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En recuerdo de un gran periodista chileno

Un día después: Augusto Olivares Becerra

Fuentes: Rebelión

Había nacido el 27 de junio de 1930 y contaba al morir con 43 años. En plena madurez y capacidad de servir a su profesión y a sus ideales, fue Augusto Olivares Becerra un precursor del periodismo revolucionario de izquierda para todos los tiempos. Un dia después, pues nació al igual que Salvador Allende, su […]

Había nacido el 27 de junio de 1930 y contaba al morir con 43 años. En plena madurez y capacidad de servir a su profesión y a sus ideales, fue Augusto Olivares Becerra un precursor del periodismo revolucionario de izquierda para todos los tiempos.

Un dia después, pues nació al igual que Salvador Allende, su amigo y compañero de lucha, en el mes de junio, solo que este último nace un 26 de junio, veintidós años antes. De haber sobrevivido Augusto Olivares a los hechos del 11 de septiembre de 1973, quizás aun hoy contáramos con su presencia, con sus vivencias y recuerdos, pero optó en aquella coyuntura histórica por inmolarse antes que caer en manos de sus encarnizados e inescrupulosos enemigos políticos, convertidos en vándalos fascistas que echaron por tierra lo sueños y la incipiente obra de justicia social de la Unidad Popular con su presidente al frente el compañero Allende.

El próximo año 2013, se cumplirán 40 años del golpe militar del 11 de septiembre en Chile. A la memoria vienen los recuerdos de aquellos valerosos revolucionarios que enfrentaron con las armas de las ideas la brutal agresión. La primera victima y el primer mártir de aquellos acontecimientos que tuvieron como escenario el palacio de La Moneda, fue Augusto Olivares.

Había servido con lealtad al presidente Salvador Allende. Su actividad principal desde 1970, era acompañarle en su campaña y desde mucho antes se convirtió en su asesor político, pero sobre todo en un amigo.

Olivares se había iniciado en los medios de comunicación como locutor de radio , trabajando posteriormente en el periódico La Tercera y fue reportero de Clarín. Consejero nacional del Colegio de Periodistas de Chile y fundador de la revista Punto Final , donde desempeño labores en su consejo de redacción al cual perteneció hasta su muerte. Al momento de su fallecimiento en La Moneda, Olivares se desempeñaba como jefe de prensa en Televisión Nacional de Chile .

El documental Héroes frágiles, de Emilio Pacull, el cual constituye un sentido homenaje a Augusto Olivares, dignifica la vida y la obra del revolucionario que fue. Héroes frágiles como dijera su autor, porque «simplemente están ahí, en La Moneda, con las manos vacías. Enfrentando tanques, tropas, aviones, misiles, y defendiendo la República y sus valores universales. Son héroes democráticos, resistiendo mientras la bandera chilena arde en el mástil del palacio». Es la historia ya escrita e inolvidable de aquellos héroes frágiles por las endebles armas físicas que portaban, pero gigantes en su moral y su talla histórica.

Manuel Cabieses Donoso en su insuperable articulo: » Augusto Olivares: Morir en La Moneda» revela de manera muy coherente y exhaustiva la vida política y humanística de Augusto Olivares. Lleno de detalles y anécdotas releerlo es fuente y necesario referente. De la personalidad de Olivares refiere que fue el hombre que » nunca hizo daño a nadie, amistoso y sentimental, que cultivó amigos en todo el arco político». Es siempre impresionante, aun mas al paso de los años, constatar que uno tras otro, cada hombre y mujer nucleado al presidente Allende, llevaban la ética y el honor como identidad. Después de su muerte, al paso del tiempo, todo lo que Augusto Olivares denunció en sus columnas periodísticas, en sus parlamentos, se fue evidenciando. Su palabra fue siempre sentencia y pronostico.

«Las palabras y los actos tienen coherencia. Cuando uno dice una cosa, va hasta al final de lo que dice»: enseño Olivares desde temprana edad a Emilio Pacull y es que el periodismo entendido mas que como un medio de vida, como una conducta de compromiso social para el bien, fue la brújula de Olivares, y su accionar profesional y político una consecuencia.

En esto tiempos, la valentía y la pulcritud del periodismo necesita de muchos Augusto Olivares. Si cada mujer u hombre enfrascado en los medios, llevan en sus mensajes esa valentía y pulcritud política, será el mejor homenaje y el mejor monumento a quien sirvió a la verdad y a la justicia social de su pueblo: Augusto Olivares, un hombre de Allende.