Lucía Taboada

Artículos

Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto correspondería al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la máxima autoridad familiar. La razón detrás de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son más propensos a votar por la derecha que las mujeres

La izquierda necesita ese otro tipo de gramática. Menos ceremonias morales desde arriba. Menos apelar a quienes somos y más a lo que nos pasa, a cómo vivimos o malvivimos. La política tiene que volver a ensuciarse de realidad