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Ciberguerra y soberanía tecnológica

Fuentes: Rebelión

Para la mayor parte de la gente los tiempos de la guerra fría han quedado atrás con la caída de la Unión Soviética, para otros la guerra fría continúa, mas fría, mas guerra y mas dura que en 1989. La batalla por el control hegemónico se da ahora en espacios con menos plomo y pólvora; […]

Para la mayor parte de la gente los tiempos de la guerra fría han quedado atrás con la caída de la Unión Soviética, para otros la guerra fría continúa, mas fría, mas guerra y mas dura que en 1989. La batalla por el control hegemónico se da ahora en espacios con menos plomo y pólvora; se lucha por el control de los seres humanos a través de los alimentos, el agua y la tecnología. 

Dejemos para otro análisis la batalla por el control de las semillas y los alimentos, al «Mundo según Monsanto», al glifosato y a las movilizaciones de fines de los ’90 de la Vía Campesina o la declaración de Nyéléni, en 2007 con la conceptualización de Soberanía Alimentaria definida como «…el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo.«. Pero no olvidemos que «somos lo que comemos». 

Recordemos las datos revelados en junio de 2013 por el ex agente Edward Snowden, donde se señala a Facebook, Google, Microsoft y Apple, entre otras empresas de Internet y comunicaciones, como parte del programa de vigilancia electrónica denominado PRISM, a cargo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en ingles) empleado como un medio para la vigilancia a fondo de las comunicaciones y otros datos almacenados en discos o en la nube. 

Con la colecta de metadatos de los usuarios, las empresas son capaces de trazar verdaderos mapas mundiales de cada uno de los individuos, sus comportamientos, sus hábitos, gustos y costumbres para luego comercializar dicha información a empresas que luego venden productos por Internet segmentando su público objetivo de acuerdo al producto a ofrecer y el análisis de los metadatos proporcionados por Google o Facebook. Pero también segmentan sobre opciones políticas, sexuales, movimientos o sitios donde ha estado, que pueden ser utilizados con otros fines. 

Las redes y la colecta de metadatos fueron claves en los intentos desestabilizadores al gobierno de Nicolas Maduro en Venezuela en febrero de 2014. También fueron clave en la llamada «Primavera Árabe», protestas comenzadas en Túnez en 2010. Se llegó a censurar o bloquear el uso de las redes (como en Egipto) para impedir que los pueblos se auto convocaran y se utilizó de forma estratégica los datos colectados en las redes para la toma de acciones políticas y militares. 

La XV Cumbre Social del Mercosur en julio de 2013 emitió una declaración y propuestas al respecto. Luego la Cumbre de Presidentas y Presidentes del Mercosur emitía una declaración de rechazo al espionaje por parte de los Estados Unidos, la propuesta al GMC de la creación de un Grupo de Seguridad Informática y proponía la utilización de Software Libre como forma de minimizar los riesgos así como la cooperación entre los Estados Parte en materia de tecnología. 

La presidenta Dilma Rouseff fue quien mas enérgicamente tomó (al menos públicamente) este tema ordenando, entre otras medidas, que el correo electrónico de todos los funcionarios del Estado brasileño, fuese implementado con servidores en territorio nacional y utilizando la herramienta ExpressoLivre (correo electrónico, video-conferencia, chat) basado 100% en Software Libre e implementado por el SERPRO (Servicio de Procesamiento de Datos de Brasil). 

Es que no solamente se reveló que las conversaciones de su teléfono celular habían sido intervenidas. También se supo que se espiaba a la petrolera estatal PETROBRAS (que realizaba prospecciones en la plataforma marítima en búsqueda de petróleo) o de reuniones personales con asesores. Es pública una nota del embajador estadounidense a su presidente donde se le «alerta» de lo que la presidenta había conversado con un asesor unas horas antes. 

Es público también el sabotaje cibernético a los sistemas de PDVSA, uno de los momentos críticos del paro petrolero (lock-out) que entre diciembre de 2002 y enero de 2003 paralizó a Venezuela. Quizá en un futuro la historia reseñe el lock out petrolero como una de las primeras experiencias de «ciberguerra» en el mundo. Las compañías transnacionales como Microsoft mediaban su asistencia a través de sus sucursales venezolanas y aportaban sus «puertas traseras» para que los sistemas fueran bloqueados desde fuera del país, probablemente desde USA. 

El 2 de enero de 2003 se inició el «rescate» de los sistemas informáticos de PDVSA apoyado en gran medida en las comunidades organizadas vinculadas al Software Libre en Venezuela. Ya el 8 de enero PDVSA comenzaba a quedar operativa. El Decreto 3390, pionero en la región y tal vez el mundo entero, del 23 de diciembre de 2004, señalaba, en lo medular, que el Estado tendería a la utilización de Software Libre y de Estándares Abiertos en sus sistemas informáticos. 

El 23 de abril de 2014 el Senado Federal de Brasil aprueba la Ley 12.965 mas conocida como Ley de Marco Civil de Internet. Ley paradigmática, que entiendo debería tomarse como modelo en el mundo entero. Comienza su camino en 2009 cuando el Ministerio de Justicia y la Fundación Getulio Vargas proponen la primer fase de un proceso colaborativo de construcción de un marco regulatorio de Internet. Tuvo varias etapas de consulta ciudadana antes de ingresar a la Cámara de Diputados donde fuera aprobada el 25 de marzo de 2014. Finalmente fue aprobada por el Senado el 23 de abril de 2014 en el marco de la NetMundial (encuentro de «múltiples partes interesadas en el futuro y la gobernanza de Internet»). En su artículo 9° defiende la Neutralidad de la Red (ausencia de cualquier tipo de prioridad, así como barreras de acceso, a la información que viaja por Internet), la naturaleza participativa de la red, el derecho absoluto al acceso a Internet, los derechos humanos y el ejercicio de la ciudadanía a través de medios digitales. 

En el mes de mayo de 2015 en Uruguay la ANEP (Administración Nacional de Educación Pública) firma un inédito acuerdo entre el Plan-Ceibal (plan que ha distribuído 700.000 computadoras entre niños y adolescentes en todo el país y que fuera buque insignia del primer gobierno de Tabaré Vazquez) y la firma Google. Ceibal utilizará las «Google for Educations apps» y ofrecerá a docentes y alumnos cuentas de Gmail con espacio ilimitado. Estas cuentas son simples cuentas de Gmail, subordinadas a la legislación de los EEUU, con almacenamiento en territorio donde Uruguay no tiene jurisdicción. La «nube» de Google mas el correo potencialmente para 700.000 niños. 

Como hasta el momento no existe información clara, ofrecida institucionalmente a la ciudadanía, respecto a: cómo se tomó la decisión, qué políticas educativas y tecnológicas justifican esta decisión, quiénes participaron de la toma de decisión, cuales son los alcances del acuerdo, cuales son las políticas de privacidad sobre datos personales y que legislación ampara la decisión, un grupo de organizaciones sociales, la UDELAR (Universidad de la República), investigadores, etc, han emitido una carta pública, abierta y con la posibilidad de ser firmada por quien esté de acuerdo en https://nogoogleappsedenuy.wordpress.com/ donde se manifiesta la preocupación por el acuerdo que, en tanto secreto, se parece mucho a lo propuesto por el TISA (Acuerdo de Comercio de Servicios) y que el gobierno uruguayo analiza su ingreso. Tratado de libre comercio con EEUU y la UE que potencialmente comprometería a servicios básicos como educación o salud. Actualmente integran el TISA desde América del Sur, Chile, Colombia, Perú y Paraguay. El debate por el ingreso al tratado de libre comercio genera debates entre los sectores del Frente Amplio. 

Sobre la infraestructura informática hay mucho para decir. Tal vez lo medular es que mas del 80% de las páginas web o direcciones de correo electrónico de nuestra América Latina están alojados en computadoras del norte, básicamente en USA. Lo mismo sucede con el tráfico de Internet: por encima del 65% del tráfico local pasa por hubs o nodos situados en los Estados Unidos. Un correo electrónico desde Argentina a Brasil pasa primero por Estados Unidos (con la consiguiente pérdida de control, espionaje y perdida de soberanía que ello implica). ¿Quién paga el costo del tráfico sur-norte de un email o el acceso a una página web? SIEMPRE lo paga el país del sur. 

Miremos brevemente alguno de los cables de fibra óptica subacuáticos que utilizamos a diario para lograr el acceso a Internet en nuestros países:


(*)Trazado de los cables de fibra óptica actualmente existentes

 

Cable: South American Crossing (SAC)/Latin American Nautilus (LAN)

Valparaíso – Chile / Lurin – Perú / Colón – Panamá / Fortaleza – Brazil / Las Toninas – Argentina

Propietario: Telecom Italia, Level 3 Comunications

 

Cable: Atlantis-2

Las Toninas – Argentina / Fortaleza – Brazil / Lisboa – Portugal

Propietario: Telefonica, Telecom, AT&T, Verizone, TATA, otros

 

Cable: Eulalink

Fortaleza – Brazil / Lisboa – Portugal

Propietario: Telebras, Islalink

 

Cable: South America Pacific Link (SAPL)

Santiago – Chile / Balboa – Panamá / Hawaii – USA

Propietario: Ocean Networks

 

Cable: South Atlantic Cable System (SACS)

Fortaleza – Brazil / Luanda – Angola

Propietario: Angola Cables

 

A grandes rasgos tenemos cables que por el Atlántico y el Pacífico conectan a nuestros países y solo dos que nos llevan a Europa, uno solo que hace de puente con Asia y uno con África. Todos en manos de transnacionales salvo rarísimas excepciones. Esto quiere decir que, a solicitud de los países centrales, nuestro continente podría quedar desconectado del mundo. 

En octubre de 2014 se hizo público que el ente estatal de telecomunicaciones de Uruguay ANTEL, en asociación con Angola Cables, Algar-Telecom Brasil y Google, conectaría, con un costo de 73 millones de u$s, un cable de fibra óptica de 10.5km y seis pares de fibra, entre Boca Ratón, Florida, en Estados Unidos con Fortaleza en Brazil y Maldonado en Uruguay. Si: en medio de este indudable proyecto de soberanía y ahorro en las telecomunicaciones está uno de los «brazos armados tecnológicos» del imperio. 

La Cumbre de las Américas 2015 en Panamá invitó al creador de Facebook, Mark Suckerberg. El empresario tuvo reuniones con Presidentas y Presidentes. Fue difundida la fotografía con la Presidenta Dilma Rouseff que lucía una casaca con el logo de Facebook y la bandera de Brasil.

El empresario quiere llevar adelante en el mundo un proyecto «filantrópico» denominado internet.org (similar a George Soros y su Open Society Institute, arraigado en mas de 100 países y que apoya a varias organizaciones de «datos abiertos» o «gobierno abierto» en nuestra región). 

A grandes rasgos trata de dar acceso a Internet por celular a los «pobres del mundo». El negocio entre Facebook, el país donde se implementa y una empresa de telefonía local se basa en brindar en forma gratuita el acceso a Internet a algunos sitios web previamente pactados; en la India se accede a 16 sitios. Violando, entre otros, la neutralidad de la red y generando público 100% cautivo (como con los telecentros que funcionan en la favela Heliópolis en Sao Pablo, a cargo de Facebook). 

En defensa de la soberanía y la independencia tecnológica entiendo que al menos se deberían proponer acciones tendientes a lograr: 

• Centros de datos regionales e interconectados.

• Fibra óptica soberana, basada por ejemplo en el Proyecto de Fibra Unasur.

• Implementación de medidas supranacionales de ciberseguridad.

• Legislación que defienda al usuario como la de Marco Civil da Internet.

• Puesta en funcionamiento del Grupo de Seguridad Informática del Mercosur.

• Legislaciones supranacionales de fomento del uso de Software Libre y Formatos Abiertos.

• Capacitación a usuarios y tomadores de decisiones.

• Capacitación en el uso seguro de Internet y sistemas informáticos.

• Ejemplos como Plan Ceibal (Uruguay), Canaima (Venezuela), Conectar Igualdad (Argentina), debieran ser tomados como base, interconectarlos, unificarlos.

• Unificar distribuciones Linux regionales (Huayra, Canaima, Nova Linux, etc)

• Posturas regionales en los ámbitos internacionales de gobernanza de Internet como son la

Agenda Global de Internet, UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones)

• Alternativas a Google (la nube de SERPRO basada en Software Libre por ejemplo)

• Propuestas alternativas, contra hegemónicas, a las redes sociales, como Facepopular .

Esto no debe aislarnos de las tradicionales ya que son «donde la gente está». Debemos buscar la forma de tener redes con control soberano que nos permitan interactuar con los actuales usuarios de las redes tradicionales; de lo contrario quedaríamos aislados en un mundo virtual de «convencidos» que no ayudaría en nada a la lucha contra hegemónica. 

Invito al lector a que agregue propuestas a esta pequeña lista de ideas y acciones a llevar a cabo, a modificarlas, a generar un gran debate social sobre la Internet y el mundo que queremos.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.