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Durruti y Majno: encuentro en París

Fuentes: Rebelión

«¡Proletarios del mundo, bajad a vuestras profundidades y buscad en ellas la verdad, creadla vosotros mismos! Que en otra parte alguna la encontraréis» (del testamento del majnovismo) Celebramos en casi todo el mundo el Primero de mayo, la fiesta Internacional del Trabajo (y de los Trabajadores) que, sin embargo, no se conmemora, por ejemplo, en […]

«¡Proletarios del mundo, bajad a vuestras profundidades y buscad en ellas la verdad, creadla vosotros mismos! Que en otra parte alguna la encontraréis»

(del testamento del majnovismo)

Celebramos en casi todo el mundo el Primero de mayo, la fiesta Internacional del Trabajo (y de los Trabajadores) que, sin embargo, no se conmemora, por ejemplo, en EE.UU. al considerarla una fiesta comunista; y ello pese a que su origen se remonta a los sucesos acaecidos en una de sus ciudades, Chicago, donde unos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados por participar en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas en 1886 (de ahí que se les recuerde como los Mártires de Chicago). El Congrreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, estableció esta fecha como jornada anual de lucha reivindicativa y de homenaje a aquellos. Es una jornada que se ha utilizado habitualmente para realizar diferentes reivindicaciones sociales y laborales a favor de las clases trabajadoras por parte, fundamentalmente, de los movimientos anarquistas, comunistas y socialistas, entre otros.

Años antes, la Primera Internacional, fundada en Londres en 1864, había visto la escisión entre los sectores marxistas (comunistas) y bakunistas (anarquistas). Los primeros proponían la formación de una internacional de partidos obreros fuertemente centralizados, con un programa de mínimos basado en la lucha por conquistas sociales y laborales concretas, y uno de máximos basado en la lucha por la revolución social a través de la conquista del poder del Estado. Mientras tanto, los segundos postulaban un modelo revolucionario basado en la organización asociativa-cooperativa (federalismo social) que pregona el poder de decisión por medio del consenso.

La división del movimiento obrero devino desde entonces perenne, para regocijo de los capitalistas e imperialistas -que han conseguido, así, perpertuar en el tiempo un sistema de privilegios insostenible socialmente-, y acabó convirtiéndose en la asignatura pendiente de la Izquierda, que deberá algún día transformarse sobre la base del respeto mutuo entre sus familias, la autocrítica y la colaboración en la busqueda esencial del objetivo: la revolución social.

En este contexto de división, asistimos a los sucesos que darán lugar primero a la revolución rusa de 1917 y posteriormente a la guerra civil rusa que se extenderá hasta 1923 y que, como la historia nos enseña, no fueron monolíticas. Los anarquistas gestaron su gloria en el sur de Ucrania en la que se puede considerar su primera experiencia efectiva.

El Ejército Negro (1) fue su grupo armado con base mayormente ucraniana -una de las provincias, entonces, de Rusia- y uno de los cuatro ejércitos que participaron; donde combatieron además bolcheviques (Ejército Rojo), -proocidentales, conservadores y mencheviques- (Ejército Blanco) y nacionalistas (Ejército Verde).

El inspirador intelectual y máximo lider del Ejército Negro fue el campesino Majno (2) (de ahí el nombre de la mítica Majnovchina, en cuyo recuerdo se escribió una bella canción en francés que aún perdura [https://www.youtube.com/watch?v=E75KdVBcfoc&app=desktop]).

Los anarquistas ucranianos defendían la autonomía de los pueblos a la vez que liberaban progresivamente mas comunas campesinas del yugo del estado y las fuerzas armadas de la reacción. Llegó a alcanzar el sureste ucraniano, la rivera del Mar Negro y la península de Crimea… Aproximadamente siete millones de personas.

Por primera vez en la historia, en la Ucrania liberada se aplicaron los principios del comunismo libertario y, dentro de lo que la situación de guerra civil permitía, se practicó la autogestión. Los campesinos cultivaban en común las tierras disputadas a los antiguos terratenientes y se agrupaban en «comunas» o «soviets de trabajo libres», donde reinaban la fraternidad y la igualdad. Todos -hombres, mujeres y niños- debían trabajar en la medida de sus fuerzas. Los compañeros elegidos para cumplir temporariamente las funciones administrativas volvían a sus tareas habituales, junto a los demás miembros de la comuna, una vez terminada su gestión (3).

A medida que la revolución rusa avanzaba, la bolcheviquización de esta, y el control de las comunas por los comisarios del partido bolchevique chocó con la autonomía y autodeterminación del denominado «territorio libre», lo que llevó a Trostky (jefe del Ejército Rojo) a mantener la alianza con el Ejército Negro para eliminar la amenaza blanca por el frente ucraniano, para luego atacarlo por «contaminar» a las masas.

Terminada la guerra los dirigentes del Ejército Negro serian invitados a una mesa de dialogo donde, en su mayor parte, serian apresados y fusilados a traición. 150.000 soldados del Ejército Rojo atacarían el territorio libre contra alrededor de tres mil guerrilleros sobrevivientes de la guerra contra las fuerzas blancas y del occidente contra-revolucionario.

La entrada del Ejército Rojo al territorio libre marcaría el final de la autonomía anarquista ucraniana, alrededor de 200.000 campesinos serian fusilados en la invasión y muchos mas serian deportados a los campos de trabajo de Siberia.

El Ejército Negro combatiría hasta el ultimo hombre bajo el grito de ¡Vivir libres o morir combatiendo! , provocándole con las pocas tropas que quedaban una campaña mas larga y mas compleja de lo esperado al comité central del Partido Comunista con sede en Moscú.

Sin embargo, pese a todo, el desgaste, el hambre y la traición acabarían finalizando su cabalgata a mediados de 1921, con sus últimos 100 guerrilleros batiéndose en retirada contra la metralla del Ejército Rojo, con Majno y casi la mitad de los soldados heridos, cruzando el Rio Dniester hacia Rumania.

Los pocos sobrevivientes del Ejército Negro y del «territorio libre» emigrarían lejos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), donde contarían la historia de Majno y las comunas anarquistas de Ucrania… Majno no volvería a Ucrania y moriría en Paris… Allí, en el ocaso de su vida, conocería a un joven anarquista leonés llamado Buenaventura Durruti, y pondría en alerta al anarquismo occidental sobre el otro rostro del marxismo-leninista.

Lamentablemente, la historia de Durruti, del anarquismo español y de la Revolución social española de 1936 (4), no corrió mejor s uerte que la «Majnovchina». La que podemos considerar la segunda experiencia comunista libertaria del mundo -después de la ucraniana- acabaría, igualmente, en traición dentro del contexto de otra guerra civil; y ello pese a que los anarquistas resultaron fundamentales para liberar inicialmente Barcelona del golpe de Estado de 1936. Durruti murió en extrañas circuntancias (5) nunca del todo aclaradas que apuntan, incluso, a su asesinato (6). Este suceso luctuoso marcó el inicio de las hostilidades en el bando republicano contra los anarquistas y sus aliados, con el resultado conocido. Con ello se abrió una herida entre las familias de la Izquierda española que aún hoy en día no ha cicatrizado, haciendo perdurar la desconfianza y la división entre trabajadores en contra de sus intereses de clase.

Sin embargo, como han señalado muchos referentes intelectuales, entre ellos el malogrado Francisco Fernández Buey (6), «se nos pregunta si es posible renovar hoy en día lo que fue el diálogo entre Marx y Bakunin. (…) La respuesta es: ; no sólo es posible sino que además es necesario».

Urgente, añadiría, si deseamos en serio alcanzar la imprescindible unidad de la clase trabajadora y la construcción de un mundo nuevo y solidario de personas iguales y libres.

Notas:

  1. Ejercito Negro (fuente: Wikipedia – https://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Negro )

  2. Néstor Invanóvich Majno (fuente: Wikipedia – https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%A9stor_Majn%C3%B3)

  3. La «Majnovchina» (fuente: Daniel Guérin – https://ithanarquista.wordpress.com/nestor-makhno-archive/nestor-makhno-archive-castellano/lamajnovichina-daniel-guerin/)

  4. Revolución social española de 1936 (fuente: Wikipedia – https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_social_espa%C3%B1ola_de_1936)

  5. Entrevista a Juan García Oliver (Video minuto 36’40» – fuente: París, 29 de junio de 1977 – Freddy Gómez https://www.youtube.com/watch?v=FHfA2qTNTrA)

  6. Pero, ¿quién mató a Durruti? (fuente: El Español – https://www.elespanol.com/cultura/historia/20161119/171982992_0.html)

  7. Sobre Marxismo y Anarquismo (fuente: Francisco Fernández Buey – http://www.elviejotopo.com/topoexpress/sobre-marxismo-y-anarquismo/)

Antonio Francisco Ordóñez, Asamblea Social de la Izquierda de Cataluña (ASEC/ASIC)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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