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A trece días del triunfo de la extrema derecha…

Fuentes: Rebelión

A días del triunfo de la extrema derecha, los signos no son buenos respecto de lo que nos espera. Empiezan a mostrarse hechos, intenciones y propósitos nunca declarados durante la campaña. La noche de su victoria, surgieron los aplausos a la dictadura, antes convenientemente ocultos y las ofensas y groserías proferidas en contra de los […]

A días del triunfo de la extrema derecha, los signos no son buenos respecto de lo que nos espera. Empiezan a mostrarse hechos, intenciones y propósitos nunca declarados durante la campaña.

La noche de su victoria, surgieron los aplausos a la dictadura, antes convenientemente ocultos y las ofensas y groserías proferidas en contra de los «comunistas maricones». Luego, en cuestión de horas, se escucharon referencias a rebajas al salario mínimo y ataques destemplados, con soberbia contenida, a Ministros de Estado. En tiempos de campaña, los hoy vencedores fueron muy cuidadosos en sus gestos y dichos para ocultar su naturaleza de lobos, mostrándose con la piel de las ovejas del silencio, cuando no de la mentira abierta y explícita. Ahora ya no importa, da lo mismo, los votos fueron contados sin el fraude pregonado y temido.

Preocupa que una vez electo, el candidato no acepte preguntas sobre su patrimonio y sus empresas, que antes aceptó y que eludió postergando decisiones, asegurando que no mantendría el control, sin mencionar excepciones, afirmando que no entraría en conflictos de intereses entre su fortuna y el patrimonio de todos. Ahora vencedor, contempla el ingreso de «privados» a Codelco y declara que «Tengo compromisos, como pagar los préstamos con los que financié mi campaña presidencial, los gastos de fundaciones como Futuro, Mujer Emprende, Tantauco. Todo eso requiere muchos recursos. Hay muchos proyectos y el sueldo de Presidente no alcanza para eso. Por tanto, voy a tener una cierta cantidad de recursos para mis necesidades personales y compromisos con fundaciones, no solamente las tres que he mencionado, sino otras con las cuales tengo compromisos de larga data». Nunca lo dijo. Se silenció, se omitió. Se mintió, al menos, por omisión.

El Comandante de la Fuerza Aérea recibió juguetes nuevos: el anuncio de 18 aviones caza bombarderos F 16 armados con cohetes aire aire sofisticados, con los que se completa una flota de 44 máquinas; 12 helicópteros con no se qué «gracias» o «virtudes» incorporadas; tres aviones para transporte de tropas, de los mas grandes, otros para reabastecimiento en vuelo; 12 aviones de instrucción para pilotos…. ¿Qué dijo el Comandante? Palabras de buena crianza, agregando: «Todos los que nos están mirando saben que tenemos capacidad de golpear fuerte » («El Mercurio», 27/01/2010, Pág. C4). Las conclusiones las dejo a la interpretación del lector. Si las escribo, se me tachará de paranoico y alarmista, cuando menos. De paso, se informa que dos torturadores condenados y encarcelados, retiran sus solicitudes de indulto, postergándolas para después del 11 de marzo en espera de mejor recepción.

El mismo día, página C9, «El Mercurio» informa que Carabineros del GOPE, encargado de la tarea dura de allanamientos, persecución, palizas a civiles, represión y disolución de manifestaciones en democracia, al terminar un curso especial habilitante, se gradúan recibiendo su «ritual de iniciación»: son mojados con chorros de agua desde los carros «Lanza Aguas» o «Guanacos», mezclada con ácidos, resultando lesionado uno de los «bautizados», al menos. Hace unos meses se reveló que éstos que se gradúan, recibían entrenamiento colgados de los pies con bolsas plásticas en la cabeza que les impiden respirar, en lo que constituye una tortura conocida como «el submarino», practicada desde 1973 en Chile y luego en Irán y Guantánamo, entre otros paraísos de libertad. Si los «procedimientos» descritos se emplean como juego, bautismo o preparación de policías, ¿qué queda para ser usado contra los potenciales «subversivos», esto es, el resto de nosotros?

Con poco esfuerzo podemos proyectar la espiral de la historia, no obstante comprobar que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en el mismo palo. No olvidemos que la derecha no es democrática, por lo que no esperemos que haya aprendido nada. Debemos mantenernos atentos a los signos del presente, recordando el pasado para prevenir el futuro.