Introducción
El general de hombres y mujeres libres Augusto C. Sandino dejó un legado que resuena profundamente en el pensamiento decolonial contemporáneo. En efecto, su célebre afirmación: «Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india americana que por atavismo encierra el misterio de ser patriota leal y sincero», sirve como punto de partida para explorar las múltiples dimensiones de su pensamiento, centrado en la lucha contra la ocupación imperialista, la opresión colonial y la reafirmación de la identidad y la dignidad de los pueblos oprimidos.
Descolonización del ser: Reivindicación de la ancestralidad
En primer lugar, en un contexto histórico donde la identidad nacional promovida por las oligarquías vendepatrias se construía frecuentemente sobre la herencia colonial europea y, posteriormente, estadounidense, Sandino invierte esta ecuación y reivindica su ascendencia nativa como fuente primordial de su patriotismo. Por lo tanto, este acto simboliza una poderosa descolonización del ser, al negar la identidad impuesta por los colonizadores y abrazar su herencia ancestral. Así pues, esta reafirmación identitaria se instituye como un pilar fundamental del pensamiento decolonial, que busca subvertir las narrativas coloniales que negaban la humanidad y la valía de los pueblos indígenas.
Además, el colonialismo no solo implicó la dominación territorial y económica, sino también la imposición de una visión del mundo que situaba a Europa y a la cultura europea en el centro de todo. De hecho, esta visión, conocida como eurocentrismo, jerarquizaba a las personas según su proximidad a la blancura y a la cultura europea, relegando a los pueblos indígenas a un estatus de inferioridad. En consecuencia, al reivindicar su «sangre india», Sandino desafía esta jerarquía y afirma la dignidad y el valor de su herencia indígena.
Por otro lado, la referencia de Sandino a la «sangre india» no es simplemente una cuestión biológica, sino también una conexión profunda con la historia, la cultura y la cosmovisión de los pueblos originarios. En otras palabras, Sandino reivindica un legado que había sido sistemáticamente borrado y menospreciado por el colonialismo oligárquico. Por ende, la «sangre india» se convierte en un símbolo de resistencia cultural, un recordatorio de la presencia y la persistencia de los pueblos nativos a pesar de siglos de opresión.
En el contexto decolonial, la reivindicación de la ancestralidad es crucial para la recuperación de la memoria histórica y la reconstrucción de identidades que han sido fragmentadas por el colonialismo. En este sentido, al conectar con sus raíces indígenas, Sandino desafía la narrativa colonial que presentaba a los pueblos indígenas como seres sin historia ni cultura. Asimismo, la afirmación de Sandino también puede interpretarse como un acto de solidaridad con los pueblos indígenas de toda América Latina, la patria grande, que habían sido sometidos a siglos de explotación y discriminación. Por esta razón, al destacar su «sangre india», Sandino se identifica con estos pueblos y se une a su lucha por la justicia y la igualdad.
Atavismo y misterio: La dimensión espiritual del patriotismo
La segunda parte de la frase de Sandino, específicamente, con el uso de los términos «atavismo» y «misterio», añade una dimensión profunda y compleja a su declaración de identidad y patriotismo. En efecto, estos términos sugieren que su sentido de pertenencia y lealtad a Nicaragua no se basa simplemente en una elección racional, sino que está arraigado en una conexión ancestral e instintiva con su tierra y su gente.
El término «atavismo» se refiere a la reaparición de características o tendencias ancestrales, transmitidas a través de generaciones. En el contexto de la frase de Sandino, sugiere que su patriotismo no es una construcción reciente, sino una cualidad inherente, transmitida a través de su «sangre india americana». Por lo tanto, esta idea desafía las nociones occidentales de identidad nacional, que a menudo se basan en la ciudadanía, la residencia o la afiliación política.
Además, desde una perspectiva decolonial, el «atavismo» de Sandino puede interpretarse como una reivindicación de la continuidad histórica de los pueblos indígenas. Por ejemplo, sugiere que su lucha por la liberación nacional de Nicaragua no era un evento aislado, sino parte de una larga historia de resistencia contra la opresión colonial. Asimismo, el «atavismo» también sugiere una conexión ancestral con la tierra, una relación que trasciende las fronteras políticas y los conceptos occidentales de propiedad. En otras palabras, para los pueblos indígenas, la tierra no es simplemente un recurso, sino un ser vivo, una fuente de identidad y espiritualidad. En consecuencia, el patriotismo de Sandino, arraigado en su «atavismo», refleja esta conexión profunda y sagrada con la tierra.
Por otro lado, el término «misterio» añade una dimensión espiritual y trascendente al patriotismo de Sandino. De hecho, sugiere que hay una fuerza inexplicable, casi mágica, que lo impulsa a luchar por su patria. Así pues, esta fuerza no se puede explicar completamente mediante la razón o la lógica, sino que se siente en lo más profundo del ser. En este sentido, desde una perspectiva decolonial, el «misterio» del patriotismo de Sandino puede interpretarse como una manifestación de la cosmovisión indígena, que reconoce la existencia de fuerzas espirituales y energéticas que conectan a los seres humanos con la naturaleza y el universo. Por ende, sugiere que su lucha por la liberación nacional no es solo una cuestión política, sino también una misión espiritual, una forma de proteger la tierra sagrada.
Asimismo, el «misterio» del patriotismo de Sandino puede interpretarse como una forma de resistencia contra la racionalidad occidental, que tiende a negar o menospreciar las dimensiones espirituales y emocionales de la experiencia humana. En otras palabras, al afirmar que su patriotismo está arraigado en un «misterio», Sandino desafía la idea de que la razón es la única fuente de conocimiento y verdad.
Patriota leal y sincero: Una ética decolonial en acción
La culminación de la frase de Sandino, «patriota leal y sincero», no es una mera declaración de intenciones, sino la cristalización de una ética decolonial en acción. En efecto, en un contexto político oligárquico libero conservador, corrompido y marcado por la traición, Sandino se erige como un líder íntegro, cuyo compromiso con la defensa del pueblo de Nicaragua trasciende los intereses personales.
En primer lugar, la lealtad y la sinceridad de Sandino contrastan marcadamente con la corrupción y la hipocresía que caracterizaban a los seudo líderes libero conservadores, títeres impuestos por los Estados Unidos. Es importante aclarar que, la intervención estadounidense en Nicaragua no solo implicó la ocupación militar, sino también la imposición de un sistema político corrupto que favorecía los intereses de las élites locales y extranjeras. Desde una perspectiva decolonial, la corrupción es una de las principales herramientas del poder colonial, ya que socava la confianza en las instituciones y debilita la capacidad de resistencia del pueblo.
Por lo tanto, la ética decolonial de Sandino se basa en la honestidad, la transparencia y el servicio al pueblo, valores que se oponen directamente a la corrupción y la explotación oligárquica.
Además, el patriotismo de Sandino no se limita a la defensa del territorio nacional, sino que abarca la defensa de la soberanía popular, el derecho del pueblo a decidir su propio destino. En este contexto colonial, la soberanía popular es constantemente amenazada por la injerencia extranjera y la imposición de modelos políticos y económicos que no responden a las necesidades del pueblo. En consecuencia, la lucha de Sandino por la liberación nacional es, en última instancia, una lucha por la democracia y la justicia social. Así pues, su visión de una Nicaragua libre y soberana se basa en la participación activa del pueblo en la toma de decisiones y en la distribución equitativa de la riqueza.
Por lo tanto, la ética decolonial de Sandino se manifiesta en su liderazgo ejemplar, su compromiso con la causa del pueblo y su disposición a sacrificar su propia vida por la liberación de Nicaragua. Por ende, su figura se convierte en un símbolo de resistencia y esperanza para los pueblos oprimidos de todo el mundo. Desde una perspectiva decolonial, la ética no es simplemente un conjunto de principios abstractos, sino una práctica concreta que se manifiesta en la acción política y social. En otras palabras, la ética decolonial de Sandino se basa en la solidaridad, la justicia y la defensa de los derechos de los más vulnerables.
Una nación inclusiva: Unidad contra el imperialismo
Aunque la frase de Sandino pone un fuerte énfasis en su «sangre india americana», es crucial entender que su visión de la nación nicaragüense no era excluyente. De hecho, Sandino buscó la liberación de todos los nicaragüenses, independientemente de su origen étnico o social. Por lo tanto, su lucha fue contra la opresión extranjera y por la justicia social, una lucha que trascendía las divisiones internas.
Es importante evitar una interpretación simplista de la afirmación de Sandino. En este sentido, su reivindicación de la «sangre india» no debe entenderse como un llamado a un indigenismo excluyente o como una negación de la diversidad étnica y cultural de Nicaragua. Más bien, Sandino no buscaba crear una nación homogénea, sino una nación unida en la lucha contra el imperialismo. Por ejemplo, su ejército, el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, estaba compuesto por personas de diversos orígenes étnicos y sociales, incluyendo campesinos, obreros, indígenas y mestizos. En consecuencia, esta diversidad refleja la visión inclusiva de Sandino, quien entendía que la liberación nacional requería la unidad de todos los nicaragüenses.
Además, el llamado de Sandino a la unidad contra el imperialismo fue un mensaje poderoso que resonó en toda Nicaragua y en América Latina. En un contexto de divisiones internas, y conflictos entre facciones, Sandino logró unir a personas de diferentes orígenes y creencias en una causa común: la defensa de la soberanía nacional. Así pues, su liderazgo carismático y su mensaje de esperanza inspiraron a miles de nicaragüenses a unirse a su lucha. Por ende, Sandino entendía que la unidad era esencial para derrotar a las fuerzas de ocupación extranjeras y construir una nación libre y justa.
El legado de Sandino es un legado de inclusión y unidad. En otras palabras, su visión de una Nicaragua libre y soberana se basa en el respeto a la diversidad y en la participación activa de todos los nicaragüenses en la construcción de su propio destino. Asimismo, aunque su lucha se centró en la defensa de la soberanía nacional, Sandino también abogó por la justicia social y la igualdad. Por esta razón, su visión de una Nicaragua justa y equitativa se construye hoy con el buen Gobierno de Unidad y reconciliación nacional.
Legado decolonial: Reafirmación de identidad y soberanía
La frase de Sandino, y su lucha en general, siguen siendo profundamente relevantes en el pensamiento decolonial contemporáneo. En un mundo donde las formas de colonialismo y neocolonialismo persisten, el legado de Sandino ofrece valiosas lecciones y herramientas para la resistencia y la liberación.
Aunque en apariencia las ocupaciones militares directas han disminuido, las formas de dominación imperial persisten en la actualidad y el neocolonialismo se manifiesta en formas como la dominación económica, la injerencia política y la imposición cultural. La lucha de Sandino contra la intervención estadounidense sirve como un recordatorio de la importancia de resistir todas las formas de opresión extranjera. Además, el pensamiento de Sandino nos invita a cuestionar las estructuras de poder globales del Occidente colectivo y a luchar por un orden mundial más justo y equitativo. Por lo tanto, su llamado a la autodeterminación y la soberanía sigue siendo un mensaje poderoso para los pueblos que luchan por su liberación de todas las formas de dominación.
En un mundo globalizado, donde las culturas locales son constantemente amenazadas por la homogeneización alienante, la reafirmación de la identidad y la soberanía se vuelve aún más importante. En consecuencia, el legado de Sandino nos recuerda la importancia de valorar y defender nuestras propias culturas y tradiciones. Así pues, su énfasis en la «sangre india americana» es un recordatorio de la importancia de conectar con nuestras raíces ancestrales y de resistir la imposición de identidades extranjeras.
La luz que guía: Un legado para el futuro
El legado de Sandino es un legado de resistencia, esperanza y dignidad. Su lucha nos inspira a seguir luchando por un mundo más justo y equitativo. Asimismo, su pensamiento nos ofrece valiosas herramientas para resistir las formas contemporáneas de colonialismo y neocolonialismo. Por ende, en un mundo donde la desigualdad y la opresión persisten, el legado de Sandino sigue siendo un faro de esperanza para los pueblos oprimidos de todo el mundo. Su lucha nos recuerda que la libertad y la justicia son posibles, y que la resistencia es esencial para alcanzarlas.
Sandino Vive, la lucha sigue.
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