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Hombres & Prostitución

Así son los clientes de la prostitución en España

Fuentes: https://www.elmundo.es

El 15% de los varones españoles (unos 2,5 millones) no tuvo reparos el año pasado en pagar por mantener sexo y el 34% no cree que la prostitución es una forma de violencia.
Un estudio establece por primera vez cinco tipos de ‘puteros’: ociosos, cosificadores, buscadores de pareja, arriesgados y personalizadores.

 ¿Qué impulsa a un hombre a pagar a cambio de mantener relaciones sexuales con una mujer prostituida? Los españoles que ‘van de putas’ se pueden clasificar en cinco grandes grupos, según un reciente estudio basado en una amplia encuesta a clientes de prostitución. Pues bien: el grupo más numeroso es el que está constituido por aquellos que recurren al sexo de pago por motivos de ocio, por pura diversión, para disfrutar de su tiempo libre, para pasárselo bien. Como si acudir a uno de los 1.693 burdeles que en 2013 contabilizó la Policía Nacional a lo largo y ancho del país fuera un hobby como ir al cine, visitar un parque de atracciones o a practicar piragüismo.

Dos de cada tres hombres que pagan en España por tener sexo con una mujer (exactamente el 34,8%) no consideran que la prostitución sea una forma de violencia. El 86,4% se muestra de hecho a favor de regularla como si fuera una actividad económica más.

Sin embargo, si se escarba un poco, lo que se encuentra es una espesa capa de cinismo. Porque, por otro lado, nada menos que el 72,8% opina que si una mujer se prostituye es porque de algún modo la obligan a ello a través del uso de la fuerza o a base de amenazas. Por no hablar de ese abultado 93,9% que considera que la primera causa que empuja a una mujer a la prostitución es la pura necesidad económica.

Pero, a pesar de saber que son mujeres víctimas de violencia física o verbal o de la penuria económica, el 15% de los varones españoles (unos 2,5 millones) no tuvo reparos en tirar el año pasado de cartera y pagar por mantener sexo.

«A los hombres que pagan por sexo les cuesta asumir las consecuencias reales de sus acciones, les cuesta verse reflejados tal y como son en realidad. Consideran que las mujeres obligadas a prostituirse, las mujeres víctimas de trata, son siempre las otras, no aquellas que ellos ven. Se autoconvencen de que las prostitutas que ellos frecuentan no tienen para nada ese perfil. Son muy, muy pocos los que tienen conciencia al respecto», asegura Carmen Meneses, antropóloga de la Universidad de Comillas y directora de un exhaustivo estudio que recoge lo que opinan sobre la prostitución los hombres españoles, especialmente los que recurren a ella.

La investigación, basada en 1.048 encuestas telefónicas aleatorias y anónimas a otros tantos hombres de entre 18 y 70 años que accedieron a responder a un cuestionario de 37 preguntas (un 67,5% de los que fueron contactados se negó a hacerlo), es una de las pocas que se concentran en ellos. Brillan por su ausencia los estudios que tratan de dar una respuesta científica a los motivos que llevan a un hombre a pagar por mantener sexo; la inmensa mayoría suelen centrarse en ellas, en las mujeres prostituidas. De hecho en España sólo se había hecho anteriormente una única y solitaria encuesta a nivel nacional centrada en los usuarios de prostitución, publicada en 2003 por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística.

El estudio dirigido por Meneses, que acaba de ser publicado en la Revista Internacional de Sociología, viene a colmar ese vacío al tiempo que aporta numerosa información sobre los españoles que van de putas y los motivos que les inducen a hacerlo. Lleva el elocuente título de Explorando los motivos para pagar servicios sexuales desde las opiniones sobre la prostitución y, para empezar, saca a la luz que el 20,3% de los encuestados (lo que equivale a uno de cada cinco españoles) ha pagado alguna vez en su vida por mantener sexo con una prostituta, y que el 15% (unos 2,5 millones) confiesa haberlo hecho en el último año.

Pero, sobre todo, esta investigación es una radiografía precisa y detallada de las razones que llevan a buena parte de los hombres españoles a recurrir a la prostitución. Hasta tal punto que Carmen Meneses, Antonio Rua y Jorge Uroz, los tres autores del estudio, trazan una tipología de los clientes de la prostitución en función de los motivos que les llevan a pagar a cambio de sexo y establecen cinco grandes grupos:

  1. LOS OCIOSOS: Este grupo, el más numeroso, está integrado por el 24,1% de los hombres que recurren al sexo de pago. Quienes forman parte de esta categoría buscan en la prostitución una forma de diversión, de ocio, de llenar el tiempo libre. «Se trata en muchos casos de jóvenes que salen en grupo de juerga. Si la noche concluye y no han ligado, acuden a clubes y pagan por mantener relaciones sexuales. Para ellos el burdel es una continuación de la discoteca, de la diversión», asegura Carmen Meneses
  2. LOS COSIFICADORES: Constituyen el 21,7% y son aquellos hombres que pagan porque desean sexo puro y duro, sin implicaciones sentimentales, sin compromisos, sin derivaciones afectivas. Las mujeres para estos hombres son fundamentalmente cosas, instrumentos a su servicio. Ven a las prostitutas como objetos que proporcionan servicios sexuales, como meros bienes de consumo que les proporcionan satisfacción sexual. «Son los que más mercantilizan el cuerpo de las mujeres», señala Meneses.
  3. LOS BUSCADORES DE PAREJA: Representan el 21,7% de los españoles que recurren a los servicios de prostitución. Se trata por lo general de varones solos, sin pareja, que acuden a los clubes en busca tanto de sexo como de compañía y que, de manera no deliberada, acaban estableciendo una relación afectiva profunda con una prostituta. «En algunos casos incluso terminan emparejándose con ella. Estas parejas suelen desembocar en violencia de género«, advierte Meneses.
  4. LOS ARRIESGADOS: Dos de cada diez españoles que pagan por sexo (exactamente el 19,8%) pertenecen a ese grupo. Son hombres que, además de sexo, se ven atraídos por el riesgo, por el peligro. «Demandan sexo sin protección, sin preservativos, y acompañado muchas veces de cocaína», subraya Carmen Meneses. «Son muy peligrosos, pueden transmitir enfermedades de transmisión sexual a sus parejas».
  5. LOS PERSONALIZADORES: Son aquellos que además de sexo buscan compañía, alguien que les escuche. «Vamos, una psicóloga además de una prostituta», resume Meneses. Entran en esta categoría el 12,6% de los españoles que pagan por mantener relaciones sexuales.
  6. Y aún habría una sexta categoría que no se recoge en el estudio dirigido por esta antropóloga pero que existe: el de LOS AGRESORES. «Se trata de aquellos que recurren al sexo de pago para ejercer violencia sobre las prostitutas. Pero este perfil no emerge en las encuestas, los hombres que son agresores no te dicen que lo son cuando les preguntas al respecto».