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El Tío Sam, un gigante con demencia senil y los pies acribillados por sus propias balas

Fuentes: Rebelión

Los EE. UU. desde el inicio del Euromaidan no han cesado de tirase tiros en sus propios pies y se han convertido en un gigante con los pies acribillados. En efecto, desde que Obama en 2014 inició la Guerra de Ucrania con el inicio del golpe de Estado y la guerra urbana del Euromaidan, impulsado por su obsesión de dominio hegemónico global, no ha cesado de autodestruirse.

El golpe de Estado del Euromaidan no sólo pretendía acercar tropas de Occidente a las fronteras rusas (algo con lo que lleva obsesionado de realizar, con la OTAN, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial), e incluso invadir el propio territorio ruso, como ya realizó, aunque fracasara, en la invasión de Curst de agosto de 2023, sino también pretendía, de paso, implicar en ella a la UE. Además, planificaba debilitar a Europa, a la que veía como una potencia industrial peligrosa como competidora cuya industria (ayudada por Rusia gracias al aporte de sus energías fósiles baratas) era de primera línea.

Po todo esto, EE. UU pensó que era necesario debilitar a Europa, y la mejor forma de hacerlo era mediante tres imposiciones del Imperio:

a. Que renunciara a las baratas y abundantes energías fósiles que le llegaban por oleoductos rusos. Por eso el alto cargo de la UE y gran lacayo de USA Josep Borrell, exclamaba insistente: “hay que cortar el cordón umbilical que une a la UE y Rusia”.

b. Imponer a la UE una economía de guerra a base de enormes gastos económicos de ayuda en armamentos a Ucrania.

c. Que la UE comprara a EE. UU. estas energías fósiles a un precio varias veces más caro que las rusas.

Todo servía con tal de “salvar la democracia”. Y todos tan convencidos.

Con estas tres imposiciones imperiales USA conseguía matar tres pájaros de un solo tiro. O mejor dicho, sin disparar un solo tiro, porque los tiros se tiraban lejos de la metrópoli por vasallos nazis ucranianos, ayudados armamentísticamente por unos europeos cada vez más escuálidos y precarizados.

Y el Imperio también obligó, “democráticamente” a Europa a poner sanciones a Rusia, con lo que quedaba asegurada la enemistad y ruptura del cordón umbilical entre las dos Europas, la Occidental y Rusia. Como dijo alguien: “divide y vencerás”. Siempre la angloesfera (USA y el Reino Unido) vieron obsesivamente un peligro en que se fortaleciera un bloque europeo, el de Europa Occidental y Rusia. Si, Rusia también es Europa, aunque continuamente se nos olvide.

Un poco de historia

Ya antes de terminar la Segunda Guerra Mundial existían planes de la angloesfera para invadir a la Unión Soviética y para hacerla desaparecer, y con estos planes lograr destruir un peligroso sistema que pretendía ser algo diferente al capitalismo universal vigente. Destacaré solo dos proyectos de invasión que me vienen a la cabeza. Proyectos que no se atrevieron a realizar pero que ya los tenían planificados, aunque se podrían citar muchos más.

El primer proyecto era dejar de “luchar contra el enemigo equivocado» con el que el general norteamericano Patton en enero de 1945 que comandaba el Tercer Ejército de EE. UU., proyectaba continuar la guerra atacando a la URSS y exclamó poco antes de la entrada del Ejército Rojo en Berlín: «Puede que hayamos estado luchando contra el enemigo equivocado todo el tiempo. Pero ya que estamos aquí, deberíamos perseguir a esos bastardos ahora, porque al final tendremos que luchar contra ellos”.

El segundo proyecto que considero era: “La Operación Impensable» (Operation Unthinkable, en inglés) del primer ministro británico Winston Churchill hoy considerado uno de los héroes de la victoria contra el nazismo, dictó la orden al Estado Mayor de Planificación de la Guerra del Reino Unido, de diseñar en el más absoluto secreto la «Operación Impensable» para atacar a la URSS inmediatamente después de acabar la Segunda Guerra Mundial. El plan preveía invadir otra vez la Unión Soviética, como acababan da hacer Hitler, ahora que era más factible con la bomba atómica y destruir totalmente sus principales ciudades y sus instalaciones industriales, bombardeándolas con armas nucleares. El ataque debía llevarse a cabo el 1 de julio de 1945, antes de que los mayores contingentes de tropas estadounidenses se retiraran de Europa.  No resulta exagerado pensar que ese ataque con bombas nucleares pudiese estar considerado si tenemos en cuenta que poco más de un mes después, entre el 6 y el 9 de agosto de 1945, sí que se llevó un ataque nuclear en a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.

Pero la angloesfera no solo proyectaba destruir a los verdaderos vencedores del nazismo con bombas, sino también con lucha ideológica y mediateca. Al respecto, Ángeles Maestro nos señala: “Uno de los logros más importantes de la ofensiva ideológica llevada a cabo por el imperialismo tras la II Guerra Mundial es haber conseguido: En primer lugar, instalar en el imaginario colectivo que el nazismo había sido liquidado con el III Reich, y que EE. UU. y Gran Bretaña, lograron mediante el anticomunismo más feroz. En segundo lugar, denigrar a la URSS, borrar su papel decisivo en la resistencia antifascista en la victoria contra el nazismo. Y finalmente hacer aparecer a EE. UU. como la potencia que salvó a Europa del fascismo” [1], cuando fue la URSS la que desplegó 3 millones de soldados contra 200.000 de Occidente y fue la primera en entrar victoriosa en Berlín, aunque le costara el sacrificio de 25 millones de soviéticos.

La verdadera guerra de Irán y sus sorpresas

Volviendo de nuevo a los tiempos del “reinado absolutista de Trump”, tenemos que después de todas las descritas amenazas y represiones económicas realizadas por Trump, en un principio Europa, al considerar a USA un potencia completamente hegemónica, adoptó una actitud completamente sumisa y servil. Pues, como bien señala Ángeles Maestro, el poder de los EE.UU era imbatible y además marcaba el ritmo económico mundial con sus petrodólares. Por ello era inevitable obedecer. Había que obedecer al Tío Sam, aunque ello supusiera un suicidio europeo en cuanto que acarrearía la destrucción de sus propios intereses económicos, industriales y sociales.

Y a la llegada al poder de Donal Trump, cuando los EE. UU. se encontraban más confiados y pensaban que con estas draconianas acciones conseguirían quitarse de un solo tiro a los dos peligrosos competidores, Europa y Rusia, fue cuando la euforia violenta de Trump llegó a aspirar de forma arrogante a hacerse con Canadá, Groenlandia, Cuba y Venezuela, apareció, la evidencia de que estaban cometiendo una serie continua de errores, ya que estas aspiraciones llagaron a ser intolerables para el mundo no incluido en la angloesfera. Y en consecuencia el imperio solo conseguiría un boicot mundial que destruiría aceleradamente su hegemonía.

USA pronto pudo comprobar que su obsesión histórica de dividir a Europa se convirtió al final en un gigantesco bumerán que destruiría a EE. UU. Todo ello sería debido a 5 factores principales:

1. Que Europa no soportó su deriva al suicidio debido al final de los fósiles baratos rusos prohibidos por orden del imperio. Por ello, los países europeos empezaron, a los pocos años, a mostrarse reticentes con la obligada ayuda de Ucrania y con las sanciones a Rusia. Lo cual podría precisamente empujar a Europa a acercarse de nuevo a Rusia. Sería una aproximación de mayor interés debido a su proximidad y a la respetuosa y barata ayuda energética rusa.

2. Que Rusia, debido a las sanciones petroleras de Occidente se ha visto obligada a aproximarse cada vez más a China, consiguiendo finalmente, con ello, un macrobloque aún más poderoso: el de toda Europa (Europa Occidental y Rusia) y China.

Además, Rusia para defenderse mejor del ataque de Occidente no solo se marchó a los brazos de China, sino que también se unió al poderoso grupo de países como es el de los BRICS, que ya supone más del 46 % de la población mundial y cerca del 37 % del PIB mundial. Y no solo eso, que además al comenzar a vender sus energías fósiles en rublos, rupias o yuanes y a un mercado tan grande como el de los BRICS, consigue un efecto letal para los petrodólares USA, que desde la crisis energética del 73 fueron el dominio económico mundial de EE. UU.

3. Recientemente EE. UU. ha bombardeado y ha enviado más de 5.000 soldados gringos la isla Kharg del Golfo Pérsico, una isla conectada al continente de Irán por un oleoducto submarino que realiza el abastecimiento de petróleo y gas más grande del mundo, ya que comercian el 20% del petróleo del comercio mundial, el 30% de lo que consume China y el 90% producido por Irán. Los petroleros forzosamente tienen que cargar en esta isla, ya que los fondos marinos de las costas iraníes son tan poco profundos por esa zona que hacen inaccesible la circulación a los grandes petroleros. Además, esta isla es especialmente importante para China porque un alto porcentaje de su abastecimiento petrolífero proviene de allí y sí USA destruye al completo la salida de este oleoducto (como destruyó en su día el oleoducto Nord Stream) China se verá obligada a una dependencia total del petróleo ruso, por ello el bloque China-Rusia tenderá a unirse cada vez más.

4. USA se equivocó en redondo al pensar que descabezando el Gobierno de Irán este país se iba a rendir al día siguiente. Pero Irán no es Venezuela, es una gran potencia que ha estado acumulando armas durante 30 años, tiene las armas mas sofisticadas de la historia y sobre todo tiene un ejército que antepone el martirio santo ante la vida. Y cada vez que asesina a un alto dirigente iraní, en lugar de atemorizar a su ejército, lo hace mas rebelde y aumenta potentemente su contraofensiva. Y cierra más el estrecho de Ormuz. E incluso su aliado hutí ya amenaza con cerrar el estrecho de Bad el Mandel, lo cual tendría repercusiones económicas desastrosas de ámbito mundial.

Todo esto motiva una mayor repulsión hacia USA de sus presuntos colaboradores occidentales.

5. El acercamiento de la UE a Rusia aún no ha comenzado, pero el alejamiento de la UE de USA ya es un hecho. Y la Unión Europea empieza a ver que puede ser más rentable asociarse a los BRICS. Una prueba de esta naciente desconfianza y rechazo se ha podido comprobar el 18 de marzo de 2026 cuando Trump llamó por teléfono a 7 presidentes o primeros ministros de Occidente (Francia, Alemania, Grecia, Japón, España, Italia) para pedirles que se sumaran a la guerra de Irán. Todos rechazaron la ayuda. La nación con el rechazo mas contundente fue España, también fue el primer país en declararse en este sentido y negarse a que USA utilice las bases de uso conjunto hispanoamericana de Rota y Morón. Pronto hubo una reacción positiva por parte del bloque Irán- Rusia al admitir Irán el paso por Ormuz de petroleros españoles. También expresó rechazo a la ayuda militar de USA en Ormuz la responsable de Asuntos Exteriores de la UE Kaja Kallas y el secretario general de la OTAN Mark Rutte.

Conclusión

Podemos ver al Tío Sam como un viejo con demencia senil que no cesa de disparar a sus pies y que piensa que esa es la mejor forma de vencer a sus adversarios. Esta imagen queda hoy muy bien representada en la loca actitud de Trump.

Nota:

[1] Ángeles Maestro El imperialismo anglosajón, la OTAN y el fascismo, caras de la misma moneda. 28 feb. 2023, https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/el-imperialism moneda/

Julio García Camarero es doctor en Geografía por la Universidad de Valencia, ingeniero técnico forestal por la Universidad Politécnica de Madrid, exfuncionario del Departamento de Ecología del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias y miembro fundador de la primera asociación ecologista de Valencia, AVIAT.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.