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Crítica de la Cultura

No nos interesa vivir como ahora se vive

Fuentes: Rebelión

¿Ha pasado mucho tiempo? En la afirmación “No nos interesa vivir como ahora se vive”[1], pronunciada por el Subcomandante Marcos en el contexto del alzamiento zapatista de 1994, habita mucho más que una expresión de descontento social: es un signo duradero de rebelión semiótica, un enunciado cargado de crítica histórica, política y ética. Desde nuestra Filosofía de la Semiosis, tal afirmación se convierte en un nodo semiótico que reclama pensamiento y acción críticos contra toda la red asfixiante de valores, normas, estereotipos y emboscadas ideológicas burguesas que no sólo nos intoxican minuto a minuto, sino que impiden el desarrollo de medios, modos y relaciones de producción de sentido radicalmente opuestos y radicalmente nuevos. Contra los mecanismos de dominación y la posibilidad de construcción de otros mundos posibles. Como si fuese dicho esta mañana.

“Vivir como ahora se vive” no es una descripción anodina de la existencia cotidiana; es una construcción histórica, una codificación de prácticas sociales, económicas, culturales y políticas que reflejan la ideología de la clase dominante. La vida “como ahora se vive” está inscrita en las condiciones materiales de saqueo y explotación capitalista, más los signos que producen alienación, mercantilización de necesidades, precarización de la existencia, apropiación de la riqueza, colonización de la cultura y despojo de la memoria histórica. Cada gesto burgués cotidiano, cada lenguaje utilizado por ellos, (y no pocas veces imitado por nosotros) cada interacción social está mediado por códigos que reproducen su dominación. La semiosis aquí se manifiesta como interacción entre signos y materialidad social, donde el sentido de la vida cotidiana no es neutral sino históricamente condicionado.

“No nos interesa” constituye un acto crítico-semiótico de negación y de disenso. No se trata simplemente de un rechazo abstracto, es un acto de resistencia simbólica que confronta los signos dominantes. Desde la Filosofía de la Semiosis, esta negación es productiva, genera contra-señales, nuevas relaciones semióticas que buscan abrir espacios de sentido autónomos, colectivos y emancipadores. La semiosis no es sólo comunicación, sino también lucha por el sentido. Aquí, Marcos, a través de su enunciado, despliega un proceso semiótico que desmantela la naturalización de la opresión: al decir “no nos interesa”, expone que la vida cotidiana, a la que nos negamos muchos, impuesta es un constructo histórico de clichés alienantes y no una condición inevitable, mostrando la capacidad humana de imaginar otras formas de existir.

“Como ahora se vive” señala la temporalidad de la opresión. No aplaude formas anteriores. La semiosis no opera en el vacío, los signos adquieren sentido en contextos históricos específicos. Esta frase remite a la estructuración del tiempo social bajo lógicas neoliberales de explotación laboral, exclusión de comunidades indígenas y campesinas, pérdida de autonomía territorial y cultural. Cada signo cotidiano, desde la moneda hasta el horario de trabajo, participa en la reproducción de un régimen de sentido que naturaliza la desigualdad. Analizada semióticamente, esta parte de la frase funciona como índice crítico: apunta a la mediación histórica que convierte la opresión en norma aparente. Desnuda una de las mayores crueldades del capitalismo: secuestrar la vida.

Nuestra Filosofía de la Semiosis también nos obliga a examinar la dimensión humanista del enunciado. Cuando Marcos dice “no nos interesa vivir como ahora se vive”, está generando un acto comunicativo que trasciende la enunciación, está convocando a participar de la emancipación de la vida asfixiada bajo el capitalismo. Este produce efectos materiales, moviliza comunidades, articula resistencias, crea alianzas y señala un horizonte de transformación. Desnuda las mas profundas canalladas de la alienación burguesa contra los pueblos en la “vida diaria”.  Esta frase contiene una crítica radical al capitalismo y a la modernidad hegemónica. La vida que “ahora se vive” no es neutral; está inscrita en un orden de producción y reproducción social que prioriza el capital sobre la vida, la mercancía sobre el sentido, y la obediencia sobre la autonomía. Cada signo de la vida cotidiana —desde la publicidad hasta la escuela, desde la ley hasta el consumo— reproduce un imaginario que naturaliza la subordinación. En este sentido, la frase es una denuncia semiótica contra la ideología dominante, señalando que los códigos que configuran la vida cotidiana están diseñados para perpetuar la explotación y la dependencia.

Esta afirmación no se limita a comunicar un rechazo cualquiera; desafía a la capacidad del pensar emancipado, une la conciencia individual con la experiencia histórica y colectiva. Exige fuerza dialéctica en una dimensión anti-utópica. ¡Así no! Negar la “vida” actual, negar eso que llaman vida, para abrir un horizonte de posibilidades. “No nos interesa vivir como ahora se vive” es invocar la capacidad de imaginar otros mundos, de inventar nuevos códigos sociales, culturales y políticos que permitan la justicia, la dignidad y la libertad. En términos semióticos, la frase funciona como un signo fundador de un proyecto de vida revolucionada y revolucionaria. Y debemos también apreciar la dimensión ética del enunciado, ¡esto no está bien! Así no se debe vivir. Convierte la semiosis en ética en acción que no es abstracta “No nos interesa vivir como ahora se vive”, transparenta la naturalización de la dominación, rompe la neutralidad aparente de los signos cotidianos y genera nuevas articulaciones de sentido. La frase se convierte en dispositivo de emancipación, señalando que el mundo debe reorganizarse según códigos diferentes, más justos y solidarios. No es un simple enunciado de descontento; es un signo político, ético y semiótico. Contiene memoria, crítica y programa de lucha por la dignidad y la autonomía, transformando la semiosis en herramienta revolucionaria. Convierte en tarea urgente la producción de sentido realmente nuevo para despojarnos de toda dominación ideológica, enseñándonos que la semiosis no es neutra y que el sentido está, permanentemente, en disputa. Ahora mismo.


[1] Discurso del Subcomandante Marcos: ¿qué esperan los zapatistas de la Convención Nacional Democrática? (Aguascalientes, Chiapas, publicado 03/08/1994). https://enlacezapatista.ezln.org.mx/1994/08/03/cnd-discurso-del-subcomandante-marcos-que-esperan-los-zapatistas-de-la-convencion-nacional-democratica/

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