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Contra la destrucción del barrio de chabolas

Solidaridad con Calais y con las personas migrantes

Fuentes: Mediapart

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Llamado público de varios intelectuales y militantes de Francia frente a la política anti-migrantes del gobierno Hollande y, en este caso, en contra de su proyecto de destruir el «campamento» de Calais, en el norte de Francia, cerca de la frontera con el Reino Unido.

El poder ha decidido destruir el campamento de la Lande en Calais. Dejar hacer será trágico para las y los migrantes, para Calais y para nuestro mundo.

El campamento no es la «selva» (1) y las personas migrantes no son salvajes. La selva que viene, la verdadera, es más bien el mundo de aquellos y aquellas que desde Hollande a Le Pen pasando por Sarkozy quieren destruir el campamento.

Recordemos que es este mismo poder quien llevó a las y los migrantes a construir un barrio de chabolas en este lugar insalubre tras expulsarles por la fuerza de los campamentos y lugares en el centro de Calais. Recordemos que es este mismo poder quien construyó unos «albergues» para justificar mejor la destrucción hace seis meses de su parte sur. Recordemos que es este mismo poder quien mandó a las fuerzas de seguridad a reprimir la manifestación de solidaridad del 1 de octubre y a destruir los sanitarios. Recordemos que este mismo poder ya ha expulsado en los «vuelos en grupo» a más de 1.500 personas migrantes de Calais en los últimos meses y que persigue a los y las refugiadas en las calles de París. Recordemos que es este mismo poder quien planifica las expulsiones de miles de personas refugiadas afganas en un sórdido trueque con el régimen afgano.

Este campamento nunca ha sido una selva. A pesar de las condiciones y de la presión de la policía, el campamento es el lugar en el que se pueden reunir las personas migrantes, donde se pueden organizar. El lugar en el que pueden converger las personas solidarias y establecerse vínculos. El lugar en el que ya no se les invisibiliza a ellos y ellas. Para existir políticamente. A pesar de las condiciones.

No habrá alternativa al barrio de chabolas ni a otros campamentos o lugares ocupados mientras que a las personas migrantes que quieran ir a Inglaterra se les impida hacerlo y mientras que quienes deseen instalarse en Francia no tengan garantías de poder hacerlo.

De hecho, hay una alternativa que es la del poder. Y con la destrucción del campamento esta alternativa es la selva, la verdadera. Una situación de invisibilidad, de atomización y de precariedad aún mayores, en la que las personas migrantes serán todavía más presa de quienes trafican con personas, de la violencia policial, de las expulsiones y de las personas racistas.

Y es que la selva no es un mundo sin ley. La ley de la selva es la ley del más fuerte. Es la ley del Capital que somete o destruye, que somete y que destruye, que impone su tecnología, sus medios de comunicación, su policía y sus tribunales, su Estado cada vez más monstruoso. Que se impone por medio de su tecnología, de sus medios de comunicación, de su policía y de sus tribunales, de su Estado cada vez más monstruoso. Que quiere convertir su ley en la única ley.

Y esta selva ya gangrena Calais asfixiado por los muros, el alambre de espino, las cámaras, los drones, el racismo, todas estas trabas a su vocación de paso y de intercambios. Gangrena nuestras ciudades y nuestros barrios. Gangrena hasta el menor pueblo de Francia en el que el FN organiza concentraciones. Gangrena la Europa de los muros y del odio.

Gangrena nuestro cerebros que se acostumbran a la indiferencia mientras las personas migrantes siguen muriendo por miles en el mar. Mata en los barrios populares, controla según los rasgos raciales o religiosos, agrede a las personas musulmanas y ya criminaliza a todos aquellos y aquellas que rechazan la sumisión, sindicalistas, activistas de las Zonas A Defender, personas solidarias con los y las migrantes… Nos recuerda que los miembros de » l’Affiche rouge » ejecutados por los nazis eran a la vez judíos, extranjeros Y comunistas. Que eran «el ejército del crimen».

Se nos acaba el tiempo. La destrucción del barrio de chabolas de Calais es la selva que avanza. No convenceremos a este poder. Es el de la selva. Tanto Hollande como Sarkozy y Le Pen quieren ser sus reyes.

Pero podemos alzarnos y poner obstáculos a los avances de la selva. Podemos oponer a la ley del Capital la de nuestra solidaridad.

Se nos acaba el tiempo. Quizá ya es demasiado tarde para impedir la destrucción del campamento. Pero las batallas perdidas siempre son las que no se llevan a cabo. Que al menos se inicie la contraofensiva, por Calais, por las personas migrantes, por nuestro mundo y nuestra humanidad.

Llamamos a todas aquellas personas que puedan hacerlo a acudir a Calais a dar testimonio de su solidaridad con las personas migrantes, a ser testigos de las medios utilizados por las autoridades.

Llamamos a concentrarnos en todos los pueblos, en todas las ciudades, los días 15 y 16 de octubre delante de los ayuntamientos, de las prefecturas, en solidaridad con las personas migrantes y contra la destrucción de Calais. Y a converger en Amiens el 19 de octubre junto a los sindicalistas de Goodyear y junto a todas las víctimas de la represión y de la violencia policial.

De Vintimille a Calais pasando por París y todas las ciudades y pueblos, llamamos a organizarnos junto a las personas migrantes por la libertad y contra la selva que viene.

(1) El conjunto de campamentos de Calais ha sido bautizado en los medios como «la selva» y alberga más de 8000 migrantes actualmente.

Catherine Achin, Asamblea del movimiento en contra del aeropuerto en Notre Dame des Landes del 11 de octubre, Guy Alloucherie, Jean-Claude Amara, Nathalie Astolfi, Ana Azaria, Ludivine Bantigny, Francine Bavay, Amal Bentounsi, Olivier Besancenot, Jacques Bidet, Catherine Boskowitz, Saïd Bouamama, Houria Bouteldja, Manuel Cervera-Marzal, Jacques Chastaing, Compagnie Jolie Môme, François Cusset, Laurence De Cock, Joss Dray, Christian Drouet, Houssam El Hassimi, Annie Ernaux, Jules Falquet, Mireille Fanon-Mendès France, Patrick Farbiaz, Christian Faucomprez, Eric Fassin, Vanessa Fourez, Valentin Fraix, Georges Franco, Isabelle Garo, Franck Gaudichaud, François Gèze, Denis Godard, Dominique Grange, Anahita Grisoni, Catherine Grupper, Nicolas Jaoul, Serge Guichard, Jonathan Joly, Almamy Kanouté, Stathis Kouvélakis, Mathilde Larrère, Noé Le Blanc, Elisabeth Lébovici, Jacques Lecron, Pierre Le Pillouër, Gilles Manceron, Philippe Marlière, Fernanda Marruchelli, Xavier Matthieu, Julien Moison, Nadia Monier, Claire Nancy, Jean-Luc Nancy, Olivier Neveux, Ugo Palheta, Patrick Pierre, Christian Pierrel, Alain Pojolat, Prudence, Nathalie Quintane, Gael Quirante, Juliette Rennes, Juliette Rousseau, Ali Reza, Jean-Marc Rouillan, Michel Simon, Omar Slaouti, Francesca Soleville, Jacques Tardi, Martine Tessard, Eric Tassin, Marlène Tuininga, Béatrice Turpin.

Para firmar este llamamiento: https://www.change.org/p/calais23janvier-gmail-com-solidarit%C3%A9-avec-calais-et-les-migrantes-contre-la-destruction-du-bidonville?recruiter=609608207&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink

Fuente: https://blogs.mediapart.fr/les-invites-de-mediapart/blog/121016/solidarite-avec-calais-et-les-migrantes-contre-la-destruction-du-bidonville

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a los autores, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.