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Entrevista a Francisco Sainz, militante del Frente de Estudiantes Libertarios

«El el movimiento estudiantil no pelea solamente por sus demandas»

Fuentes: Resumen Latinoamericano

Entrevista a realizada a Francisco Sainz, dirigente estudiantil chileno y responsable politico del Frente de Estudiantes Libertarios ​ 1- Podrías hacernos una breve explicación acerca del funcionamiento del sistema educativo en Chile?   El sistema educativo chileno responde a las lógicas de su modelo socio económico neoliberal implantado en dictadura y perfeccionado en los gobiernos […]

Entrevista a realizada a Francisco Sainz, dirigente estudiantil chileno y responsable politico del Frente de Estudiantes Libertarios

1- Podrías hacernos una breve explicación acerca del funcionamiento del sistema educativo en Chile?

 

El sistema educativo chileno responde a las lógicas de su modelo socio económico neoliberal implantado en dictadura y perfeccionado en los gobiernos posteriores ya en democracia. Por lo tanto la educación, como otros ámbitos de la vida del pueblo chileno, se caracteriza por lógicas individualistas y de competencia entre estudiantes e instituciones, en donde el Estado cada vez está más ausente en términos de financiamiento e instituciones de su propiedad, con lo que se le deja campo abierto y beneficios al sector privado para hegemonizar la matrícula estudiantil prácticamente sin regulación en cuanto a la calidad de las instituciones y de la educación entregada. Y como si fuera poco, además el Estado chileno asegura en su Constitución el derecho a la libertad de enseñanza por sobre el derecho a la educación misma, provocando selección por criterios socioeconómicos de forma brutal, constituyendo entonces «ghettos» que concentran en algunas instituciones a estudiantes pobres y en otras distintas a los ricos.

Esto además en un contexto en donde el lucro está permitido en ciertos sectores de la educación (Colegios, Centros de Formación Técnica e Institutos Profesionales), y en los sectores que no se puede lucrar (Universidades) los dueños han evadido la ley igualmente sin que se haya hecho cumplir la ley hasta ahora. Conocido es el caso de la Universidad del Mar, que de un día para otro cerró debido a que entró en un proceso de quiebra mientras su dueño se enriqueció en base a los sueños de miles de estudiantes y sus familias por todo el país. De la misma forma inescrupulosa los bancos se han llenado los bolsillos a costa de miles de estudiantes que deben endeudarse para acceder a la educación superior, y que terminan pagando tres o más veces su carrera universitaria luego de terminarla. Ha sido en base a este mecanismo que los gobiernos de la Concertación (1990-2010) se han vanagloriado de aumentar el acceso de sectores más vulnerables a la educación superior, precio demasiado alto para acceder a un «derecho» y que igualmente deja a la mayoría de los jóvenes chilenos fuera de la posibilidad de estudiar luego de completar su educación secundaria.

Finalmente, es necesario recalcar también que la Constitución chilena plantea quórums altísimos en el Congreso Nacional para modificar la educación en sus pilares fundamentales, ya que es considerada una Ley Orgánica. Asimismo, cuenta con otro enclave autoritario heredado de la dictadura que es la falta de democracia en las universidades o colegios debido a la prohibición de participación de los diferentes estamentos en la toma de decisiones de las instituciones; esta cuestión recientemente comienza a cambiar gracias al rol protagónico que han tenido los estudiantes desde el 2006 a la fecha, sobre todo en las calles, y que se pudo cambiar este año gracias a la astucia táctica de los estudiantes universitarios reunidos en la CONFECh para obligar al actual Ministro de Educación a ceder en este punto. Pero debemos ser sinceros, si bien esto es un paso importante, queda mucho todavía, sobre todo porque el proyecto para derogar el Decreto de Fuerza Ley que impedía la participación fue solamente presentado por el gobierno y aun no es votado en el Congreso, además que la demanda estudiantil no es solo eliminar la prohibición sino que asegurar la participación de los diferentes estamentos en el gobierno en las instituciones de educación.

2- Bachelet asumió con promesas de hacer efectivas las demandas por las que los estudiantes han luchado todos estos años ¿Cuál fue la propuesta concreta que el gobierno hizo para reformar la educación?

 

El gobierno de Bachelet tomó las banderas levantadas sobre todo el 2006 y 2011 por el movimiento estudiantil para ganar las elecciones presidenciales. De otra manera no podría haber ganado por tan amplia mayoría. En su programa prometieron una reforma estructural al sistema educacional y la instauración de una educación gratuita, pública y de calidad; ¡que no eran más que la consigna principal del movimiento estudiantil y social el año 2011! Pero, a 6 meses de gobierno, aquello no ha pasado y no se ve dentro del horizonte de posibilidades debido a la falta de un diseño claro para llevar esto a cabo y la apertura a llegar a acuerdos con la derecha antes que con el movimiento social.

Hoy el gobierno empujó 3 limitados proyectos en torno a la educación secundaria que buscaban terminar con el lucro, la selección y el co-pago (sistema de financiamiento de los colegios en donde el Estado pone una parte y las familias, otra), los cuales fueron recientemente comenzados a votar y ya han sido deformados, abriendo las puertas a posibilidades de lucro encubierto, discriminación en algunas instituciones específicas y alargando cada vez más los años para que se ponga fin al co-pago. Esto, además, sin un plan real y estructural en donde se fortalezca la educación pública y no la privada, pasando de la educación inicial a la universitaria, creando un sistema nacional articulado de educación pública que sea gratuito y responda a las necesidades del país a través de una estrategia nacional de desarrollo.

Ni hablar de la educación superior y todas sus negativas características que hoy son protagonistas de nuestro sistema. Hasta ahora, el proyecto de reforma de la educación superior está pendiente y se evaluará por parte del gobierno en los próximos meses cuándo saldrá a la luz. Su contenido aún es desconocido por los actores sociales y ya se perspectiva que será una lucha muy importante debido a los gestos y pactos que han existido con la derecha para sacar ciertas leyes adelante.

 

 

3- En base a la propuesta hecha por el gobierno ¿cuál fue la respuesta de los estudiantes y cuál es la propuesta que los estudiantes hacen?

 

El movimiento estudiantil ha tenido diferentes tácticas y ritmos durante este año 2014, y se vislumbra una ofensiva mayor para 2015. Esto además ha estado marcado por el crecimiento de diferentes fuerzas de izquierda que han podido llegar a la conducción de diversas federaciones estudiantiles, dejando de lado a las juventudes políticas de los partidos del conglomerado de gobierno. Aún así, este sector cuenta con una importante fuerza social en el gremio de profesores (que fue puesta en tensión este año luego de la posición entreguista que tuvo su presidente ante la propuesta para solucionar la denominada «agenda corta» que se venía trabajando, y que fue considerada por amplias mayorías del profesorado como insuficiente) y el de los secundarios con la conducción de la CoNES (una de las dos organizaciones sociales a nivel nacional que concentran a los estudiantes secundarios); cuestión que también genera ciertas tensiones que el movimiento social por la educación debe saber resolver.

A pesar de todo esto, el movimiento pudo actuar en unidad desde comienzos de año, cuando se intentó favorablemente develar que las supuestas propuestas del gobierno no eran más que grandes titulares sin contenido real o que era una reforma vacía. Esto además dejaba en claro que cualquier tipo de reforma debe hacerse en conjunto con el movimiento social, por lo que no aceptaríamos la imposición u meras ofertas sobre como debía ser y desarrollarse la reforma; el movimiento social por la educación quiere ser protagonista de los cambios porque sabe que en el descansa la fuerza y voluntad de cambio de miles de chilenos y chilenas. Es por eso que el movimiento estudiantil, con la CONFECh a la cabeza, salió a acusar en primera instancia al gobierno de ser ambiguo ya que no contaba con un diseño claro sobre la reforma, lo que provocó también que el ministro como portavoz del gobierno en temas educacionales cayera en contradicciones al intentar sostener posiciones favorables con todos los actores políticos y sociales. Fue en ese contexto de inestabilidad en que aprovechamos para ganar la derogación del DFL número 2, que impide la participación de los diversos estamentos en el gobierno universitario.

Luego, cuando el gobierno de Bachelet se vio obligado a entregar mayores espacios para la participación de los diversos actores sociales en la reforma debido a su propia debilidad, se presentó el Plan de Participación Ciudadana (PPC) para ser el espacio fundante de la reforma. A pesar de las legítimas desconfianzas estudiantiles debido a experiencias anteriores en donde se nos integró solo en términos nominales a procesos de construcción de reforma, los estudiantes nos sumamos para buscar llegar a acuerdos amplios que permitieran avanzar en una verdadera reforma. Nuevamente, desde el ministerio de educación se crearon altas expectativas del proceso sin una base real para afirmar aquello. El PPC terminó siendo un fracaso, un espacio que no logró ni siquiera llegar a acuerdos básicos entre los actores, muchos de los cuales fueron sobre-representados en primera instancia o que tenían un diálogo mucho más directo con el gobierno por fuera de este proceso supuestamente colectivo.

Ante tal escenario, el movimiento estudiantil se restó del espacio pero sigue en las calles como todo este año y los años anteriores, pero entendiendo también las condiciones actuales de los espacios locales y el movimiento estudiantil a nivel nacional, además del nuevo contexto político en que nos encontramos, por lo que supo ver la necesidad de ocupar la movilización de forma estratégica. Además se está en proceso de fortalecimiento de la unidad con otros actores sociales del mundo de la educación, poniendo el acento en los acuerdos programáticos centrales para llegar a acuerdo y en la capacidad de movilización que se debe tener. Esto, con el fin de empujar un acuerdo amplio entre el gobierno y el movimiento social por la educación para llevar adelante una reforma verdaderamente estructural. Todo esto se sostiene en base a lo descrito anteriormente sobre los acuerdos con la derecha e intereses económicos que existen de ciertos sectores de los partidos políticos tradicionales de gobierno y su oposición por derecha. El movimiento social por la educación es el único que puede resolver el conflicto favorablemente para las miles de familias chilenas que hoy están endeudadas o excluidas del sistema educacional chileno. Es por este motivo que hoy exige ocupar el espacio que le pertenece y se ganó por derecho propio gracias a su movilización.

4- Viendo que el Partido Comunista esta dentro de la Nueva Mayoría y que a su vez son un actor importante en el movimiento estudiantil ¿qué postura tomaron respecto de la reforma?

 

El Partido Comunista (PC) dijo que sería capaz de estar en el gobierno y ser parte importante de las luchas sociales que se están dando. Lamentablemente, aquello fue sola una corta ilusión que ellos mismos se encargaron de sepultar no solo en el movimiento por la educación sino que también en el movimiento de trabajadores, al aceptar, a través de su conducción desde la presidencia de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la oferta del gobierno sobre el sueldo mínimo. Aquella oferta estaba muy por debajo de lo que exigía la misma Central de Trabajadores en el gobierno anterior -de derecha- pero que esta vez parece haber olvidado para sellar rápidamente un acuerdo que no cambia realmente las condiciones salariales de las y los trabajadores del país. Con esto queda claro por qué el 1° de Mayo personeros del ministerio del trabajo acompañaron a la presidenta de la CUT en el acto conmemorativo que se realizó en la capital del país (y que se realiza en todas las regiones de Chile).

En términos educacionales el PC intentó hacer creer que su actitud frente a este nuevo gobierno se resumiría en la consigna «con un pie en el gobierno y con otro en la calle». Aquello fue solo un espejismo que duró algunos meses ya que ha quedado claro que tienen los dos pies en el gobierno, lo que ha significado utilizar sus posiciones en organizaciones sociales para empujar las propuestas del gobierno sin mayor evaluación o crítica del contenido de estas (que no rompen con la lógica neoliebral). Lamentablemente esto ha significado un descrédito constante a las organizaciones sociales que ellos no conducen como forma de chantaje para poner el debate en términos de apoyar/no apoyar la reforma del Bachelet ante la derecha.

Hoy el PC es claramente una fuerza social que utiliza el gobierno para blindar sus iniciativas legislativas independiente de la profundidad o dirección política que jueguen, ya que el PC hoy ocupa a las organizaciones sociales como moneda y fuerza para hacer maniobras al interior del conglomerado de gobierno. Esto significa, entonces, que muchas veces buscan tensionar, romper, pasar a llevar, etc. a las organizaciones sociales nacionales para evitar que se expresen las voces más críticas al gobierno y podamos conducir los sectores de izquierda que planteamos el protagonismo e independencia del movimiento social ante este y cualquier otro gobierno.

5- En este marco en el que la lucha por la educación gratuita y al servicio de las mayorías sigue ¿cuales son sus perspectivas a futuro?

 

Para nosotros la lucha estudiantil es clave en la lucha mayor por terminar con el neoliberalismo y comenzar a construir un nuevo Chile más digno y soberano. Desde el inicio del actual ciclo de movilizaciones que los estudiantes han protagonizado, éstos se han puesto a la cabeza de las luchas sociales, jugando un rol dinamizador y articulador de otros procesos y actores, sin que esto signifique reemplazarlos o que haya acabado. Además, hoy el conflicto estudiantil sigue abierto a pesar de las promesas traídas por este nuevo gobierno, el cual no ha podido dar el ancho para responder a las demandas por un nuevo sistema de educación que no funcione en las lógicas neoliberales actuales. Por lo tanto, un triunfo del movimiento estudiantil es un triunfo del movimiento social y popular, es un aprendizaje y ejemplo a seguir para conquistar demandas en otros aspectos de la vida social.

Por otro lado, el movimiento estudiantil no pelea solamente por sus demandas, no es un movimiento gremialista, sino que supo construir demandas de carácter políticas que cuestionan también al modelo y sus defensores. Esto obviamente ha sido un proceso de años, aprendizajes en la lucha, que lograron la masividad y fuerza del 2011 y que le permiten seguir existiendo con protagonismo hasta la fecha. A su vez, permite ir demostrando en la práctica que las demandas de los estudiantes son también demandas de toda la sociedad, por lo cual debe ésta sumarse a lucha, como también que las reivindicaciones estudiantiles cobran mayor sentido y fuerza cuando son capaces de articularse con otras demandas de otros sectores. A esto nosotros le llamamos multisectorialidad y creemos que es estratégico si lo que queremos es acabar con los enclaves heredados de la dictadura que sostienen al neoliberalismo en Chile.

La multisectorialidad es y será herramienta de transformación del país, ya que ha ido constituyendo y expresado tanto en términos programáticos (bajo la demanda de renacionalizar los recursos naturales, especialmente el cobre, para financiar la educación y otros derechos sociales) como en términos tácticos (saliendo a la calle el 26 de Junio de 2013 bajo la consigna «El Cobre por la Educación» junto a amplios sectores del país). Es desafío de las fuerzas políticas, democráticas y transformadoras del país el poder empujar esta estrategia junto a otras organizaciones políticas y sociales para conseguir que las reformas al modelo neoliberal sean verdaderos avances, conquistas de derechos sociales que permitan cimentar un cambio profundo en la sociedad chilena, abriéndole una grieta al neoliberalismo y proyectar una lucha mayor en perspectiva nacional y continental por el socialismo. Desmantelar y terminar con el modelo heredado de la dictadura será un proceso largo del pueblo chileno pero que creemos que triunfará ya que tiene las claridades políticas y los instrumentos necesarios, además de la experiencia para sortear los desafíos que vendrán.

* Francisco Sainz, es Encargado Político del Frente de Estudiantes Libertarios, Izquierda Libertaria de Chile

http://www.resumenlatinoamericano.org