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Estrategia demencial del Imperio

Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense

Fuentes: Rebelión

Los más fundamentalistas pensadores y actores políticos norteamericanos diseñaron a mediados de la década de los 90 una estrategia con el objetivo de asegurar y mantener, en el siglo XXI la hegemonía estadounidense a nivel mundial en el orden económico-financiero, político y principalmente militar. El plan consiste en mantener a Estados Unidos como la única […]

Los más fundamentalistas pensadores y actores políticos norteamericanos diseñaron a mediados de la década de los 90 una estrategia con el objetivo de asegurar y mantener, en el siglo XXI la hegemonía estadounidense a nivel mundial en el orden económico-financiero, político y principalmente militar. El plan consiste en mantener a Estados Unidos como la única superpotencia planetaria y quedo definido en el «Proyecto para un Nuevo Siglo Americano».

El Proyecto para el Nuevo Siglo Americano es un poderoso grupo ideológico y político establecido en Washington D.C con el patrocinio del partido republicano, el partido demócrata, la AIPAC, y muchas otras organizaciones de poder con influencias en Wall Street, en los medios de comunicación y en el poderoso complejo militar-industrial. Fue fundado en el año de 1997 con el objetivo fundamental de mantener e impulsar por todos los medios disponibles la hegemonía y el liderazgo militar, político y económico de los estados Unidos y sus aliados en el mundo.

Los creadores de esta extremista concepción son connotados neoconservadores que ocuparon importantes cargos en las administraciones de Reagan y George Bush padre e hijo, tales como: Dick Cheney, Jeb Bush, Paúl Wolfowitz, Donald Rumsfeld, Dan Quayle, Lewis «Scooter» Libby, Eliott Abrams, John Bolton, Richard Perle y otros no menos fundamentalistas y oscuros personajes de la extrema derecha estadounidense.

En términos generales este plan pretende establecer, si es necesario por la fuerza de las armas como ya esta ocurriendo, un nuevo orden internacional con Estados Unidos a la cabeza de manera que pueda garantizarse su supremacía unilateral, ya que para ellos el predominio de sus intereses está siendo vulnerado sistemáticamente, lo cual constituye una seria amenaza a su seguridad nacional y por lo tanto es necesario aplicar medios de contención para evitar el descalabro de su hegemonía, se requiere entonces de la creación de un nuevo sistema político y de seguridad global líderizado por el gobierno y las fuerzas militares norteamericanas con el objetivo de asegurar: 1-. La apertura, la estabilidad, el control y la globalización mundial de los mercados, asi como la seguridad y la libertad del comercio; 2-. El acceso sin restricciones y donde se encuentren a las fuentes energéticas y de materias primas necesarias para dinamizar su economía y la de sus aliados; 3-. El monitoreo y control en tiempo real de las personas y de todos los movimientos políticos y sociales importantes contrarios a sus intereses; 4-. La expansión y consolidación del dominio del capital financiero e industrial de sus empresas y corporaciones trasnacionales y 5-. El aseguramiento del control sobre los medios de comunicación y de información mundial.

Para cristalizar estos planes están apoyándose en una expansión sin precedentes de sus recursos militares y tecnologicos, en el incremento de operaciones guerreristas amparados en su supuesto interés en la consolidación internacional de los valores de la libertad y la democracia y en una despiadada y permanente campaña mediática para justificar sus acciones, ocultar sus crímenes y desprestigiar a todo lo que se oponga a sus intereses

El elemento que garantizaría la ejecución de esta estrategia se sustenta en el uso de la fuerza militar, para lo cual es necesario: 1-. La expansión del presupuesto consolidado de defensa el cual ha llegado a límites casi irracionales (1 billón 400 mil millones de dólares para el 2009), con el fin de ampliar y modernizar la capacidad militar y tecnológica; 2-. Ampliación y consolidación de la presencia militar en el exterior (Asia Central, Balcanes, Cáucaso, África, Latinoamérica, Medio Oriente y Europa del Este) que garantice control de territorios y recursos naturales importantes e inmediatez y movilidad del poderío militar frente a posibles acontecimientos y movimientos políticos contrarios, hoy existen alrededor de 850 bases militares norteamericanas fuera de su territorio; 3-. Dominio absoluto y transformación de la OTAN en un mecanismo disuasivo y punitivo para garantizar los intereses del imperio y sus aliados tanto en Europa como en Eurasia, y 4-. Desmantelamiento progresivo del actual ordenamiento jurídico internacional para remplazarlo en el mediano plazo por un sistema orientado a mantener la primacía de la política estadounidense que le garantice el derecho y la discrecionalidad unilateral de intervenir militarmente en cualquier país, utilizando como excusa y justificación suficiente el juicio parcializado del imperio y sus propias autoridades (Doctrina de la Guerra preventiva)

La aplicación de esta demencial estrategia requería de un factor dramático e impactante sobre el cual justificar su ejecución, para ello se planificaron y utilizaron los acontecimientos del 11 de septiembre en New York City como la catapulta que dio inicio a su implementación, desarrollándose la teoría de la lucha contra el terrorismo como el mecanismo perfecto para poner en practica el proceso. La política de combate al terrorismo fue concebida como una guerra frontal y universal, que involucraría no solo la esfera militar sino también política, económica y tecnológica siendo el camino solapado para garantizar e imponer la continuidad de la hegemonía estadounidense a sangre y fuego.

Esta idea de implementar una campaña salvadora del mundo es el efecto de la creencia fundamentalista y mesiánica de que la clase política dominante de los Estados Unidos está predestinada por la providencia para resguardar al mundo contra las fuerzas del mal, para ello desataron una implacable cruzada mediática con el fin de inculcar y magnificar en la mentalidad de los ciudadanos del mundo el miedo y el peligro del terrorismo e igualmente inculcar que ellos son los únicos preparados para enfrentar a semejante enemigo, todo a través de medias verdades y descomunales mentiras como lo de las armas químicas y de destrucción masiva en poder de Hussein.

Esta inmoral elite política utilizó y utiliza el mecanismo de la mentira y la tergiversación como elemento primordial para modificar la conciencia y la percepción de los ciudadanos del mundo sobre las causas verdaderas de la actual realidad política y los acontecimientos mundiales, este mecanismo ha logrado (aunque no totalmente) cierta cohesión ideológica para justificar sus métodos y prácticas de dominación, así lo expone Leo Strauss ideólogo de la derecha conservadora norteamericana cuando plantea:

«Las verdades esenciales acerca de la sociedad y la historia deben ser mantenidas por una elite y no reveladas a quienes carecen de fortaleza suficiente para asumir la verdad, solo un grupo reconoce la verdad y se la reserva para si, lo que les proporciona una comprensión y les garantiza un poder que los demás no poseen».

Bajo el esquema de esta aberrante ideología, el gobierno de George W. Bush y sus halcones del pentágono invadieron Afganistán e Irak amparados en la lucha antiterrorista, el plan en apariencia consistía en convertir a estos países en «prósperos regimenes democráticos» bajo la tutela y control norteamericano, pero la intención era otra, con la invasión se garantizaría el control completo del medio oriente y el dominio de los inmensos recursos petrolíferos iraquíes, el control del Asia central a través de Afganistán y además se frenaría el supuesto expansionismo de China en el área, esto otorgaría a los Estados Unidos prestigio político y militar que reforzaría su influencia en el ámbito internacional con lo cual allanarían el camino hacia su aspiración de consumar su estrategia de continuidad y consolidación de dominio planetario unilateral.

Sin embargo las cosas no han sucedido como se planificaron, las fuerzas militares norteamericanas están empantanadas en Irak y Afganistán, el control de estos países esta muy lejos de alcanzarse y el conflicto amenaza con hundir a la economía estadounidense por el altísimo costo en dinero que han significado esta guerra, además el costo político igualmente ha sido elevado, la influencia de los Estados Unidos en el mundo se ha debilitado, muchos políticos y ciudadanos en el mundo reconocen que las políticas del gobierno norteamericano son una amenaza real contra la paz internacional y es evidente que se ha erosionado inmensamente la confianza en este país como supuesto garante de la libertad y la democracia, incluso dentro del propio Estados Unidos los ciudadanos muestran un creciente desacuerdo sobre la manera como se han llevado la cosas en los últimos diez años y manifiestan un contundente rechazo a la política interior y exterior de sus gobiernos

Aun y a pesar del evidente fracaso parcial de estas políticas guerreristas, los fundamentalistas del pentágono y del estabilishment norteamericano continúan con su intención de imponer su irracional estrategia para mantener su primacía como única potencia mundial, el peligro es que este fracaso en Irak y Afganistán puede convertirse en causa de una escalada guerrerista en la creencia factible que se puede imponer a como de lugar el plan de un nuevo orden internacional bajo la tutela de los Estados Unidos y sus socios europeos, actualmente soplan fuertes vientos de guerra generalizada al pretenderse atacar a Irán por sus proyectos nucleares. La guerra sigue siendo el negocio más lucrativo del gran capital.

Hoy Rusia, China, Brasil y la India surgen con fuerza como potencias emergentes hacia el escenario económico y militar internacional, ojala y esto sea un disuasivo para evitar la posibilidad de que se instale en el mundo una dictadura imperialista que pueda llevar al mundo hacia una conflagración generalizada, como dijo Einstein «La cuarta guerra mundial se hará con palos y piedras» , el poderío nuclear actual si se utiliza en una tercera guerra sumirá al mundo a un estado de calamidad y atraso inconcebible.

Se avizoran tiempos difíciles motivado al agotamiento de los recursos naturales, a los problemas ambientales derivados del cambio climático y la creciente contaminación, lo cual será muy probablemente la causa de una impresionante crisis económica y alimentaria nunca antes vista que seguramente pondrá en peligro el actual modelo de producción y dominación capitalista lo cual originara la aplicación de soluciones extremas amparadas en el uso indiscriminado del inmenso poder militar que detenta el imperio y sus aliados en haras de mantener la superioridad racial y la supervivencia de sus sociedades y estilo de vida en detrimento del resto de los países, será difícil restaurar o regenerar de forma civilizada y pacifica sus posiciones de superioridad y de poder en peligro de perderse.

Esto significa que la futura supervivencia de la civilización burguesa estará asociada con el ascenso de formas de barbarie nunca antes vista con el fin de mantener los privilegios y la existencia misma de la clase poderosa del mundo, significa esto muy posibles guerras globales y abiertas de exterminio étnico en todos aquellos lugares donde existan recursos que ellos necesiten, significa la destrucción del ordenamiento jurídico internacional que rige la convivencia entre las naciones y no habrá poder en el mundo, ni consideración humanista, religiosa o moral, que impida al imperio el uso sin limites de las armas para alcanzar estos objetivos, aunque eso implique arrasar con todos los países que se opongan y ya lo han demostrado con Irak y Afganistán.

Expertos internacionales preveen para el 2030-2050 inmensas olas de refugiados desde los países pobres hacia los países del primer mundo por efecto del hambre, la falta de agua y de condiciones mínimas para la subsistencia y por la agudización de las catástrofes climáticas derivadas del actual desequilibrio de los procesos y ciclos atmosféricos y oceánicos, informes recientes de la Agencia Nacional de Seguridad y la CIA ratifican estas espeluznantes predicciones. La tierra esta en punto critico para sostener el actual ritmo de expansión poblacional, los recursos naturales y la producción de alimentos están en un peligroso decrecimiento en relación al volumen de población total, se espera en mediano plazo un vertiginoso incremento en el precio de los alimentos y ya algunos países están comenzando a implementar cierto nivel de restricción a sus exportaciones de alimentos hacia otros mercados para cumplir con su demanda interna y aumentar sus stocks por los tiempos que se avecinan.

Frente a esta previsible catástrofe, ya el imperio esta planificando medidas de acción bajo el extremista criterio de la seguridad nacional y este es el peligro más grande que enfrenta la humanidad actualmente, los poderosos factores que controlan el mundo estiman que la tierra solo debería tener entre 2.500 y 3.000 millones de personas para revertir el proceso de agotamiento de los recursos hoy disponibles y están decididos a aplicar estrategias para cumplir con este objetivo, ya sea con guerras de exterminio o con el uso de virus para ocasionar pandemias a nivel global y según algunos analistas se utilizara este ultimo mecanismo para evitar responsabilidades directas, al parecer el brote AH1N1 de hace un par de años atrás fue un experimento en ese sentido.

No parecen vislumbrarse en el horizonte cercano mecanismos creíbles tendientes a evitar la posibilidad cierta de que ocurran estos espeluznantes eventos, tendría que renacer en el imperio y en otros países desarrollados una nueva conciencia, una nueva clase política totalmente opuesta a la actual que rechace los métodos que hoy prevalecen y que comparta con el resto del planeta la solidaridad y el sentimiento humanista por encima del deseo perverso de dominación. Aunque será muy difícil que este renacimiento ocurra, es necesario seguir luchando y levantando sin descanso las banderas de la justicia en todos los rincones del mundo, no debemos sucumbir sin dar batalla lo que está en juego no es poca cosa.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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