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La pasión por la vida

Fuentes: Rebelión

En estos tiempos de confusión y de desorden generalizado buscamos una brújula que nos indique la dirección correcta. Ya han pasado más de cuatro meses desde la elección del presidente Daniel Noboa y no asoma ningún plan de gobierno que nos asegure la salida del desempleo masivo y la tranquilidad ciudadana. La declaración de ‘guerra interna’ no es más que una persecución a los jóvenes que tienen la mala suerte de tener algún tatuaje. Mientras tanto se fugan de su cárcel dos de los mayores jefes de las bandas narcodelictivas. Claro se ha incautado drogas en gran cantidad y se ha encontrado fusiles, pistolas y material explosivos… pero no se ha capturado ninguno de los responsables que permiten su entrada por las fronteras, colombiana y peruana en particular, y luego su embarque en algún puerto del Pacífico. Tampoco se ha limpiado en la policía y en el ejército los elementos vinculados al tráfico de drogas.

Lo peor de todo es la entrada de militares norteamericanos en total libertad de movimientos y actividades, y sin control de ninguna clase porque todos tienen inmunidad diplomática. La experiencia de la presencia de la marina norteamericana en Manta durante 10 años en la primera década del siglo, venida para combatir el narcotráfico, no ha tenido mayor efecto sobre el mismo. ¿No tiene la Asamblea Nacional la misión de velar sobre nuestra soberanía nacional y dar su visto bueno o su negativa sobre la presencia y la acción de tropas extranjeras en el país? El presidente Maduro, cuyo país es castigado de mil maneras por el gobierno norteamericano, nos advirtió: «Abrirles las puertas a los gringos es como abrirles las puertas al diablo»…

Parece que la consulta popular del próximo abril no es más que una cortina de humo para escondernos estas situaciones alarmantes y entretenernos sobre asuntos secundarios. La Asamblea Nacional bien hubiera podido legislar sobre lo que nos plantean las 10 preguntas y ya lo está haciendo con la mayoría de ellas en los proyectos de leyes que está tratando en estos mismos días. Como lo hemos visto con los anteriores presidente Lasso y Moreno las consultas no son más que engaño para fortalecer los gobiernos y sus planes de dominación y corrupción. Si no rechazamos estas preguntas capciosas, tal como lo hemos hecho hace un año, nos arrepentiremos después, cuando sentiremos sus consecuencias negativas para nuestros derechos y nuestro bienestar. ¡Cuidémonos de los grandes Medios de comunicación y de las redes sociales que se van a empeñar para presentarnos los supuestos beneficios de lo que es para las clases medias y los pobres la mejor desgracia y el gran engaño! Son expertos en hacernos creer en sus mentiras pintadas como verdades inmaculadas y milagrosas. Nuestra poca conciencia crítica, nuestra gran ingenuidad y nuestra corta memoria son las grandes aliadas de los que nos gobiernan para su exclusivo beneficio. Hemos llegado a 62% de pobreza… ¿Cuántos puntos más hacen falta para que abramos los ojos y decidamos dar a nuestro país el rumbo que nos merecemos? Eso depende primero de nosotros: Un gobierno hace lo que le permitimos hacer.

Por este motivo es tiempo de dedicarnos a lo que verdaderamente necesitamos. Entre las grandes opciones para que empecemos a ser un país donde se puede vivir mejor, está la decisión de tener una gran pasión por la vida y por toda la vida. Tenemos a la mano la posibilidad de conocer lo que nos engrandece y nos empodera de lo que es nuestra responsabilidad, y no sabemos aprovecharlo. Preferimos distraernos con asuntos superficiales y dañinos, individualistas y materialistas, en vez de esforzarnos por lo que verdaderamente vale la pena y nos hará feliz. ¿Tenemos una pasión por la vida que dé sentido a lo que creemos y por la cual luchamos? ¿O tenemos que preguntarnos primero si tenemos alguna pasión, algún objetivo que da sentido a los que somos y hacemos? ¿Nos empeñamos en una causa que nos motiva y nos moviliza? porque ser humano es luchar por superarse en todos los sentidos. ¿O nos dejamos vivir y morir como simple animal o mero vegetal que no piensa, no reacciona, no sobrepasa las pequeñas limitaciones o los grandes defectos que abrigamos? Nuestra grandeza viene de las pasiones que nos habitan, de las grandes causas por las que luchamos, de los lindos sueños que hacemos realidad, de los valores que enarbolamos.

¿O preferimos una vida falsamente tranquila, porque somos flojos y cobardes? ¿O nos gusta más el dinero fácil a costa de los demás? ¿O nos quedamos en una vida sin vida, sin ningún gozo que nos haga vibrar y nos lleve hacia nuevas ilusiones y nos abra, para nosotros y los demás, horizontes insospechados? ¿Somos gentes para caminar de pie y no arrodillados o tumbados por la primera dificultad y el primer sufrimiento? ¿Apostamos por la amistad y la solidaridad en vez del individualismo y la indiferencia?

Estamos llamados y llamadas a ser gentes grandes, con manos y corazón abiertos, con mente curiosa y creativa, con voluntad y temple firmes. Las dificultades, las crisis y las tentaciones no son más que desafíos a enfrentar decididamente y superar tenazmente. El miedo no puede ser nuestro compañero de camino, porque nuestras capacidades, carismas y talentos son mucho más que nuestros miedos. Hace poco leí de un tal Eduardo Chillida: «Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo». Para decir adiós al miedo y a la pequeñez, ¡que nuestra dignidad y la de los demás sea la pasión de nuestra vida! O, lo que es lo mismo: “Sé tú mismo, los demás puestos están ocupados” (Oscar Wilde).

Pedro Pierre: Sacerdote diocesano francés, acompaña las Comunidades Eclesiales de Base (CEB ) urbanas y campesinas de Ecuador, país adonde llegó en 1976.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.