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Trabajadores de holding CCU, propiedad de Grupo Luksic, protestan contra despidos y recorte de derechos

Fuentes: Rebelión

De acuerdo a la revista Forbes, la fortuna de la multicorporación en el 2026 ocupó el lugar 35 del mundo, totalizando un patrimonio equivalente a 52.600 millones de dólares.

Una histórica protesta pacífica contra el recorte de derechos conquistados realizaron los dirigentes sindicales agrupados en la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de CCU (FNT-CCU), este 20 de agosto, en el frontis del edificio corporativo del holding de bebidas y bebestibles, ubicado en la comuna de Providencia de Santiago.

La movilización estalló por lo que las organizaciones laborales denominaron ‘el bencinazo’. El pasado 10 de agosto, los empleados de los departamentos de venta de todo el país de la empresa, sufrieron la reducción sorpresiva del pago de la asignación de kilometraje, en algunos casos de hasta un 50%. Los vendedores usan sus propios vehículos para trabajar y el monto cancelado por la empresa está destinado al combustible y la mantención de los coches. De hecho, ya entonces, los funcionarios expresaron su descontento, marcando la tarjeta de ingreso, pero no asistiendo a la reunión matinal de la compañía.

El Presidente de la Federación Nacional de las y los Trabajadores de la CCU, Rodrigo Oyarzún, entre cánticos, carteles y lienzos desplegados ante el frontis de la matriz del negocio, señaló que la movilización «es resultado de la incapacidad de la gerencia de manejar ‘el bencinazo’, que nosotros avizorábamos iba a escalar a un conflicto mayor. El tema en particular, sólo fue la gota que colmó el vaso en un proceso de acumulación de descontento en la fuerza de ventas que tiene que ver con la sobrecarga laboral, los despidos sucesivos y la próxima fusión del área comercial de las empresas Pisquera de Chile y Viña San Pedro que significa la destrucción de un 50% de los puestos de trabajo de ambas», sostuvo el dirigente y añadió que «estamos por un corte a los recortes y porque, de una vez, nos sentemos a conversar con la empresa».

– El ecosistema para el mundo del trabajo, conforme a las reformas y proyectos de ley en curso, no es muy alentador…

«El contexto nacional, precisamente, está marcado por los proyectos de ley del Gobierno central cuya objetivo es conculcar los pocos derechos de los trabajadores que hemos conquistado durante lo que llevamos de democracia. Observamos que, de manera descarada, la crisis actual está siendo descargada sobre la clase obrera. Y, por supuesto, CCU para mantener sus utilidades está transfiriendo el costo de la mantención de los medios de trabajo de los empleados, como es el caso de la rebaja en el pago del combustible para los vehículos propios que usan los vendedores en su labor.
El Gobierno está imponiendo las condiciones de la lucha de clases, y lo que ocurre con nosotros es una de sus tantas expresiones.»

– ¿Y los despidos?

«Como es propio del régimen capitalista, la tecnología desplaza trabajo humano, sin resguardos sociales para los trabajadores. Jamás nos opondremos al avance y aplicación de nuevos modelos tecnológicos en el trabajo, pero tenemos la convicción de que las nuevas tecnologías deben estar al servicio de la humanidad y no del lucro del gran capital. Hoy vemos que los procesos de automatización y de Inteligencia Artificial son usados para enriquecer a los que más tienen y empobrecer a los que tienen muy poco.»

Por su parte, el director nacional de la Federación sindical de la CCU, Ricardo Camus, precisó que «estos últimos años los despidos masivos de vendedores han redundado en una sobrecarga laboral para los que quedan. Y se debe a una reestructuración de la empresa y su implementación de plataformas digitales en el sector comercial.»

– ¿Qué pasa con los vendedores que permanecen en la compañía?

«Se han multiplicado los problemas de salud mental y física laborales. Estos asuntos los hemos tratado con la empresa, pero sin éxito.»

Asimismo, el dirigente nacional de la FNT-CCU, Rafael Rivera, explicó que «protestamos porque, lamentablemente, los diálogos con la compañía sólo han servido para diluir nuestro accionar. Para el caso del ‘bencinazo’, la patronal ha adoptado una conducta dictatorial y arbitraria. Toda vez que, cuando se afectan temas de dinero, las diferencias deben ser consensuadas por ambas partes, según la ley», y añadió que «respecto de las aplicaciones impuestas por la empresa, los vendedores se sienten amenazados por el despido y la sobrecarga de trabajo. De hecho, hoy debemos vender el doble de la cartera de productos, pero apenas nos aumentaron un 2,3%».

Igualmente, el director nacional del organismo multisindical, Rodolfo Almonacid, precisó que la manifestación «la hacemos por las medidas unilaterales implantadas por la compañía en la sección comercial. Naturalmente, también estamos aquí los dirigentes del área industrial, porque somos un solo cuerpo solidario a la hora de luchar».

CCU es propiedad del archimillonario Grupo Luksic, el conglomerado capitalista más poderoso de Chile. De acuerdo a la revista Forbes, la fortuna de la multicorporación en el 2026 ocupó el lugar 35 del mundo, totalizando un patrimonio equivalente a 52.600 millones de dólares.