Recomiendo:
1

Los medios de comunicación alternativos en Chile y la preservación de la libertad de expresión

Fuentes: Crónica Digital

Los medios de comunicación alternativos e independientes en el plano digital han llegado para quedarse, pero existe un «pequeño» problema: La subsistencia de estos. Aunque en Chile y el mundo, los diarios o radios digitales cumplen una función importante en la preservación de la libertad de expresión, no son pocos los sectores -y no necesariamente […]

Los medios de comunicación alternativos e independientes en el plano digital han llegado para quedarse, pero existe un «pequeño» problema: La subsistencia de estos. Aunque en Chile y el mundo, los diarios o radios digitales cumplen una función importante en la preservación de la libertad de expresión, no son pocos los sectores -y no necesariamente de la derecha o del gobierno- que buscan su control o su exterminio.

Desarrollar un medio en la red es relativamente fácil, pero su mantención o mejor dicho la periodicidad informativa, la calidad de sus contenidos, solo se logra con la constancia y el profesionalismo de sus integrantes.

Es en este último punto, donde los medios digitales y específicamente los alternativos sufren los golpes de todos los sectores. No es fácil ser un medio que es capaz de mostrar los hechos desde una perspectiva amplia y sin censura, más aún si es capaz de aportar al debate nacional y al de los propios sectores progresistas.

El financiamiento de estos medios -como es de todos conocidos -proviene del mundo social o de sectores políticos que ven en los medios electrónicos la posibilidad de llegar con su palabra y voz a miles o millones de cibernautas que buscan una visión distinta sobre los hechos noticiosos.

El problema, es que algunos sectores actúan en contra de los profesionales (periodistas) o líneas editoriales de estos medios, cuando informan sobre situaciones que afectan o pueden afectar a sus líderes, organizaciones sociales o políticas. Esos dirigentes son los mismos que usted puede ver en foros o artículos defienden la libertad de expresión, pero que en privado señalan: podremos aportar a vuestro medio si no tocan este tema o atacan a mi adversario político.

Esos personajes no entienden que los medios alternativos de comunicación social buscan mostrar la realidad de los trabajadores, de las mujeres, estudiantes, profesores, pueblos originarios, entre otros, desde un prisma distinto. Es decir, rompiendo el cerco informativo de los grandes medios y colocar la voz de los sin voz en la telaraña informativa.

En ese contexto, no podemos aceptar tampoco la discriminación hacia estos medios que entregan diariamente a la opinión pública las distintas versiones de todos los sectores de ciudadanía.

Un ejemplo de es ello es Crónica Digital, este diario electrónico, ha demostrado su amplitud. En su seno participan hombres y mujeres que se han gana el respeto de la comunidad y que a través de sus escritos entregan su aporte a la profundización de la democracia chilena.

Muchos se preguntan como subsiste un medio electrónico o cuales son sus gastos fijos. En primer lugar, existen cientos o miles de medios alternativos en la red, pero la diferencia entre unos y otros, no sólo se encuentra en el profesionalismo de sus integrantes, sino también, en la seriedad de sus plumas y el respeto a la legislación sobre medios de comunicación.

Eso quiere decir, que un diario electrónico debe ser parte de la legalidad, tener una razón social, un director responsable, una dirección postal y pagar impuestos. Eso es un elemento importante de la seriedad de cualquier medio de comunicación. El lector debe identificar quienes son los que firman las notas, artículos, reportajes, entre otros.

En la mayoría de los medios alternativos, no existe los requisitos anteriormente expuestos, muchos sostienen que no les interesa o en otros casos, son medios que dependen de organizaciones sociales, políticas o no gubernamentales.

Pero cuando se plantea desde lo alternativo hacer un medio de comunicación serio, se debe dar la cara en todos los aspectos. El cumplir con el pago mensual del host, del nombre en NIC, o la mantención del diario, teléfono, conectividad, arriendo de oficinas, equipamiento, pago de remuneraciones, entre otros, son costos ineludibles, pero que al momento de ofrecer los servicios informativos o sus espacios publicitarios a las organizaciones políticas o sociales, la respuesta por lo general es nula o rechazo por parte de sus lideres o directivas.

«Estamos evaluando», «no lo he conversado con los otros compañeros», o simplemente no dicen nada y cuando de te ven, se corren olímpicamente. Pero son los primeros en pedir y exigir que en los medios digitales que sean publicados sus artículos, noticias, reportajes o te piden entrevistas exclusivas.

¡Ese es el doble estándar, ese es el juego que les gusta utilizar! Pero muchos medios alternativos no están dispuestos a aceptar. Son más de 8 millones de personas que navegan diariamente en Chile en la red. Son miles los que diariamente visitan los medios digitales progresistas en Internet. Son millones en el orbe que buscan información desde un prisma diferente.

Los medios alternativos y aquellos que los promueven están aquí y no se moverán, pese que a muchos no quieran comprar los servicios de estos medios o colocar sus publicidades. No se puede ni se debe actuar bajo dos caretas. Estimados amigos: la consecuencia y la coherencia van de la mano.

La censura por cualquier medio entre nosotros no se puede aplicar, especialmente si se ve que existen medios digitales que han sido un aporte real a la articulación y desarrollo del mundo social, progresista y de los amplios sectores democráticos que están contra el sistema imperante en nuestra sociedad.

Es el momento de terminar con la discriminación y el sesgo político a hacia los medios electrónicos desde nuestro propio mundo. Es el momento de hacer un aporte para que sigan transmitiendo la verdad de Chile y el mundo. Si un medio muere. Hoy no será culpa del sistema o de los grandes monopolios de la información, serán responsables todos aquellos que rasgan vestiduras en defensa de la libertad de expresión desde los pulpitos académicos, políticos o sociales. Ahora usted tiene la palabra.

Iván Gutiérrez Lozano es Director de Crónica Digital