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Comunicado de la Organización Comunista Revolucionaria

Del 1° de mayo hacia la construcción del poder popular, la revolución y el socialismo

Fuentes: Rebelión

Servimos al pueblo de todo corazón, de allí venimos, por él existimos y seguiremos trabajando hasta la victoria final.

En esta nueva conmemoración del día internacional de las y los trabajadores queremos saludar al conjunto de nuestra clase, a las y los trabajadores que habitan otras latitudes del mundo y a nuestro amado pueblo. En este 1° de mayo, nos parece importante compartir algunas reflexiones respecto de la situación actual de la lucha de clases.

La crisis del capitalismo monopólico que no tiene parangón en la historia reciente, que es de carácter multidimensional e integral no decae y al contrario se profundiza. Desde niveles de inflación históricos, hasta cesantía, retroceso en derechos, represión, revueltas y guerras de rapiña, aumento de la pobreza, sobreexplotación y precariedad laboral, desastres ecológicos y medioambientales, se encuentran a la orden del día.

En nuestro país la situación no difiere mucho. Los tiempos donde la protesta popular imponía condiciones a nuestro favor y que nos deslumbraron en el alzamiento de octubre de 2019 se han diluido en la agenda del imperialismo, la burguesía local y todos sus lacayos. Nos han impuesto la relegitimación del orden por la vía democrática, a través del circo electoral y la farsa constituyente. Actualmente, y como otra cara de la misma moneda, la represión y criminalización expresada en una batería legislativa, vienen a constituir y fortalecer el desarrollo de un Estado Contrainsurgente, es decir, un estado antipopular. El guaripola de la socialdemocracia y del pacto de dominación, Boric y sus secuaces, han sido la cara pública del viraje de una estrategia democrática hacia una de corte cada vez más autoritario y reaccionario.

Los voladeros de luces feminista, ecologista y participativo se esfumaron a pocas semanas del inicio de este gobierno, develando con claridad su verdadero rostro, un jovencito capaz de venderlo todo a los dueños del poder y la riqueza. Asimismo, la Concertación 3.0 que ocupó el discurso antifascista para ser electo, sigue cimentando y dando paso al fortalecimiento de la ultra derecha como alternativa electoral, siendo cómplices activos del discurso nacional chovinista contra los migrantes, infundiendo el miedo a través de la delincuencia y el narcotráfico. Sin embargo, en nada se preocupan por resolver las causas de la pobreza, la exclusión, marginalidad y violencia que se ha desatado en las poblaciones de nuestro país.

En esta misma agenda, la división del pueblo cobra fundamental relevancia para ellos. Dividir siempre ha sido útil para gobernar, por lo tanto, profundizar el individualismo y la desconfianza entre las masas por medio de diversas formas de infiltración de su ideología también ha sido su táctica para enfrentar la actual coyuntura.

Asistimos momentos complejos en la lucha por nuestra emancipación. Si bien es innegable que atravesamos un reflujo de la lucha popular el escenario es de una tensa calma, con una crisis latente que profundiza y reproduce contradicciones entre clases y en el seno del pueblo, lo cual nos invita a tomar en serio la vieja, pero aún vigente consigna de “Comunismo o Barbarie”.

En este escenario, la clase trabajadora ocupa un rol fundamental para dar una salida a la actual crisis capitalista en favor de las y los explotados y oprimidos. Es el proletariado, la clase revolucionaria por excelencia, y no lo afirmamos porque lo dicen los libros, sino porque lo comprobamos día a día al vivir las condiciones de vida de miseria, por ver como la burguesía se enriquece a costa del robo de nuestra fuerza de trabajo y perpetuando la apropiación de la plusvalía y la propiedad privada. Ya mucho daño nos ha hecho los discursos posmodernos que confunden a las masas respecto del sujeto, del movimiento popular y de la centralidad de la lucha. Esas concepciones liberales, reformistas y oportunistas solo han contribuido a limitar el potencial transformador del proletariado, el cual radica en su unidad bajo un proyecto transversal y común. A cambio de eso, nos han ofrecido una alternativa ultra fragmentadora que nos tiene peleando entre nosotros y nosotras y empantanados sin iniciativa política revolucionaria.

La única posibilidad que tenemos las y los trabajadores, el único camino de “los proletarios del mundo”, es unirnos ideológica y organizativamente. Es decir, organizarnos en partidos comunistas revolucionarios e iniciar el camino de la revolución socialista por la conquista del poder. No hay caminos a medias tintas, todas esas vías democráticas nos llevan al pantano de la claudicación y cooptación; ejemplo nos dan las concejalías y alcaldía populares, la apuesta de asamblea constituyente popular y soberana y tantas otras posiciones que nos llevan a perder tiempo y esfuerzos importantes que podríamos ganar en el trabajo de construcción de una verdadera alternativa política para acabar por completo con este sistema de miseria y explotación. Tenemos plena convicción que toda la fuerza y el poder arrasador de transformación se anida en las entrañas de las y los trabajadores y sus aliados, que de allí se constituye el poder y no mendigando migajas al poder de la clase parasitaria, la burguesía.

Nuestro llamado es a cimentar todos los caminos para la construcción del poder popular, la revolución y el socialismo, en donde el proletariado sea la clase conductora del proceso a través del partido comunista para la revolución y que el conjunto de las y los oprimidos se rebelen junto a las y los trabajadores. Ante la xenofobia, el racismo y el nacionalismo, debemos proliferar el pensamiento y acción internacionalista proletaria, la solidaridad de clase y la autodefensa de masas.

Por último, no sólo necesitamos un partido que pueda revertir las debilidades actuales del campo popular, también es imperioso seguir trabajando en la amplia organización de las masas, la construcción de un Bloque Popular Revolucionario, la articulación del campo revolucionario en un Frente Político Anticapitalista, Antiimperialista y Antipatriarcal.

De forma humilde pero convencida, este contingente de comunistas saludamos a nuestra clase en su día y reafirmamos nuestro camino hacia la revolución socialista. Estamos haciendo todos nuestros esfuerzos para construir una alternativa de victoria y poder para nuestra clase, que sabemos no levantaremos solos ni solas. Esta alternativa debe plasmarse en un Programa para la Revolución Socialista, el cual deberá ser el fruto del trabajo de organización y conciencia de clase en el seno de nuestro pueblo, de la articulación del campo popular y revolucionario y de la unidad de las y los comunistas.

Servimos al pueblo de todo corazón, de allí venimos, por él existimos y seguiremos trabajando hasta la victoria final.

Nuestro Camino: Poder Popular, Revolución y Socialismo

¡¡Trabajadoras y Trabajadores al Poder!!

Organización Comunista Revolucionaria –  OCR

Chile – mayo – 2023