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Entrevista al economista político Julio Gambina

«Hay una situación muy grave de la economía estadounidense»

Fuentes: Rebelión

M.H.: ¿Cómo ves la situación de EE UU? 

J.G.: Es muy interesante lo que está pasando, el último jueves de agosto habló Jeremy Powell que es el titular de la Reserva Federal. Era una intervención muy esperada porque cada vez que habla el titular de lo que sería el Banco Central de EE UU hay siempre datos para sacar sobre cómo ven la economía estadounidense y la economía mundial. Y Powell lo que hizo fue un balance de 40 años de política monetaria de EE UU. Si sacamos la cuenta, 40 años nos lleva a 1980, a Reagan, a la “Reaganomics” que es considerar el neoliberalismo como la política oficial a escala mundial. El ensayo fue Chile en 1973, Uruguay, Argentina, el Cono sur, las dictaduras militares, el terrorismo de Estado fueron el ensayo para ver si esto era posible. Y los neoliberales que sabían lo que suponía la aplicación de estas políticas, el disciplinamiento de la sociedad fue llevado adelante en el capitalismo desarrollado por una nueva lideranza conservadora que se llamó “restauración conservadora” con Margaret Thatcher en Gran Bretaña en el 79 y Reagan en el 80.  

En aquel momento lo que había era una crisis muy grande en la economía mundial capitalista y el fenómeno que expresaba la crisis era la inflación. Y ahí apareció el tema de la “estanflación”, que había estancamiento de la economía e inflación. Todo lo contrario, a lo que la teoría venía planteando porque además del estancamiento productivo, había crecimiento de precios espectaculares. Parte de esos precios fueron tasas de interés muy elevadas que obviamente la Argentina sufrió con el endeudamiento de la dictadura militar.  

Cuento esto porque obviamente todo tiene que ver con todo y Jeremy Powell lo que dice es que se acabó la política monetaria restrictiva que EE UU planteó desde los 80 en adelante. Dice que hasta antes del Covid habían logrado el empleo pleno, 3,5% de desempleo en diciembre de 2019 y aún con pleno empleo no hubo expansión de los precios. Toda la teoría decía que cuando había mejora en el empleo e incluso mejora en el salario de los trabajadores, eso se trasladaba a precios. Y no hay inflación en la economía estadounidense y el impacto inclusive es negativo en términos de producción y productividad.  

Y hace el balance, dice que empezaron a mirar críticamente esta política en el 2012, luego de la crisis de 2007/09 la economía empezó a crecer hasta 2010/11 entonces en 2012 pautaron una proyección de crecimiento para la próxima década que daba un promedio de 2,5%. La realidad, y muestra una gráfica que se puede ver en la Reserva Federal de los EE UU, donde ese promedio hoy está en 1,8%. O sea que el primer dato es una caída de la producción en los EE UU, pero no ahora por el Covid, desde 2012, ni siquiera desde el año pasado o el anterior. 

Muchos se jactan del éxito de la política de Trump en 2017/8 que fueron los dos primeros años de su gestión y no es así. Después dice Jeremy Powell que la tasa de interés la fueron bajando para activar la economía, y desde 2012 a la actualidad la bajaron del 4,25% al 2,5%. Ya no se puede bajar más y no hay estímulo a la producción, aunque la tasa esté en el piso. Y esto es porque no hay productividad, los empresarios aún con tasas de interés prácticamente regalada, no toman crédito para la ampliación de la producción.  

Esto es maravilloso, sobre todo cuando en Argentina se discute que el impuesto a las grandes fortunas, o que el “aporte solidario” de las grandes fortunas va a impactar en la caída de la producción. No señores, en EE UU con Trump, bajaron los impuestos a las ganancias de las grandes fortunas, de las grandes empresas y pese a eso el titular de la Reserva Federal de EE UU dice que no hay crecimiento de la productividad ni de las inversiones y, por lo tanto, la política monetaria ya no sirve para resolver los problemas de la economía principal del sistema mundial que es EE UU.  

Hablo de esto porque la mayoría de los economistas que hablan en medios hegemónicos, vienen planteando que la inflación es en todos los lugares una cuestión monetaria, que el tema es controlar la emisión de moneda, que hay que restringir la circulación de moneda, que hay que bajar el gasto, y lo que te está diciendo el titular de la Reserva Federal de los EE UU en el balance de 40 años (que evalúa como positivo) pero plantea que están en otra etapa. Porque el desempleo que en el mes de diciembre estaba en el 3,5% saltó hasta el 14,5% en junio y el último dato es 11%. El desempleo estadounidense, proporcionalmente hablando, no estoy comparando la economía estadounidense con la argentina, pero tienen indicadores complicados.  

El principal problema del endeudamiento está en el capitalismo desarrollado 

Empecé por este lado de la economía para mostrarte que hay una situación muy grave de la economía estadounidense. Es más que la crisis estadounidense de 2001, esa que encumbró a Bush, que le permitió luego ganar un segundo período. Que tuvo como fenómeno la crisis de las Torres Gemelas, se resolvió con un crecimiento fenomenal de la deuda del Estado estadounidense, las empresas y las familias estadounidenses. 

A propósito de este balance salieron los datos del endeudamiento público mundial. Y resulta que la deuda mundial es 330% del PBI que es lo que se genera de bienes y servicios en un año. En el mundo hay un stock de deuda pública tres veces mayor a lo que se produce en un año. Pero si discriminás entre países capitalistas desarrollados y los países llamados emergentes, resulta que, si la deuda creció un 330% en el promedio mundial, en los capitalistas desarrollados, EE UU, Europa, Japón, creció 390%. Con lo cual el problema de la deuda no es la Argentina que estaba en default, que podía estar en default, que arregló su canje con los privados y títulos de la legislación extranjera, sino que el principal problema del endeudamiento está en el capitalismo desarrollado.  

Por eso hablamos de una crisis del capitalismo mundial. Ahora, EE UU no es sólo lo económico, porque esta situación económica que describo, con crecimiento del desempleo, con datos alarmantes de empobrecimiento de la población, tiene impacto político porque está asociado a una fuerte represión policial, al mismo estilo que acontece al sur del mundo, lo que nosotros podríamos explicar cómo la política de gatillo fácil que es transversal a cualquier tipo de gobierno.  

Cambian los gobiernos en la Argentina, o en cualquier país de América Latina, y la política de disciplinamiento, la violencia policial institucional existe y se desarrolla por todos lados. Quizás la novedad en los EE UU son las protestas que se han generalizado en el último tiempo por la discriminación a la población negra, la violencia y asesinato policial sobre la población negra y eso genera una respuesta antirracista muy fuerte que involucra a jóvenes blancos. Sin prejuicios de que también hay jóvenes blancos que levantan la bandera del rifle, que matan por su cuenta. 

M.H.: Quería ir a eso, porque lo que vemos en los últimos días son muertes de civiles por enfrentamientos. Porque hasta ahora habíamos visto la violencia policial contra los afroamericanos, pero ahora hay muertos civiles, atacados por jóvenes blancos. 

J.G.: Y apoyados y saludados por el presidente Trump. 

M.H.: Y también jóvenes blancos atacados por afroamericanos. En mi juventud vi a las Panteras Negras, que también eran afroamericanos armados. He escuchado analistas finos de la política norteamericana como James Petras hablando de guerra civil, de golpe de Estado. 

J.G.: Trump ha dicho que él puede no reconocer el resultado electoral, él mismo está criticando el método de votación vía correo. En EE UU hace mucho tiempo que vota muy poca población, es voluntario. 

M.H.: Además se vota un día laborable. 

Trump no es un loco que gobierna EE UU 

J.G.: Y en horario laborable, además hay que anotarse previamente. Además,como es voluntario podés anotarte y no tenés la obligación de ir a votar. A Trump y a todos los políticos conservadores esto les resulta positivo, mientras menos gente vote, mejor. Entonces hay un desestímulo a la votación y Trump está estimulando muy fuerte esto, tratando de desprestigiar al proceso electoral, al propio correo y hasta señaló que puede no reconocer el resultado electoral.  

Por primera vez hay hipótesis de golpe de Estado, que circula por los principales medios de EE UU. Vos mencionas a James Petras y tal vez alguien puede pensar que los izquierdistas ven conspiraciones en todos lados, pero no, esto que estamos hablando está en el New York Times, de parte de los analistas del establishment. Sabemos que el NYT no es amigo de Trump, pero hay que ver que al presidente de EE UU, como al jefe de gobierno de Gran Bretaña, o el presidente de Brasil u otros muy similares en todo el mundo.  

A 30 años de la desarticulación de la URSS, de la bipolaridad, lo que apareció no es un avance de la izquierda en los gobiernos, sino que hay un proceso de descomposición, que lleva a muchos a hablar de crisis civilizatoria y por eso no es que Trump es un loco que gobierna EE UU, sino que es producto de la situación de desarticulación de la economía, la política y la sociedad estadounidense que genera este tipo de respuestas.  

Y por eso también con especificidades lógicas, lo asocio a lo que pasa con Gran Bretaña y Johnson y en Brasil con Bolsonaro. Recordemos que Bolsonaro unos meses antes de las elecciones que ganó estaba muy lejos de ser un candidato competitivo y, sin embargo, recaudó más de 50 millones de votos. Es para pensar, esta nueva derecha viene con un discurso que es muy similar, hay muchos estudios que piensan cómo actúan los sectores de la derecha en Argentina, con las últimas movilizaciones que se han desplegado contra la expropiación de Vicentín por ejemplo. 

M.H.: Creo que en la Argentina han tenido éxito. 

J.G.: Es el mismo “éxito” que están teniendo en varios lados. Yo comencé por el lado de la economía porque es lo que más sigo, pero los economistas que hablan en los medios de comunicación de Argentina son ortodoxos, neoliberales, de derecha. Si ponés a un marxista a hablar de Keynes lo van a criticar por pro capitalista, pero estos ortodoxos neoliberales ultramontanos critican a Keynes por “marxista”.  

Hay un corrimiento a la derecha ideológico, que actúa desde los medios de comunicación en un objetivo claro de manipulación de la conciencia social. Y hay un proceso de cansancio en buena parte de la sociedad, de que la política tal y como es no resuelve los problemas de la sociedad. Y de hecho se hizo el anuncio del acuerdo del canje de la deuda y tenés oficialismo y oposición de los poderes ejecutivos provinciales todos reunidos. Hasta el gobernador de San Luis que en su momento cuando se firmó la solicitada por la Ley de sustentabilidad de la deuda no lo hizo, estaba presente. Salvo la izquierda explícita en el Parlamento, la institucionalidad legislativa y de los poderes ejecutivos, oposición y oficialismo totalmente de acuerdo. Alguna vez yo dije “este es el partido de la deuda”. 

El partido de la deuda 

M.H.: La aceptación del canje, por casi 93,5% se presenta como un éxito. Justamente te quiero preguntar sobre esto. ¿Qué significa? ¿Podemos esperar los “brotes verdes” que nos anunciaba Macri hace tres años atrás? 

J.G.: En primer lugar, el gobierno tenía vencimientos para estos cuatro años de 30.000 millones de dólares, ahora va a tener vencimientos de 4.500 millones de dólares. Entonces, en tanto Poder Ejecutivo, sea Alberto Fernández o Martín Guzmán, bajaron lo que hay que pagar, entonces pueden usar el dinero para otra cosa que no sea pagar.  

En segundo lugar, si aspiran a otro gobierno se sacaron del medio las obligaciones, porque el canje implica que se entregan títulos que se vencen en 2030, por lo tanto, por diez años no se preocupan en demasía, recién en 2030 hay vencimientos serios. Lo que va a pasar en 2030 es incierto, puede ser que la Argentina crezca y pueda pagar la deuda sin problema, que entre en crisis el sistema mundial y haya una condonación de deuda. Pueden pasar muchas cosas. Es el largo plazo. Entonces están satisfechos los que tienen que pagar.  

Y los que tienen que cobrar también están contentos, porque el gobierno argentino no estaba pagando. Con Macri empezó el “reperfilamiento” que significa que como no podían pagar patearon la deuda para adelante. Y el gobierno de Alberto Fernández también reperfiló deuda, hay gobiernos de provincia que también lo han hecho. Han tirado la pelota para adelante.  

Pero en algún momento llega ese adelante que hay que pagar. Por ejemplo, el gobierno dice que ahora nos ahorramos en diez años 37.700 millones de dólares. Los ahorró porque pensaba pagarlos, porque de hecho Argentina no estaba pagando. Uno no puede hacer ciencia ficción y pensar qué hubiera pasado si Argentina no arreglaba este canje. No iba a poder pagar, y no podés ahorrar lo que no ibas a pagar, porque no podías pagarlo. Lo curioso de esto es que cualquiera puede hacer campaña.  

El Fondo financiero que hizo que los fondos tenedores firmaran este acuerdo, va a las reuniones, a los inversores y les dice que es dudoso que cobren, entonces han hecho un canje en el que les van a pagar en vez del 7% el 3% pero lo van a cobrar seguro, porque ahora viene la negociación con el FMI, ahí va a haber ajustes.  

El ministro dijo que el déficit fiscal de 2021 va a ser de -4.5% del PBI y este año va a cerrar en -7 o -8%. Quiere decir que, si este año se gastó mucho por el Covid, el año que viene se va a gastar menos. Porque si este año el déficit es -7 o -8% y el que viene es -4,5% es que se va a gastar menos o que se va a recaudar más. Por ejemplo, la expectativa del impuesto a las grandes fortunas, pero tampoco porque tiene destino específico. Pero va a haber ajuste, de hecho, el ajuste ya aconteció, pregúntenle a la mayoría de los jubilados si no hubo ajuste en la no actualización para todas las categorías. O a los trabajadores estatales. 

M.H.: Que tienen congelados los sueldos desde el año pasado. 

J.G.: Eso es un ajuste. Al mismo tiempo se puede explicar y es cierto que el gobierno ha generado políticas sociales compensatorias, pagando salarios a trabajadores de empresas que no podían hacerlo, se ha ampliado la política social. Hay muchos ejemplos de medidas que se han tomado para no agravar la situación, pero la realidad es que las cuentas fiscales se han achicado producto del ajuste del 2020 y este solo dato de un déficit fiscal disminuido te marca el ajuste para el año que viene.  

Están satisfechos los que tienen que pagar porque patearon la pelota para adelante, y están satisfechos los que tienen que cobrar porque renegocian para seguir cobrando más adelante. Y no nos olvidemos que en general a los acreedores no les interesa tanto cobrar el capital, sino que la calesita de la deuda continúe.  

Por eso daba el dato del crecimiento de la deuda mundial. Estamos en un momento de expansión de la deuda, por eso es sorprendente y llama la atención el apuro de la Argentina por arreglar, cuando puede estallar una crisis de deuda muy grande. Y ojo que en quince días vamos a estar hablando del arreglo de la deuda en dólares de legislación local y vaya a saber cuándo nos van a informar el acuerdo al que se arribó con el FMI, que todo indica va a ser un nuevo crédito para pagar el viejo crédito y restablecer condiciones para el ajuste y reformas estructurales regresivas.