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El costo de la escasez

Fuentes: La Trinchera

Aproximación a una función de los precios de consumo en condiciones de reducción de oferta y curva de oferta elástica.

En condiciones en las que los productores tienen la capacidad para satisfacer las necesidades de los consumidores, la demanda quedará satisfecha a través del mercado, en un proceso de compra-venta. 

Una primera aproximación a este fenómeno nos dice que la parte de la demanda solo debe poseer el equivalente al valor del bien, o los bienes, que desea comprar, y que el oferente está dispuesto a venderle.Anuncios

Sin embargo, una profundización en la situación conduce a un sistema de mayor complejidad, con más variables. Algunas de estas variables pueden ser desechadas por la ciencia económica, como por ejemplo, la cantidad de canciones que escucha un consumidor desde que decide salir de compras hasta que realiza la actividad. Pero otras sí son de importancia para la ciencia.

Así, podemos mencionar: estatus legal del bien a comprardisponibilidad de tiempo para realizar la compra en relación con el tiempo necesario para hacer la compra; y poseer el equivalente en valor en el bien específico para el intercambio, por solo mencionar algunas. 

Estas variables pueden usarse para comprender un mercado específico, aunque no sean las únicas, siempre en dependencia de las particularidades de cada mercado. Si bien tienen poca relevancia en contextos en que los productores pueden satisfacer y exceder los niveles de producción demandados, los resultados pueden ser diferentes al poner otros como escenario una oferta limitada e insuficiente.

La disponibilidad de tiempo para realizar la compra en relación con el tiempo necesario para hacer la compra: 

Cuando el tiempo empleado en comprar es pequeño, no tiene sentido tenerlo en cuenta como variable. En cambio, cuando es grande, puede ser un factor clave en la decisión de realizar o no la compra, así como en la forma de hacerla. 

El tiempo empleado en una compra se compone del tiempo de llegada al mercado y el tiempo de espera en este para hacer la compra. 

El tiempo de llegada depende de la relación distancia y capacidad de velocidad alcanzable, obstáculos, etc., para llegar al mercado. Por lo general, esta variable suele ser de poco peso en el consumo de bienes normales. Aunque una distancia excesiva reduce la demanda, el consumo de bienes normales suele ser sensible a las distancias.

El tiempo de espera se debe a la relación del flujo de operaciones de ventas que se hacen en el mercado y la llegada de personas a este, en un periodo de tiempo determinado. 

Cuando el flujo de llegadas es mayor que la cantidad de operaciones posibles, se generan colas. El comportamiento de las colas determina el tiempo de espera. 

Una primera causa de las colas puede ser que, a pesar de que el vendedor pueda satisfacer toda la demanda dada su capacidad productiva, la velocidad de venta es limitada dado el flujo de la demanda. En este escenario, las colas se pueden resolver con simples soluciones, tales como ampliar el personal y máquinas de venta, por solo mencionar algunas.

Por otro lado, sucede que, en condiciones donde la oferta no puede satisfacer la demanda o se reduce respecto a al punto de equilibrio de mercado* en un momento dado, los consumidores se concentran en el mercado y compiten para la adquisición, resultando así, también, la existencia de colas. 

La limitación productiva de la oferta lleva implícito que no toda la demanda sea satisfecha. Lo que conduce a que hacer la cola, o no, marque la distinción entre poder comprar o no. Luego, en condiciones de reducción de la oferta respecto a un punto de equilibrio (ya sea el específico de un mercado en un momento dado, o de un óptimo social), el tiempo de cola se convierte en gasto de tiempo inevitable para comprar, por tanto, se convierte en un costo, de adquisición o de oportunidad. Es decir, en un gasto causal para poder consumir. (Para este escenario, la solución no está en el flujo de las ventas, sino en la capacidad de generar una mayor oferta). 

Este costo puede ser asumido por el consumidor, ya sea haciendo la cola, o pagando a alguien que haya hecho la cola. Puede ser un costo monetario directo o indirecto (gastar el tiempo en una cola dejando de hacer otra actividad remunerada). También puede ser un costo de oportunidad, ya sea porque si no asume el costo de la cola, no consume dicho bien, o porque el tiempo de cola puede emplearse en otra actividad que reporte satisfacción.

Así, la reducción de la oferta respecto a un punto de equilibrio de mercado, si de un bien necesario se trata, obliga al consumidor a tomar decisiones. Comprar o no comprar; ambas tienen un costo. Si decide comprar: a hacer cola o pagar en dinero el precio de la cola. El consumidor no puede escapar del costo que implica para su consumo la reducción de la oferta desde un punto de equilibrio. A ese costo se le puede llamar el costo de la escasez, similar al comportamiento de un impuesto que, en cambio, ni siquiera se convierte en una recaudación fiscal. También puede verse como una tarifa de entrada. Es decir, el costo de la escasez es el equivalente a pagar una tarifa (al mercado) de entrada para consumir.

Para el caso de Cuba, una economía de escasez, teniendo en cuenta las particularidades (la oferta de bienes de las empresas estatales y militares es elástica[1]), se puede graficar de la siguiente manera: 

A partir de lo expuesto, se puede llegar a una mejor aproximación a la estructura del costo, es decir, de los precios de satisfacer la demanda de los consumidores, en condiciones de reducción de oferta y de curva de oferta elástica:

Costo real de adquisición[2]= Costo oficial de adquisición[3] + Costo de escasez.

Notas:

[1] La cantidad de bienes ofertada por las empresas estatales y militares en Cuba es indiferente al comportamiento de la demanda, en muchos casos. Es decir, con independencia de lo que esté dispuesto a pagar la demanda, los precios de la oferta (empresas estatales y militares) suelen no variar, aunque varíe la cantidad ofertada.

 No importa la cantidad ofertada, el precio siempre será el mismo.

Se trata de un precio que no está sujeto a la relación de oferta y demanda.

[2] El costo real de adquisición es el gasto en el que incurre la demanda para obtener un bien. Es, en última instancia, una función de consumo planteada sin restricciones de renta.

[3] El costo de adquisición oficial de un bien es el costo de adquisición sin los efectos de la escasez y la multiplicidad monetaria, etc. Puede verse como lo que costaría un bien de no haber escasez, multiplicidad monetaria u otros efectos.

Puede ser entendido como el precio oficial de un bien.

Fuente: https://www.desdetutrinchera.com/politica-en-cuba/el-costo-de-la-escasez/