Recomiendo:
0

«Hay democracia cuando los libres pobres, siendo mayoría, ejercen la soberanía del poder»

Fuentes: Rebelión

«Hay democracia cuando los libres pobres, siendo mayoría, ejercen la soberanía del poder, y oligarquía cuando la ejercen los ricos, siendo pocos.» -Del libro Política, de Aristóteles. Los ideales no se rinden. La sal mata la vegetación. En Ecuador, Lenin, el candidato de Alianza País, la Revolución ciudadana,»el buen vivir», ha vencido al empobrecedor del […]

«Hay democracia cuando los libres pobres, siendo mayoría, ejercen la soberanía del poder, y oligarquía cuando la ejercen los ricos, siendo pocos.» -Del libro Política, de Aristóteles.

Los ideales no se rinden. La sal mata la vegetación. En Ecuador, Lenin, el candidato de Alianza País, la Revolución ciudadana,»el buen vivir», ha vencido al empobrecedor del pueblo, Lasso, «ossal» al suelo fértil del pueblo trabajador. Había que elegir entre una cultura nueva, independiente del amo, o la cultura antigua de la absoluta sumisión a los intereses del amo. El resultado es que no se quiere vivir para que el corazón del amo engorde y crezca, se quiere vivir en un corazón común e independiente, un corazón en el que el pueblo sea dueño del mundo en el que vive, del país en el que vive.

La democracia es eso que dijo Aristóteles: «cuando los libres y pobres, siendo mayoría, ejercen la soberanía del poder», y esa mayoría ha hecho frente al problema político que los de la sal representan. Se ha preferido el proyecto colectivo, se ha preferido no perder la perspectiva de los problemas a nivel global, se ha preferido no perder el hilo que une a los comunes.

El lazo tramposo de Lasso banquero, el del dinero en paraísos fiscales, el representante de quienes (y el era uno de ellos) empobrecieron a Ecuador hasta matar la moneda de país. Representante del grupo minoritario de financieros, oligopolios y multinacionales, de esos que arrastraron a más de 2 millones de ecuatorianos hasta echarlos al mundo, esos con todo su poder no han podido llevar a la mayoría a la trampa. El mismo Lasso prometió violencia si no le daban el gobierno, y la mayoría electoral de la clase trabajadora no se lo ha dado. ¿Va a dejar gobernar?

Se ven venir todas las tropelías que la minoría de la condición del banquero va a llevar a cabo. Sólo el poder del voto frente al poder del dinero. La Revolución ciudadana de los pobres va a ser sometida a un cerco férreo. La responsabilidad, la culpa de las consecuencias, toda ella, toda, recae sobre quienes se ponen en el cruce de caminos de la Historia para, en uno o en sucesivos asaltos, terminar con el derecho y la capacidad soberana de la ciudadanía, que construye un país, Ecuador, más justo socialmente.

A pesar de que el sistema en el que unos pocos Lassos disponen de libertad para manejar cantidades millonarias en medios de comunicación y amenaza, a pesar de sus insultos y toda la propaganda interior y exterior, a pesar de todo su aparato coercitivo y de seducción, de la propagación de sus falsedades mientras ocultan su pasado cuando negaban los derechos políticos universales, trabajo, enseñanza, sanidad, vivienda, solidaridad, … a pesar de todo eso la mayoría trabajadora se ha dispuesto a decirle a los sectores trabajadores que subordinan su soberanía a los amos, que es la hora de defenderse, que se necesita la unidad, que despierten del sueño individual y del temor que les han introducido los entreguistas de la Nación ecuatoriana, que se agrupen con ellos y ellas en el futuro corazón ecuatoriano y latinoamericano, el corazón político universal, el corazón que los de la ossal niegan: derecho al trabajo, enseñanza, sanidad, vivienda, solidaridad, … que se unan a la mayoría para impedir el asalto destructivo oligárquico, el asalto de los salvajes que ocultan bajo su ropa al imperio estadounidense, ese que denomina al continente suramericano como su «patio trasero».

Lasso, ossalinidad, hace perder la fertilidad al servicio del imperio estadounidense. Lasso llegó a prometerse en campaña contra la verdad informativa diciendo que si ganaba pondría en la calle, en  las manos de la policía inglesa y del regimen estadounidense, a Julian Assange. Lasso deja infértil la verdad informativa.

La solidaridad de Ecuador con la verdad informativa es una muestra de esa ética que defiende y que alumbra un mundo nuevo, alternativo al imperio, es la muestra de la ética con la que se defiende la clase trabajadora para ser libre, esa es la solidaridad del gobierno ecuatoriano con Julian Assange, cuya agencia, Wikileaks, mostró al mundo lo que los mercenarios y militares gringos hacen por el mundo. Julian Assange, héroe de nuestro tiempo, se pudo refugiar en la embajada de Ecuador en Londres. Ante la promesa de Lasso de echarle en 30 días a las manos del imperio si ganaba las elecciones, Julian Assange le ha mandado el siguiente mensaje: «Invito cordialmente al señor Lasso que se retire del Ecuador en los próximos 30 días (con o sin sus millones offshore).»

El pueblo trabajador ecuatoriano ha dado el ejemplo que se necesitaba en estos momentos en Latinoamérica: es mejor la unidad y la solidaridad con los libres pobres, que la subordinación al amo. Felicidades.

Ramón Pedregal Casanova, último libro: «Palestina. Crónicas de vida y Resistencia». Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE.  

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.