Recomiendo:
0

El «No» a Noboa y los desafíos para el progresismo ecuatoriano

Fuentes: Rebelión

El 16 de noviembre de 2025, 13,5 millones de ecuatorianos fueron convocados para votar en una Consulta con cuatro preguntas que buscaban cambiar la Constitución ecuatoriana llamada de Montecristi, adoptada en 2008, en el primer Gobierno de Rafael Correa. El presidente Daniel Noboa de la Acción Democrática Nacional (ADN) sufrió un duro revés en este referéndum porque la opción “No” se impuso en las cuatro preguntas por márgenes de entre 23 y 6 puntos porcentuales de ventaja.

Se trataba de tres cambios constitucionales y para aceptar que el Gobierno de ultraderecha de Daniel Noboa formara una Asamblea Constituyente para redactar un nuevo texto Constitucional que diera por definitivamente terminado el ciclo iniciado por el correísmo en 2008.

Con ello, no sólo dejaron en claro que no le habían dado un cheque en blanco para otros temas que el de controlar la violencia que se ha enseñoreado de Ecuador desde el gobierno de Lenin Moreno, hasta ser uno de los países más inseguros del continente. Le pusieron límites a su deriva autoritaria rechazando sus propuestas de redacción de una nueva Constitución y de reducción de la representación política.

Pero también significó un revés importante para los planes de subordinación y alianza estrecha con el Gobierno estadounidense dirigido por Donald J. Trump, al rechazar el retorno de sus bases militares en territorio ecuatoriano. Muchos se preguntan como es posible que luego de ganar apenas hace siete meses las elecciones presidenciales Daniel Noboa sufra tal derrota.

Derrota aplastante a la Consulta de Daniel Noboa

La respuesta de los ecuatorianos apenas a siete meses de que Daniel Noboa ganara las elecciones que permitieron pasar de un mandato al de una presidencia por cuatro años, fue la de un rotundo “No” a todas las preguntas (Ver aquí las preguntas y anexos con los considerandos que las justificaban).

Los resultados de la Consulta fueron una derrota aplastante de Daniel Noboa quién se vera obligado a redefinir no sólo su relación con la Administración Trump, sino que además sale fragilizado en su popularidad a solo meses de su victoria sobre la candidata de Revolución Ciudadana, Luisa González. Es lo que demuestra el análisis de los resultados.

A. No a las bases militares de EE.UU. en Ecuador

Por un lado, el 60,59 por ciento de la ciudadanía dijo “NO” a la pregunta, etiquetada como letra A, que proponía permitir el establecimiento de “bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”. La reforma buscaba, además, facilitar la realización de operaciones conjuntas, el uso de aeropuertos y puertos e incluso un despliegue permanente de tropas estadounidenses en Ecuador, todo ello, justificado por el combate contra el narcotráfico y el crimen organizado.. Ello hubiese dejado sin efecto la prohibición de instalar bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano, de la Constitución de Montecristi, que permitiera que, en 2009, Rafael Correa no renovara el Acuerdo de 1999, con Washington, y expulsara las tropas estadounidense de la base aérea del Puerto de Manta.

La ciudadanía le dio un portazo en la cara no sólo al presidente Noboa, sino que también al Presidente estadounidense Donald J. Trump y sus planes de usar Ecuador como base para su ofensiva en la región. Y es que, aunque el texto no nombraba EE.UU., era evidente que el objetivo era viabilizar su regreso como socio clave en seguridad y defensa no solo en Ecuador sino contra Colombia y Venezuela.

No es por nada que, en la corta campaña de la Consulta, Noboa había recibido las visitas del Secretario de Estado Marco Rubio y de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que incluso visitó las bases de Manta y Salinas en la costa ecuatoriana, previstas para confirmar su interés por esos emplazamientos para el retorno de las bases militares estadounidenses. Incluso se previó en un momento utilizar las Islas Galápagos, patrimonio mundial de acuerdo con UNESCO, pero fue descartado. El “No rotundo del pueblo ecuatoriano obliga a Noboa a redefinir su rol como aliado clave Washington y la Administración Trump perdió la “vitrina” que quería usar para expandir su intervencionismo en la región.

En efecto, por un lado, con la negativa a la instalación de bases norteamericanas, la ciudadanía ecuatoriana defendió la soberanía nacional. El “NO” a las bases de EE.UU. en Ecuador, fue un golpe contra el plan de Trump contra Venezuela. En efecto la ciudadanía se negó a que Ecuador se transformara en plataforma militar para el desarrollo del Donroismo estadounidense. Un nuevo término, en referencia a la resurrección de la vieja doctrina Monroe del siglo XIX, hacia América Latina, por Donal Trump, que, ante la pérdida de hegemonía mundial estadounidense, que la región le sirva como zona de repliegue al gigante dl Norte, volviendo a ser su patio trasero. La negativa a la instalación de tropas estadounidenses en Ecuador, esta ligada a la creciente impopularidad en América Latina, del presidente Trump.

Pregunta B y C : Reducción del Apoyo estatal a partidos políticos y número de miembros de la Asamblea Nacional

La ciudadanía rechazó la pregunta “B” con un 58,06 por ciento. Ella proponía eliminar “la obligación del Estado de asignar recursos del Presupuesto General del Estado a las organizaciones políticas”; que obtengan el cinco por ciento en las votaciones. La propuesta de Noboa buscaba copiar el modelo estadounidense donde las organizaciones políticas se sostienen principalmente a través de aportes privados o donaciones. De acuerdo con la oposición la desfinanciación de partidos y movimientos políticos afectaría fuertemente los partidos con base social, mientras que beneficiaría a figuras con grandes recursos personales como el propio Noboa, heredero del imperio bananero y favorecería los lobbies empresariales nacionales y extranjeros.

Además, respecto de la pregunta “C” se opuso el 53,46 por ciento de la ciudadanía. Ella buscaba reducir el número de asambleístasde 151 a 73. Se elegirían sólo diez a nivel nacional, 57 por circunscripciones provinciales y 6 por los distritos electorales en el exterior. Aunque la pregunta tenía ribetes populistas de derecha, de pagar menos políticos. Lo cierto es que rediseño era criticado porque fortalecería las principales bancadas, como la oficialista Acción Democrática nacional (ADN) e incluso a la opositora Revolución Ciudadana, deteriorando la representación regional y nacional de partidos o movimiento menores.

Lo concreto, es que las preguntas B y C, que buscaban disminuir la representatividad del sistema político ecuatoriano. Quedó en claro, a pesar de que tuvo menor votación que la negativa a la disminución de la soberanía ecuatoriana, a pesar de cierto desprestigio de la clase política, reveló una desconfianza manifiesta frente a los planes de Noboa en imitar el sistema político estadounidense para facilitar su deriva autoritaria y de restauración neoliberal.

En efecto, la disminución del número de miembros de la cámara de diputados unicameral y la eliminación del financiamiento de partidos políticos, favorecería a las fuerzas principales en desmedro de nuevas alternativas permitiendo el fortalecimiento del poder ejecutivo en desmedro de la representación popular.

Pregunta D. No a la convocación de una Asamblea Constituyente

Finalmente, también la ciudadanía dio un “NO” rotundo con el 61 por ciento de los votos a la propuesta de convocar a una Asamblea Constituyente para “elaborar una nueva Constitución”. Se trataba de redactarla desde cero, permitiendo cambios en temas como inversión extranjera en sectores estratégicos, seguridad social, educación superior y por esa vía permitir la instalación de bases militares extranjeras.

Por un lado, al negarle al Gobierno Noboa, la convocatoria a una Asamblea Constituyente, para cambiar la Constitución de Montecristi, le pusieron claros límites a la deriva autoritaria de Daniel Noboa, obligándolo a funcionar en un marco constitucional que no favorece sus planes de restauración neoliberal y del dominio de la oligarquía ecuatoriana.

Más aún, como señala René Ramírez, la Constitución de Montecristi (2008) no nació de un milagro económico, sino de un intelecto social colectivo que se atrevió a soñar y firmar un nuevo pacto de convivencia de las diversidades ecuatorianas: “Mientras el mundo celebraba el “fin de la historia”, Ecuador cometió la herejía de imaginar una historia distinta. Escribió la única Constitución del planeta que reconoció a la naturaleza como sujeto de derechos y declaró que el desarrollo no consiste en acumular capital, sino en garantizar la vida buena de todos y todas”.

En el complejo panorama político ecuatoriano, la mantención de la Constitución de Montecristi, es importante para el pueblo ecuatoriano, porque refleja su diversidad y constituye una alternativa propiamente latinoamericana que engloba más allá del progresismo correísta, asociando las organizaciones sociales y pueblos indígenas, porque el Buen VivirSumak Kawsay– que la inspiró, es la formulación de un paradigma civilizatorio alternativo al capitalismo del siglo XX y siglo XXI. Propone una sociedad del tiempo y del cuidado, no de la competencia y la acumulación; un Estado plurinacional e intercultural que reconocía a la diferencia no como amenaza, sino como condición de justicia.

De presidente victorioso a derrotado en referéndum en siete meses

¿Por qué perdió el Gobierno de Daniel Noboa la Consulta constitucional? Daniel Noboa, pasó de presidente victorioso a derrotado en su propio referéndum en apenas siete meses. Algunos ya afirman, incluso, que son los días finales de Noboa. Hasta Bloomberg acoge opiniones en el sentido de que, después de la derrota “a Noboa le toca plantear una nueva agenda para que la sociedad pueda al menos tener una idea de a donde va a ir” Todos coinciden en que la derrota fue aplastante y que ello no augura nada bueno para los más de tres años que le quedan de gobierno.

La respuesta del pueblo ecuatoriano aparece consistente. Recordemos, en primer lugar, que Daniel Noboa ya había recurrido a una Consulta popular. El 21 de abril de 2024, hizo once preguntas. Esa vez, la ciudadanía aprobó todas las medidas ligadas directamente ligadas al combate contra el crimen organizado, dándole plenos poderes. Sin embargo, rechazó dos preguntas ligadas a un plan neoliberal: por un lado, la de permitir la resolución por tribunales internacionales de conflictos con empresas transnacionales. Por otro lado, de aumentar la flexibilización laboral estableciendo el trabajo por horas. Noboa trataba de aprovecharse del tema de la seguridad para hacer avanzar medidas económicas de corte neoliberal. Esta vez la ciudadanía rechazó las preguntas que le permitirían cambios constitucionales para profundizar políticas de subordinación de la soberanía ecuatoriana a los dictados de Washington y, a nivel nacional, de reducción de la representatividad del sistema político. Además de que se le entregue la llave, dándole confianza para que redactara una nueva constitución.

Destaquemos en segundo lugar, que la derrota del Gobierno de Daniel Noboa en la Consulta causó sorpresa, porque las encuestas autorizadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), (Cedatos, Clima Social) apuntaban a un triunfo del “Si” ante la mayoría de las preguntas. Más aún, Noboa hizo una campaña millonaria de carácter abiertamente clientelar, entregando bonos a jóvenes, personas adultas, militares y policías, además de repartir comida y muñecos en las zonas más empobrecidas del Ecuador. Los medios de comunicación embarcaron con una presentación cotidiana de delincuentes capturados, gestos de autoridad y muestras de que contaba con el respaldo de Washington. La ciudadanía ecuatoriana indicó claramente que Ecuador no era la finca de Noboa y no se dejaba embarcar comprar con contradictorias medidas.

En tercer lugar, ligado a lo anterior, es evidente que esta vez, la derrota de Noboa en todas las cuatro preguntas de la Consulta estuvo ligada al contexto del deterioro en la salud, la educación, el desempleo, el crecimiento de la pobreza y las desigualdades, el fracaso de su Gobierno en su promesa de reducir la violencia criminal, y la creciente represión de los movimientos sociales. A todo ello, se agregó la adopción de las medidas de ajuste fiscal exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) En efecto, la eliminación del subsidio al Diesel provocó un Paro nacional indígena y popular de un mes, entre septiembre y octubre, ante el cual el Gobierno instaló Estado de Excepción en siete provincias y lanzó una fuerte represión que dejó un saldo de tres muertos y cuatro cientos setenta de heridos. El paro fue finalmente levantado precisamente para responder políticamente a Noboa, impulsando la campaña por el “No” a su Consulta popular y referendo de Noboa.

Más aún, en cuarto lugar, el balance de Noboa desde que asumió el poder hace dos años es negativo. Pese a estar permanentemente en campaña, no hay resultados. específicamente, en su principal bandera, el ataque contra el crimen organizado y el narcotráfico del Gobierno de Daniel Noboa no está dando los resultados prometidos: La inseguridad sigue empeorando (un asesinato cada 66 segundos). Entre sus medidas, criticadas por organizaciones de DD.HH., está la declaración como terroristas a los delincuentes, la apertura de cárceles de máxima seguridad al estilo del presidente salvadoreño Nayib Bukele, los maltratos al preso político, ex vicepresidente Jorge Glas. Los ecuatorianos volvieron a las urnas nuevamente, con tasas récord de homicidios de 52 asesinatos por cada 100 mil habitantes, según el Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado (OECO). A Noboa le hace daño la comparación con los diez años de gobierno de Rafael Correa cuando Ecuador era uno de los países más seguros del continente, de acuerdo con Crisis Group.

Además, en quinto lugar, destaca la desconexión del presidente Daniel Noboa con el pueblo ecuatoriano. Su gesto altanero de dueño de hacienda. Noboa solo reconoció los resultados con un breve mensaje en la red social X. No se dignó a hacer un discursos a la Nación, como en otros procesos electorales. Por lo pronto, tanto el Gobierno como sus apoyos, bajaron el perfil de la derrota. Es así como la mayoría de los medios de comunicación, entre otros, el País, le apoyan optando por minorizar la derrota, afirmando que Noboa conservaría una popularidad por encima del 50 por ciento. Por el momento, tanto un cambio de Gabinete sin una nueva orientación, como su viaje a EE.UU. dos días después de la Consulta, indican que no habrá cambios en su modelo de gobierno. Por ello es que el expresidente de la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), Leónidas Iza, teme que “lejos de rectificar, el régimen buscará profundizar y sostener un modelo económico que empobrece a la población”.  

En sexto lugar, es evidente que la oligarquía ecuatoriana sigue con dificultades, cuando se trata de lograr su objetivo de retorno a políticas neoliberales. Recordemos que Noboa era un outsider desconocido hasta la muerte de Fernando Villavicencio y que causó sorpresa hace dos años cuando, se encaramó, y ganó el balotaje del 23 de Noviembre de 2023, para completar el mandato 2021-2025 del derechista Guillermo Lasso. El presidente Lasso abandonó el cargo, para evitar ser derrocado por corrupción, recurriendo a la llamada muerte cruzada, gracias al artículo 148 de la Constitución que permite llamar a elecciones anticipadas tanto de presidente como de los miembros de la Asamblea Nacional. El mandatario, cuya agenda de Seguridad y de lucha contra el crimen organizado fue el pilar de su campaña, le ganó en balotaje a la candidata de RC, Luisa González, hace apenas siete meses, esta vez para un mandato completo. En suma, su presidencia, en medio de acusaciones de corrupción y rápido desgaste no ha resuelto los problemas de la oligarquía ecuatoriana.

En séptimo lugar, es necesario destacar que la ciudadanía ecuatoriana le dijo “NO” a la utilización de Ecuador para su guerra sucia en América Latina. En efecto, por un lado, con la negativa a la instalación de bases norteamericanas, la ciudadanía ecuatoriana defendió la soberanía nacional. El “NO” a las bases de EE.UU. en Ecuador, fue un golpe contra el plan de Trump contra Venezuela. En efecto la ciudadanía se negó a que Ecuador se transformara en plataforma militar para el desarrollo del Donroismo estadounidense. Un nuevo término, en referencia a la resurrección de la vieja doctrina Monroe del siglo XIX, hacia América Latina, por Donal Trump, que, ante la pérdida de hegemonía mundial estadounidense, que la región le sirva como zona de repliegue al gigante dl Norte, volviendo a ser su patio trasero. La negativa a la instalación de tropas estadounidenses en Ecuador, está ligada a la creciente impopularidad en América Latina, del presidente Trump. No está claro las vías que utilizará Noboa para fortalecer sus lazos con Washington.

Finalmente, lo cierto es que los resultados desmienten que la victoria de Daniel Noboa en abril pasado haya significado la derrota definitiva de la izquierda ecuatoriana y de la disputa entre correísmo y anticorreísmo. Efectivamente, el correísmo puede atribuirse en parte el rechazo a la Consulta, pero ese rechazo le corresponde también a la CONAIE y su movilización en las calles. En esa medida, los resultados revelan una situación más compleja. No apuntan solamente a la necesidad de una alternancia en favor del progresismo y el retorno del correísmo al poder en las próximas elecciones porque interpelan la fragilidad organizacional del correísmo, revelada con la traición de Lenin Moreno, sucesor reconocido de Rafael Correa. Además, se trata de reparar su deriva extractivista y conflicto abierto con pueblos indígenas por su políticas públicas contrarias al Buen vivir. Pero, sobre todo, los resultados, interpelan la necesidad de que el progresismo correísta diseñe una oferta de futuro que incorpore en un proyecto nacional al 60 por ciento que apoya los principios de la Constitución de Montecristi, y al espíritu de su proyecto anticapitalista de “Buen Vivir”, una narrativa en la que se reconozca la diversidad ecuatoriana.

Blog del autor: https://comentariointernacional.com/2025/11/22/ecuador-le-dice-no-a-daniel-noboa-y-donald-j-trump/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.