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Ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA

El Gobierno reconoce su responsabilidad en el asesinato del senador comunista Manuel Cepeda en 1994

Fuentes: Rebelión

El gobierno colombiano ha reconocido ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA su responsabilidad -por acción u omisión- por el asesinato en 1994 del senador comunista Manuel Cepeda Vargas. Busca de esta manera evitar que el proceso sea trasladado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuyas sentencias son de mayor trascendencia […]


El gobierno colombiano ha reconocido ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA su responsabilidad -por acción u omisión- por el asesinato en 1994 del senador comunista Manuel Cepeda Vargas. Busca de esta manera evitar que el proceso sea trasladado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuyas sentencias son de mayor trascendencia política.

Afirma el Vicepresidente Santos que este caso es especial ante la Corte y el Estado colombiano no será condenado por cuanto ya se hizo justicia, en el país en referencia a los militares procesados por este magnicidio.

Pero no se ha hecho una justicia efectiva.

Aún faltan por encontrar y castigar a los autores intelectuales del crimen quienes se encuentran en las altas esferas del poder. Los sicarios solo fueron el instrumento de poderosos intereses. Y el Estado aún no ha dado explicaciones sobre el maridaje entre militares y sicarios del paramilitarismo que actuaron conjuntamente para realizar el crimen.

Por estas razones Iván Cepeda, hijo del senador y presidente de la Fundación que lleva su nombre, no acepta la conciliación con el gobierno. No es suficiente una declaración vaga y general aceptando alguna responsabilidad lejana. No es suficiente con que los asesinos materiales sean castigados. Es necesario ir hasta el fondo del terrorismo de Estado y la guerra sucia que adelantó el genocidio contra miles de militantes de la Unión patriótica y el Partido Comunista Colombiano.

Y se requiere que el gobierno de Uribe cese de inmediato la campaña de agresiones y calumnias contra los sobrevivientes del genocidio. Es preciso que acepten la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que les ordenó rectificar los infundios que propagaron durante la campaña electoral contra la UP. Se necesita que cesen los asesinatos, las amenazas y el desplazamiento.

Por eso con el recuerdo de Manuel Cepeda Vargas y de los miles de mártires de la UP y el PCC y los miles de militantes del movimiento popular colombiano víctimas del terrorismo de Estado estaremos en la tarde de este miércoles en las calles colombianas gritando y reclamando:
Toda la verdad!
Todas las garantías!
Toda la democracia!