Recomiendo:
0

Cohecho y estafa: el "caso Marambio"

Empresario chileno condenado en Cuba

Fuentes: Punto Final

A 20 años de presidio por los delitos de cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios o de comercio, fue condenado en ausencia por el Tribunal Provincial Popular de La Habana el empresario chileno Joel Max Marambio Rodríguez. En el mismo proceso se impuso una condena de 15 años de privación de libertad al ex […]

A 20 años de presidio por los delitos de cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios o de comercio, fue condenado en ausencia por el Tribunal Provincial Popular de La Habana el empresario chileno Joel Max Marambio Rodríguez. En el mismo proceso se impuso una condena de 15 años de privación de libertad al ex ministro de la Industria Alimenticia de Cuba, Alejandro Francisco Roca Iglesias, autor de los delitos de cohecho y actos en perjuicio de la actividad económica o de la contratación, según el dictamen del tribunal cubano publicado en el diario Granma, de La Habana.

Esta decisión judicial puede ser impugnada por los acusados mediante un recurso de casación al Tribunal Supremo Popular, en el plazo de los diez días siguientes a su notificación.

El fallo señala textualmente: «El Tribunal, a partir de la valoración de las numerosas pruebas practicadas en el juicio, estimó que los hechos imputados por la Fiscalía (a Marambio y Roca, N. de PF) fueron debidamente probados, y consideró que los delitos cometidos revisten particular gravedad y requieren de una respuesta penal enérgica, en correspondencia con los cuantiosos daños ocasionados por los acusados a la economía nacional y al menoscabo producido por ambos al comportamiento ético de varios funcionarios y trabajadores subordinados». De esta manera terminó -en primera instancia- uno de los más sonados procesos iniciados en Cuba contra la corrupción.

Alejandro Roca, 75 años, fue ministro de la Industria Alimenticia de ese país durante 29 años, y en la investigación -cuyo epicentro fue la empresa mixta Río Zaza, propiedad del chileno Marambio y del Estado cubano-, se vieron envueltos otros funcionarios como el general Rogelio Acevedo González, presidente del Instituto de Aeronáutica Civil, que fue destituido, y su esposa, Ofelia Liptak, directora comercial de Río Zaza.

El empresario Max Marambio, 64 años, dirige el conglomerado International Network Group (ING), con negocios diversos en numerosos países. En declaraciones a medios de prensa en Chile, que le han otorgado amplio espacio, Marambio ha sostenido que es «víctima de una persecución política» de parte del presidente de la República de Cuba, Raúl Castro.

Los abogados de Marambio presentaron un recurso ante la Cámara Internacional de Comercio, en París, impugnando el accionar del Estado cubano.

Entre Chile y Cuba no existe tratado de extradición. No obstante, sobre Max Marambio pesa una orden internacional de captura a través de Interpol.

 

 

NUESTRA RESPUESTA A MAX MARAMBIO

 

En días recientes se ha dado a conocer el fallo de los tribunales cubanos, que condenaron a Max Marambio a una prolongada pena de cárcel por los delitos de cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios. Sus declaraciones con posterioridad a la condena lo han transformado en la vedette de la prensa reaccionaria, y ha explicado esta decisión de los tribunales como una «persecución política».

Sin embargo el recurso de Marambio de victimizarse tropieza con fallas lógicas. ¿Por qué se le va a perseguir «políticamente»? ¿Para qué, con qué motivo? Cuba realiza negocios con cientos de empresarios de distintos países, muchos de los cuales en nada simpatizan con la Revolución Cubana, algunos abiertamente opositores al socialismo, y sin embargo con los cuales hay una larga y fluida relación comercial.

Marambio ha insistido en diferencias de enfoque entre Fidel y Raúl Castro, y argumenta que la persecución en su contra se debería a la actual conducción de este último. Anticipándose a una posible declaración de Fidel respaldando a Raúl en relación a este tema, declaró que ésta sería motivada por el deseo de Fidel de no evidenciar contradicciones públicas entre ambos.

Pensamos que Marambio se sobreestima al asumir una intervención de Fidel. Es probable que el estadista tenga cosas más importantes de que preocuparse que de un vulgar caso de estafa, falsificación de documentos y malversación. En realidad no es el gobierno cubano el que acusa a Marambio, son los tribunales ordinarios de delitos económicos.

Marambio llegó a Cuba sin un centavo, y salió millonario. La realidad es que la economía socialista se basa en trabajadores a sueldo, donde se vive en forma digna pero en la que nadie se hace millonario… salvo Marambio. Evidentemente aseguró su vejez y sacó tajadas a diestra y siniestra, y este hombre que llega indigente y huye con millones de dólares tiene ahora la desvergüenza de exigirle a Cuba indemnizaciones.

De ex MIR y ex GAP, militar en Cuba, Marambio ha transitado a utilizar un vocabulario cavernícola, acusando a Cuba de violaciones a los derechos humanos, falta de estado de derecho y falta de democracia. Para los que confiamos en la Revolución Cubana estas no son acusaciones nuevas, las vemos cotidianamente en medios tradicionalmente manipuladores como CNN y El Mercurio , sabemos qué sector político está detrás de estas palabras y a quiénes convienen. Sus declaraciones han sido recibidas con júbilo por la prensa reaccionaria y le han merecido el estruendoso aplauso de lo más podrido del espectro político anticubano.

Respecto al mito del talento empresarial de Marambio es bueno recordar una declaración de empresarios chilenos en Cuba hace pocos meses, en la cual se decía que el grueso de los negocios en los que había participado Marambio se habían construido con fondos del Estado cubano. El único error que probablemente cometió el gobierno de Cuba en este caso fue confiar en quién no debía.

Creemos en el valor humano del socialismo y de las instituciones cubanas, y las difamaciones de ningún renegado conseguirán acallar hechos como que la organización Save the Children ubicó a Cuba como el mejor lugar de América Latina y de los países del Tercer Mundo para que una mujer pueda criar a sus hijos.

 

Firman:

Alejandro Navarro Brain, senador; Manuel Cabieses, director de «Punto Final»; Bernardo Vargas, Comando Nacional de Exonerados Políticos AG; Etiel Moraga, consejero nacional CUT; Eduardo Robledo, secretario general Sociedad de Escritores de Chile; Partido Izquierda Cristiana de Chile, Víctor Osorio, presidente, Darío Salas, secretario general, Bernarda Pérez, primera vicepresidente; Mónica Quilodrán, secretaria Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); Darío Vásquez, consejero nacional CUT y dirigente nacional de profesores; Partido por la Democracia (PPD); Comisión Ciudadana de los Derechos Humanos, Juan Bautista Henríquez, presidente; Carlos Riquelme, Comité Bolivariano de Solidaridad con Venezuela; Carlos Ruiz, MAPU; Claudio Ríos, encargado Radio Juvenil Latinoamericana; Darío Salas, Comité de Solidaridad con Honduras; Esteban Ramírez Lazo, Red Alborada de los Pueblos; Fernando González y Mario Araya, dirigentes nacionales Movimiento Unico de Trabajadores del Transporte; Francisco Villa, cantautor; Freddy González, Movimiento de Expresión Artístico-Cultural; Gabriel Romero, dirigente nacional Federación de Trabajadores Bancarios; Héctor Cataldo, presidente Asociación de ex Presos Políticos y ex Prisioneros de Guerra de Valparaíso; Javiera Pizarro, Encuentro del Cono Sur-Chile; Jorge Araya, dirigente nacional Confederación Nacional de Trabajadores de la Salud Pública (CONFENATS); Jorge Bustos B., presidente Confederación Gente de Mar (CONGEMAR); Jorge Lavandero Illanes, ex senador; José Zamora Aguirre, dirigente nacional FETRACOMA; Juan Carlos Guerrero, Sindicato Interempresas de Trabajadores Metalúrgicos; Juan Carlos Sandoval, presidente SITAGRANS SUBUSCHILE; Juan Cuevas Cerda y Blas Durán, Movimiento al Socialismo MAS-CHILE, coordinadores nacionales; Julio Arancibia, dirigente nacional Movimiento Sindical Clasista; Luis Toledo Castro, presidente Comité Simón Bolívar; Magaly Matus, Instituto Chileno-Cubano de Cultura; María Jesús Sanhueza (ex dirigente estudiantil de enseñanza media), estudiante de derecho; María Teresa Márquez, Comité de Reencuentro Chileno-Boliviano; Mario Palestro, Comité Social Cultural Deportivo Bolivariano Hugo Chávez Frías; Miguel Avila, Videotecas de la Memoria; Octavio Tapia, Movimiento de Trabajadores Clotario Blest; Oscar Vargas, presidente Federación Nacional de Sindicatos Interempresas del Transporte (FENASITRAN); Patricio Cid, coordinador Movimiento por la Asamblea del Pueblo; Red Misión Milagro de Trabajadores, Estudiantes y Pobladores; Richard Lambert, presidente Federación Nacional Unión de Trabajadores del Transporte (FENAUTT); Roberto Muñoz, Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez (MPMR); Salvador Muñoz, presidente Partido de Izquierda (PAIZ); Sergio Romero Verdugo, Instituto Estudios Sociales Alejandro Venegas Caro, Melipilla; Silvia Leiva Bravo, secretaria, Gabriel Coustasse, tesorero, Sindicato Nacional Interempresas de Trabajadores-Pyme; Sindicato Nº 4 de Red Bus; Tamara Muñoz, presidenta FETRACALL; Víctor Hugo Cuevas García, presidente Agrupación Nacional de ex Prisioneros Políticos de Chile; Víctor Paiba, Comité de Refugiados Peruanos en Chile; Alvaro Escobar Antoine, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios de Superintendencias.

 

COMANDO AMPLIO DE SOLIDARIDAD CON CUBA

Tucapel Jiménez Nº 32, Santiago Centro

[email protected]

 

(Publicado en «Punto Final» edición Nº 733, 13 de mayo, 2011)

[email protected]

www.puntofinal.cl