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Más inquisiciones

Fuentes: Gara

Ultimamente me escriben seres que tenía semiolvidados. Ignoro el motivo. Tal vez me presuman valetudinario y son piadosos. Hace 15 días me escribió don Dextrógiro Derecho Recto y hoy lo hace don Levógiro Izquierdo Zurdo. Me dio permiso para reproducir aquí su carta: «Magnífico y soberano Jon, dilecto amigo, lee esto que pongo y dispón […]

Ultimamente me escriben seres que tenía semiolvidados. Ignoro el motivo. Tal vez me presuman valetudinario y son piadosos. Hace 15 días me escribió don Dextrógiro Derecho Recto y hoy lo hace don Levógiro Izquierdo Zurdo. Me dio permiso para reproducir aquí su carta: «Magnífico y soberano Jon, dilecto amigo, lee esto que pongo y dispón a tu antojo (que es lo que siempre has hecho, cabroncete, como dicen en Bergara): es moda y políticamente correcto decir y oír esa horrísona duplicidad dizque `vascos y vascas’, `ciudadanos y ciudadanas’ como antes, en la clandestinidad, pluguiéramos en decir `compañeros y compañeras’, qué tiempos. En lugar de derribar el capitalismo y el patriarcalismo, revolucionamos el lenguaje que, de por sí, ya es machista. No sabíamos que existía, además del género masculino, femenino y neutro, el género común, ambiguo y epiceno. Por decir `pedorros y pedorras’ no se igualan el hombre y la mujer. Es justo al revés. Este circo de `os’ y `as’ insiste en la división entre dos grupos humanos, los varones y las hembras y, salvo los que cambian de género voluntariamente, nos recuerdan que lo somos. Estos días ha sido noticia el hecho de que una mujer -Carme Chacón- ha sido nombrada ministra (Loyola de Palacio juró su cargo con Aznar como `ministro’ y no `ministra’) de Defensa. Al margen de los comentarios carpetovetónicos de firmas cavernícolas como Antonio Burgos, que por ser andaluz se cree obligado a ser gracioso, lo que parece sorprender es que sea una mujer -embarazada- la que mande (aquí me ha dado un ataque de risa) en el Ejército: ¡eso es un hecho noticiable! En una sociedad sana no sería noticia, sería normal, pero en una sociedad dividida en clases, patriarcal y sexista, eso sí es noticia. Menos mal que Zapatero ha corregido esta disfunción y, por fin, las mujeres son iguales a los hombres como ha demostrado `la’ Chacón yendo a toda hostia a Afganistán y dar vivas al rey ¡igual que un hombre y con un par! Como lo hiciera Felipe González, en 1982, cuadrándose ante la División Acorazada Brunete. Una buena puntada ahorra remiendo, ínclito Jon. Pero, haciendo honor a mis apellidos y nombre, y volviendo a asuntos léxicos y feministas, no partimos de una base igualitaria: no existe una igualdad de género a partir de la cual denunciar la discriminación o desigualdad; muy al contrario, como dice Ainhoa García Oyarzun, la base de la que partimos es precisamente la supremacía de uno de los géneros. Conclusión: la mujer como `objeto noticiable’ plantea el desequilibrio de género, es decir, podemos hablar de accidentes, animales, acontecimientos sociales y… mujeres. La mujer como noticia, como tema. No faltarán lerdas que estén orgullosas.

Tú sabes, maestro, finstro, que por `género’ se entiende una construcción simbólica que alude al conjunto de atributos socioculturales asignados a las personas a partir del sexo y que convierten la diferencia sexual en desigualdad social. Género no es equivalente a sexo: el primer término es una categoría sociológica e histórica y el segundo biológica. Aquí lo dejo, Jon. Res,non verba.»

Yo, que siempre seré (no nací siéndolo) «matxista-leninista», apuesto a que a Chacón le sale bigote.