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Su delito: cubrir el conflicto armado con rigor y ética

El periodismo latinoamericano cierra filas en apoyo a William Parra, perseguido por la Fiscalía colombiana

Fuentes: La Radio del Sur / FELAP / Agencias

La Unidad de Terrorismo de la Fiscalía de Colombia pidió esta semana la captura del periodista colombiano William Parra, acusándolo de «rebelión y concierto para delinquir», en un país donde son varios los casos de comunicadores tildados de cómplices del terrorismo por sus coberturas sobre la guerrilla. El fiscal general Guillermo Mendoza confirmó el 7 […]

La Unidad de Terrorismo de la Fiscalía de Colombia pidió esta semana la captura del periodista colombiano William Parra, acusándolo de «rebelión y concierto para delinquir», en un país donde son varios los casos de comunicadores tildados de cómplices del terrorismo por sus coberturas sobre la guerrilla.

El fiscal general Guillermo Mendoza confirmó el 7 de septiembre la emisión de la orden de captura contra Parra y dijo que «en este caso se trata de señalamientos de concierto para delinquir, financiación del terrorismo». No obstante, «estamos solamente en la fase investigativa», dijo.

«Los fiscales tienen su autonomía para efecto de recoger las pruebas. Lo que sí puedo decir es que los datos más importantes se recogieron del computador de (Raúl) Reyes», añadió Mendoza, al aludir al comandante de las FARC, asesinado junto a otras 24 personas en un ataque de las fuerzas militares colombianas a un campamento guerrillero en Ecuador en marzo de 2008.

William Parra, quien fue corresponsal de la cadena multiestatal Telesur, con sede en Venezuela, entre 2006 y 2008, y jefe de prensa del ex presidente Ernesto Samper (1994-1998), defendió este martes su inocencia y denunció que le violaron sus derechos fundamentales. «Soy una persona decente, una persona inocente sobre la cual la perversidad no ha tenido camino distinto para atacarme que el utilizar pruebas ilícitas, pruebas ilegales y violaciones de toda índole a mis derechos fundamentales», aseguró Parra en un comunicado difundido en Bogotá.

Además, indicó que cuenta con asilo de parte de Venezuela y anunció que exigirá garantías «ante las instancias nacionales e internacionales correspondientes».

El periodista, que es investigado judicialmente desde 2006, denunció que no ha tenido acceso «a las supuestas pruebas que se dice obran» en su contra y criticó que puedan provenir de los ordenadores de Reyes al sostener que se trataría de «prueba ilícita». «Se ha pretendido que tengan valor como pruebas elementos que fueron supuestamente encontrados en las condiciones conocidas por la opinión pública, esto es, en abierta violación del derecho internacional, en ejecución de graves violaciones al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos», aseveró.

El caso de Parra sigue al del también ex corresponsal de Telesur en Colombia Freddy Muñoz, quien fue detenido en Bogotá a finales de 2006 acusado de rebelión y terrorismo en virtud de un montaje judicial, pero fue dejado en libertad días después por falta de pruebas.

Sobre la orden de captura a Parra, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) de Colombia pidió que se respeten sus garantías y que «no haya especulaciones ni actuaciones por fuera de la ley». Andrés Morales, director ejecutivo de la FLIP, señaló que su organización «no ha hecho un seguimiento profundo al caso judicial» de Parra y precisó que los delitos de los que se le sindica «no tienen relación con el periodismo». Sin embargo, instó a que «se le repete el derecho a la defensa y los derechos procesales», en declaraciones a la AFP.

Aunque sus casos no han llegado a las instancias judiciales, otros periodistas han sido criticados en Colombia en los años recientes por coberturas relacionadas con las guerrillas. «Ha habido estigmatización a una serie de periodistas por entrevistarse con representantes de grupos ilegales. Aunque pueda haber algún cuestionamiento ético a ello, hay que recordar que dentro de las garantías de los periodistas está el tener fuentes diversas, incluso en el mundo que se mueve al margen de la ley», dijo Morales. «El resultado que tenemos hoy es que la cobertura del conflicto interno de Colombia se limita mucho a las informaciones que suministra el Ejército», añadió.

FELAP se solidariza con Parra y repudia su persecución

La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) emitió este miércoles, 8 de septiembre, un comunicado firmado por su presidente, el periodista argentino Juan Carlos Camaño, en los siguientes términos:

«La Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), se solidariza con el periodista colombiano William Parra Jaimes, ante el sistemático acoso que sufre de parte de la Unidad de Terrorismo de la Fiscalía de su país, la que como señala el propio colega, habría proferido en su contra una orden de captura internacional.

William Parra Jaimes viene denunciando desde hace largo tiempo que en el proceso que le iniciaran las autoridades de su país, pretendiendo descalificarlo personal y profesionalmente, sin que existan elementos que lo incriminen de haber cometido delito alguno, ni él ni su letrada tienen acceso a conocer «las pruebas que se dice obran en mi contra».

William Parra Jaimes denuncia nuevas violaciones, frente a las manifestaciones de los principales medios de comunicación de Colombia de que existiría «una orden de captura» contra su persona, y reclama que no se continúen atacando sus derechos, cosa probada a tal punto que el Tribunal Superior de Bogotá ordenó, oportunamente,  a la citada Unidad de Terrorismo de la Fiscalía que respetará las garantías del Estado de Derecho.

Hoy William Parra Jaimes es un refugiado político en la República Bolivariana de Venezuela y recordamos que, en  su  carácter de periodista de diferentes medios y, en su momento de Telesur, recibió desde distintas organizaciones -entre ellas la FELAP- muestras de apoyo cada vez que el gobierno de Álvaro Uribe pretendió poner en duda a su persona y su profesionalidad.

Como FELAP, una vez más, expresamos nuestro repudio a la persecución de la que es víctima el periodista William Parra Jaimes».

Jorge Enrique Botero: «le están pasando factura por cubrir la realidad más oculta»

La orden de detención emitida el lunes por un tribunal colombiano contra el periodista William Parra, para el comunicador Jorge Enrique Botero, «es una de las múltiples provocaciones que realiza el Gobierno colombiano contra cualquier expresión de independencia  y contra cualquier voz que se aparte de la verdad oficial».

Botero, en exclusiva para La Radio del Sur, indicó que a Parra «le están pasando una factura por su actitud decidida en el ejercicio del periodismo, porque ha sido un hombre que ha tenido la inquietud, la curiosidad y la osadía de pasar ciertas líneas e ir a cubrir en vivo y en directo, como corresponde a los periodistas de verdad,  la realidad más oculta del conflicto armado que vive Colombia desde hace más de 50 años». 

Expresó a Parra su solidaridad y apoyo «como colega y como colombiano». Manifestó que «es difícil encontrar en el escenario del periodismo latinoamericano hombres y mujeres que ejerzan el periodismo con tanta pasión como nuestro colega William».

Destacó las cualidades profesionales de Parra y consideró que este episodio no pasara de ser una muestra del acoso que padecen aquellos que opinan contracorriente del poder en Colombia.

Judicialización de la libertad de expresión

Por su parte, Hernando Calvo Ospina, periodista colombiano residencia en Francia, calificó de preocupante la situación de Parra y consideró su caso como «la judicialización de la libertad de expresión, donde se acosa a la prensa alternativa y a las voces dicentes; donde todos aquellos, y allí me sumo yo, que critiquemos al Gobierno, a la violación de de DD HH en Colombia y a todo el sistema colombiano; automáticamente nos ponen como si fuéramos de la guerrilla y sobre todo en particular de las FARC».

Manifestó que si existen pruebas concretas contra Parra «se le debe demostrar judicialmente antes de ponerle en un mandato internacional, como si fuera de los perores terroristas del mundo. Si eso se hace lo pueden hacer en contra cualquier otra persona y periodista en estos momentos».   

Desacreditó las pruebas contra su colega, basadas en un supuesto hallazgo en las computadoras del líder de las FARC, Raúl Reyes, abatido durante un ataque de militares colombianos a un campamento insurgente en territorio ecuatoriano.

«Ya todo el mundo sabe, y las mismas personas que revisaron los computadoras, se dieron cuenta que fueron manipulados», dijo

Calvo Ospina consideró que lo realizado a Parra «es una repetición de la repetidera contra aquellos que nos oponemos al Gobierno por violador de los DD HH, espero esto se detenga y la verdad salga y prevalezca por encima de todo lo demás».

Persecución contra periodistas

La Radio del Sur también consultó a Nelson del Castillo,  secretario general adjunto de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), quien consideró que el Gobierno de Colombia pretende coartar el ejercicio de un profesional íntegro como William Parra, por sus presuntos vínculos con las FARC. 

«No es la primera vez que el Gobierno colombiano, como ya ha venido denunciado la FELAP,  actúa de este modo tratando de desacreditar el desempeño profesional de periodistas que han tenido una trayectoria muy vertical como el caso de Parra, periodista vinculado a Telesur en algún momento, no es la primera vez que se persigue en Colombia y en este caso se emite una orden de captura internacional contra un periodista».

El gremialista se unió a las críticas contra el proceso contra Parra por basarse en las computadoras atribuidas a Reyes. «Sería bueno que las autoridades en Colombia abriesen al escrutinio público esos documentos que dicen que tienen y que realmente lo que hacen es incriminar».

Indicó que la FELAP considera que «hay un reavivamiento de la persecución contra los profesionales de la comunicación, de modo de gestar un silencio en torno a la guerrilla de las FARC y a la vez criminalizar el desempeño profesional de los periodistas».

Del Castillo destacó la necesidad de una denuncia internacional con la intención de preservar la vida de Parra, «de modo de que no corra la suerte de otros periodistas en Colombia».

«Inyectadas» del DAS

En tanto, Alfredo Molano, periodista y escritor colombiano, informó conocer personalmente a Parra y lo definió como «un hombre comprometido con la verdad y la realidad colombiana, por lo que es uno de los comunicadores más conocidos y queridos en Colombia».  

Recordó que el humorista Jaime Garzón, asesinado por los paramilitares, realizó un personaje llamado William Garra, que representaba a un periodista con un gran espíritu en conocer la verdad.

«Tendremos que esperar un tiempo para que la verdad salga a flote y William quede completamente libre», dijo

Molano descalificó las supuestas pruebas contra Parra y comentó que si «las computadoras de Reyes fueron manipuladas por el DAS no fueron ‘chuzadas’ (escuchas ilegales) sino ‘inyectadas’,  porque esa es una de las instituciones más corrompidas de Colombia».       

La verdad en Colombia: Un delito        

El periodista español Pascual Serrano consideró que la orden de aprehensión contra Parra «vuelve a demostrar lo absurdo y surrealista que son cada vez más las órdenes de la Fiscalía colombiana, que es como decir del Ejército colombiano y del Gobierno colombiano».

Serrano indicó que los únicos delitos de Parra – a quien conoce personalmente – son «el rigor, la profesionalidad, la deontología y la denuncia de los crímenes que se estaban cometiendo en Colombia»

El comunicador indicó la orden contra su colega «viene tristemente a confirmarnos que ser periodista en Colombia y denunciar los crímenes del paramilitarismo, del Gobierno colombiano y decirle la verdad al mundo en Colombia, efectivamente, eso es un delito».

http://www.laradiodelsur.com/?module=nota_detail&i=7542

http://www.aporrea.org/internacionales/a107552.html