Recomiendo:
0

José Andrade y Ares Rosakis, expertos en sismología explican las causas del terremoto en Manabí

Mejorar códigos de construcción y tener conciencia de vivir en país sísmico, lecciones en Ecuador

Fuentes: Agencia de Noticias Andes

José Andrade y Ares Rosakis, miembros de la comisión gestora de la universidad Yachay Tech y expertos en sismología e infraestructura, realizaron un recorrido por Manta, Pedernales y Portoviejo, los cantones más afectados por el terremoto en el Ecuador, para conocer el impacto del sismo y determinar sus causas. «Enviamos una delegación para poder cuantificar […]

José Andrade y Ares Rosakis, miembros de la comisión gestora de la universidad Yachay Tech y expertos en sismología e infraestructura, realizaron un recorrido por Manta, Pedernales y Portoviejo, los cantones más afectados por el terremoto en el Ecuador, para conocer el impacto del sismo y determinar sus causas.

«Enviamos una delegación para poder cuantificar el impacto de este terremoto pero también gracias a la experticia, que tenemos de la universidad, tenemos importantes conclusiones que podrán impactar decisiones políticas en el futuro cercano y a mediano plazo», señaló Andrade en una entrevista con la agencia Andes.

Según el experto después de hacer un balance general se determinó que el terremoto de 7.8 grados en la escala de Ritcher del pasado sábado 16 de abril, y cuyo epicentro fue en el cantón Pedernales de la provincia de Manabí, se deriva del terremoto de 1906 (8,8 grados) considerado uno de los más fuertes del mundo y que causó un gran tsunami en las costas ecuatorianas.

«El terremoto de 1906 es la madre que dio a luz a todos los terremotos de magnitud siete que estamos teniendo en esta región. En esta zona, a la que dimos el nombre de ‘Lengua de fuego’ han nacido cinco terremotos más (1942, 1958, 1979, 1998) incluido el de este sábado», explicó Andrade.

Según los expertos los terremotos que ocurren en esta zona sísmica conocida como la «Lengua de fuego» tienen grandes descargas de energía. El terremoto de 1906 por ejemplo es el segundo más grande del mundo, en cuanto a descarga de energía se trata, que se compara incluso con el efecto de bombas nucleares. Y el de Pedernales también fue 20 veces más fuerte que el de Japón ocurrido un día antes.

«Pedernales se ve como una zona de guerra precisamente por la cantidad de energía que generan estos eventos», dice Andrade.

Tras el análisis en campo y de los datos obtenidos por la información geofísica Rosakis explicó que llegaron a tres conclusiones fundamentales, la primera es que el próximo terremoto ocurrirá en esta misma zona conocida como la Lengua de fuego porque aquí se construyen los mayores terremotos que ha tenido el país, algo que podría ocurrir en unos 20 años.

La segunda conclusión es que este terremoto a diferencia de los otros ocurrió en el suelo lo que provocó una mayor destrucción en los poblados pero que al mismo tiempo fue la razón de que no hubiera un tsunami, ya que en los otros casos los epicentros ocurrieron en el Océano Pacífico, lo que causaba movimiento de olas intenso.

La última conclusión es que a pesar de que Pedernales se encuentra más cerca de Quito (280 kilómetros en línea recta) comparado con la ciudad portuaria de Guayaquil (365 kilómetros) la afectación fue más fuerte en Guayaquil debido a los suelos sedimentarios que tiene la costa ecuatoriana que son como gelatina y que magnifican el evento, no como los suelos rocosos de la sierra que aguantan más el movimiento.

Además los sismos que afectan a Quito son los que tienen su epicentro en otra de las fallas sísmicas que tiene el Ecuador que pasa a través de la cordillera de los Andes y que en la antigüedad ha causado sismos en Ambato (1949), Cotopaxi (1969) y Pichincha (1955).

La principal lección es mejorar la infraestructura

El 50% de la infraestructura de Portoviejo colapsó con el terremoto de 7,8 grados. Foto: César Muñoz/Andes

Andrade señaló que una de las mayores lecciones que nos deja el terremoto del sábado es que tenemos que mejorar nuestro código de construcción para poder tener construcciones a bajo costo pero al mismo tiempo que sea sumamente flexible para que puedan aguantar los sismos.

«Hay que entender que tenemos una zona que fabrica terremotos de esta magnitud cada 20 años aproximadamente. Además tenemos una zona (en la costa ecuatoriana) donde los suelos son muy débiles y gelatinosos. Hay que mejorar las técnicas de construcción porque tenemos que entender que esto va a seguir ocurriendo», puntualizó Andrade.

Según el experto Pedernales, que es la zona más golpeada tiene un 80% de afectación en la infraestructura, en la zona de Tarqui en Manta hay un 60% de afectación, en Portoviejo alrededor de 50% y el cantón de Muisne, en Esmeraldas la infraestructura casi ha desaparecido.

Sin embargo la destrucción en sectores altamente poblados y de alta densidad (como es el Caso de Pedernales y Portoviejo) impacta más que en Muisne u otras poblaciones más pequeñas como Canoa porque al ver los edificios de cinco o seis pisos caídos totalmente impacta más que una casa de una planta.

Otra de las lecciones para el país es tener sistemas de alerta temprana que podrían ayudar a salvar vidas. Estos sistemas podrían detectar el sismo y permitir que las personas salgan a tiempo de sus casas, pues en estos eventos cada segundo es primordial.

«Nosotros tenemos que adquirir la cultura, la idiosincrasia de que somos un país sísmico. Aquí vamos a vivir con sismos para el resto de nuestras vidas. Tenemos que tener sistemas de alerta temprana, sistemas de evacuación, logística para llevar comida y agua a lugares afectados, esto es el pan de cada día en un país sísmico como el Ecuador», aseguró.

Y como la reconstrucción es larga, dijo que no se debe generar un tsunami de respuestas porque este es un proceso de meses en el que debemos seguir apoyando a las áreas afectadas. «No es que mandamos ahorita la comida y después nos olvidamos, después hay que construir y hacer una serie de cosas», recordó Andrade.

En este sentido dijo que un problema de los ecuatorianos es que olvidamos rápido las desgracias y pasamos la página por lo que es hora de aprender de las catástrofes, superarlas y empezar a construir soluciones a largo plazo.

Fuente:  http://www.andes.info.ec/es/noticias/mejorar-codigos-construccion-tener-conciencia-vivir-pais-sismico-lecciones-terremoto