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El estado de cosas en Chile

Fuentes: Rebelión

    Chile es el país en el que el modelo neoliberal capitalista neoliberal ha impuesto todas sus condiciones al conjunto de la sociedad. Su base económica sustentada en la explotación y la depredación impone a todos su inhumanidad; el trabajo a la vez que transforma a la naturaleza transforma al hombre es un trabajo […]

 

 

Chile es el país en el que el modelo neoliberal capitalista neoliberal ha impuesto todas sus condiciones al conjunto de la sociedad. Su base económica sustentada en la explotación y la depredación impone a todos su inhumanidad; el trabajo a la vez que transforma a la naturaleza transforma al hombre es un trabajo degradado en su esencia al no concebirlo como el generador de valor de las cosas.

 

Entonces que el «Socialista» Secretario Ministerial de Educación Metropolitano se vea involucrado y sea expulsado de su cargo por el mal uso de dineros fiscales luego de una investigación de la Contraloría General de la República no es una anomalía o un evento fortuito: todo el sistema funciona en esos términos. Y confirmando su condición de estrella del paraíso capitalista sudamericano las sumas involucradas destacan por su magnitud. No siendo como los casos estelares claro, porque en Chile los fraudes amparadas por el modelo son en grande. Se trata esta vez, en principio, de 500 millones de dólares que se agregan a la larga lista de millones de dólares defraudados por los administradores del sistema tanto públicos como privados. La cifra de la cual estamos hablando nos orienta sólo a lo que ocurre hoy pero, y esto es lo que callan los actuales críticos de la derecha chilena (Alianza de Partidos por la Democracia), es que ellos son los padres del saqueo del patrimonio nacional; son los padres de la corrupción total en Chile y por ende de su sistema educacional. Son los padres del negocio de la educación en Chile. Un sistema que entrega una educación mediocre, indiscriminada, falaz, totalmente alejada de las necesidades del desarrollo nacional. Buena educación para quienes pagan, mala o ninguna educación para los pobres. Se han creado sus propias universidades donde aplican sus axiomas mercantilistas: el cliente es el rey. Un rey que una vez pagado su título irá a trabajar con «viveza» en los negocios de la burguesía. En el mejor de los casos o en un cesante ilustrado como ocurre hoy con profusión. Sólo es cuestión de mirar los avisos económicos de la prensa o estar atento y ver la cantidad de personas que ofrecen sus servicios, impunemente, para construir tesis de grado por unos cuantos billetes.

 

Los administradores del modelo concertacionista han epatado bien al burgués y se desplazan veloces al ritmo de los tiempos. La cohabitación de socialistas degradados, de demócratas cristianos sin principios, de ex comunistas cínicos y ya sin ideales o de comunistas que sólo ostentan la patente de tales, es una sopa nutricia adecuada para lo que sucede. Los padres intelectuales de la aplicación y mantención del modelo, esa amalgama de fascistas, Opus Dei y adoradores de la Virgen María, proclaman que van a interpelar a la Ministra (No olvidar que somos los ingleses de América Latina). ¿Y de que la van a interpelar si están todos metidos en el negocio? Estos sepulcros blanqueados van a interpelar ¿de qué? Si como declara el Secretario General del Partido Socialista Camilo Escalona, tiene el más alto concepto del funcionario en cuestión y su probidad. Y puede que sea así. De todas maneras nunca le van a poder probar a un funcionario de este nivel que se está metiendo un montón de billetes al bolsillo. No se trata de idiotas. El tema es que aunque fueran funcionarios probos sirven a un modelo que esencialmente genera corrupción, que se sostiene y crece en función de ella.

 

Toda esta gente que ostenta el título de socialista, que en muchos casos como declaran lucharon contra la dictadura lo mejor que pudieron, creyeron quizá, que podían entrar en un juego de componendas con la derecha y el imperialismo impunemente. Olvidaron dos cosas: primero que el poder capitalista corrompe y segundo que las condiciones materiales de vida, en este caso entregadas dadivosamente por el modelo imperial son las que determinan en último término nuestras formas de pensar. El sistema los ha corrompido y dentro de este sistema y su manejo funcional no es posible ser probo, siempre se es cómplice.

 

La gran eficiencia del poder económico privado descansa sobre bases corruptas. Este es un axioma que todo mercachifle aprende tempranamente so riesgo de desaparecer. Los operadores del sistema educacional en Chile que se llaman curiosamente «sostenedores», cuando en realidad son sostenidos por el Estado vía subvenciones. Estas subvenciones son entregadas en base a la asistencia de los alumnos matriculados y lo patético del caso es que precisamente las asistencias son incontrolables salvo la «buena fe» de los sostenedores. Es la buena fe la que permite estos forados y la ejecución material del fraude vía subvenciones por gasto operacional. Este fraude es además incontrolable porque empresas educacionales amparadas en las Iglesias, Gremios Empresariales de la Construcción, Agro, Minería, etc. no están obligados a rendir cuentas al Ministerio de Educación por las enormes sumas recibidas y supuestamente destinadas a mejorar la educación, todo en principio de la buena fe.

 

La derecha chilena pone hoy su acento en su interés por resolver el tema de la baja calidad de la educación en Chile sin tomar en consideración que ella está entregada en gran parte al interés privado cuyo objetivo central no es ni remotamente la educación, es el lucro. Que sea la educación parte del negocio es meramente un accidente.

¿Alguna vez la derecha chilena ha lanzado, por ejemplo, una campaña para investigar cómo se llevan a cabo los abastecimientos militares, ya sea armas, ropa medicina, alimentos? ¿Quienes se benefician con estos contratos? ¿Qué empresas, que grupos económicos? ¿Recuerda alguien qué pasó con el joven suboficial Orlando Morales que descubrió un descomunal desfalco en una repartición de esa institución que fue entregado mutilado a sus padres? Primero el ejército lo informó como suicidio, para terminar siendo un crimen para tapar el ilícito. O el «suicidio» del coronel de ejército Edgard Huber para ocultar negocios de contrabando de armas y fraude fiscal. ¿Han interpelado al Comandante en Jefe del Ejército para que informe de crímenes y defraudaciones que siguen ocurriendo y son acalladas prontamente?

 

Este interés privado que según una encuesta de la Consultora KPMG, en Chile el 31 % de los ejecutivos de empresas declara haber sufrido algún tipo de fraude (2007) pero el 55 % de quienes lo han sufrido guarda silencio y no lo denuncia ante las autoridades, en Estados Unidos este silenciamiento llega al 60 %.

 

En síntesis los casos de corrupción, que hoy se centran en las subvenciones estatales a la educación, no se detendrán. El modelo enseña que la astucia consiste precisamente en defraudar. Brutalmente en muchos casos o disfrazándole en otras. Para practicar la elusión tributaria, por ejemplo, sólo se requiere conocimiento, dinero y deficiencias en la fiscalización. Todo es transable. Todo es cuestión de precio. Si hay demanda se construirá la oferta de lo que sea. Si se descubre, bueno accidentes hay siempre. Pero

la enorme maquinaria no se detiene por estos accidentes.

 

Esta deprimente realidad, no es, naturalmente un sino fatal, pero es necesario la construcción de un proyecto común para la mayoría de los chilenos sobre nuevas pautas éticas y de bien colectivo. Este interés común es el que determinará la transparencia del quehacer social y la tipificación de crímenes contra el pueblo, contra el interés colectivo como uno de los peores delitos. Este sentirse parte del quehacer político es el que podrá garantizar una nueva forma de construir el mundo, de cambiarlo. Y como siempre de eso se trata: transformar el mundo, salir de la barbarie y la sin razón.

 

Patricio Malatrassi A. (Economista FAPI)