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La Cámara de Diputados critica la deportación de ciudadanos chilenos por parte de Israel

Fuentes: Radio Cooperativa

Los diputados miembros de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara Baja chilena acordaron solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores un informe sobre la realidad que viven muchos chilenos que viajan a Israel, país que ha deportado a varios connacionales sin razones objetivas. Iván Paredes, legislador socialista y presidente de la comisión, explicó que […]

Los diputados miembros de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara Baja chilena acordaron solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores un informe sobre la realidad que viven muchos chilenos que viajan a Israel, país que ha deportado a varios connacionales sin razones objetivas.

Iván Paredes, legislador socialista y presidente de la comisión, explicó que tras el relato de Nadia Hasán y Elisa Abedrapo, dos chilenas que fueron deportadas por Tel Aviv contraviniendo acuerdos bilaterales, se decidió «elevar un oficio a la Cancillería que dé cuenta de la situación a la que actualmente se enfrentan estas y otros compatriotas».

Paredes detalló que Hasán, como chilena, solicitó ante la comisión que «se respeten sus derechos, a la vez que denunció las humillaciones y vejaciones que ha sufrido cada vez que se ha tenido que enfrentar a una revisión en un puesto de control israelí».

Nadia Hasán Abdo, descendiente de palestinos, relató a los parlamentarios los intentos realizados durante más de un año y medio para entrar en la tierra de sus ancestros.

La joven señaló que el ingreso a la zona le fue negado por primera vez el 6 de septiembre de 2005, oportunidad en que fue interrogada durante 12 horas.

«Inspeccionaron tanto mi cuerpo como mis pertenencias y luego me negaron la entrada y me mandaron de vuelta a Jordania. Mi pasaporte chileno tiene que servir de algo. Además, cualquier persona de religión judía tiene asegurado el paso y no me parece coincidencia que los diplomáticos chilenos en Israel sean también judíos», explicó.

Asimismo, después de vivir durante ocho meses en Palestina y regularizar su situación todos los meses, Nadia Hasán recordó que se le impidió volver a entrar a ese país y desde entonces ha tenido que realizar una serie de trámites para obtener una solución. «Ni la embajada ni el consulado en Tel Aviv han respondido por los menoscabos sufridos por varios chilenos en tierras árabes», acusó.

Finalmente, Hasán narró que el 24 de octubre de 2005 logró que aceptaran su ingreso y le aseguraran su entrada al país, a través de la frontera jordana. Sin embargo, fue nuevamente deportada, sin que ninguna autoridad diplomática respondiera de esto.

Por su parte, Elisa Abedrapo Iglesias relató haber sufrido la deportación en diciembre de 2003 bajo el argumento de que «representaba un peligro para la seguridad interna de Israel», ingreso que le fue nuevamente prohibido en febrero de este año.

En la actualidad, Abedrapo y Hasán se encuentran en la capital de Jordania, esperando autorización para su ingreso en el territorio palestino ocupado militarmente por Israel.

Frente a esta situación, el diputado PPD Eugenio Tuma recordó que hace pocas semanas, y en el marco de la visita al país de Israel Aaron Abramovich, director general del Ministerio de Relaciones Exteriores, solicitó a la Cancillería que abordase la situación que «están viviendo numerosos ciudadanos chilenos afectados por la política de control fronterizo impuesta por Israel en los territorios palestinos ocupados».

«Son muchos los ciudadanos chilenos que han sido humillados y tratados de forma denigrante tanto en el Aeropuerto ‘Ben Gurion’ de Tel Aviv como en los pasos fronterizos terrestres de Eilat, Sheik Hussein y Allenby», precisó el parlamentario.

«Dado el nivel de relaciones políticas, económicas y militares con Israel, nuestro país no puede aceptar que exista un trato discriminatorio a portadores de nuestro pasaporte, pues mientras los ciudadanos chilenos de origen judío son admitidos incluso en actividades paramilitares, los ciudadanos chilenos de origen palestino o vinculados a ciudadanos palestinos son abiertamente discriminados y maltratados», concluyó.