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A parar la privatización de la Corporación del Cobre

Fuentes: Rebelión

Acaba de ser nombrado en la presidencia de Codelco  Diego Hernández Cabrera, es evidente que con la llegada de este Ejecutivo al más alto cargo de la empresa estatal de cobre, marca el inicio de su privatización. Pasa de ser el principal Ejecutivo de la empresa privada más grande y principal competidor de Codelco a […]

Acaba de ser nombrado en la presidencia de Codelco  Diego Hernández Cabrera, es evidente que con la llegada de este Ejecutivo al más alto cargo de la empresa estatal de cobre, marca el inicio de su privatización. Pasa de ser el principal Ejecutivo de la empresa privada más grande y principal competidor de Codelco a controlar la empresa estatal y en un par de años volverá a la empresa privada, pero con toda la información reservada de la empresa estatal, información que será muy útil para los empresarios privados del cobre.
 
Basta ver la alegría y los aplausos de los empresarios privados de la minería a raíz de la llegada de este personaje a Codelco para saber como viene la mano: «Que quiere que le diga, más que bien. Es un gran hombre para Codelco» Francisco Costabal, Presidente del Consejo Minero; «Es un nombre espectacular. Lo mejor que hay en Chile para asumir un cargo de este tipo» Evelyn Matthei.
 
Según los «especialistas»  la designación de este personaje valida a los ojos externos, el nuevo gobierno corporativo de Codelco. En la creación del nuevo gobierno corporativo es donde mejor se ve la mano del cogobierno de la Concertación y la Alianza por Chile, dado que esto se aprobó en los últimos meses del gobierno de Michelle Bachelet (a fines del año 2009), dotándolo de mayor autonomía y facultades, de hecho las atribuciones del nuevo directorio fue un gol de media cancha para lograr la privatización de Codelco, que tanto persiguen los neoliberales.
 
Según los «especialistas» Diego Hernández llega a Codelco gracias a que ahora la empresa tiene un gobierno corporativo más moderno. La designación de este ejecutivo fue unánime, esto significa que todos los representantes de la Concertación y el gobierno votaron por él. 
 
Con la llegada de Hernández los analistas dicen que empieza el proceso de «transformaciones» y «modernizaciones» que requiere la empresa estatal. Según ellos Codelco debe ser una compañía más competitiva y eficiente, en lo concreto esto significa recortar los salarios de los trabajadores y externalizar aun más ciertas faenas.
 
Diego Hernández es un reconocido enemigo de los trabajadores.
 
Diego Hernández fue uno de los principales opositores de que los trabajadores subcontratistas fueran contratados por la empresa de acuerdo a un mandato de la dirección del Trabajo, que en su momento también fue rechazado por los ejecutivos de Codelco.

Cuando era uno de los principales ejecutivos de Escondida en el año 2006 y frente a una huelga de los trabajadores de planta de esta mina, tuvo una actitud déspota contra los trabajadores, llegando incluso a paralizar la mina, chantajeando a los trabajadores y obligándolos a negociar bajo sus condiciones.
 
También este  ejecutivo «estrella» de los privados ha sido el que más se ha opuesto a la implementación de un royalty a las grandes transnacionales mineras, que hoy siguen saqueando la principal riqueza de nuestro país.
 
Los trabajadores mineros no tendrán más opción que movilizarse.
 
Si los trabajadores del cobre no empiezan a preparar ahora las movilizaciones para frenar este plan de privatización que ya está en marcha, mañana será demasiado tarde para intentar oponerse a los planes privatizadores de los neoliberales de la Concertación y la Alianza por Chile.