes un delito y te atrapan, tienes que enfrentarlo. Acá corre un meme por las redes que dice que tú robas o matas y, cuando entras la cárcel, te conviertes automáticamente en “preso político”.
aquí también hay una realidad. Lo que vivió el pueblo venezolano a mediados del año pasado con los “comanditos” fue horrible. Esas no fueron protestas pacíficas. Si a una persona en Noruega o en Japón la agarran quemando un carro, atormentando a la gente o asesinando a personas por ser de un partido político X, creo que a toda esa gente la meten presa, ¿verdad? Y nosotros vivimos eso. Yo tuve que contener a una compañera en La Vega y, mientras ella hablaba conmigo, yo oía cómo le tocaban la puerta y la insultaban diciéndole que la iban a quemar a ella con su familia. Yo le tuve que explicar a mi hijo a los nueve años qué hacer si hay tiros o si vienen a quemar la escuela. Mi hijo de 20 años sabe qué hacer porque ha tenido que aprenderlo toda su vida viviendo en esta situación, y no hay derecho. Hay una generación completa que ha tenido que vivir bajo esta presión y, de verdad, nosotras y nosotros no hemos querido hacerle nada a nadie. Lo único que pedimos es que nos dejen vivir en paz, que no nos roben y que no nos maten (3).
Presidente Petro: “Parece que quisieran que llegaran los helicópteros aquí, como en Caracas, y nos lanzaran misiles en Bogotá”
¿Qué consecuencias tendrá para Colombia la nueva «Doctrina de seguridad nacional» del gobierno de los Estados Unidos, puesta en ejecución con la agresión de la administración Trump a Venezuela y las amenazas contra Colombia y su presidente Gustavo Petro?
El presidente Gustavo Petro fue contundente y denunció la intención de sectores de la extrema derecha y de algunos directores de medios de comunicación de promover que otro país ejerza injerencia o incluso una intervención militar en Colombia.
“Parece que quisieran que llegaran los helicópteros aquí, como en Caracas, y nos lanzaran misiles, olvidando que en ese Palacio está la Espada de Bolívar, y que yo tengo que cuidarla como miembro de la Orden de los Guardianes de la Espada de Bolívar. Esas bolsas de mentiras contadas afuera llegaron a convencer a Trump de que aquí había una fábrica de cocaína. Fueron a decirle eso que hoy repite Trump. NO hay sustentación. Le dijeron que yo era testaferro de Maduro”, aseguró Petro. El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró este miércoles 7 de enero de 2026, que mantuvo un contacto directo con su par estadounidense Donald Trump.
Desde el estrado en la Plaza de Bolívar, Petro afirmó que ese diálogo permitió descomprimir la tensión bilateral y reveló además que ambos acordaron restablecer las comunicaciones formales y avanzar hacia una reunión bilateral en Washington. Petro realizó esas declaraciones desde la tarima montada en la plaza capitalina de Bogotá, ante una multitud que, según la señal pública colombiana, superó las 50.000 personas: yo soy testigo presencial. “Si no se dialoga, hay guerra. Eso lo ha enseñado la historia”, sostuvo Petro. Según relató, durante la conversación abordaron dos ejes centrales: la situación en Venezuela y la lucha contra el narcotráfico. En ese marco, el mandatario colombiano defendió la política de sustitución voluntaria de cultivos y destacó los niveles récord de incautaciones de cocaína durante su gestión.
“Le mostré los datos y le dije que el Gobierno de [Iván] Duque duplicó los sembrados. Le hablé de que con Maduro se habían coordinado operaciones, le dije de los bombardeos, lamentables, porque iban contra mandos que no estaban ahí. Le dije cómo habían aumentado las incautaciones de droga a 1.000 toneladas el año pasado. Le dije que 700 traquetos (mafiosos) fueron extraditados con mi firma incluido el hermano de Piedad Córdoba”, enfatizó Petro.
“Le dije a Trump que muchos de los políticos que fueron a EEUU, que han llegado al estado de la Florida, tienen relaciones con el narcotráfico e hicieron trizas de los acuerdos de paz con la guerrilla de las Farc (2016). Muchos de los que fueran allá buscaban violencia para que no fueran juzgados en Colombia y detener el juicio contra la parapolítica. Por eso echaron a mi ministro de Defensa, Iván Velásquez, y entonces lo que tenemos hoy es impunidad. Contra mí no van a encontrar nada porque yo no me robo un peso del pueblo”, afirmó el presidente Gustavo Petro.
“Use 10 años de mi vida, a riesgo, contra una maquinaria que habían asesinado a 300 mil colombianos, el paramilitarismo en su relación con el poder político, porque la extensión del narcotráfico de cocaína en Colombia para el mundo se debe a una alianza de narcotraficantes armados con el 35% del Senado que dijo el comandante paramilitar Salvatore Mancuso (2005) y yo encontré en varias regiones y lo denuncie» concluyo el presidente progresista Petro. Al respecto recuerdo mi artículo anterior «Nos pidieron que participáramos en el asesinato del presidente Hugo Chávez:Excomandante paramilitar Salvatore Mancuso y otros impactos de la entrevista exclusiva a la magistrada Alexandra Valencia» (4).
Gustavo Petro dijo que hace dos días habló con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. “La invité a Colombia y queremos establecer un diálogo tripartito, y ojalá mundial, para estabilizar”, enfatizo Petro y “me respondió que necesitaba de 20 días para poner una fecha”.
Conclusión
La viceministra del agua, Ruth Quevedo (autora del libro “Basura Cero” publicado por la Fundación Rosa Luxemburgo de Alemania- (5) representa la voz de los 3T-derecho al Trabajo, al Techo, a la Tierra – de Papa Francisco, adentro del gobierno progresista del Presidente Gustavo Petro. “La decisión del presidente colombiano Gustavo Petro de implementar el programa “Basura Cero” – a través de la coordinación de la lideresa Ruth Quevedo, ¿se inspira en la encíclica papal “Laudato Si”? (6)”, me preguntaba en un artículo de febrero 2023. La viceministra Ruth Quevedo (somos vecinos de Teusaquillo, hemos trabajado junto desde el paro nacional de noviembre de 2019) me ha comentado: “Vergüenza nacional sobre quienes osaron siquiera sugerir una intervención militar en nuestro país. El Presidente Petro se reunirá con el Presidente Trump, se confirma que este estaba desinformado y quizá entienda que su sociedad también está enferma, se trata de los tiempos que vivimos”. Al respecto hay que recordar la entrevista del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) que ha afirmado que “Estados Unidos podría hacer en Colombia lo que hizo en Venezuela. Las circunstancias se van pareciendo con el gobierno Petro”.
«Hay que llamar la atención del papel que ha jugado la derecha y la extrema derecha en Colombia, que mostró clara y abiertamente una conducta anti-patria, al estar solicitando el secuestro e intervención militar de Colombia», ha subrayado la ex ministra y presidente de la Corporación Latinoamericana SUR, Carolina Corcho, que hizo un llamado al Pueblo colombiano: “no pueden seguir respaldando ustedes a traidores de la Patria, personas que están yendo a EE.UU. a pedir sanciones económicas contra nuestro país, a pedir la descertificación de la lucha contra el narcotráfico. Hemos puesto alrededor de 300 mil muertos de hombres y mujeres humildes para enfrentar el narcotráfico».
Concluyendo, me han impactado profundamente las palabras de Alejandra Laprea: “Yo le tuve que explicar a mi hijo a los nueve años qué hacer si hay tiros o si vienen a quemar la escuela en Caracas”. Yo también soy el papá de una niña víctima de la persecución en Colombia. En mayo de 2025 yo he narrado la lucha de las “Malalas del Catatumbo”, donde las guerrillas del ELN y de las disidencias de las Farc, bombardean con drones, las escuelas rurales en la frontera con Venezuela… (7)
La viceministra feminista Ruth Quevedo me ha comentado la entrevista a la lideresa feminista de Caracas, Alejandra Laprea, destacando que “el Pueblo Venezolano se mantiene en movilización por la libertad de su Presidente y su Soberanía Nacional”.
NOTAS
2. https://www.aporrea.org/trabajadores/a59278.html
3. Agradezco a Estefanía Santoro de Pagina12.
4. https://rebelion.org/nos-pidieron-que-participaramos-en-el-asesinato-del-presidente-hugo-chavez/
5. https://www.rosalux.org.ec/pdfs/BasuraCero.pdf
7. Atravesado por las pequeñas ‘Malalas’ del Catatumbo, el presidente Gustavo Petro propone al Papa reactivar los diálogos de paz con el ELN en el Vaticano – https://www.sur.org.co/atravesado-por-las-pequenas-malalas-del-catatumbo-el-presidente-gustavo-petro-propone-al-papa-reactivar-los-dialogos-de-paz-con-el-eln-en-el-vaticano/
Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco y de Papa Prevost. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá), Rebelión (Madrid). último libro: “Nunca Mas Estado Genocida. El boicot europeo en contra de las armas y de las mafias de Colombia” (Ediciones Antropos, 2023).
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


