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El turno del ofendido: Tres tesis para derrotar electoralmente a la derecha

Fuentes: Rebelión

Por convicción y vocación no participo de la exultante actitud que las elecciones provocan en una gran mayoría de habitantes de este -sufrido y objeto de experimentos- país llamado Chile. Soy de aquella raza en extinción, que cree, tercamente, que la democracia es algo más que sufragar cada cuatro años. Enfrentamos una batalla de ideas […]

Por convicción y vocación no participo de la exultante actitud que las elecciones provocan en una gran mayoría de habitantes de este -sufrido y objeto de experimentos- país llamado Chile. Soy de aquella raza en extinción, que cree, tercamente, que la democracia es algo más que sufragar cada cuatro años.

Enfrentamos una batalla de ideas y de masas. De ideas y programas que convoquen a millones y signifique vivir mejor al conjunto de habitantes de esta franja del planeta, que se incendia. Mientras escribo estas líneas recibo la información de Copenhague, y no es alentadora. Cuando digo que la derecha no tiene las mejores herramientas para gobernar, me baso en la historia. No participo de campañas del terror de uno y otro bando. Menos comulgo con las ruedas del chantaje político-emocional. Los frescos, oportunistas y apitutados, existen en la Concertación y en la ex Alianza devenida en Coalición por el Cambio. Hoy en la derecha existe un festival de «disponibles» para ocupar los cargos de confianza política. Por cierto que hay personas con grandes capacidades.

El ejercicio electoral del domingo pasado terminó así: Piñera 44.05%; Frei 29.6%; MEO 20.13%; y Jorge Arrate 6.21%: Dos pasaron a segunda vuelta. Pero los otros dos con la suma de sus votos deciden la elección. ¡Cosas del futbol! Los que perdieron definen quien gana el campeonato.

PRIMERA TESIS: ¡Se acabó la Concertación!

El resultado electoral del domingo pasado fue elocuente: Se acabó la concertación. Su fin no importa necesariamente crisis, cismas o caos. El bloque político que nos devolvió la democracia cumplió su ciclo. Debemos agradecer que su término no fuera a la romana. Sé que hay gente que se molesta con esta tesis. Pero una coalición política que tiene todo el poder del aparato del Estado no se sustenta con el 29% del universo electoral. Por tanto, la primera tesis para derrotar a la derecha es que Eduardo Frei Ruiz – Tagle debe representar un Frente Amplio Democrático. Algunos lo llaman «Gobierno supra partidario». Da lo mismo. Lo que importa es la esencia de su amplitud, pluralismo y que efectivamente incorpore, dicha coalición, las ideas por las que votaron los adherentes de Marco Enríquez-Ominami y Jorge Arrate.

No se trata de salvar a la antigua Concertación, tampoco se trata de refundar la actual y menos hacer una concertación 2.0. Se trata de coordinar y tener la capacidad para que converjan el 29.6%, 20.13% y 6.21% es decir el 55.94% de los chilenos que NO votó por la derecha y NO quieren un gobierno de derecha. Llegó la hora de modificar la forma y estilos de gobernar. ¡Necesitamos una revolución cultural! que termine con la sillita musical, los nepotismos, los que usan las influencias partidarias para jubilar con grado 4º o asegurarse pegas vitalicias en el aparato del Estado. Ayer fueron los «auto indemnizados» hoy los que abandonaron el Gobierno para enquistarse en nuevas instituciones como Defensoría Laboral. La segunda vuelta se gana como Frente Amplio pero ya no como Concertación.

SEGUNDA TESIS: Chile quiere un Gobierno que represente las ideas del centro e izquierda

Se requiere un gran Acuerdo Democrático que considere un programa de gobierno de avanzada, incorporando propuestas de los programas de Arrate, MEO y Frei: Reforma Tributaria, los que ganan más pagan más impuestos, educación sin fines de lucro y no empresarios de la educación como Ministros, nueva Constitución Política, solución a la causa de la Nación Mapuche, royalty por explotación de recursos pesqueros, política ambiental que proteja el medio ambiente, plebiscito para la recuperación del cobre y el agua, salud como un derecho, promoción de los derechos humanos, declarar como irrenunciable la obligación del Estado para buscar a los detenidos desaparecidos, política exterior soberana y de solidaridad con los pueblos que libran batallas por la Liberación Nacional. Estos son mínimos que deben ser exigibles para estar disponibles a concurrir a las urnas en la segunda vuelta y marcar por Frei. Mínimos básicos y posibles para derrotar electoralmente a la derecha.

TERCER TESIS: El Turno del Ofendido

El resultado electoral mostró, una vez más, las profundas desigualdades que existen en el Chile de hoy. Además desnudó a sectores antisistema, que luchan por causas justas, pero se han anquilosado en su protesta y no logran una representación popular de magnitud. También denunció a una clase «progresista» achanchada en un mejoramiento de su posición social y económica, a la cual pertenece gran parte de la dirigencia concertacionista. Es ella la que se muestra más refractaria a un cambio efectivo por el riesgo que este implica. Fue ese sector el que olvidó trabajar por levantar el movimiento popular. El cuadro político es el que hay. Un movimiento popular debilitado, redes sociales dependientes y clientes del Estado. Si se enfrenta esta nueva elección con la idea de un gran frente democrático y supra partidario es posible remontar el 14%.

Los votos están. Un dato: la concertación ganó en votos a la derecha en las parlamentarias. Si se enfrenta esta segunda vuelta con la lógica de la Concertación versus Alianza, no es remontable el 14%. tendremos en el bicentenario un Gobierno de derecha. Hay pueblo que definitivamente ya no se siente interpretado por la concertación. Así mismo es deplorable que aquellos que han profitado de las prebendas de la Concertación no han tenido el coraje moral para admitir una derrota y su responsabilidad en ella. Este es el momento de construir un frente democrático, amplio, pluralista, sobre la bases de ejes que hablen de recuperación de recursos naturales, derechos humanos de tercera generación, respeto a la diversidad y compromiso con las reivindicaciones históricas de los trabajadores.

Para restaurar y generar confianza, Eduardo Frei Ruiz Tagle, que lidera la lucha electoral contra la derecha, debería suscribir con la izquierda y el progresismo un Estatuto de Garantías Medio Ambientales; así se termina con la tesis del mal menor y se hace fe en un Gobierno de centro y de izquierda. Solo así podremos revivir los versos de Neruda: «ganaremos nosotros, los más sencillos ganaremos, aunque tú no lo creas, ganaremos.»