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La Larga duración de Theotônio dos Santos

Fuentes: Rebelión

El pasado 27 de febrero, en la ciudad de Rio de Janeiro Brasil, falleció de cáncer de páncreas el intelectual marxista Theotônio dos Santos. Pensador latinoamericano destacado quien junto con Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra, es considero también como fundador de la teoría marxista de la dependencia. Theotônio luchó incansablemente por la soberanía de […]

El pasado 27 de febrero, en la ciudad de Rio de Janeiro Brasil, falleció de cáncer de páncreas el intelectual marxista Theotônio dos Santos. Pensador latinoamericano destacado quien junto con Ruy Mauro Marini y Vania Bambirra, es considero también como fundador de la teoría marxista de la dependencia. Theotônio luchó incansablemente por la soberanía de nuestros pueblos, por la democracia y por el socialismo. Fue, además, uno de los más importantes referentes del enfoque del sistema-mundo.

Cuadro dirigente de la POLOP, Theotonio fue profesor en la Universidad Nacional de Brasilia (UnB), de la que fue sumariamente despedido con el golpe de 1964, por Zeferino Vaz, entonces interventor nombrado por el mariscal Humberto Castelo Branco. Sólo se reincorporó a esta universidad en 1987 cuando, tras la amnistía política, recuperó sus derechos laborales. Sentenciado a prisión por la dictadura militar del gran capital, Theotônio salió de Brasil después de dos años de vivir en la clandestinidad, siendo contratado por el Centro de Estudios Socioeconomicos (CESO) de Santiago de Chile, por recomendación de Florestan Fernandes, donde asumió la dirección de investigaciones en 1968 y la dirección general en 1972. El CESO se transformó en uno de los principales centros de elaboración de la izquierda mundial en los años 1970 reuniendo, entre otros militantes e intelectuales, a Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra, Orlando Caputo, André Gunder Frank, Martha Harnecker, Emir Sader, Marco Aurelio Garcia, Cristóbal Kay, Tomás Vasconi e Ines Recca.

En Chile, Theotonio participó activamente en apoyo al gobierno de Allende y de la Unidad Popular, por lo que sufrió un segundo exilio, siendo intimado a presentarse inmediatamente al gobierno de la Junta Militar, bajo pena de fusilamiento. Él se refugió inicialmente en la Embajada de Panamá que, debido a sus pequeñas dimensiones, fue trasladada a la casa que recientemente él había comprado y que posteriormente le fue expropiada para ser transformada en centro de tortura de la DINA. Después de meses de negociación consiguió salvoconducto para dejar el país, estableciéndose en México, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde continuó con sus estudios. Allí se convirtió en profesor titular de las Facultades de Economía y de Filosofía; coordinó el doctorado en economía y dirigió el Departamento del Seminario Permanente sobre la Economía (SEPLA). De regreso a Brasil, fundó el PDT (Partido Democrático Trabalhista) tras participar del encuentro de Lisboa. Se postuló como candidato a gobernador en 1982 y como Diputado Constituyente en 1986, ambos por Minas Gerais. Después de retirarse de la UnB dictó clases en la Universidad de París VIII en 1991 y en la Universidad de Ritsumeikan, Kyoto, en 1992. En 1994 se convirtió en Profesor Titular del Departamento de Economía de la UFF (Universidad Federal Fluminense) y posteriormente fue nombrado Profesor Emérito. Dirigió la Cátedra sobre Globalización y Desarrollo Sostenible de la UNESCO-ONU realizando dos grandes encuentros internacionales en Río de Janeiro, entre los años 2003 y 2005 que reunieron, en cada oportunidad, cerca de 70 de los mayores intelectuales de la izquierda contemporánea con amplia cobertura en la prensa nacional e internacional.

Theotônio fue quien más internacionalizó la teoría marxista de la dependencia, concibiéndola como la primera etapa de la construcción de un enfoque global que partiera de la periferia y rompiera con el eurocentrismo. Él entendía el marxismo como un pensamiento de vocación universalista que estaba, en cierta medida, en contradicción con los propios marxistas, ya que necesitaba dialectizar la inmensa suma de conocimiento crítico fuera de este campo, no pudiendo reducirse a una secta o a una doctrina. De ahí viene su apertura crítica a autores como Braudel, Schumpeter y Polanyi y su proyecto de constituir una teoría marxista del sistema mundo, acercándose con convergencias y diferencias a autores como Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi, Samir Amin y André Gunder Frank.

En el pensamiento latinoamericano introdujo conceptos claves para analizar las contradicciones del capitalismo contemporáneo como los de revolución científico-técnica y ciclos de Kondratiev, destacando las tendencias de larga duración que afirmaban la crisis de la hegemonía estadounidense, pero que hacían su imperialismo cada vez más peligroso, mientras que no fuera contenido por fuerzas sociales avanzadas. Sin embargo, se entusiasmaba con las perspectivas de una nueva geopolítica global, articulada por las fuerzas del Sur que retomarían el espíritu de Bandung bajo nuevas bases. En esta geopolítica tendrían papel destacado China y las nuevas potencias de dimensión continental, como Rusia, India, Brasil y Sudáfrica que, impulsadas por fuerzas de izquierda, centroizquierda y por el capitalismo de Estado, podrían hacer prevalecer el hinterland sobre las potencias atlánticas anglosajonas y europeas, diseñando las bases de una civilización planetaria mucho más inclusiva, democrática, pacífica y plural. Los golpes de Estado en América del Sur, desencadenados para desmontar esta alternativa, constituyen sólo una etapa más de la lucha abierta entre geopolíticas en confrontación que no se ha cerrado puesto que está en curso y probablemente dure décadas.

Sus libros anticipan y analizan estas tendencias constituyéndose en una referencia estratégica para la interpretación de la larga duración del capitalismo y su dinámica prospectiva. La crisis de la hegemonía estadounidense, del liberalismo político, la emergencia de una nueva geopolítica global desafiante del poder anglosajón; todo esto ya estaba presente en las obras de Theotonio a principios de los años 1970. De particular importancia es Imperialismo y dependencia (1978), reeditado por la Biblioteca Ayacucho en 2011, acompañado de un prólogo que escribí a petición del autor, donde sistematiza sus análisis de los años 1960-70, profundizados posteriormente en Revolução científico-técnica e capitalismo contemporâneo (1984), Revolução científico-técnica e acumulação de capital (1987), Economia mundial, integração regional e desenvolvimento sustentável (1993), Teoria da dependencia: balanço e perspectivas (2000), Do Terror à esperança: auge e declínio do neoliberalismo (2004) y en su último libro, Desenvolvimento e civilização: homenagem a Celso Furtado (2016).

Contrariamente a las posturas de Fernando Henrique Cardoso (FHC), la obra de Theotônio denuncia la mediocridad del capitalismo dependiente. Mientras FCH se impresionaba con los índices provisionales de crecimiento y desarrollo, expresados en el «milagro económico» de la dictadura militar, con la capacidad de inclusión que proporcionaría, y con su potencialidad democrática, una vez minimizados los «anillos burocráticos» en la lenta re-democratización y transfiriendo el poder político de la «burguesía estatal» para las transnacionales y el empresariado asociado. Theotônio destacó el carácter desigual y superexplorador, las limitaciones democráticas y la fuerte propensión al subdesarrollo de una burguesía que abandonó cada vez más la industria y las pretensiones de soberanía tecnológica para dedicarse a la financiarización y al agronegocio. Enfatizó que el neoliberalismo implicaba una fuerte intervención estatal y su control por una oligarquía burguesa rentista que está ampliando las amenazas a la democracia en América Latina y en el mundo.

Cardoso hizo lo que pudo para derribarlo y anularlo, pero no lo logró. Adepto del desarrollo dependiente y asociado, le imputó un estancamiento que jamás estuvo presente en sus trabajos. Pero mientras FHC se involucró en las tramas contra los pueblos latinoamericanos en el piso superior de las formaciones sociales, constituido por las transacciones entre el Estado y los lobbies empresariales, la vida pública de Theotonio siempre estuvo vinculada a las luchas por la democracia y contra el poder hegemónico del imperialismo y del capital en el mundo. Hoy, a pesar del gran poder de articulación que disfruta, de jactarse de poseer uno de los mayores think thanks de América Latina y dirigirlo para derribar a gobiernos populares electos democráticamente, FHC tiene un prestigio muy inferior al de Theotônio en los medios académicos brasileños, latinoamericanos y, quizás, mundiales, y no sólo debido a razones políticas.

El golpe de 2016 en Brasil y la dinámica de un Estado de excepción en curso evidenciaron las propensiones fascistas en condiciones de dependencia que Theotônio tanto denunció en sus trabajos. De gran importancia será la pronta publicación en Brasil de Socialismo o fascismo: el nuevo carácter de la dependencia y el dilema latinoamericano, clásico donde Theotonio renueva la teoría del fascismo, mostrando el núcleo duro de este fenómeno, sus variaciones históricas y las compatibilidades posibles con el liberalismo.

Theotonio, Vania y Ruy no tuvieron tiempo para vivir lo que más querían: la época en que la teoría de la dependencia fuese pieza de museo. Pero si Theotonio se va físicamente de este mundo, el sueño de un socialismo democrático y la continuidad de su obra, vasta y compleja, permanecen como desafío abierto para las nuevas generaciones y para los muchos que directa o indirectamente ha influenciado.

Carlos Eduardo Martins es doctor en Sociología por la USP, profesor en el Programa de Estudios sobre Economía Política Internacional (UFRJ), coordinador del Laboratorio de Estudios sobre Hegemonía e Contra-Hegemonía (LEHC/UFRJ).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.