El nexo entre toda esa mafia que engulle vorazmente el plusvalor planetario es manifiesto: Trump, Mileikowsky (Netanyahu), Peter Thiel, Orbán, Epstein (fallecido), Elon Musk, Alex Karp, Mark Zuckerberg, Dario y Daniela Amodei, Bill Gates, Jensen Huang, Sundar Pichai, Sam Altman, entre otros… Tras ellos, todo el espectro político latinoamericano… Kast, en Chile, y todo su séquito. Y personajes criollos que aspiran a más, entre los cuales se puede citar a la dirigencia de los partidos Republicano, Nacional Libertario y Social Cristiano. En ese concierto está la clave de lo que sucede, ‘la pauta que conecta’, en las sabias palabras de Gregory Bateson…
América Latina se transforma: Chile con ella
El azul, con el que se identifica a los movimientos conservadores, invade el mapa de Latinoamérica. La ‘derecha’ crece. Hay muchas. Once de las 14 elecciones presidenciales realizadas entre 2023 y 2026 son triunfo suyo. Un analista intenta establecer una tipología de sus diferentes vertientes y así distingue entre ‘derecha libertaria radical’, ‘derecha securitaria’ o ‘neopatriótica’ y una ‘derecha más institucional’ (sic!). Las clases sociales se han olvidado. Pero es la forma de realizar los análisis que predomina en los medios de comunicación y que ha intentado encontrar explicación a las elecciones en Colombia y Perú; en Chile, a explicar lo que persigue el nuevo gobierno. Lo que no es fácil, como lo señala el mismo analista: “Muchas de estas derechas han optado por un alineamiento fuerte con Estados Unidos, particularmente de Donald Trump y también muy fuertemente con Israel. Cuesta entender las razones detrás de esto y es inevitable pensar en denuncias como el Hondurasgate y la red de estadounidense-israelí para interferir en elecciones internas”.
A eso nos vamos a referir. Y para evitar equívocos, estableceremos un marco de referencia.
Marco de referencia
En la nueva composición que presenta la clase dominante a nivel planetario a la que nos referimos en nuestro documento anterior, pareciera ser que la dirección de las tres grandes fracciones que distinguimos se encuentra en manos de quienes controlan el comercio del dinero (o banca). Y dentro de este grupo, en primer lugar, las empresas conocidas como ‘Las tres grandes’ (‘Big Three’), a saber, ‘Blackrock’ con un capital de USṩ 11,5 billones, ‘The Vanguard Group’ con USṩ 9 billones y ‘State Street Global Advisors’ (SSGA) con USṩ 4 billones. Son las más poderosas del rubro. Luego, en segundo lugar, la banca tradicional, aunque en su rol de bancos de inversión. Porque aquellas, ’Las tres grandes’, no están solas. En concomitancia con las mismas trabaja la gran banca mundial, dentro de la cual podemos encontrar al JP Morgan Chase, Fidelity Investments, Morgan Stanley/Goldman Sachs, y Capital Group, entre otras entidades.
Esta nueva estructura no es tan nueva como podría suponerse. Repetimos: arranca de la vieja fracción bancaria de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo que se fue especializando cada vez más, hasta devenir en lo que hoy en día es.
Se puede decir que se trata de un derivado de la llamada ‘banca de inversión’ que, en 1985, dio origen a una exitosa empresa llamada ’Blackstone’ la que, a su vez, permitió la emergencia de Blackrock (1988), el más poderoso de todos los actuales fondos de inversión. Una situación similar a la que existió hasta hace algunos años: cuando el capital bancario (financiero) ─a veces aliado a la industria; a veces aliado al comercio─, conducía al conjunto de las fracciones de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo.
¿Sorprendente? No, en absoluto. La tendencia normal que se da entre los actores del proceso productivo es a evadir labores que demandan mucho esfuerzo: quienes ejercen el oficio de empresarios industriales quieren hacerse comerciantes, los que a su vez preferirían dedicarse al comercio del dinero. Pero el fenómeno no se detiene aquí, pues estos últimos anhelarían dejar el dinero en manos de quienes pueden administrarlo de mejor manera. No es una práctica censurable, sino el simple ejercicio de esa conducta que Rubén Juste denominó ‘la filosofía de una clase ociosa’ porque, en definitiva, el ser humano busca constantemente obtener lo que desea, empleando para ello el mínimo esfuerzo.
Los agentes de la fracción dominante
Una fracción de la clase dominante que ejerza el comercio dinerario y anhele la ociosidad necesita, por fuerza, un sujeto que ejecute operaciones financieras en su nombre y representación. En el fondo, una élite que actúe por ella. Un conjunto de personas que se ocupe de sus negocios y defienda sus intereses. Tarea doble que ha de emprender ese conjunto porque ha de dedicarse a efectuar las operaciones dinerarias y, a la vez, defender institucionalmente a quienes los mandan. En palabras más simples: se trata de una fracción de clase que necesita personas que le sirvan como gestores de negocios a la vez que políticos; requiere, en suma, de ‘agentes’.
Agenciar a los inversores tampoco es algo nuevo. Esos agentes comenzaron a tener importancia con la instauración de los llamados ‘foros’, que aparecieron en la segunda mitad del siglo pasado, como lo fueron el Grupo Bilderberg, la Comisión Trilateral (Trilateral Commision), el Consejo de Relaciones Exteriores (Council of Foreign Relations), foros que “[…] demostraban con su existencia la plena vigencia y fortaleza de una comunidad global a través de la cual el Estado, las empresas y la sociedad civil se entrelazaban a la perfección”.
Estos individuos adquirieron tal preponderancia que en un momento permitieron a un investigador como Wright Mills, reunir material suficiente para escribir un libro al respecto, al que le puso por título ‘La élite del poder’. En ese trabajo se denunció la existencia de “[…] personas que podían ocupar un puesto en el Estado y después pasar a un consejo de administración de una gran empresa y viceversa”.
Se les llamó ‘consejeros de empresa’ o simplemente ‘consejeros’. Fueron los que dieron origen a la llamada ‘élite corporativa’ actual. Pero esta evolución tampoco es nueva. En 1941, James Burnham había escrito el libro ‘La revolución de los directores’ en donde sostenía que el capitalismo estaba no sólo desapareciendo sino siendo sustituido por un sistema en el que la ‘managerial class’ (administradores y directivos) serían la nueva clase dominante. Pero no era esa una ‘nueva’ clase sino una nueva fracción de la clase dominante o clase compradora de fuerza o capacidad de trabajo.
Representación política de esta nueva fracción
Esta nueva fracción de la clase dominante, a diferencia de la anterior, no siempre actúa en la escena política mundial debidamente representada. Como señalara con acierto Rubén Juste, se trata de una fracción que ha buscado la ociosidad como meta, pero no para permanecer inactiva sino para realizar su cometido que, en palabras de Warren Buffet, es ganar la lucha de clases. Óiganlo bien: lucha de clases. Lo que niega la ‘derecha’ iletrada y su compañera inseparable, la socialdemocracia.
‘Hay una Guerra de clases, de acuerdo; pero es la mía, la de los ricos, la que está hacienda esta guerra, y vamos ganando”.
Así pues, esta nueva fracción en no pocas oportunidades toma en sus manos, directamente, la conducción política de los Estados y de esa manera comienza a dirigir la política planetaria.
Las elecciones en Latinoamérica
Las elecciones en Latinoamérica han seguido esa constante. No ha sido casualidad, en consecuencia, lo que ha sucedido en esta parte del planeta en estos últimos años y en especial en estos últimos meses. Quienes han accedido a la dirección política latinoamericana no son personas corrientes. De una u otra manera mantienen estrechos vínculos con varias de las organizaciones que han creado las nuevas fracciones de la clase dominante a nivel planetario. Javier Milei, en Argentina no fue elegido porque sí presidente de esa nación; tampoco Daniel Noboa en Ecuador. No sabemos ─aunque podemos suponer─ qué fuerzas políticas se han movido tras las elecciones en Perú, a cuya comunidad nacional no podemos considerar, en modo alguno, masoquista. Pero donde sí sería una torpeza suponer la existencia de libre voluntad para votar ha sido en la últimas elecciones en Colombia. Comenzando por lo que, a propósito del triunfo de Abelardo de la Espriella, dijo el propio presidente de Estados Unidos Donald Trump: «Estaba muy abajo en la lista, no iba a ganar, no tenía chances de ganar. Lo apoyé y ganó […] Me agrada el ‘Tigre’, saben por qué, porque yo le agrado».
De si estuvo o no Trump involucrado en ese acto cívico, da cuenta aquel aforismo jurídico que reza ‘A confesión de parte, relevo de prueba’. Petro sostiene, sin embargo, que el triunfo de De la Espriella se debe al apoyo económico que le brindaron tanto Benzion Mileikowsky (alias Benjamín Netanyahu) desde Israel, como Javier Milei desde Argentina. Mostrando el titular de la revista ‘The Economist’ que incluye un subtítulo ‘Los bots se encuentran con los votantes’ señala, además, que “[…] la carátula de The Economist expresa la realidad de lo acontecido en Colombia”.
Petro supone con bastante certeza que Colombia ha sido objeto de un atentado en la forma que lo diseñara el llamado ´Hondurasgate’, escándalo en donde no está ajena la participación del jefe de Estado de USA.
El ‘Hondurasgate’
A fines de abril del presente año, la opinión pública latinoamericana se vio conmovida por una noticia que daba cuenta de un nuevo escándalo que involucraba a la nación hondureña. La periodista Valeria Duarte, del Diario Red (España) había hecho pública la recepción de 37 audios que daban cuenta de las conversaciones sostenidas por altos políticos hondureños, entre otros, del ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández quien, luego de estar recluido en una cárcel de USA bajo la grave acusación de narcotráfico, fue indultado por el presidente estadounidense Donald Trump. En esas conversaciones habían participado, además de Hernández, el actual presidente de esa nación Nasry Asfura y su actual vicepresidenta María Antonieta Mejías.
¿Qué era lo que contenían tales conversaciones? Los audios revelan la inequívoca intención de los dialogantes de consolidar el poder local (América Latina), y crear redes de desinformación orientadas en similar sentido, con el objetivo claro de desestabilizar los gobiernos de Gustavo Petro en Colombia, y de Claudia Sheinbaum en México. Para ello, estaban prestos en aceptar toda clase de injerencia externa y, por supuesto, financiamiento de otras naciones, especialmente de los rabinos y del partido Republicano de USA. Del mismo modo, daban cuenta de la necesidad de dar una batalla cultural contra la ‘izquierda’ y recabar el apoyo de las Iglesias evangélicas. En el plano local, los audios revelaron una conversación acerca de la reconversión territorial de Honduras, la conveniencia de instalar bases militares de USA en ese país, y la instalación de un tren interoceánico que debería realizar la empresa General Electric (no China), terminando con un mensaje que por encargo del presidente Trump, el ex presidente Hernández entregaba a Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional hondureño: “En Honduras se necesita fuerza, se necesita logística, se necesita sangre. Si vos querés tener a la gente controlada necesitarás oprimirla. Exprimirla. Contrarrestar la violencia generando violencia. Es lo que el Presidente Trump diga”.
Palantir en Honduras
Nasry Asfura, actual presidente de Honduras, es un hombre leal a Trump. Como lo fue en su tiempo, Juan Orlando Hernández, indultado por el presidente estadounidense. Durante su mandato, Hernández incrementó en amplitud y contenido las llamadas ‘Zonas de Empleo y Desarrollo Económico’ (ZEDES), creadas bajo el mandato de Porfirio Lobo en 2013. Eso permitió que Peter Thiel, propietario de Palantir, adquiriese para sí la isla Roatán y construyese en ella una ciudad modelo llamada Próspera, moderna, tecnológicamente bien equipada, absolutamente separada del resto de la humanidad como no fuese para los magnates por él conocidos.
“Próspera se estructuró bajo ese marco legal como una startup city con reglas propias, tribunales especiales y un régimen tributario independiente del Estado hondureño. Sus promotores la describen como un modelo de gobernanza privada capaz de competir con las burocracias estatales; sus críticos, como un enclave de poder corporativo con escaso control democrático”.
Peter Thiel es miembro de una sociedad secreta llamada ‘Ilustración Oscura’, con personajes que anhelan descubrir la clave de la inmortalidad. Esa tendencia lo hace experimentar con seres humanos y se supone que en la ciudad Próspera se practican algunos experimentos de esa naturaleza. Trabaja con Alexander (Alex) Karp, CEO de Palantir, quien escribió el libro ‘La república tecnocrática’ en donde esboza los lineamientos de una política a seguir.
En 2022 y 2024 tuvo que enfrentar problemas con el Estado hondureño y con la Corte Suprema de Justicia de ese país pues la presidenta Xiomara Castro quiso abolir las ZEDES, pero el alto valor de la inversión pudo más: el Estado hondureño carece de recursos para devolver el dinero invertido en la isla. No tiene capacidad para hacerlo. Así, el problema se ha tornado irrelevante para Thiel quien se dedica en la actualidad a llevar adelante su proyecto político, impulsando “[…] durante años iniciativas que exploran formas alternativas de gobernanza, desde redes privadas hasta proyectos de colonización tecnológica del espacio político”.
Rasgos de la política actual en Latinoamérica y en Chile
La representación política de las nuevas fracciones de la clase dominante a nivel planetario es bastante desigual. Y la representación política latinoamericana no escapa a esa condición. Queremos afirmar con ello que si algunos millonarios latinoamericanos quisieron jugar al rico con sus pares internacionales, no han logrado ese propósito ni tampoco pareciera ser que lo lograrán en un futuro próximo: son infinitamente más pobres. No hay posibilidad de equipararlos y, en consecuencia, el trato que recibirán jamás será el mismo. Como lo señalamos en otra oportunidad, son lacayos de otros señores con una diferencia: conscientes de esa desigualdad, reproducen en sus formaciones sociales la amargura que sienten por no ser iguales a sus modelos. Son la representación política subordinada de segmentos sociales subordinados. Y por eso son peligrosos.
Ideología que informa a estas nuevas fracciones de la clase dominante
La ideología de los actuales sectores dominantes nace al amparo del desarrollo de las fuerzas productivas. Quienes han tomado el control de los adelantos tecnológicos han adquirido para sí el control del dinero y, consecuentemente, mayores cuotas de libertad, lo que les hace suponer seguirán siendo cada vez más ricos. Para ello deben romper las trabas estatales y establecer esa sociedad altamente robotizada, altamente tecnificada, donde no existan reglas, normas o controles de naturaleza alguna. El modelo es la ciudad Próspera construida por Peter Thiel en la isla Roaton. No por otra cosa siguen los postulados del ex asesor de Donald Trump en su primer período, Stephen Kevin Bannon ─más conocido como Steve Bannon─, quien, alimentándose de las ideas de William Strauss, Neil Howe, René Guénon y Julius Evola, publicó varios libros, en uno de los cuales (‘El auge del populismo’) sugería una política que permitía acceder al Estado para ‘dinamitarlo desde adentro’, idea que ha entusiasmado a sus seguidores y a partidos conservadores de la Unión Europea.
La moral es parte de la ideología. La moral para acceder al Estado que enseña Bannon (la moral del engaño, la mentira, la falsificación, la propagación de noticias falsas) es compartida por la generalidad de los nuevos multimillonarios y sus instituciones como GAFAM (unión de las empresas Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft) y la recientemente denominada MANGOS (unión de Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX), orientada a controlar “[…]cualquier cadena de valor que involucre a la inteligencia artificial. Desde los chips a los centros de datos, pasando por las aplicaciones prácticas, tanto civiles como militares”.
Repitamos un aserto nuestro: si nada es casual en la naturaleza, con mayor razón nada lo es en política. No fue casual la creación de aquella empresa financiada por el ex presidente de Hungría, Viktor Orbán ─‘Political Network of Values’ (PNfV)─, para influir en Latinoamérica, que presidió nuestro actual primer mandatario José Antonio Kast. Tampoco lo son los nexos que existen entre la llamada Cofradía Epstein y los multimillonarios de la actual tecnología; ni lo es entre estos y los gobernantes latinoamericanos. El nexo entre toda esa mafia que engulle vorazmente el plusvalor planetario es manifiesto: Trump, Mileikowsky (Netanyahu), Peter Thiel, Orbán, Epstein (fallecido), Elon Musk, Alex Karp, Mark Zuckerberg, Dario y Daniela Amodei, Bill Gates, Jensen Huang, Sundar Pichai, Sam Altman, entre otros… Tras ellos, todo el espectro político latinoamericano… Kast, en Chile, y todo su séquito. Y personajes criollos que aspiran a más, entre los cuales se puede citar a la dirigencia de los partidos Republicano, Nacional Libertario y Social Cristiano. En ese concierto está la clave de lo que sucede, ‘la pauta que conecta’, en las sabias palabras de Gregory Bateson…
Stockholm, julio de 2026
Referencias
Pérez, Javier: ”El nuevo mapa político en América Latina”, Radio Universidad de Chile, 27 de junio de 2026. Con negrita en el original.
Acuña, Manuel: ”Horizontes tenebrosos”, junio de 2026, disponible en INTERNET.
Juste, Ruben: ”La nueva clase dominante”, Arpa & Alfil Editores S.L., Barcelona, 2020, pág. 100.
Juste, Ruben: ”La nueva clase dominante”, Arpa & Alfil Editores S.L., Barcelona, 2020, pág. 93.
Citado por Ruben Juste, obra citada en (2), pág. 101.
Redacción: ”Trump: De la Espriella no tuvo chance de ganar, pero lo apoyé y lo hizo”, RT, 26 de junio 2026
Redacción: ”Petro apunta a Netanyahu, ’el genocida’, por operación con IA en Colombia tras resultado electoral: ’Millones cayeron bajo la mentira’”, ‘El Ciudadano’, 26 de junio de 2026.
Sobre el particular, recomiendo el trabajo que realizara mi buen amigo Rodolfo Manuel Vega intitulado “La estrategia del tecno facismo sobre América Latina”, ´PiensaChile’, 29 de junio de 2026.
Buitrago, Leonardo: ”Hondurasgate: audios revelados apuntan a operación del trumpismo para golpear a Petro, Sheinbaum y la izquierda latinoamericana”, El Ciudadano´, 30 de abril de 2026.
Redacción: ”Próspera: la ciudad privada de Peter Thiel que desafía al Estado de Honduras por USD$ 10.700 millones”, ’El Mostrador’, 27 de junio de 2026.
Del Castillo, Carlos: ”Quién es quién en los ‘MANGOS’, el nuevo club de gigantes que quiere dominar la IA”, ’El Diario’, 25 de junio de 2026. Con negrita en el original.
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