Recomiendo:
0

La mapuche clandestina responde a la justicia chilena

Fuentes: Mundo Posible

«La resolución de la justicia chilena en contra de nosotros es una persecución política. Ni la justicia, ni el Estado chileno, han asumido el clamor de los pueblos de mundo que a través de Naciones Unidas, exigen respeto al pueblo mapuche», dijo Mireya Figueroa, la mapuche más buscada por la justicia de este país. Tras […]

«La resolución de la justicia chilena en contra de nosotros es una persecución política. Ni la justicia, ni el Estado chileno, han asumido el clamor de los pueblos de mundo que a través de Naciones Unidas, exigen respeto al pueblo mapuche», dijo Mireya Figueroa, la mapuche más buscada por la justicia de este país.

Tras un largo viaje y varias horas a pie entre pinos y eucaliptos, logramos llegar una de las más de dos mil comunidades mapuches que están ubicadas en la región de La Araucanía, al sur de esta capital.

En el lugar nos recibió un grupo de dirigentes mapuches. Tras conversar sobre los problemas que afectan a su pueblo nos invitaron a conocer el entorno.

Tras recorrer el territorio, llegamos al frente a un árbol sagrado de los hombres de la tierra, el Canelo. Desde el bosque colindante apareció un grupo de mapuches y entre ellos la mujer que estábamos buscando, Mireya Figueroa.

Buenas tardes, lagmien (hermanos), nos dijo con voz segura pero suave, Mireya Figueroa de 42 años, cuatro hijos: Oscar, Priscila, Cristián y Jocelyn. El mayor de ellos, Cristián, estudia medicina en Cuba.

La secretaria de la comunidad de Tricauco Mireya Figueroa, que
junto al lonko (jefe) de ese grupo Luis Amable Catrimil, el lonko José Cariqueo, de la comunidad de Quiñón de San Ramón; Ciriaco Millacheo, lonko de la colectividad Chequenco; y los dirigentes Juan Colihuinca y Juan Carlos Lielmín, el 29 de julio pasado decidieron pasar a la clandestinidad como forma de rebelarse contra la justicia chilena.

La candidata mapuche a concejal por la comuna de Ercilla, en representación del Poder Democrático y Social, Podemos, fue acusada de incendiar 111 hectáreas de pinos y eucaliptos pertenecientes al fundo Poluco-Pidenco de la Forestal Mininco S.A. -del grupo Matte- influyentes latifundistas locales liderados por Juan Agustín Figueroa Yávar, en diciembre de 2001.

La causa que está en la justicia de Temuco con el Rol Nº 5694-02, es por Asociación Ilícita Terrorista, y por el delito de Incendio contra el fundo Poluco-Pidenco.


¿Por qué eres perseguida por la justicia chilena?
En primer lugar quiero decir que participaba en organizaciones legalmente constituidas como Secretaria de la comunidad -formada según Ley 19.253- reconocida por Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (
Conadi); fui presidenta de la Unión Comunal de Talleres Laborales; Coordinadora de proyectos FOSIS en mi comunidad, además participaba permanentemente con el Programa Orígenes, y con otras instituciones gubernamentales y trabajaba en greda, telar y platería mapuche.

Se me acusa de ayudar a quemar 111 hectáreas del fundo Poluco-Pidenco, pero en realidad se me acusa de pertenecer a la coordinadora Arauco Malleco. ¡Nunca he pertenecido a ella!. Yo soy comunista y siempre estaré al frente de las luchas de mi pueblo y de dar a conocer al mundo como vivimos, en la extrema pobreza.

Quiero decir: «que nunca he participado en acciones de carácter terrorista como se me acusa, y las autoridades chilenas bien lo saben»

¿Cómo fue tu detención el año 2002?
Cuándo me citaban para ir a la fiscalía siempre iba, pero el 6 de diciembre llegan a mi casa las fuerzas especiales de Carabineros, recuerdo que llegó… ¡Una micro completa a buscarme!. Eran las 9 de la mañana, justo cuando con mi familia nos disponíamos a tomar desayuno.

De mi casa me llevaron a Angol, nos tuvieron todo el día en esa cuidad. Después me llevaron en la tarde a Temuco, parece que a la segunda comisaría. Pasamos toda la noche, al día siguiente me entregaron al tribunal de garantía de esa ciudad.

¿Por qué decidiste llegar a no presentarte ante la justicia chilena?

En primer lugar, porque soy inocente, como lo son mis hermanos mapuches que han tomado la misma decisión de pasar a la clandestinidad.

Además, la justicia chilena no garantiza un debido proceso y eso no sólo lo digo yo, está la resolución de Naciones Unidas que exige del gobierno chileno respete a nuestro pueblo.

El
relator especial Rodolfo Stavenhagen, quien visitó Chile en julio de 2003, emitió su informe en noviembre de ese año por mandato de la Comisión de Derechos Humanos, propuso que el gobierno de Chile, considere la posibilidad de declarar una amnistía general para los defensores indígenas de los derechos humanos procesados, por realizar actividades sociales o políticas en el marco de la defensa de las tierras indígenas. También recomendó, establecer una institución nacional de defensa y protección de los derechos humanos.


Si la justicia dicta sentencia en contra tuya por terrorismo incendiario en contra de las forestales, ¿qué le diarias?
Eso demostrará que la justicia sólo apoya a los que tienen dinero como son las forestales, y que desde la clandestinidad seguiré luchando y denunciando que a los mapuches se nos discrimina.

Si la
justicia chilena resuelve en contra de nosotros, no es más que una persecución política, y ni la justicia, ni el Estado chileno, han asumido el clamor de pueblos que a través de Naciones Unidas, exigen respeto al pueblo mapuche.

¿Te vas a presentar a la justicia chilena?

Por ahora ¡no!. Y si en los próximos días se dictamina sentencia en el juicio en contra de nosotros, no me presentaré.

Pero te puedo decir que cuando se den las condiciones de un juicio justo y el gobierno del presidente Ricardo Lagos acepte las exigencias de Naciones Unidas, me presentaré.

¿Que visión tiene de las autoridades chilenas?

Ellos nos han engañado con promesas que nunca han cumplido.

¿Qué efectos producen las forestales en la vida del pueblo mapuche?
El efecto es muy dañino, las forestales han plantado especies que no son originarias, como son los pinos y eucaliptos. Se ha producido una destrucción sistemática de la biodiversidad en la región, las plantas que sirven de medicamentos para que nuestras machis (médicos) puedan sanar a nuestro pueblo no se pueden encontrar, además se suma la falta de agua.

En nuestra comuna, Ercilla, lo único que nos queda como patrimonio es el río Huequén, y gracias a nuestra lucha logramos que no se contamine.

El problema del agua en Ercilla es muy importante pero nadie lo quiere enfrentar. Las forestales nos han quitado nuestros lugares propios, el Canelo, que es nuestro árbol sagrado está desapareciendo.


¿Cómo se vive el día en Ercilla?

Ercilla cuenta con más 23 mil habitantes y la gran mayoría somos mapuches. Nuestros campos no producen por la falta de agua. Tenemos que trabajar para las forestales, pero muchos deben ir en contra de su voluntad, porque somos gente de la tierra, vivimos de ella y deben ir a trabajar por su sustento a empresas que nos explotan.

¿Cuáles son sus principales reivindicaciones de la comunidad Tricauco?
Queremos recuperar nuestro territorio ancestral. Le hemos dicho a la Conadi que el fundo Poluco-Pidenco son tierras nuestras y ahora nos da la razón.

¿Si el gobierno chileno les da la razón por qué los persiguen?
En primer lugar quiero hacer un poco de historia, en 1969 con la reforma agraria realizada por el ex presidente Eduardo Frei, se nos entregó las tierras, pero en 1977 le fueron devueltas a la forestal Mininco por Pinochet. Tras una resolución de la Conadi esas tierras deberían ser entregadas a nuestra comunidad, pero el gobierno nos dice que no tiene los dineros para pagar a las compañías.

Sí el Estado chileno ya nos entregó las tierras en 1969 y Pinochet se las devolvió a los empresarios en 1977, y ahora en una resolución, el Estado chileno decidió que esas tierras son nuestras. No creo que falte dinero como ellos dicen.

Lo que sí está claro, los empresarios no dejaran las dos mil 400 hectáreas de tierras que producen millones de dólares y han utilizado todo lo que tienen en sus manos para retenerlas.

¿Cómo es vivir la clandestinidad?
No ha sido nada fácil, soy mujer, madre, y somos los primeros mapuches que nos revelamos ante la justicia chilena.
Pero he podido ver la gran solidaridad de mi pueblo y del chileno, ellos nos envían todos los días su apoyo en todas las formas y sé que tenemos la razón. El mundo debe saber que nuestra causa es justa, es nuestra historia, nunca nos hemos doblegado ante el invasor, hemos resistido y seguiremos resistiendo.


¿En qué piensas en las noches?
Sus ojos se nublan, su voz se entrecorta y dice: En mi familia. Los quiero mucho… ellos saben porque estoy en la clandestinidad y sé que mi pueblo con lo poco que tiene los está ayudando. Quiero agradecer a todos mis hermanos y compañeros por la solidaridad con mi familia.

¿Tu casa ha sido allanada por la policía?
Mi hogar ha sido allanado tres veces… ¡ha sido violado!. La casa de cualquier ser humano es su vida y para nosotros es eso. Las comunidades aledañas como Tricauco y San Ramón, han sido allanadas. Los niños, ancianos, mujeres, sufren al ver a los policías que llegan con ropa militar. La policía no entiende que somos distintos, somos un pueblo que quiere vivir en paz y trabajar su tierra.

¿Cómo se vive hoy en las comunidades?
Las comunidades de Tricauco, San Ramón y muchas otras localidades, están intervenidas militarmente como en los mejores tiempos de la dictadura de Pinochet. Cuando tu ingresas a Ercilla eres chequeado por Carabineros, te piden el carné de identidad, te preguntan por qué vienes y a quién visitas.

Hay policías y hombres de civil con vehículos sin patente, que circular por todas las comunidades, los efectivos uniformados están con trajes de combate por orden de la fiscalía de justicia de la zona, ellos están para cuidar a los testigos que le cuesta millones de pesos a todos los chilenos.

Todo el aparato del Estado chileno está a disposición de cuidar a las forestales y a sus testigos, pero lo más terrible es que estos testigos son pagados, se les puede ver mejoras en sus casas, cercos, policías de punto fijo, alarmas, celulares, etc.

¿Cómo a procedido la justicia en el caso del joven mapuche Alex Lemún?
El Estado protegió al oficial que asesinó a nuestro hermano y que hoy presta servicios en Rancagua y que va hacer ascendido. Eso te demuestra que no hay justicia en Chile.

¿Cómo vas a enfrenar tu campaña desde la clandestinidad?
Mi campaña es diferente, no como los que hoy dirigen los destinos de Ercilla. La campaña del Poder Democrático y Social será novedosa. Soy una mujer que se ha rebelado y cuento con el apoyo de mi comunidad y de mi partido.

Sé que no estaré por ahora físicamente en las calles de Ercilla, pero mis hermanos y compañeros llevarán mi voz de esperanza y lucha, que es la historia de nosotros los mapuches.

Después de una hora de conversar y conocer en su hábitat a la mujer más buscada de Chile, las llamas de la fogata que nos cobijaba nos señalaba la llegada de la noche, Mireya Figueroa, junto a sus hermanos se retiran entre el bosque de pinos, no antes de dejar este mensaje.

«A mis hermanos mapuches y a todos aquellos que creen en nuestra lucha, gracias, gracias por su apoyo y solidaridad. Son ustedes los hombres y mujeres de la tierra, que con sus luchas nos dan la razón. Lo más importante es la madre naturaleza y lo que ella nos entrega.

Son otros los que descaradamente saquean y violan diariamente las riquezas de la tierra, ellos son las forestales y los gobiernos que se someten al dinero».

«Yo y mis hermanos seguiremos las enseñanzas de nuestros antepasados que es: el respeto por la biodiversidad, respeto por el hombre, hacia nuestros hermanos menores, los animales. Pero estén seguros que al igual que nuestros padres entregaremos, nuestra sangre por lo nuestro, que es la tierra».

Mireya, me tomó las manos y cuando pude ver sus ojos por última vez, en ellos se reflejó los millones de estrellas que iluminan el camino de lucha de la mapuche clandestina .

Cuando escribí ésta entrevista, llegó a mis manos, el discurso del Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, el 9 de agosto pasado cuando se celebró en todo el mundo el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

Aannan dijo en su mensaje que
«durante mucho tiempo, los indígenas han sido arrebatados de sus tierras y sus culturas han sido denigradas o atacadas directamente».

Agregó que las costumbres de estos pueblos se han suprimido y se han ignorado o explotado sus conocimientos y sabiduría tradicionales, además, de que se han descalificado sus métodos de desarrollo sostenible de los recursos naturales
son rechazadas.

Por último, llamó a «los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales y la sociedad civil, deben trabajar para dar más poder a los pueblos indígenas y asegurar su participación en decisiones que afecten su vida».