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El cajón está repleto de resoluciones de la ONU

Fuentes: Rebelión

Las noticias: «Histórica resolución: la ONU exige el fin de los asentamientos israelíes en Palestina / El Consejo de Seguridad de la ONU exige a Israel el fin de los asentamientos / Israel no acatará resolución de la ONU sobre Palestina / Israel sigue robando terrenos palestinos pese a resoluciones / Abbas valora como «un […]

Las noticias: «Histórica resolución: la ONU exige el fin de los asentamientos israelíes en Palestina / El Consejo de Seguridad de la ONU exige a Israel el fin de los asentamientos / Israel no acatará resolución de la ONU sobre Palestina / Israel sigue robando terrenos palestinos pese a resoluciones / Abbas valora como «un gran golpe» a Israel la resolución del Consejo de Seguridad».

Una resolución calificada de histórica, pone en evidencia la errónea diplomacia palestina, árabe e internacional que durante 20 años ha ido entrando y saliendo de callejones sin salida. Tanto tiempo perdido para volver al mismo punto de partida, con el agravante que este punto ya no es el que era. Hoy la cuestión es totalmente diferente con un plan trazado con una intencionalidad clara de anexionar Cisjordania y expulsar a sus habitantes palestinos (el Keneset prepara una ley de legalizar todos los asentamientos), siguiendo la misma estrategia que el sionismo utiliza desde que puso sus garras sobre Palestina.

Cisjordania ocupada es un queso gruyere que deja a la población palestina rodeada de asentamientos, que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU con el número 2334, aprobada ayer 23 de diciembre 2016, con los votos a favor de los 14 miembros y la abstención de EEUU, declara que son ilegales e insta al ocupante a cesar las actividades colonialistas. Además la resolución califica los asentamientos de obstáculo para la solución de dos Estados.

Efectivamente así es, y no solo es un obstáculo para la solución de dos Estados, sino también es una amenaza permanente para la paz regional y mundial. Dicho de otro modo, ningún país puede invadir a otro país y declarar los territorios invadidos suyos, porque esto va contra las leyes naturales e internacionales, que desde la primera resolución después de la invasión de 1967 y posterior ocupación por parte del Estado sionista a Cisjordania, Gaza y otros territorios árabes, una resolución que fue durante décadas la base de las negociaciones, me refiero a la 242, aprobada el 22 de noviembre 1967, que en su primera exposición dice: «Expresando su constante preocupación por la grave situación en el Oriente Medio. Insistiendo en la inadmisibilidad de la adquisición de territorios por medio de la guerra y en la necesidad de trabajar por una paz justa y duradera, en la que todos los Estados de la zona puedan vivir con seguridad. Insistiendo además en que todos los Estados Miembros, al aceptar la Carta de las Naciones Unidas, han contraído el compromiso de actuar de conformidad con el artículo 2 de la Carta». Entonces se abrió un melón que hoy es una pasa manoseada, sin que nadie le preste atención, siendo ésta el meollo de la cuestión, que fue traída y llevada las mil y una veces a: CS de ONU , mesas de negociaciones, conversaciones de paz, acuerdos de Camp David , acuerdos de Oslo … etc.

La resolución 2334, viene a ser el tiro de gracia en la cabeza de la fracasada diplomacia palestina, árabe e internacional, aunque algunos quieren pintarla de éxito diplomático, como resultado in extremis para una situación insostenible. Nos lamentamos que se perdieron dos décadas de ir detrás del fantasma de las mal llamadas «Conversaciones de paz», por ceguera de unos políticos palestinos que solo veían la punta de sus narices, mientras voces venían de todas partes les decían: «¡FANTASMA!»… ¡no dejéis engañar!, pero ellos erre que erre detrás del manto blanco con ojos de seductor. Coincidencia o destino, ese manto blanco cubría las mesas de la primera conferencia de paz que se celebró en 1991 en Madrid … ¡Augurio!

El proceso que tuvo esta resolución no deja a nadie indiferente, salvo los medios informativos europeos que están ocupados con el interminable asunto del «yihadismo». La resolución fue presentada por un Estado árabe «República árabe de Egipto», consensuada con todos los miembros del CS , incluso por EEUU , por la que la administración Obama quiso dejar claro que su advertencia durante muchos años al gobierno sionista , de que los asentamientos son ilegales y son obstáculo para la paz, iban en serio. EEUU aceptó la resolución en los términos que se presentó, con la promesa de no utilizar su «derecho» al veto. Bien, pero había que contar con el tercero en discordia, el ausente- presente, Donald Trump , el presidente electo de EEUU , que en pocas semanas tomará las riendas del país más influyente en la diplomacia internacional (al menos hasta ahora). Unas horas antes de que Egipto presentara el proyecto de la resolución al CS , el golpista de Egipto el «Sisi» recibe una llamada del futuro inquilino de Casa Blanca con amenazas, entonces el golpista se cambia de calzoncillos después de la llamada y da marcha atrás en presentar el proyecto de la resolución, resolución que al final fue aprobada después de presentarla cuatro países: Nueva Zelanda, Malasia, Venezuela y Senegal , decisión tomada por los cuatro después de decir a Egipto el jueves (22/12/2016) por la noche, que si El Cairo no aclaraba su posición, entonces ellos la presentarían en los mismos términos y así fue. Las vergonzosas declaraciones del representante en ONU de Egipto después de la aprobación de la misma, dejaban bien claro, que las justificaciones son más vergonzosas si cabe, que la misma decisión de retirar el proyecto de resolución.

El sionista por excelencia y con los botones de la maquinaria de guerra bajo sus dedos, el criminal Netanyahu, declara al ver fracasados sus intentos de paralizar la presentación de la resolución: «vergonzosa resolución de la ONU» y añade que el Estado sionista no acata la resolución. Nada nuevo, esto es lo que este Estado infame ha ido haciendo desde las primeras resoluciones sobre Palestina. Una resolución más que se añade al cajón repleto de ellas: 181 (29 de noviembre de 1947); 194 (11 de diciembre de 1948); 242 (22 de noviembre de 1967); 338 (22 de octubre de 1973); 446 (22 de marzo de 1979), esta resolución declara que la creación de asentamientos por parte de Israel en los territorios árabes ocupados desde 1967, no tienen validez legal y constituye un serio obstáculo para el logro de una paz completa, justa y duradera en Oriente Medio. Es decir, prácticamente en los mismos términos que la nueva, aprobada ayer 23 de diciembre 2016 con el número 2334.

En el cajón sin fondo caben todas y cada una de las resoluciones de la ONU … ¿Hasta cuándo la llamada comunidad internacional va a consentir que sus decisiones sean papel mojado?

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.