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Se acerca el Invierno

Fuentes: Rebelión

El siguiente artículo es debido a los dos acontecimientos acontecidos durante la tercera semana de junio; por una parte, el final de la 4º temporada de Juego de Tronos, y por otra, la proclamación de Felipe VI como rey del reino de España. Dos hechos, en un principio ajenos y dispares entre si – y […]

El siguiente artículo es debido a los dos acontecimientos acontecidos durante la tercera semana de junio; por una parte, el final de la 4º temporada de Juego de Tronos, y por otra, la proclamación de Felipe VI como rey del reino de España. Dos hechos, en un principio ajenos y dispares entre si – y sin posibilidad de unificarles en un artículo-, sino no fuese por la participación de Pablo Iglesias en el programa Viva Poniente que canal plus dedica a la serie Juego de Tronos. De este tercer hecho, cabe destacar, tanto que canal plus no publicitó dicha participación, así como que el propio Pablo Iglesias está preparando un ensayo sobre dicha serie [1] . Y esto es lo que me ha hecho relacionar Juego de Tronos y la proclamación de Felipe VI. 

Seguramente el futuro libro, Ganar o Morir. Lecciones Políticas en Juego de Tronos, que coordinará Pablo Iglesias será muy interesante, puesto que en Juego de Tronos hay mucha realpolitik, un hecho que siempre le ha interesado a Pablo Iglesias, y es mas que probable que hable de la «conquistadora» Daenerys , del poder permanente de Tywin Lanister, del lento y maqueavelico ascenso de Lord Petyr Baelish . Pero lo que aquí vamos a señalar es una interpretación, mas que derivada de Juego de Tronos, se podría decir que inspirada y posiblemente muy alejada de la realidad de la saga, pero que a mi parecer es interesante.

¿De que trata realmente Juego de Tronos?

La historia central de Juego de Tronos da la apariencia de ser como el título de la primera novela de la saga, una lucha por el trono de los siete reinos: por los hijos del rey, los hermanos del rey, los hijos de los antiguos reyes o por advenedizos. Pero esta es una idea equivocada, y de ello es una muestra el título de la saga, Canción de hielo y fuego, puesto que la lucha real, la verdaderamente importante, no es por el trono, sino porque el mundo sea mas o menos igual o sea cambiado de raíz. Es decir, que en Poniente gobierne Daenerys , Stannis o algún Lanister, poco va a cambiar para la clase baja, la clase explotada a lo largo y ancho de los siete reinos y las ciudades libres, pues es un simple juego por el trono, pero de lo que trata la saga es de la lucha entre este mundo tal y como es y la amenaza de cambiarlo.

¿Quién o qué es la amenaza?

Antes de contestar esa pregunta, seria adecuado el señalar que entre el Juego por el Trono y la amenaza, está el pueblo libre, los salvajes. Estos hasta ahora eran repudiados por poniente, eran la amenaza, pero no hasta el punto de cambiar el mundo, de modo que incluso ellos mismos son superados por la amenaza que va a cambiar todo, y por ello no les queda mas remedio que querer refugiarse en «el MURO», la frontera entre «el sistema», «las reglas del juego», «la constitución» y lo que hay mucho mas allá del muro.

Es decir, sin ambigüedades, interpretamos que todo lo que protege el muro es el régimen del 78, con sus correspondientes luchas y juegos por el trono, que hasta ahora era la lucha que aparecía en los medios de comunicación y la que importaba a la inmensa mayoría de la población.

¿Y quiénes son los salvajes? Esta identificación es la mas complicada y compleja, pues por una parte podríamos decir que son aquellos que aun siendo críticos con el régimen y el sistema, no eran considerados como una amenaza real, pues o bien carecían de la fuerza suficiente para cambiar todo o bien creían en la posibilidad de domesticar el capitalismo. Y con la identificación de los salvajes con los que nos alejamos de la historia de la saga, pues en la realidad que vivimos, creemos o al menos aspiramos, que los salvajes no se queden a refugiarse bajo el muro, sino que formen parte de la amenaza que empiezan a sentir en todo Poniente.

Los Caminantes blancos

En la saga el tiempo es circular: verano-otoño-invierno-primavera- verano. Pero la duración de cada estación no es fija, de modo que existe la leyenda de que llegará una época de un verano eterno -«el fin de la historia» de Fukuyama, «el triunfo definitivo del liberalismo como ideología y del capitalismo como sistema económico». Para la mayoría de los protagonistas que participan en este juego de tronos a lo largo de los cinco libros publicados -exceptuando a Jon y Stannis- este verano eterno sigue siendo presente, despreciando las noticias que desde el muro envían sobre la amenaza que va a acontecer.

En relación a esto, es tremendamente paradójico que lo mismo que les pasa a los protagonistas nos pasa a los lectores, pues la historia sobre la que se debate e interesa a los lectores a lo largo de las mas de cinco mil páginas publicadas es la lucha por el trono de los siete reinos entre Daenerys Targaryen, Stannis Baratheon, «Meñique», los Lanister, los hombres del hierro, etc. Y decimos paradójico porque en realidad el autor, George R.R. Martín, no esconde la trama principal de la saga, pues en el mismo prólogo del primer libro, es decir, en la presentación de lo que va a ser la saga, nos relata como un guardia de la noche -la organización de defensa del muro- es asesinado por un ser extraño, con ojos azules, a los que se les va a denominar «caminantes blancos»- ¿una especie de zombie?

Es decir, por una parte tenemos una larga historia protagonista sobre la lucha por el trono bajo el pensamiento de que viven en el tan esperado verano eterno, y por otra, se nos van mostrando a modo de pinceladas, apariciones de «los caminantes blancos», cuya importancia va creciendo progresivamente, aunque tras la publicación del quinto libro -de siete que han de ser- su amenaza, para la mayoría de los protagonistas sigue siendo despreciada o infravalorada.

Con este planteamiento no es extraño que realicemos la siguiente asociación y para ello que mejor que empezar por como lo hace la saga, por el prólogo. En este caso, en el caso concreto del reino de España, no habría duda en señalar que la primera aparición de la amenaza de la llegada del próxima invierno fue el 15M. El 15M ha de verse como un prólogo de lo que ha de ser, como el primer aviso de que el régimen del 78 va a acabar, con una mirada de cerca podría verse sobrevalorado -apenas modificó nada en la elecciones municipales y generales- pero sin duda alguna, con una mirada de lejos, se verá que se infravaloró.

Bien podríamos decir, que tras ese prólogo, tras ese primer aviso, la historia protagonista es la de un PP que gana en las elecciones municipales y un Rajoy que sustituye a Zapatero -un cambio de «mano del rey»-, de una subyugación del reino a la troika -al banco de hierro-, de una madeja de corrupciones y conspiraciones, pero de manera progresiva -y en muchas ocasiones silenciada- aparecieron las asambleas, las marchas, el 15J, el 15O, y la marcha de los mineros, la marea verde, la marea blanca, la marcha del SAT, las manifestaciones contra la Troika, los «rodea el congreso», la PAH, y las huelgas generales, y las autonómicas y las sectoriales, y de nuevo las estudiantiles contra la LOMCE, y contra la reforma laboral y contra la nueva reforma de las pensiones y el 22M de las marchas de la dignidad y Podemos…

Y es ahora, cuando acaba de finalizar la 4º temporada de Juego de Tronos y se ha proclamado a Felipe VI como nuevo  rey del reino de España, cuando los lectores de la saga esperamos la aparición del 6º libro, cuyo título no puede ser mas sugerente: Vientos de Invierno. Y es que si hace 166 años se dijo que «un fantasma recorre Europa», hoy igualmente podemos decir al nuevo rey y a todos los integrantes y continuadores del régimen del 78 que «Se acerca el Invierno».

Conclusión

Debemos quedarnos con hechos:

1) La verdadera batalla es entre los que constituyen el régimen y hacen bandera en torno a la Democracia y la Constitución -a pesar de que incumplen su carta magna e impiden que haya referendums- y los que son llamados antisistema y anticonstitucionalistas -a pesar de que lo que exigen es una Democracia real [2] y un proceso constituyente-. Es decir, cada vez tiene menos importancia esa lucha por el trono, ya sea Juan Carlos I o Felipe VI, o que gane las elecciones el PP o el Psoe o quien se convierte en secretario general del Psoe, porque la verdadera batalla que cada día es mas palpable es entre aquellos que quieren que nada cambie -y con ello durante estos 35 años nos ha ido muy mal a la clase explotada- y los que quieren que todo cambie -para que nadie elija por ellos. Y el problema que tiene el régimen -Poniente- es que la clase explotada -los caminantes blancos- se han dado cuenta de la fuerza inmensa que tienen y de que ellos son los poseedores de la historia, y nada ni nadie podrá ya pararles.

2) Por último consideramos importante destacar como son presentados los caminantes blancos tanto para los lectores como para los espectadores: una especie de monstruos, de muertos vivientes, seres violentos que vienen a destruir el mundo. Es decir, son los «malos de la película», aquellos contra los que luchará el «héroe» y a los que vencerá.

Desde el año 78 – y antes- la hegemonía política ha desprestigiado con todas sus armas primero a los comunistas, mas tarde a la Izquierda Unida de Julio Anguita -recordemos la ofensiva del grupo Prisa contra él, como ejemplo siempre estará la tonta imagen de su guiñol quijotesco o el engañabobos de la «pinza»-, y en los últimos años la ofensiva de la clase dominante se ha dirigido ya fuese a los dirigentes del SAT o a los escraches de la PAH y en este 2014 toda su artillería se ha dirigido a difamar y desacreditar de todas las maneras a los dirigentes de Podemos: Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero o Iñigo Errejon. Como ejemplo de ello tenemos el artículo «La ola» de Antonio Elorza [3] o la entrevista de Ignacio Sotelo en Público [4].

Sin duda alguna, el SAT, la PAH, Podemos, la Marcha de la Dignidad, los republicanos, los comunistas, todos aquellos que salen a la calle a reclamar Democracia Real son considerados -no olvidemos la represión que ha ido in crescendo desde el 15M (pero habituales desde el 78 siempre y cuando se ha ido contra lo que ellos llaman las «reglas del juego» o el «pacto constitucional»)- unos seres violentos que quieren destruir lo que tanto ha costado -¿a quién?- para traer el caos e instaurar un totalitarismo. Es decir son los malos de la película. ¡Pero es justo todo lo contrario! y la clase subalterna, en esta ocasión no se está dejando engañar, pues tiene claro que lo que quiere es que llegue por fin el tan esperado Invierno y que los caminantes blancos, como bloque histórico, esta vez sí, no dejen piedra sobre piedra y se alcance el proceso constituyente.

Notas

[1] http://pabloiglesias.org/ganar-o-morir-lecciones-politicas-en-juego-de-tronos/

[2] Para Alberto Garzón, la democracia real está, «sustentada por dos patas; una democracia procedimental de tipo republicana, es decir, con unas reglas del juego que sean plenamente democráticas y muy participativas, y una democracia sustantiva de tipo socialista, esto es, que dote de contenido sustantivo a las reglas del juego democrático» La Tercera República. Construyamos ya la sociedad de futuro que necesita España. Editorial. Península, pág 218.

[3] http://elpais.com/elpais/2014/06/13/opinion/1402669397_082667.html

[4] http://www.publico.es/politica/529025/sotelo-podemos-es-una-falsa-alternativa-revolucionaria-que-garantiza-mas-represion

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