Recomiendo:
0

Asesinatos, amenazas y despojo de tierras en la Costa Caribe

Fuentes: Semanario Voz

En el municipio de San José de Ure, departamento de Córdoba, fue asesinado el líder agrario Manuel Osuna Tapias, reconocido por su activismo en defensa de la pequeña propiedad rural contra los atropellos de terratenientes y gamonales ligados al poder y la corruptela de la zona. Las primeras versiones conocidas en la cabecera municipal indican […]

En el municipio de San José de Ure, departamento de Córdoba, fue asesinado el líder agrario Manuel Osuna Tapias, reconocido por su activismo en defensa de la pequeña propiedad rural contra los atropellos de terratenientes y gamonales ligados al poder y la corruptela de la zona.

Las primeras versiones conocidas en la cabecera municipal indican que el ataque contra Osuna Tapias fue cometido por unos tres sujetos en una vereda despoblada y que la víctima fue decapitada.

Otro asesinato que conmueve a la Región Caribe de Colombia tuvo como escenario el departamento del Cesar, donde la joven activista de su comunidad, Tatiana Paola Posso, fue ultimada a tiros por sicarios que se movilizaban en motocicleta.

En la zona rural de Bolívar, corregimiento de El Salado, la joven Shirley Velasco, recibió un mensaje en el que la amenazan de muerte si no abandona su activismo social que le ha representado gran estimación comunitaria. Shirley tiene un trabajo destacado en la educación y la organización de la mujer campesina.

Debe recordarse que El Salado es corregimiento de El Carmen de Bolívar, allí ocurrió en 2000, la más atroz masacre que recuerde Colombia, con el saldo de 80 muertos, asesinados por las llamadas AUC, bajo el mando de Mancuso y con la complicidad y la logística del Batallón de Infantería de Corozal, Sucre.

Las nuevas amenazas en El Salado, despertaron de inmediato una voz de alerta en todo el norte de Bolívar, una región martirizada por la violencia paramilitar, la pobreza, el despojo de las mejores tierras, la ausencia del Estado en Salud, vías y fomento agrícola.

Los asesinatos en esta región de Colombia indican que se ha puesto en marcha una nueva etapa del gran despojo de tierras fértiles liderado por el uribismo entre los años 2000 y 2008, en la más absoluta impunidad y ahora con el paramilitarismo reforzado del gobierno ultraderechista de Iván Duque.

En apenas cuatro municipios del departamento de Bolívar este es el porcentaje de tierras fértiles abandonadas por el ataque criminal del paramilitarismo: El Carmen de Bolívar 47.7% San Jacinto 46.3%, Cantagallo 34% y San Pablo 31.9%.

Campesinos y sus organizaciones de la Región Caribe, se declaran en pie de lucha frente a la racha paramilitar, para la defensa de la vida, la integridad de la familia y los Derechos Humanos y señalan al gobierno de Duque de ser un enemigo del Acuerdo de Paz que con su orientación de una reforma agraria, es el camino hacia una sociedad más justa.

Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article24534

0