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Colombia en elecciones: entre las estirpes del pasado y la invención del futuro

Fuentes: Rebelión

Colombia en elecciones: análisis del choque entre las maquinarias del pasado, el vasallaje de las élites y la invención de un futuro progresista.

En el «país de la belleza» los márgenes son difusos: en ellos ocurre de todo y también pueden definirlo todo. No me refiero aquí solamente a los márgenes geográficos, sino, sobre todo, a los temporales, menos examinados.

En los bordes de los plazos, sean de años o de horas, se precisan los derroteros y se toman las decisiones claves. La carreras contra el reloj no son accidentales. Gracias a las urgencias extremas este país, para bien o para mal, es lo que es.

EL ESPEJISMO DE LAS MAQUINARIAS

Ojalá ahora sea así y que la Colombia que no cuenta consiga optimizar los días y vuelva a sumar votos rumbo a la segunda ronda electoral. O que, al menos, se los reste a los dirigentes oportunistas que, en cada contienda electoral, salen en pandilla de los señoríos hacia las tierras del olvido.

En esos momentos, desde las tarimas improvisadas, les llueven besos espurios a los niños esqueléticos y palabras fraudulentas a las comunidades ávidas de simulación y espejismos. Les quedan tres semanas para pelar el cobre.

Y tres semanas, como están las cosas, es tiempo suficiente para que el progresismo supere la falsa sensación de menoscabo, y, por suerte, será demasiado para que la ultraderecha mantenga sus cuentas alegres.

Ojalá sea cierto que la inercia de la infamia está rota, que haya crecido la audiencia (¡ay, Zalamea!) de las personas que piensan y que son más las voces contantes y sonantes de la esperanza.

De lo contrario, lo poco o mucho conseguido durante estos cuatro años de ruptura con la amarga tradición de bandidos al frente del país se irá al traste. El país entero quedará al garete; en otras palabras, volverá la nación a su ineluctable “destinito fatal”, para usar términos de  Andrés Caicedo, el célebre muerto precoz de Cali.

EL MIEDO A LA RENOVACIÓN

Los candidatos del establecimiento no proponen renovación alguna porque nada hay más alejado de su pensamiento. Su obsesión específica es la opuesta: deshacer lo poco que, muy a su pesar, cambió.

Quizás ese es el único asunto en el que dejan ver un viso de verdad. Una autenticidad a medias, donde lo “novedoso” es recuperar los estados de postración social del pasado.

Al fin y al cabo, los aparatosos candidatos de la derecha ni siquiera han sido dos caras de una misma moneda; fueron facciones distintas de la misma faz.

Los nigromantes políticos auguraron que Iván Cepeda, el candidato del progresismo, habría podido ganar en primera vuelta. La sola idea horrorizó a quienes odian al actual Gobierno y no quieren ver ni en pintura lo que se le parezca.

Si bien andan diciendo por ahí que ninguno de los poderes económicos perdió un solo centavo en estos años tan aciagos de Petro, cualquiera supondría que algo debieron dejar de sumar en sus ábacos de la avaricia. Pues supondríamos mal, muy mal.

LOS DATOS PÉTREOS

Los datos duros son pétreos: el sistema financiero colombiano (bancos, aseguradoras, corporaciones y fondos de pensiones), por ejemplo, consolidó utilidades cercanas a los 130 billones de pesos. O sea, la friolera de 36 000 millones de dólares.

Al sector corporativo nacional y trasnacional no pudo irle mejor. Los llamados márgenes de rentabilidad registraron crecimientos extraordinarios en todos los sectores.

El Grupo Argos quintuplicó sus resultados en 2025 y el Grupo Suramericano los triplicó. Grupo Nutresa reportó incrementos superiores al 62% y el Grupo Éxito obtuvo un crecimiento interanual cercano al 1000% en sus utilidades.

Las multinacionales mineras, en el período 2024-2025, redujeron sus ganancias, pero mantuvieron balances enteramente positivos y sin pérdidas en ningún sector. Paralelamente, firmas del oro, como Mineros S.A. tuvieron una utilidad neta de 145 millones de dólares, un récord reflejado en un crecimiento del 68% en 2025.

Lo que ocurre y acontece en realidad es que las estirpes condenadas a subyugar y enriquecerse deben seguir reinando desde las alturas y por los siglos de los siglos. Les fastidia que no se las endiose como ellas creen que merecen por derecho propio.

Así las alturas no sean sino las encumbradas nubes donde operan… O las de Bogotá, tal cual lo estipuló la espléndida Real Cédula de 1739, suscrita por el poco cuerdo Felipe V, «el Animoso», poco antes de sumirse en su patológico desánimo.

EL VASALLAJE AL NORTE

El servilismo de la élite criolla no se agota en las fronteras patrias ni en el centralismo andino. Los candidatos del establecimiento ofician como dóciles vasallos frente a los designios de Estados Unidos.

Ante Washington, son idénticos a la vecina Delcy Rodríguez, despojados del ‘Eloína’ y de las gafas. Paloma tampoco es ‘heroína’ y el Tigre es tigrillo. Contentos, avanzan de rodillas por la ruta pedregosa de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional del imperio (NSS 2025).

Bajo el resucitado espanto del «Corolario Trump» de la Doctrina Monroe, Estados Unidos redefine a nuestro hemisferio: desviste la farsa del conjunto de aliados y deja a plena vista un patio trasero de contención frente a otras potencias extranjeras.

Los candidatos del expresidente Álvaro Uribe, a cambio del respaldo político estadounidense —o ni siquiera de tanto: solo por un guiño de Trump—, están dispuestos a acatar lo que les impongan y a entregar el control de lo que sea: nuestros minerales críticos, puertos e infraestructura estratégica.

Para ellos, gobernar es administrar una colonia obediente que acepta condicionar su economía y militarizar sus políticas migratorias al dictado extranjero. Un modelo donde la soberanía nacional es apenas otra mercancía lista para la subasta en el mercado del intervencionismo.

LOS VERDADEROS DUEÑOS DEL CIRCO

Lo cierto y tangible es que estuvo aceitada y a toda marcha la gigantesca estructura de oligarcas nacionales, gamonales regionales, caciques locales, traquetos y demás especímenes del montón criminal. Estos son los gajes del oficio: infaltables y consabidos.

El problema inmenso fue la superestructura mafiosa que movió los hilos detrás del bestiario tropical. No son los payasos, que hacen monerías en las palestras públicas, sino los que se visten como tales y no son payasos —recordando al insigne Álvaro Cepeda Zamudio, otro muerto casi precoz de Barranquilla—.

El expresidente Álvaro Uribe y el combo paramilitar se visten de payasos y exigen, a punta de lemas o bala, el voto por no sé quién. Los banqueros se visten de payasos y llaman a votar por el que diga Uribe. Los ricos de los ricos arman fiestas con payasos de circo pobre para que los pobres voten contra ellos mismos: ahí yace la verdadera payasada, que ahora vuelve y juega.

EL VICIO DEL PODER Y NUESTRO PORVENIR

Gane quien gane a finales de junio de 2026, ellos volverán a olvidar sobre la arena circense, por un tiempo, las pelotas rojas de sus narices de payasos y las reemplazarán con sus cuellos blancos de ladrones.

Resurgirá entonces la misma jauría. Aquella que domina a los entes de control y desborda los límites de los poderes públicos cada vez que puede, es decir, cada vez que quiere.

Es la misma fuerza despreciable que, tras siglos carcomiendo la institucionalidad tomada y una democracia sin resuello, hace rato que tiene amarradas las vacas del corral patrio.

O eso creen ellos. O de eso los convencen los medios que pregonan lo que ellos mismos disponen prescribir. No es un círculo vicioso. Apenas es el vicio de los círculos del poder en Colombia.

Aquellos, que no necesitan que sus monigotes ganen para seguir haciendo lo que hacen y siendo lo que son, harán siempre de las suyas y nunca dejarán de ser ruines.

Para los colombianos, en cambio, es decisivo saber, así sea de vez en cuando, qué hacen y de qué manera llevan a cabo el saqueo y consumen nuestro porvenir como droga mortífera.

En esa elemental diferencia radica que tengamos o no una idea de qué invención ocupamos y cuál país nos habita.

FUENTES DOCUMENTALES

Sistema financiero colombiano ganó $ 129 billones en 2025. El Tiempo. 29 de mayo de 2026. En: https://www.eltiempo.com/economia/sector-financiero/sistema-financiero-colombiano-gano-129-billones-en-2025-mejoro-la-colocacion-de-credito-y-bajo-la-morosidad-3534152

Sistema financiero colombiano en cifras – diciembre 2025. Superintendencia Financiera de Colombia. En: https://www.superfinanciera.gov.co/publicaciones/10116024/sistema-financiero-colombiano-en-cifras-diciembre-2025/

Informe acerca de las 1000 empresas más grandes del país – 2025. Superintendencia de Sociedades. En: https://www.supersociedades.gov.co/web/asuntos-economicos-societarios/sector-real-de-la-economia/-/asset_publisher/dbnl/content/informe-1000-empresas-m%C3%A1s-grandes-a%C3%B1o-2024

Reporte financiero. Celso Crespo. 17 de agosto de 2025. En: https://www.instagram.com/reel/DNerS-aseoA/

– Caicedo, A. (2001). Angelitos empantanados o historias para jovencitos. Norma S A Editorial

– Cepeda Zamudio, A. (1980). Todos estábamos a la espera. Plaza & Janés, Bogotá.

Juan Alberto Sánchez Marín. Periodista y analista político colombiano. Director de dxmedio.com 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.