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Hardware libre contra hardware abierto: el debate

Fuentes: Usemos Linux

Para bien o para mal, las mismas diferencias que dividen las aguas entre los defensores del «software libre» y el «software de código abierto» también se reproducen al discutir alternativas al «hardware propietario». En este post, utilicé como «disparador» un artículo de Bruce Perens que habla, precisamente, de estas diferencias. Al final, incluyo algunas observaciones […]

Para bien o para mal, las mismas diferencias que dividen las aguas entre los defensores del «software libre» y el «software de código abierto» también se reproducen al discutir alternativas al «hardware propietario».

En este post, utilicé como «disparador» un artículo de Bruce Perens que habla, precisamente, de estas diferencias. Al final, incluyo algunas observaciones y reflexiones que, estimo, te dejarán pensando.

Hardware libre vs. hardware abierto Bruce Perens (co-fundador de la Open Source Initiative) opinó acerca de la diferencia entre lo que él llama el hardware libre y el hardware abierto. Mucha gente ha comparado el debate a la diferencia entre el software libre y el software de código abierto, y están preocupados porque este debate podría llegar a ser igualmente polémico.

La pregunta que queda pendiente es si ambos conceptos son necesariamente mutuamente excluyentes o si pueden coexistir armoniosamente.

Según plantea Bruce, el hardware libre es aquél que viene con sus especificaciones técnicas, de modo que el usuario pueda crear él mismo una réplica, y el hardware abierto es aquél que viene con las especificaciones completas de modo que el usuario pueda interactuar con él sin ningún tipo de sorpresas desagradables y sin necesidad de saber lo que pasa dentro.

El hardware libre es mejor (desde la perspectiva del usuario), pero el hardware abierto es definitivamente un paso en la dirección correcta.

El hardware libre, inevitablemente, se basa en el hardware abierto. Por ejemplo, uno puede tener todas las especificaciones de un circuito simple integrado, como un temporizador 555, sin tener la información necesaria para construir uno.

En el caso de un tornillo, por ejemplo, es más fácil y útil conocer sus especificaciones técnicas (rosca, diámetro, longitud, tipo de cabeza, resistencia a la tracción, resistencia general a la corrosión, etc), y más difícil conocer la composición exacta de la aleación utilizada para crearlo, saber cómo fue templado, etc. En este sentido, todos los componentes electrónicos más simples serían hardware abierto.

Llevado a un extremo, la pretensión del hardware libre podría eventualmente significar que es preciso contar con las instrucciones precisas y detalladas para crear, por ejemplo, un auto, partiendo de un grupo de átomos… lo cual es obviamente un absurdo.

Análisis y reflexiones varias La primera impresión que me llevé al leer las líneas escritas por Bruce es que, en el fondo, está intentando plantear, una vez más, una diferenciacion entre lo que predica su movimiento (la OSI) y el de Richard Stallman (la FSF).

Por un lado, están los defensores del «hardware libre», que quieren conocer todas las especificaciones del hardware, incluso al punto de lo ridículo (la composición atómica del auto). Por el otro, los bonachones seguidores de la OSI, que apenas quieren conocer las especificaciones técnicas imprescindibles para saber cómo funciona ese dispositivo, sin que ello implique saber cómo construirlo, copiarlo o reproducirlo.

En realidad, además de que dicha contraposición es ridícula y no se ajusta a la discusión «realmente existente», lo cierto es que no sirve, puesto que el hardware no se puede copiar/construir tan fácilmente como el software. En ese sentido, cabe preguntarnos si es posible aplicar al hardware los mismos conceptos que utilizamos para el software.

En principio, es evidente que uno puede construir un software apenas con una computadora de escritorio y unos mínimos conocimientos de programación, pero es mucho mas complicado construir una tarjeta de video o un procesador. No sólo por los conocimientos técnicos necesarios sino, especialmente, por los materiales que se precisan o los métodos de trabajo (cuasi)imposibles de replicar en forma solitaria en el confort hogareño, etc.

En la medida en que copiar, reproducir o construir hardware es tan difícil, la lucha por tratar de hacerlo en forma «libre», como en el software, se vuelve trivial. La libertad para copiar y modificar software es un derecho importante ya que es fácil de copiar -cualquier usuario de a pie puede hacerlo- y de modificar, así como también es muy fácil compartir esas modificaciones.

¿Entonces? El Open Hardware Specification Program (OPSP) propone que el «hardware abierto» es aquel que cuenta con «…suficiente documentación para que un programador pueda escribir un controlador del dispositivo». Dicha documentación debe cubrir todas las características de la interfaz del dispositivo.

Por su parte, Richard Stallman (RSM) plantea que, en términos estrictos, las ideas del software libre se pueden aplicar a los dibujos, documentación, etc. necesarios para el diseño y especificación del hardware, pero no al hardware en sí.

No obstante, plantea que sin importar que el diseño interno de un dispositivo sea libre, es absolutamente vital que las especificaciones de sus interfases sean libres. De no ser así, sería muy difícil escribir software libre que pueda correr bajo ese hardware. En otros términos, lo que plantea RSM es que es más importante que sus drivers sean libres, así como toda la documentación necesaria para construirlos, modificarlos e incluso mejorarlos.

En conclusión, en el fondo ambas posturas plantean lo mismo: la utilización del término «hardware abierto» o «hardware libre», como se prefiera, es en realidad una metáfora (debido a las dificultades para copiar, modificar o construir hardware). Yo creo que si bien se trata de un término todavía muy discutido y sin un significado claro, lo cierto es que lo que se quiere decir al hablar de «hardware libre/abierto» es que toda la documentación necesaria para escribir un controlador del dispositivo debe ser libre o, en el mejor de los casos, que el propio controlador lo sea. En síntesis, se define al hardware libre no por la libertad del hardware en sí mismo sino de la documentación y del software (los controladores) que lo acompañan y que permiten su utilización.

En estos términos, además, la diferencia entre el hardware libre y el hardware gratuito (si es que tal cosa existe) es aún más tajante. Es obvio que el hardware libre deberá adquirirse pagando un precio por él, puesto que sus costos de fabricación, transporte, etc. son muy altos en comparación con los del software. No obstante, es muy probable que este precio sea ostensiblemente menor que el de las alternativas «privativas» actualmente existentes, y que los costos de desarrollo de hardware disminuyan sensiblemente. Claro, nada de esto beneficia a las empresas que prefieren patentar sus diseños y beneficiarse del monopolio temporal que esas patentes brindan.

Fuente: Computer World & Linux Today

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