El presidente chino, Xi Jinping, mantuvo conversaciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Pekín el 14 de mayo, en el segundo día de su esperada visita de tres días a China.
Ambos abordaron la situación geopolítica en Asia Occidental, incluyendo el cierre del estrecho de Ormuz. Xi también instó a fortalecer los lazos estables con Washington. Mientras los dos presidentes conversaban a docenas de barcos petroleros con destino a China les fue permitido cruzar el estrecho de Ormuz.
Xi dijo. «Hoy, el presidente Trump y yo mantuvimos un profundo intercambio sobre las relaciones entre China y Estados Unidos, así como sobre la dinámica internacional y regional. Ambos creemos que la relación entre China y Estados Unidos es la relación bilateral más importante del mundo. Debemos hacer que funcione y nunca ponerla en peligro», declaró el presidente chino.
«Tanto China como Estados Unidos se benefician de la cooperación y pierden con la confrontación, dijo Xi, haciendo referencia al arancel de 100% que acaba de ordenar Trump sobre los productos importados de China a Estados Unidos. Nuestros dos países deben ser socios, no rivales», añadió. «Lograr la gran revitalización de la nación china y hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande pueden ir de la mano. Podemos ayudarnos mutuamente a alcanzar el éxito» dijo Xi conciliador.
Xi también mencionó que discutieron una «nueva visión» para las relaciones entre China y Estados Unidos, que Trump -hipócrita como siempre- describió como «muy especial».
El presidente estadounidense afirmó que la relación entre Estados Unidos y China era “una de las más trascendentales de la historia mundial”.
Añadió que ambos países tienen “mucho en común”, incluyendo valores como el “trabajo duro”, el “coraje” y el “logro”.
“Así como muchos chinos ahora son aficionados al baloncesto y a los pantalones vaqueros, hoy en día los restaurantes chinos en Estados Unidos superan en número a las cinco cadenas de comida rápida más grandes del país, todas juntas”, continuó Trump, añadiendo que “El mundo es un mundo especial con nosotros dos unidos”.
Según un comunicado de la Casa Blanca, “ambas partes acordaron que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para apoyar el libre flujo de energía”. Eso a pesar de que se encuentra en aguas territoriales que comparten Irán y Omán.
Ormuz permanece cerrado a Washington y Tel Aviv tras la guerra de 40 días impuesta a Irán. Algunos buques chinos pudieron pasar el jueves, según la agencia de noticias iraní Fars.
Los dos presidentes también hablaron sobre Taiwán. Un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino indicó que Xi Jinping advirtió a Trump que ese es un tema interno de China.
El presidente chino le dijo a Trump que “la cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos”, y añadió que “si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, los dos países tendrán enfrentamientos e incluso conflictos, lo que pondrá en grave peligro toda la relación”, según el ministerio.
La visita de Trump se produce tras las nuevas sanciones impuestas recientemente por Washington contra personas y empresas acusadas de participar en el comercio de petróleo iraní.
También coincide con informes que indican que Pekín ha estado ayudando a Teherán a fortalecer su programa de misiles.
En noviembre del año pasado, China suspendió una serie de restricciones a la exportación de minerales de tierras raras a Estados Unidos.
La suspensión se produjo tras una breve guerra comercial que incluyó altos aranceles impuestos por ambas partes. La suspensión de las restricciones a las exportaciones de minerales de tierras raras estará vigente hasta noviembre de 2026.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


