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Diagnóstico y propuesta para la reforma al sistema de pensiones

Fuentes: Revista Laboral Ical

Introducción La Central Unitaria de Trabajadores ha venido planteando al país la necesidad de avanzar en la profundización de la democracia por ser esta una democracia excluyente y a la vez superar la brecha entre ricos y pobres por efecto de la mala distribución de la riqueza, que mantiene a la gran mayoría en condiciones […]

Introducción

La Central Unitaria de Trabajadores ha venido planteando al país la necesidad de avanzar en la profundización de la democracia por ser esta una democracia excluyente y a la vez superar la brecha entre ricos y pobres por efecto de la mala distribución de la riqueza, que mantiene a la gran mayoría en condiciones de desigualdad inaceptables.

Estas desigualdades reflejan la precariedad de los salarios, malas condiciones de trabajo, pero por sobre todo una falta de cobertura social y en particular un sistema de pensiones que amenaza con la inseguridad y la insuficiencia económica que de seguro llevan a la gente de la tercera edad a la pobreza y la indigencia.

En este sentido la Central Unitaria de Trabajadores considera de máxima urgencia la necesidad de reformar el actual sistema de pensiones cambiando su enfoque mercantilista y avanzar hacia un sistema que asegure a todos los trabajadores y trabajadoras una pensión suficiente para una vejez digna.

En las nuevas transformaciones de la organización del trabajo, más del 60% de la fuerza laboral se desempeña en algún empleo precario; existe alta rotación laboral, con relaciones de trabajo, a través de contratistas, subcontratistas, suministradores, enganchadores u otras formas de triangulación; donde la incorporación masiva de la mujer siempre se da en los niveles más bajos de la cadena productiva y de servicios, dejando a los trabajadores marginados del sistema o en condiciones precarias.

Cobertura del actual sistema de pensiones

En 24 años han ingresado al sistema 7.080.646 personas, sin embargo, se mantienen cotizando en forma esporádica 3.036.987 personas.

Por tanto el 57% no tiene cobertura alguna.

De estas 3.036.987 personas que cotizan esporádicamente no hay más de 2.500.000 que lo hacen regularmente.

Aquí entonces tenemos una situación de exagerada baja cobertura del sistema.

Promesas del sistema

Cuando se instaló el Sistema de AFP’s se hicieron tres promesas.

1.- Que la pensión seria como mínimo el 70% del salario del trabajador activo al momento de jubilar.

2.- El Sistema tendría un menor costo fiscal.

3.- La liberación del aporte del empleador crearía más empleo.

Frente a la promesa Nº 1, aseveramos que un tercio de los cotizantes regulares del sistema tendrá una pensión cercana al 40% de su remuneración al momento de jubilar.

Otro tercio tendrá como expectativa sólo la pensión mínima y habrá quienes no tendrán fondos ni el requisito de 20 años de cotización para acceder a esta garantía estatal.

Es decir, la promesa de que la pensión sería a lo menos el 70% del salario en actividad fue sólo una promesa incumplida.

Respecto a la promesa Nº 2 es preciso señalar que el fisco chileno ha debido gastar en promedio el 6% del PIB anual hasta el año 2004.

El Estado deberá hacerse cargo de las pensiones de las Fuerzas Armadas que se quedaron en el antiguo sistema.

Deberá también hacerse cargo de la garantía estatal y pagar la diferencia a aquellas personas que tengan 20 años de cotización y no tengan fondos suficientes para la pensión mínima.

El Estado también deberá hacer efectivo los bonos de reconocimiento para los que provienen del antiguo sistema.

Deberá hacerse cargo además de la indigencia que genera el sistema a través de la entrega de pensiones asistenciales y otras para los trabajadores que no tuvieron cobertura, ni fondos suficientes, ni 20 años de cotización.

También el Estado deberá cargar con el costo de lo que se ha llamado Daño Previsional para los trabajadores del sector público.

Como también hacerse cargo de todos los trabajadores que habiéndoseles descontado sus cotizaciones y no pagadas, de seguro no tendrán fondos, ni cotizaciones para una pensión.

De no cambiar el sistema el Estado chileno llegará a gastar al año 2015 el 9% del PIB.

Entonces la promesa del ahorro estatal tampoco se cumple. El Estado hace el millonario gasto y el pingüe negocio los privados.

Promesa Nº 3 respecto a generar más empleo. En 1981 se instala el sistema y en 1982 y 1983 el desempleo llega a más del 30% creándose los programas de empleo mínimo y para jefes de hogar (PEM y POJH).

El desempleo se transformó en estructural, propio del modelo económico, que mantiene una gran masa de desocupados y cesantes.

Vicios del sistema

El actual sistema de pensiones adolece de vicios que han dañado fuertemente a muchos trabajadores.

1.- La deuda por declaración y no pago asciende sobre los 450 millones de dólares.

2.- Según la legislación sólo las AFPs pueden demandar ante los tribunales por el no pago de cotizaciones previsionales y no los trabajadores afectados.

Mientras no se instalen los Tribunales de Cobranzas Previsional y los nuevos procedimientos judiciales, los trabajadores seguirán esperando.

3.- El actual sistema creó una doble situación discriminatoria para la mujer.

Es sabido que la mujer accede mayoritariamente al empleo informal, por tanto tiene menos cotización, sus ingresos son menores y en consecuencia acumulará menos fondos, pero a lo anterior hay que agregar que el sistema le asigna mayor expectativa de vida.

En este cuadro la mujer tendrá siempre un 40% menos pensión que el hombre, siendo la de este último muy insuficiente.

4.- Este modelo previsional se impuso en un contexto distinto a la actual realidad laboral, con contratos indefinidos y con trabajadores que duraban más tiempo en sus empleos.

Hoy la nueva organización del trabajo implementa contratos por obra y faena, a plazo fijo, trabajo informal, por cuenta propia, contrato de aprendizaje, jornadas especiales,
part – time, tele trabajo, trabajo a domicilio, entre tantas otras formas de flexibilizaciones del empleo. Esto trae consigo baja cobertura y poca densidad en las cotizaciones.

5.- Tendríamos que señalar finalmente que este fue un sistema impuesto y por tanto carente de legitimidad. Es un sistema desconocido por los usuarios y un negocio más para los privados.

Los trabajadores con sus cotizaciones entregan anualmente a la economía del país el 4% del PIB y los fondos acumulados ascienden actualmente a 63 millones de dólares, es decir los fondos de los trabajadores son los que sostienen la economía nacional y sus dueños no tienen ninguna ingerencia en ellos.

Propuesta de reforma del sistema de pensiones.

Por las razones expuestas, la Central Unitaria de Trabajadores estima de urgencia reformar el actual Sistema de Pensiones por un sistema que entregue a los trabajadores y trabajadoras de Chile:

   Mayor cobertura previsional.
   Suficiencia en el monto de las pensiones.

Nuestra Propuesta considera 3 premisas fundamentales.

1.- Construir un pilar solidario que asegure a los trabajadores y trabajadoras una vejez digna.

La incorporación del principio de la solidaridad permite una mayor cobertura y a la vez un valor social ausente en la sociedad chilena.

2.- El Estado debe asumir su responsabilidad social.

Una de las políticas sociales fundamentales del Estado es hacerse cargo de los chilenos de la tercera edad permitiéndoles el acceso a una pensión digna.

3.- Los empleadores deben asumir que la empresa debe cumplir un rol social y no solo de lucro.

Partimos de la base que la carga tributaria de la empresa chilena es una de las más bajas del mundo por lo que se debe elevar como mínimo 2 puntos de impuesto a las utilidades de ésta, diferenciando a la pequeña y mediana empresa de la gran empresa para efecto de la carga impositiva y se debe promover políticas para la evasión tributaria.

Las líneas programáticas para la reforma consideran:

1.- Cotización mixta para la capitalización de la cuenta individual con aporte del trabajador de un 10% de su remuneración y aporte del empleador de un 2,5% de la remuneración del trabajador.

Así con un fondo mayor se puede alcanzar mayor rentabilidad para una pensión suficiente.

2.- Cobertura universal para todos los trabajadores y trabajadoras del país: para la dueña de casa, pequeños y medianos empresarios, para trabajadores por cuenta propia, eventuales, transitorios, temporeros, boleta de servicios, part-time, etc.

Se deben diseñar mecanismos efectivos para asegurar la cotización de todas las personas.

3.- Pensión mínima suficiente para todos los cotizantes que hayan tenido a lo menos tres meses de cotización por año en los últimos 25 años anteriores a su edad de jubilación. La alta rotación laboral y sus correspondientes lagunas, hace prácticamente imposible alcanzar los 20 años de cotización.

La pensión mínima suficiente mensual será equivalente a un ingreso mínimo mensual.

4.- Participación en la administración e inversión de sus fondos previsionales. Transparentar el funcionamiento de las administradoras. Revisar los costos de las comisiones que se cobran por administración.

5.- Crear Consejos Nacional y Regionales de Usuarios.

Dichos consejos deberán ser integrados por los cotizantes y representantes de la Superintendencia de AFPs.

6.- Declaración y no pago: garantizar que la empresa declare y efectivamente pague las cotizaciones. Al momento de declarar sus impuestos en abril de cada año, debe ser obligada a pagar la deuda previsional que tenga con sus trabajadores.

7.- Fondos de Rezago: se debe resolver y transparentar los fondos de rezago que hoy se encuentran en poder de las AFPs y que existe información errónea de sus dueños o simplemente hay antecedentes personales inexactos. Por lo que nadie sabe a quien pertenecen, pero que igual se usan para inversión.

8.- Transparencia informativa: es preciso información más clara en la cartola que llega a los domicilios de cada cotizante y emitir, junto con ella, un boletín informativo cada cuatro meses sobre la inversión de los fondos de pensión.

9.- Construcción de un pilar solidario: estamos diciendo que se debe crear un fondo solidario para asegurar la pensión mínima suficiente.

Dicho fondo debe actuar cuando en la cuenta de cada trabajador no existan fondos suficientes para la pensión mínima o cuando el trabajador no tenga tres meses anuales de cotización promedio de los 25 años de cotización.

En ambos casos el fondo solidario deberá poner los recursos que falten para asegurar que cada hombre y mujer de trabajo tenga una vejez más digna con una pensión equivalente al salario mínimo.

10.- Financiamiento del Fondo Solidario debe ser:

a) Aporte del Estado en una cantidad de unidades tributarias mensuales que se deberán entregar progresivamente durante los 10 primeros años de funcionamiento del fondo.

b) Aporte del empleador en un porcentaje del 1.5% de la remuneración imponible de cada trabajador y

c) Traspaso de los fondos de rezago al Fondo Solidario.

Administración del fondo solidario

El Fondo Solidario deberá ser administrado por un Banco Previsional Estatal creado para tal efecto.

En el Directorio de dicho Banco deberán considerarse la participación de los trabajadores.

Se debe asegurar que la administración de este fondo tendrá un bajo costo.

La inversión deberá fomentar el desarrollo de la mediana y pequeña empresa (PYMES), con la consecuente generación de empleo.

Conclusión

Es preciso asumir que el actual sistema esta generando altos niveles de pobreza en adultos mayores y se estima que los nuevos jubilados seguirán con pensiones absolutamente miserables.

Urge entonces una profunda reforma que reduzca el lucro de las AFPs e instale un pilar solidario para asumir el principio de la universalidad, la suficiencia y la subsidiaridad.