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Entrevista con Javiera Campos Meneses, vocera secundaria

«A desarrollar rebeldías»

Fuentes: Rebelión

«Se lo estamos cuestionando todo a fondo. Cuando seamos trabajadores también se los vamos a cuestionar. Porque nos interesa la política, pero sin la clase política dominante»… Javiera Campos Meneses, es estudiante secundaria, vocera de ACEUS (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Universitarios y Secundarios) y llama «a desarrollar rebeldías porque este sistema apesta». Defiende sus ideas […]

«Se lo estamos cuestionando todo a fondo. Cuando seamos trabajadores también se los vamos a cuestionar. Porque nos interesa la política, pero sin la clase política dominante»…

Javiera Campos Meneses, es estudiante secundaria, vocera de ACEUS (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Universitarios y Secundarios) y llama «a desarrollar rebeldías porque este sistema apesta». Defiende sus ideas con verdadera pasión. Sorprende su capacidad de hablar fuerte y claro porque en otro contexto es dulce y empática. También es irónica e inteligente y cuando cree que la están ignorando dice cosas como: «¡Claro, si yo hablo en chino mandarín!». No muestra ningún temor de plantársele delante a cualquier macho adulto dirigente de algún partido, que pretenda usar la lucha estudiantil para sus propios dividendos, y subrayarle: «¡Ey, yo soy la vocera, acá!»…

Así se muestra Javiera, una joven de 17 años que está en cuarto medio de un colegio particular. Es una de las pocas jóvenes que no llama «tía» o «tío» a medio mundo adulto (con esa manía familista que surgió en Chile después del golpe de estado). Nos trata por nuestros nombres colocando así la horizontalidad que exige en las relaciones. Le molestó sobre manera quedar en un reportaje del diario masivo y derechista «La Segunda» como la novia de… Y es que Javiera, con o sin novio, es ella por ella misma. Todo en su actitud lo demuestra, especialmente cuando responde enojada a cualquier sugerencia o chiste machista.

¿Crees que la opresión sexual es otra más de las opresiones existentes?

Sí. A los jóvenes se nos oprime sexualmente desde el mundo adulto que quiere decidir por nosotros y nos niega hasta los espacios para el goce sexual. A las mujeres también se nos oprime de una manera grosera. Basta ver la publicidad: se nos usa por un lado para vender lo que sea y por otro se nos sataniza, terminamos siendo las culpables de todo, siempre. Y cuando se trata de temas supuestamente más serios, se nos coloca en segundo plano. A mí en un reportaje de «La Segunda» me dejaron como «la polola de un vocero»…Mira, yo creo que las mujeres hoy tenemos muy claro que vivimos numerosas formas de opresión patriarcal.

¿Qué piensas del discurso de género de los gobiernos de la Concertación?

Me da vergüenza que utilicen mi género para justificar a una presidenta que permite reprimir a todo aquel que se manifieste. A las calles salimos mujeres también. En el movimiento estudiantil, vamos de igual a igual con los hombres. Pero cuando se trata de la represión, con nosotras el abuso de los pacos es machista: manoseos, doble castigo por ser mujeres y andar metidas en política, porque el machismo y el patriarcado no nos quiere voceras, revolucionarias, ni libres, entonces nos tratan peor. ¿Y eso lo justifican con el género de la presidenta? ¡Es una vergüenza! Creo que Michelle Bachelet no se debe escudar en ser mujer. Nosotras no somos frágiles, débiles o tontas. Nosotras, cada una, somos responsables de las opciones que tomamos y ella tomó esa, permitir y legitimar la represión y la criminalización de quienes no están de acuerdo con las políticas de su coalición. Por otra parte, me molesta que las feministas institucionales que hablan contra el femicidio, no digan nada contra los abusos policiales a estudiantes y mapuche.

¿Qué piensas del fenómeno del Femicidio y la Violencia contra las Mujeres?

Creo que esta sociedad permite el asesinato de las mujeres por ser mujeres y que nosotras somos criadas para ser dóciles y aguantar, y que cuando nos rebelamos -y bien hecho que lo hagamos- muchas veces sufrimos el femicidio. Pasa lo mismo que con el manejo de la información con nosotras, nos ponen a competir por quién tiene más pechugas y la otra imagen de nosotras en la TV son mujeres políticas hablando tonteras, eso también es como matarnos, los medios nos anulan. Creo que a las mujeres se nos cosifica igual que a los jóvenes. O sea, se nos trata como objetos, como si estuviéramos en el mundo para cumplir con las expectativas de otros. En el caso de las mujeres, las de los hombres y en el caso de los jóvenes, las de los adultos.

«ME INTERESA LA POLÍTICA, SIN LA CLASE POLÍTICA»

En una de las tantas marchas Javiera declaró: «somos hijas e hijos de trabajadores y queremos llevar adelante una lucha social, más que una lucha gremial. Porque la Derecha ha querido imponer una lucha parcial, y no es así, las temporeras, los obreros, las pobladoras, los estudiantes, todos tienen que ver con esta lucha porque ya entendimos que este sistema está en crisis y hay que cambiarlo de raíz».

¿Hablas entonces de una radicalidad que no hubo en el Movimiento 2006?

Sí. La nuestra hoy es una lucha cualitativa, tiene que ver con derrocar a un sistema total, político, económico, social. No queremos rostros ni caudillismo en el Movimiento actual.

Nuestras reivindicaciones no sólo son en el plano educacional. Queremos unirnos a otros sectores sociales. Los estudiantes que no quieren eso son de derecha. En los cordones territoriales estrechamos lazos con pobladores, dueñas de casa, etc.

¿Qué otros temas trabajan en los cordones además de la Educación?

En los cordones hemos trabajado temas como las alzas en los servicios y la alimentación, porque todo nos importa. Para estudiar necesitamos que nuestros padres puedan mantenernos y cada vez es más difícil para ellos sostener los hogares… el cordón Peñalolén por ejemplo, ha impulsado asambleas con pobladores y estudiantes. Estamos evaluando acciones concretas como ir a comprar organizados a la Vega donde es más barato… no es puro hablar, es también accionar y construir el cotidiano de una manera distinta aunque todo el sistema quiera otra cosa de nosotros.

¿Qué crees que quiere el sistema de ustedes?

Consumo, individualismo, perpetuarse a través de nosotros, que los pobres sigan sirviendo a los ricos, que no nos preocupemos de lo que les pasa al pueblo mapuche y al pueblo chileno. Que vayamos al mall, que obtengamos sólo la información que a ellos les conviene, que cada vez nos idioticemos más… Todo el sistema está hecho para eso…

¿Por eso la lucha de ustedes «contra el sistema»?

Sí, por eso nuestras demandas son transversales. Qué me importa que nos regalen más computadores como anunció Bachelet el 21 de mayo. Muchos jóvenes que incluso no son de los más pobres, sino de la llamada «clase media», tampoco saben si van a poder seguir estudiando, por más que les regalen un computador, eso no cambia la realidad de que la educación es una mercancía y que a los pobres los quieren seguir teniendo como mano de obra barata. ¿Y qué con los estudiantes mapuche, si tienen computadores van a ser menos perseguidos? Esos anuncios son pan y circo, y ni se avergüenzan de discursos tan demagógicos. Creen que somos unos tontos que se tragan lo que sea. Nosotros entendemos que si la Educación está en crisis, es por culpa de un Sistema que mercantiliza nuestros derechos básicos; salud, educación, vivienda. No es sólo un par de leyes, es el Neoliberalismo que permite la cosificación de los sujetos.

¿Y si derogaran la LGE, Ley General de Educación?

No la van a derogar, a lo mejor la van a volver a maquillar, pero van a seguir con lo mismo porque les conviene una educación mediocre, que nos haga unos tontos incapaces de cuestionar el sistema. Y si derogaran la LGE, de poco servirá, porque quienes participen en el proceso de creación de una nueva ley, van a ser los mismos de siempre: los poderosos, los ricos, los que oprimen día a día a las mayorías. Lo que es nosotros, se lo estamos cuestionando todo, y a fondo. Y cuando seamos trabajadores también se los vamos a cuestionar. Yo voy a seguir cuestionándoselos porque me interesa la política, pero sin la clase política dominante.

QUÉ ES SER DE IZQUIERDA

Como sus compañeros y compañeras coloca a raya también a los partidos políticos de izquierda: «No trabajamos con ningún partido político, tampoco con los de izquierda porque no queremos manipulaciones de nadie».

Actualmente mucha gente radical niega la definición «de izquierda». ¿Tú que dices a eso?

Yo soy de izquierda, jamás lo negaría. Soy parte de las mayorías explotadas y si eso no es ser de izquierda… ¡Rayos!… ¿Entonces qué lo es? No estoy sola en esta postura, muchos de nosotros creemos en las ideas revolucionarias.

¿Hay anarquistas entre los estudiantes movilizados?

Sí, pero cuando nos reunimos no hablamos de nuestras diferencias, no queremos una suerte de Guerra Civil Española, que triunfe la dictadura gracias a que nos pongamos a pelear entre nosotros. Hoy, importa organizarnos como estudiantes, como pueblo. No cómo si va a existir estado o no, primero debemos articularnos.

¿Cuál es la diferencia de ACEUS con CNEP, Coordinadora Nacional de Estudiantes Populares?

No hemos hecho un análisis a nivel de asamblea sobre nuestras diferencias con CNEP. Los identificamos como nuestros compañeros y compañeras a pesar de no estar en la misma instancia. Mi apreciación personal es que miramos diferente el tema de las vanguardias. Esto de reconocer o no una vanguardia.

¿Tú crees en las vanguardias?

No, no creo en las vanguardias. Creo que podemos tener y trazar líneas de acción, pero no creo en el discurso de la vanguardia y por eso no creo en los partidos políticos. No quiero sus verticalismos. La política que quiero se hace entre todos. Son las bases las que tienen que llevarla. Creo en construir poder desde las bases: construcción de poder popular.

«NO TRAICIONO MI HISTORIA»

En 2006, la prensa masiva colocó énfasis en dejar a voceros y voceras como «rostros» de farándula. En 2008, ante una postura, a todas luces más dura de los nuevos movilizados, busca qué reprocharles, y sale con un discurso que dice algo así como que son hijos e hijas de una generación derrotada políticamente que supuestamente querría realizarse a través de ellos…

¿Qué dices de esas insinuaciones que han hecho periodistas de TV y otros medios masivos, desde lo del jarrazo?

Que esta es mi lucha, y que a mucha honra soy parte de una familia inteligente y crítica que me enseñó que si hay alguien que sufre, ese dolor también es nuestro. Creo firmemente, y no es que repita como papagayo, que es un deber moral hacerse cargo de los problemas de las grandes mayorías explotadas. Veo la realidad y la interpreto como injusta. No pienso idéntico a mis padres, no todo lo comparto, pero sí lo fundamental, la necesidad de cambiar este mundo porque apesta.

Vas a un colegio privado. ¿Eso no te ha hecho arribista?

No podría ser arribista. Soy nieta de obreros y trabajadores. Mis abuelos pasaron hambre. Mi madre y mi padre se han esforzado mucho para que mi hermano y yo vayamos al colegio y tengamos lo mínimo que necesitamos. Soy hija de gente trabajadora explotada. Mi mamá es profesora de Historia y mi papá es mecánico, un hombre que no pudo estudiar lo que quería, no por falta de talento, sino por falta de plata. Yo soy parte, por un asunto de historia, de la pobreza y no me interesa negarlo.

Javiera, claramente, no es una joven «manipulable», y a juzgar por su convicción quien se atreva a tratar de hacerlo, va perdido.

Luego de una marcha masiva en junio, cuando organizadores del acto central intentaron acallar el discurso de Rodrigo Soto de la Universidad de Valparaíso, también vocero de ACEUS, muy enojada declaró: «Es patético que nos corten el discurso porque nos referimos críticamente a la CUT -Central Unitaria de Trabajadores-«. Y también dijo: «En mi personal opinión en la CUT, con el elemento de los partidos políticos interviniendo, se pierde el objetivo, ya no responde a los trabajadores, sino a cúpulas partidistas».

No tiene pelos en la lengua esta joven vocera, ni miedo a decir verdades en las que cree porque su objetivo, señala al final de nuestra conversación, más que cualquier otro, es «desarrollar y organizar la rebeldía de los y las explotadas del mundo».

Victoria Aldunate Morales (Memoria Feminista, feministas autónomas)