En un Gobierno conducido por un loco megalómano Joe Kent parece la única persona sensata. El jefe de la Contrainteligencia de Estados Unidos renunció en protesta por la subordinación de los intereses de Estados Unidos y del resto del mundo al interés de Israel. «En el medio Oriente se libra una guerra insensata, Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby judío estadounidense», escribió Kent en una carta dirigida al presidente, compartida en su cuenta de la red social X.
El Centro Nacional contra el Terrorismo, integrado en la Dirección de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, es un organismo creado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 para recopilar información sobre terrorismo internacional.
“Hicieron campaña para engañarlo”
Kent, un veterano de la guerra de Irak, otra guerra innecesaria y desastrosa a favor de Israel, dijo que apoyaba los valores y las políticas exteriores con las que Trump hizo campaña en 2016, 2020 y 2024, y que implementó en su primer mandato. “En su primera Administración, usted entendió mejor que cualquier presidente moderno cómo aplicar de manera decisiva el poder militar de Estados Unidos, sin arrastrarnos a guerras interminables. Lo demostró al eliminar a Qasem Soleimani y al derrotar al ISIS”, recordó. “Hasta junio de 2025, usted comprendía que las guerras en Medio Oriente eran una trampa que quitaba a Estados Unidos las valiosas vidas de nuestros compatriotas y agotaban la riqueza y la prosperidad de nuestra nación”, mencionó.
Que Trump es un sionista ignorante del derecho internacional ya lo demostró en su anterior Administración, cuando desplazó la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén. Jerusalén no es de Israel, es un territorio ocupado y el derecho internacional prohíbe específicamente establecer la capital en un territorio ocupado. Por ese motivo ningún país del mundo se había atrevido a reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
Sin dar nombres específicos, el ahora exdirector acusó a altos funcionarios israelíes y a miembros influyentes de los medios estadounidenses de haber desplegado, al inicio de esta nueva Administración, una campaña de desinformación que socavó por completo el lema de campaña de Trump, “Estados Unidos primero”, y fomentó sentimientos proguerra para impulsar un conflicto con Irán. Pero todos los actos de las administraciones Trump indican que el presidente es un lacayo de Netanyahu, basta observar cómo le acomoda la silla cuando Netanyahu, el peor genocida, se sienta ante una mesa.
“Esta campaña se utilizó para engañarlo haciéndole creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos y que debía atacar de inmediato porque en realidad existía un camino claro hacia una victoria militar rápida”, subrayó. “Esto fue una mentira y es la misma táctica que los israelíes utilizaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra en Irak, que costó a nuestra nación la vida de miles de nuestros mejores hombres y mujeres. No podemos volver a cometer ese error”, insistió.
Trump ha demostrado qe pone el poder militar de Estados Unidos al servicio del expansionismo israelí. Basta escuchar a Huckabee, su embajador ante Israel que ha declarado a Tucker Carlson en una reciente entrevista que el está a favor del Gran Israel, uno que abarque desde el rio Nilo hasta el rio Éufrates. Porque así lo dice la Biblia y así lo dice también su bandera. Pero ese territorio pertenece a otros países y no está habitado por judíos. Se trata de poblaciones árabes musulmanas a las que Israel (una dictadura religiosa de rabinos) pretende desalojar exterminándolos, igual que hicieron con los palestinos de Gaza. Porque así lo dice en la Biblia el profeta Samuel, citado por el propio Netanyahu para exterminar a todos por mandato divino, incluyendo bebés lactantes. Así lo citó ante las cámaras el propio Netanyahu. Qué lejos estamos aquí de los supuestos valores humanitarios que dice tener el Occidente colectivo.
“Como veterano que fue desplegado en combate 11 veces y como esposo con Estrella Dorada que perdió a su amada esposa Shannon en una guerra fabricada por Israel, no puedo apoyar enviar a la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no beneficia al pueblo estadounidense ni justifica el costo de vidas americanas”, afirmó Kent. “Rezo para que reflexione sobre lo que estamos haciendo en Irán y para quién lo estamos haciendo. El momento de actuar con decisión es ahora. Usted puede cambiar el rumbo y trazar un nuevo camino para nuestra nación o puede permitir que sigamos avanzando hacia el declive y el caos. Usted tiene las cartas”, dijo al cierre de la carta.
La respuesta de Trump
Al enterarse de las palabras de Kent, Trump lo calificó de ser “débil en seguridad”. “No lo conocía bien, pensé que parecía un tipo bastante agradable, pero cuando leí su declaración, me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no era una amenaza. Irán era una amenaza”, afirmó Trump en una comparecencia ante los medios en el Despacho Oval. El mandatario insistió en el riesgo iraní como justificación para la intervención militar: “Todos los países se dieron cuenta de la amenaza que era Irán. La pregunta es si querían o no hacer algo al respecto”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt respondió a Kent también a través de X, asegurando que hay muchas afirmaciones falsas en la carta, entre ellas la idea de qué Irán no representa un peligro para el país norteamericano. “Esta es la misma afirmación falsa que los demócratas y algunos sectores de los medios liberales han estado repitiendo una y otra vez”, sostuvo.
“Como el presidente Donald Trump ha declarado de manera clara y explícita, contaba con pruebas sólidas y contundentes de que Irán iba a atacar primero a Estados Unidos”, explicó Leavitt. “Estas pruebas fueron recopiladas a partir de múltiples fuentes y factores. El presidente Trump nunca tomaría la decisión de desplegar recursos militares contra un adversario extranjero sin fundamentos”, defendió.
La portavoz insistió en que Irán es el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo. “El régimen iraní es malvado. Ha matado a estadounidenses con orgullo, ha librado una guerra contra nuestro país y nos ha amenazado abiertamente incluso hasta el lanzamiento de la Operación Epic Fury”, indicó.
La funcionaria también considera absurda e insultante la acusación de que Trump tomó la decisión de atacar Irán influenciado por otros, incluso por países extranjeros. “El presidente Trump ha sido notablemente consistente y ha sostenido durante décadas que Irán nunca puede poseer un arma nuclear”, argumentó. “Como alguien que presencia de primera mano el proceso de toma de decisiones del presidente Trump a diario, puedo dar fe de que siempre busca hacer lo que es mejor para los Estados Unidos de América, punto”, añadió.
Al igual que Kent, la guerra de Irán, en la que han fallecido al menos 13 militares estadounidenses y que ha disparado los precios del petróleo, ha sido rechazada por otras voces del entorno de Trump, como el periodista Tucker Carlson, porque a su entender contradice la promesa de campaña del republicano de enfocarse en asuntos domésticos y mantener al país alejado de guerras en el exterior.
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