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Derecha, izquierda o lucha de clases

Crisis de la racionalidad civilizatoria occidental

Fuentes: Rebelión

Quinientos años de expansión colonialista occidental en vigencia, las condiciones de vida planetaria fueron arrastradas a los designios de los controladores y tecnócratas del sistema-mundo capitalista (el 1% de la población dueña del 95% de los recursos del mundo(1)), mediante las conocidas imposiciones disfrazadas de “modernidad” o  “desarrollo sostenible(2), como receta principal para los subdesarrollados, sin cuestionar los orígenes de esa condición ni las bases que la sostienen. Es la hegemónica orientación del modo civilizatorio basado en el afán económico creciente, la incesante producción y comercialización de mercaderías, la desocupación estructural y la configuración de las periferias y centros de poder (3), y, desde la contrarrevolución neoliberal en 1973, la restauración del dominio de los recursos públicos por privados, la imposición del capital financiero, la especulación derivada en fraude(4), el paulatino reemplazo de la fuerza viva de trabajo por la tecnología(5), y quizás más importante, las perturbaciones de la salud y los efectos intersubjetivos de la alineación, la seducción de la falsa promesa de ascenso social(6) desarrollando sentidos de vida vinculados al movimiento del capital, reduciendo toda la realidad a su razón instrumental como fines individuales de único camino. Las conocidas características inherentes al sistema-mundo capitalista desde su constitución(7).

Debemos agregar, además, el aceleramiento de la incertidumbre sobre las condiciones mínimas de subsistencia frente a la venidera sexta extinción masiva conocida del planeta(8),  sumada a los graves efectos contaminantes sobre suelos y mares debido a la extracción y circulación del petróleo y derivados; la filtración de microplásticos en la cadena trófica relacionándose con problemas oncológicos y reproductivos, afectando  todo ser vivo en general(9); y, por el auge de la telemática, la erosión de la gran minería: el cobalto para baterías extraído por los esclavos del Congo(10) y actividades similares. Todas ellas requeridas por las necesidades del capitalismo y su mantenimiento, siendo el “desarrollado” norte global el principal responsable(11) trasfiriendo el prejuicio, o costo ecológico, al sur global(12). Pese a los estragos, la continuidad del modo civilizatorio se mantiene y proyecta sin señal de contención alguna, salvo algunos movimientos y propuestas socialistas dentro algunos territorios constantemente asediados(13).

Desde la desaparición de la URSS, gran parte de los movimientos antisistémicos, arropados bajo su liderazgo, fueron arrastrados a una supuesta “orfandad” provocando dispersión entre las organizaciones de trabajadores e instituciones políticas y sociales emparentadas, perdiendo legitimidad frente a la narrativa de los agentes capitalistas que relaciono las nobles primigenias ideas del comunismo, nutrida de la “racionalidad” moderna, por la liberación de la humanidad de todo tipo de dominación, a la tecnocracia y despotismo burocrático del estado de la URSS. El camino no era más la revolución, las consignas anticapitalistas o el cambio de sistema. Los estados de Rusia y China, principales referentes de la “multipolaridad” y herederos de gestas revolucionarias influyentes, antagonistas de occidente pero no enemigas pues concuerdan en el G20 anualmente; no manifiestan ni ejecutan algún interés por la destrucción del capitalismo. Vale mencionar que no es accidental la anticipación de los agentes del poder y sus exclusivos búnkeres de autoabastecimiento a la espera del apocalipsis.(14)

Entonces, permítanme el atrevimiento, ¿hay algo más importante, si peligra las condiciones mínimas de subsistencia, que destruir la causa de la debacle: el poder y su modo civilizatorio? ¿Qué contiene la rebelión frente a todo el sinsentido de la enajenación del estilo de vida propuesto para los dominados? Es el patrón de conocimiento y percepción para comodidad y continuidad de la dominación, atando a las víctimas a su propia destrucción. Es el enraizamiento del eurocentrismo en la subjetividad mundial, ese horizonte de sentido prometido por la modernidad de libertad, democracia y prosperidad coaptado por el capitalismo en el que aún se insiste.

La modernidad colonial/eurocéntrica

En términos generales la colonización de América impulsó la expansión mundial de Europa por los ingentes beneficios de recursos y mano de obra esclava, saliendo del acorralamiento del mundo árabe, atropellando África en recursos y esclavitud, logrando posicionarse en Asia sin destruir toda su herencia y tradición reconocida en cierto grado como el “otro”, en la dualidad Occidente-Oriente mas no así con América y África. De los procesos de emancipación colonial nacieron nuevos estados/nación sin eliminar las relaciones centro/periferia. Esa ventaja promovió el desarrollo industrial en Europa expandiendo las relaciones de capital/salario, organizando la clase obrera asalariada que, mediante las luchas por la apertura de participación ciudadana, ajustó los límites de la explotación promoviendo el “Welfare State”. En los estados periféricos la notoriedad de los modos de explotación: salario, mercantilismo, servidumbre, reciprocidad, esclavitud, articulados bajo hegemonía del capital; explica la totalidad del capitalismo como sistema mundo fundado desde su constitución en 1492(15). La modernidad, el capital y América Latina nacen el mismo día (sic)(16).

La modernidad emerge como un patrón de percepción y conocimiento ligada a la imposición de la idea de raza, el fundamento del eurocentrismo, donde los discriminados no son víctimas de conflictos de poder sino portadores de una inferioridad propia y los conquistadores superiores por naturaleza(17). Desde ese momento se afianza un arquetipo de conocimiento dualista/antagónico/lineal(18), influenciando la inteligencia europea. Descartes trasciende separando la razón/alma/sujeto del cuerpo. Primero existo luego pienso donde el sujeto guiado de razón es separado de la naturaleza ahora objetivada. Al respecto Quijano comenta(19):

“…Durante el siglo XVIII, ese nuevo dualismo radical fue amalgamado con las ideas mitificadas de “progreso” y de un estado de naturaleza en la trayectoria humana, los mitos fundacionales de la versión eurocentrista de la modernidad. Esto dio pie a la peculiar perspectiva histórica dualista/evolucionista. Así todos los no-europeos pudieron ser considerados, de un lado, como pre-europeos y al mismo tiempo dispuestos en cierta cadena histórica y continua desde lo primitivo a lo civilizado, de lo irracional a lo racional, de lo tradicional a lo moderno, de lo mágico-mítico a lo científico. En otras palabras, desde lo no-europeo/pre-europeo a algo que en el tiempo se europeizará o “modernizará”.
Sin considerar la experiencia entera del colonialismo y de la colonialidad, esa marca intelectual sería difícilmente explicable, así como la duradera hegemonía mundial del eurocentrismo…”

Tanto en las corrientes del liberalismo como del materialismo histórico (la interpretación eurocéntrica de Marx) puede hallarse rasgos de este linaje. Todas suponen un trayecto histórico evolucionista ajustando la percepción de la realidad encerradas en estructuras orgánicas totalitarias, interactuando en relaciones sistémicas, mecánicas y homogéneas, por esa razón comparten sin problema una misma historización universal dividida en antigua, media, moderna y contemporánea(20) siendo lo mas avanzado de la especie la civilización occidental europea y lo no europeo visto como civilización “tradicional”, antigua, a pesar de la vigencia de sus prácticas. Quijano al respecto(21):

“…La perspectiva eurocéntrica, en cualquiera de sus variantes, implica, pues, un postulado históricamente imposible: que las relaciones entre los elementos de un patrón histórico de poder tienen ya determinadas sus relaciones antes de toda historia… La modernidad eurocéntrica no parece haber terminado con el ejercicio de secularizar la idea de un Dios providencial. De otro modo, concebir la existencia social de gentes concretas como configurada ab initio y por elementos históricamente homogéneos y consistentes, destinados indefinidamente a guardar entre sí relaciones continuas, lineales y unidireccionales, seria innecesario y a fin de cuentas impensable…”

El eurocentrismo, por obra de la hegemonía del poder colonial/moderno producida durante quinientos años, es la perspectiva que adoptan los dominados del sistema-mundo actual y no de los europeos exclusivamente, provocando desencuentro con la propia realidad en imágenes siempre distorsionadas pues se acepta el presente y su pasado como sucesos naturales y no como conflictos de poder vigentes. La racionalidad, lo entendido como “sentido común” o eurocentrismo, fue conducido por el interés del capital que, mediante los Estados-nación y sus agentes en los respectivos territorios, mantiene a América Latina sin desprenderse del patrón colonial, es decir, su posición periférica, provocando que el cauce de los  esfuerzos  nunca obtengan los resultados esperados apareciendo siempre el fantasma del desarrollo(22), condenada a la periferia en el actual sistema-mundo.

La razón histórica y la razón instrumental en la modernidad.

Los procesos revolucionarios contra el absolutismo religioso y colonialismo, motivados principalmente por la emergente burguesía, fueron influenciados por el cambio histórico donde a razón de los “descubrimientos” de sociedades radicalmente distintas, Cieza de León destaca la organización incaica en la distribución de vestuario y alimentos(23) entre otros cronistas, emergía la idea de un futuro de posibilidad y cambio(24). Fue después de América que, en Europa, sumergida en el oscurantismo medieval, aparecía Utopía de Tomas Moro y no antes. En ese movimiento intelectual secundado por el iluminismo, florecieron las ideas de individuos libres de toda dominación y desigualdades, una sociedad racional libre de los fines del poder.  La razón histórica, liberadora, como promesa de hombres libres, donde las condiciones materiales sean continuamente provistas y mejoradas siguiendo a Europa como cumbre civilizatoria. La savia de las revoluciones.

Sin embargo, a la par, la razón liberadora era coaptada para fines del poder y sus intereses. Horkheimer la llamó razón instrumental(25), la razón conducida hacia fines sin importar los medios. Los procesos reclamados por la razón histórica, la liberación de toda estructura y relación de dominación, se mantuvieron dentro de los instrumentos de dominación y explotación articulados al desenvolvimiento del capital. En ese sentido, la modernidad y sus intelectuales dibujaron un horizonte de liberación vinculado al matrimonio de la autoridad del estado-nación y la razón.  Horkheimer:

”…Las implicaciones políticas de la metafísica racionalista se destacaron en el siglo XVIII cuando, a raíz de las revoluciones norteamericana y francesa, el concepto de nación se tornó principio directivo. En la historia moderna esta noción tendió a desplazar a la religión en cuanto motivo supremo, supraindividual, de la vida humana. La nación extrae su autoridad más de la razón que de la revelación…”

Durante los últimos doscientos años las burguesías herederas de los beneficios del colonialismo instauraron repúblicas tecnocráticas como modelo de gobernación, que por la colonialidad del poder fue tomado como modelo global, y su promesa: libertad, igualdad y fraternidad. Es ya extensa la literatura sobre la problemática de la democracia liberal, las barreras burocráticas de la tecnocracia  y la “libertad” de los individuos en ella.  Horkheimer indica: 

“…Desposeído de su fundamento racional, el principio democrático se hace exclusivamente dependiente de los así llamados intereses del pueblo, y éstos son funciones de potencias económicas ciegas o demasiado conscientes. No ofrecen garantía alguna contra la tiranía. En el periodo del sistema del mercado libre, por ejemplo, las instituciones basadas en la idea de los Derechos Humanos eran aceptadas por muchos como instrumento adecuado para controlar al gobierno y preservar la paz. Pero cuando la situación se modifica, cuando poderosos grupos económicos encuentran que es útil establecer una dictadura y destituyen al gobierno de la mayoría, ningún reparo fundado en la razón puede oponerse a su acción…”

La razón instrumentalizada relativizó los asuntos humanos, de la vida,  desplazándola por el hecho concreto o función de acuerdo al mejoramiento de la vida material sin importar los medios. La carrera por el “sueño americano”. Lo que no sea útil a tales fines se torna abstracto, “artístico”, separado, desprovista de “sentido común” o utilidad. La autoridad es la ciencia y lo que no sea demostrable en su método es dudoso y metafísico. Lo entendido como razón debe presentarse mediante algún modelo, sistema o autoridad de lo contrario es tomado sin seriedad. El razonamiento como una maquinaria de engranajes, de procesos es facilitadora para los procesos del capital y su atadura a estos.

La civilización occidental en la encrucijada

La civilización occidental se expandió al ritmo de las demandas de la burguesía europea mediante las representaciones estatales y sus controladores en los respectivos territorios. La sociedad capitalista accidentalmente blanca según Fanon. El ritmo de la revolución industrial prolonga su raciocinio mecánico modificando el espacio y tiempo para su funcionamiento e interés: caminos que conecten el intercambio comercial, residencias cercanas para los obreros, horarios para los alimentos y descanso. Las necesidades adoptadas de  la naciente fuerza de trabajo asalariada, clase trabajadora, en los territorios “centrales”, y lo propio  en la periferia, de actividades proveedoras para la producción global, la articulación de todos los métodos de explotación bajo el dominio del capital. Las modernas ciudades  tomaron forma por adecuación a la industria y por ello todas estas intentan parecerse. 

Como consecuencia de la alienación, la sociedad fue detrás de la especialización requerida por la industria. La explotación en cierta medida es tolerada y la libertad aceptada bajo premisas egoístas pues la vinculación con los demás, con la comunidad, es forzosa mediante la idea de hermandad nacional de los estados pero individual en los esfuerzos de autoconservación. Así los actos desprendidos o solidarios son vistos como algo excepcional pues parten de una posición donde el individuo, o la familia como núcleo, se ven, y actúan, como independientes a la sociedad. Es la dualidad antagónica lineal, la separación del sujeto y objeto, del humano con la naturaleza y su relación con lo demás, el eurocentrismo. Así los intereses individuales tropiezan con los colectivos. Esa contradicción, inherente a la modernidad, es una exponencial fuente de desadaptación social pues la adaptación se toma como obvia antes los jueces y tribunales. La sociedad industrial, burguesa, o civilización occidental, ha provocado una profunda transformación de la especie en tanto su relación con el espacio-tiempo y la subjetividad. 

En la década de los setenta el grupo de estudio checoslovaco liderado por Radovan Richta(26), comento las consecuencias y vicios de la sociedad empeñada en términos economicistas y la desnaturalización de la especie humana como los efectos psicológicos de la alienación al sistema de producción de mercancías y consumo: 

“…En la realidad empírica actual, la frontera estructural de la civilización industrial, delincuencia, en el negativismo de la juventud (bandas, etc.), que no es exclusivo ni de un nivel de vida demasiado elevado ni de uno demasiado bajo, ni de la descomposición de la familia: proceden directamente de esa plaga profunda que es la falta de participación real en la civilización industrial; se manifiesta en el hombre en forma de perturbaciones de salud; se encuentra integrado todos los días en el engranaje del proceso de civilización como un lingote de metal entre los rodillos del laminador…”

Si desde siempre el trabajo fue una prolongación de la vida como actividad de sentido propio y no como trabajo en el significado actual de la palabra, en la modernidad la vida empieza después del trabajo creando la vida “privada” nutrida con actividades de identificación, ocio, pasatiempos, de distracción, como compensación del despojo de la individualidad dentro la sociedad provocando apatía y desinterés por temas comunes, deshumanizandose.

La dificultad por escapar de este laberinto se debe, en parte, a los mecanismos inherentes como seres vivos: el instinto de conservación. El mimetismo que surge desde temprana edad, en todos los animales de convivencia social,  copia los comportamientos de su entorno, de su sociedad, como estrategia de conservación de vida. El niño aprende el idioma tan solo repitiendo y escuchando los sonidos. La apariencia, la vestimenta, conductas y formas, todo es recibido instintivamente  por el impulso mimético presente en todos los animales sociales como adaptación y esto representa dificultad en ir contra lo establecido. Por último, Horkheimer:  

“…Esto no es simplemente culpa de las masas: para la mayoría de los hombres, la civilización cobró el significado de presión, de coacción para llegar a ser adulto y hacerse cargo de responsabilidades y, a menudo, significa pobreza. Ni aun los que ejercen el dominio han escapado a las consecuencias mutiladoras con que la humanidad paga sus triunfos tecnocráticos. En otras palabras: la enorme mayoría de los hombres no tiene “personalidad”. Quien apelase a la dignidad interior o las facultades latentes de tal mayoría despertaría su desconfianza, justificada, pues tales conceptos se han convertido en frases huecas destinadas a sostener a la mayoría en la sumisión. Pero tal justificado escepticismo se ve acompañado en los miembros de la masa por una tendencia profundamente arraigada a tratar a su propia “naturaleza interior” con brutalidad y con odio, a dominarla tal como ellos mismos fueron dominados por amos despiadados. Si a tales hombres se les prometiese impunidad, sus actos serian tan terribles y deformados como los excesos de esclavos transformados en tiranos. El poder es lo único que realmente respetan y, por lo tanto, lo que tratan de imitar…”

El eurocentrismo como resultado de la desorientación de la especie separada de la naturaleza es lo que nos ata al sistema de explotación y muerte. Naturaleza a la que nunca dejaremos de pertenecer, y eso es lo que reclama, y siempre reclamó, todos los pueblos indigenizados del mundo. No se trata de volver al pasado, es tomar lo aprendido de la milenaria convivencia unida a la naturaleza en conjunto con la razón histórica, o liberadora, por una nueva racionalidad que permita  retomar los designios que cada sociedad elija en su contexto, de la descolonialidad del poder y sus implicancias, donde la alegría de la solidaridad colectiva se funda con la realización individual.

Notas

 (1) Revisar: https://news.un.org/es/story/2025/07/1539991

  (2) 193 países a través de la ONU firmaron “Agenda 2030 para el desarrollo sostenible”. Revisar: https://sdgs.un.org/es/2030agenda

  (3) Dentro del debate latinoamericano y mundial, Raul Prebichs propuso las relaciones de centro y periferia como síntoma de dominación, véase: Crítica al capitalismo periférico (1976)

  (4) Dodd, Randall (2007), “Los tentaculos de la crisis hipotecaria” en Finanzas y Desarrollo, Fondo Monetario Internacional, diciembre, pp. 15-19. 

  (5) Véase: Rifkin, J. (1996). El fin del Trabajo. Ediciones Paidos Iberica.

  (6) J. Stiglitz, premio nobel de economía, en diversas publicaciones afirma que el 90% de los que nacen pobres, por más esfuerzos realizados, mueren pobres. Desmintiendo la meritocracia. Revisar: El precio de la desigualdad

  (7) Los trabajos de I. Wallerstein explican el nacimiento del capitalismo con sus actuales características, revisar: The Modern World System (1974-1989).

  (8) Revisar: Cowie, R.H., Bouchet, P. and Fontaine, B. (2022), The Sixth Mass Extinction: fact, fiction or speculation?. Biol Rev, 97: 640-663. https://doi.org/10.1111/brv.12816

 (9)  Revisar: Olmo-Gilabert, R., Fagiano, V., Alomar, C., Rios-Fuster, B., Compa, M., & Deudero, S. (2024). Plastic webs, the new food: Dynamics of microplastics in a Mediterranean food web, key species as pollution sources and receptors. Science of The Total Environment, https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2024.170719

  (10) Gerding, J. (2024, March 19). Lo que esconde la minería del cobalto en el Congo. Dw.com; Deutsche Welle. https://www.dw.com/es/lo-que-esconde-la-miner%C3%ADa-del-cobalto-en-el-congo/a-68618192. La divulgación es amplia en medios alternativos.

  (11) Eric Toussaint, miembro del Concejo Cientifico ATTAC  de Francia, declara: “…Por décadas, el Norte global acumula deuda ambiental con los pueblos del Sur…”Entrevista completa: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/por-decadas-el-norte-global-acumula-deuda-ambiental-con-los-pueblos-del-sur/

  (12) Revisar la nota de prensa de Oxfam: https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/el-1-mas-rico-contamina-tanto-como-los-dos-tercios-mas-pobres-de-la-humanidad 

  (13) Desde 1994 Los Zapatistas en el sur de México como los grupos autónomos en la Region del Kurdistan practican consignas anticapitalistas y de democracia directa siendo constantemente atacados.  

  (14) La revista Forbes Argentina publico recientemente una nota al respecto: https://www.forbesargentina.com/lifestyle/por-millonarios-invierten-bunkers-seguridad-lujo-como-ven-dentro-n66564.   

  (15) Vease: Wallerstein, I. (2005). Analisis del sistema-mundo: una introduccion. Siglo XXI. Mexico.

 (16)  Indicado expresamente por Aníbal Quijano en:  ILLA – Revista del Centro de Educación y Cultura, No. 10, Lima, enero de 1991, pp. 42-57.

  (17) En: Quijano, A. (2002). Colonialidad del poder y clasificacion social. En Santiago Castro-Gomez y Ramon Grosfoguel, (eds.), El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistemica mas alla del capitalismo global. Bogota. Siglo del Hombre.

  (18) Existen diversos trabajos sobre el Eurocentrismo, sugiero El Eurocentrismo, critica de una ideología de Samir Amin y Europa, modernidad y eurocentrismo de Enrique Dussel.

 (19)  En la Antología Cuestiones y horizontes: de la dependencia histórico-estructural a la colonialidad/descolonialidad del poder. Anibal Quijano, primera edición. pp. 892.

  (20)  Véase: Dussel, E. Europa, modernidad y eurocentrismo (CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Ed.) Https://Biblioteca.clacso.edu.ar/; clacso. https://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/sur-sur/20100708040738/4_dussel.pdf y del mismo autor, El encubrimiento del Otro. Hacia el origen del mito de la Modernidad, Nueva Utopía, Madrid, 1992.

  (21) Véase la célebre compilación: Quijano, A., & Assis Clímaco, D. (2020). Cuestiones y horizontes: De La Dependencia Histórico-estructural a la colonialidad. CLACSO Universidad Nacional Mayor de San Marcos. pp.291.

  (22) Véase: A. Quijano. El fantasma del desarrollo en América Latina. Rev. Venez. de Econ. y Ciencias Sociales, 2000, Vol. 6 Nº 2 (mayo-agosto), pp. 73-90.

 (23)  El cronista Pedro Cieza de Leon en Crónica del Perú describe notándose admirado, lo que podría inferirse, la sociedad tahuantinsuyana como una sociedad sin hambre.

  (24) Respecto el nuevo sentido que brinda los descubrimientos, se ocupa de ello Aníbal Quijano en Modernidad, identidad y Utopía.

  (25) Todas las referencias de Horkheimer provienen de: Horkheimer, Max (1947). Crítica de la razón instrumental. Madrid: Editorial Trotta, 2002.

  (26) Vease: Richta, R. (1974). La civilizacion en la encrucijada. Artiach Editorial. Madrid.

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