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La España de Pedro Sánchez, el honor de Europa

Fuentes: Rebelión

En una Europa sometida a Estados Unidos, en detrimento de sus propios intereses, un país logra sin embargo salvar el honor del Viejo Continente: la España de Pedro Sánchez. Fiel a los valores ancestrales del pueblo ibérico, el jefe del Gobierno socialista se niega a inclinar la cabeza y aceptar la ley del más fuerte, exigiendo el respeto de los principios fundamentales del derecho internacional.

Frente a la tragedia vivida por el pueblo palestino, martirizado por la política colonialista y supremacista de Israel, Pedro Sánchez, quien reconoció el Estado de Palestina en 2024 y llamó a “poner fin al genocidio en Gaza”, ha denunciado la política de exterminio de Netanyahu. En el resto de Europa, por el contrario, los dirigentes de las principales potencias europeas brindan su apoyo a Tel Aviv, criminalizando y reprimiendo la solidaridad de sus pueblos con la causa de la humanidad.

Del mismo modo, a diferencia de los demás países de la Unión Europea, España ha condenado firmemente la guerra de agresión emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, sin mandato de las Naciones Unidas y en flagrante violación de la legalidad internacional. Pedro Sánchez denunció una acción unilateral, con consecuencias dramáticas e imprevisibles para todo el planeta, y lanzó un llamamiento a poner fin a las hostilidades y a retomar el camino de la diplomacia, recordando que la violencia nunca puede ser la solución.

Al mismo tiempo, España prohibió formalmente a la Administración Trump utilizar las bases estadounidenses de Rota y Morón de la Frontera, en Andalucía, para las operaciones llevadas a cabo contra el pueblo iraní. Privado de estas dos plataformas logísticas estratégicas, Washington se vio obligado a trasladar sus aviones a otras bases europeas. Por su parte, Francia, Alemania y el Reino Unido, negándose a condenar la guerra de agresión, llegaron –en un gesto irresponsable– incluso a ofrecer su ayuda para detener la respuesta iraní.

Trump no tardó en reaccionar solicitando al secretario del Tesoro “romper todas las transacciones con España” e imponer de facto sanciones económicas. Lejos de dejarse intimidar, Madrid respondió con la dignidad que caracteriza a las grandes naciones: “Estados Unidos debe atenerse al derecho internacional y a los acuerdos comerciales. Disponemos de los recursos necesarios para contener el impacto de un posible embargo”.

Apegada a su soberanía, España es también el único país de la Unión Europea que ha rechazado la exigencia de Trump, en junio de 2025, de elevar su presupuesto militar al 5 % del PIB, priorizando los intereses de su pueblo. En una Europa donde la sumisión se ha convertido en la norma común, Pedro Sánchez muestra al continente el camino del honor y recuerda que el derecho internacional no es negociable.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.